Este capi es mas como intermedio no cambia tanto la historia es solo un poco de como piensa Edward sobre el embarazo de Bella.. el capi siguiente seguira como Bella pov porque escribo mejor sus pensamientos que los de Edward... asi que ella aclarara lo que pasa en este capi...
espero que les guste...espero sus reviews y gracias por los anteriores un abrazo enorme...
una vida de locos
capitulo 6: EDWARD POV.
EDWARD POV
Bella me tenía preocupado con su desmayo, ella decía que no era nada, que no me preocupara, pero sabia la tendencia que tenia por minimizar las cosas así que eso me preocupo más.
Mi bella esposa estaba descansando en casa ya que era su día libre y yo salía tarde del hospital, sería bueno que Alice o Rose o mi madre la acompañaran así que le pedí el favor a mi hermana.
-Hola hermanito ¿Cómo estás?- saludó ella alegre a mi llamada.
-Hola Alli. Estoy bien ¿Cómo te has sentido tú?- Mi hermana tenía cinco meses de embarazo era increíble.
-Bastante bien. Para mi fortuna las nauseas han disminuido considerablemente y solo tengo antojos que Jazz me cumple. Pero creo que se burla a mi costa.- Dijo divertida.
-Me alegro que estés bien. Enana yo se que debería cuidar de ti también pero ¿Me puedes hacer un enorme favor?.- esperaba que me pudiera ayudar.
-Cualquier cosa Edward. Suenas preocupado.- era observadora, mucho más de lo que esperaba.
-Bella se desmayo ayer y se ha sentido un poco mal, ha vomitado y aunque ella dijo que no es nada estoy preocupado. ¿Puedes hacerle compañía mientras termino mi turno en el hospital?-casi le rogué.
-Claro que si. Ya estoy en camino para su casa. No es nada grave ya veras. Estoy segura que te llevarás una gran sorpresa.-Odiaba cuando se ponía en plan psíquica era espeluznante sobretodo porque acertaba.
-Como tu digas Alice. Te debo una.- Ella soltó una risita y algo parecido a "cobarde" y trancó la llamada.
Estuve todo el día preguntándome como estaría Bella, pero hubo mucho ajetreo en el hospital así que no tuve oportunidad de llamarla.
Cuando llegué a casa, Rose y Alice se estaban yendo con sendas sonrisas en sus rostros. Me sonrieron abrazaron y se fueron. "Raro" pensé.
-¿Bella?- la llamé al no escuchar ningún ruido.
-en la cocina amor- devolvió ella. Con una sonrisa de bobo me encaminé a la cocina y la encontré preparando algo de pasta.
-¿Cómo estás preciosa?-le pregunté abrazándola por la cintura y besando su cuello.
-Pues bastante bien. Te dije que el desmayo y las nauseas no eran nada.-Rodé los ojos porque era inútil discutir con ella.
-¿Ya te dieron los resultados de los análisis?-pregunté poniéndome a su lado para que pudiera cocinar bien. Ella sonrió y cuando iba a responder tocaron la puerta.
-Yo voy. Puedes revolver esto.- Le di un beso en la mejilla y ella sonrió de nuevo. Adoraba cuando sonreía, se veía brillante, fresca, angelical. Amaba a esta mujer más que a mi vida.
Desde la cocina escuché que gritó y me preocupé horrores por lo que apagué la candela y corrí a su encuentro.
La encontré con los resultados en la mano y me congelé, algo sucedía y tenía miedo de afrontarlo.
Ella se lanzó a mis brazos sollozando y soltando risitas. Fue allí cuando logré preguntarle.
-Amor…¿Qué sucede?- pregunté con miedo a la respuesta.
Ella seguía sollozando con una sonrisa en sus labios y me relajé un poco, me entregó los resultados y los leí para entender que la tenía tan contenta.
La palabra positivo resaltó entre todo y todo lo que pensé fue " seré papá". Estaba abrumado, contento, sorprendido, estupefacto. ¿Cómo no noté que algo así podría pasar? El desmayo, las nauseas. Todo concordaba ahora.
Ella acariciaba su vientre aun sonriendo emocionada y derramando lagrimas de felicidad.
-Estás… estas embarazada- logre articular entre el nudo que tenía en la garganta y las ganas que tenia de gritarle al mundo que iba a ser papa.
Todo lo que podía decir era "gracias, gracias, gracias" estaba realmente emocionado por la noticia. No aguante y me agache a la altura del vientre de Bella y comencé a hablarle a mi hijo o hija-
-hola bebe. Soy papa. Estoy tan contento de que estés aquí… pórtate bien, no des muchos problemas a mama.
-¿Qué haces Edward?-dijo ella con verdadera curiosidad acerca de lo que le decía a nuestro bebe.
-¿Qué crees que hago? Saludo a nuestro hijo o hija. Es una gran noticia Bella. Te amo tanto preciosa. Seremos una familia hermosa ya lo verás.-Luego la abrace con fuerza pero con mucho cuidado. Luego fui de aquí para allá planeando como seria la habitación de nuestro hijo o hija, teníamos que comprar un moisés, y la cuna, y los intercomunicadores para escuchar si lloraba, teníamos que comprarle la ropita. Estaba tan emocionado.
-Ed. Amor cálmate. Apenas sabemos que estoy embarazada- dijo riéndose y yo le bese la frente frenando mi ataque de neurosis.-Mañana iremos con el ginecólogo para hacerme un eco y así saber cuánto tiempo tengo. De allí podremos comprar algo, pero no mucho, solo la cuna y el moisés y algo de la ropita, ya que supongo que es muy pronto para saber que sexo es.- ahora era ella la que hablaba sin parar.
-preciosa. Creo que los dos debemos descansar, ha sido un día largo y si seguimos planeando que comprar y que no para nuestro bebe no dormiremos nuca. Y tu señorita tienes que descansar.- dije dándole con mi dedo índice de manera dulce, ella me sonrió y me abrazo, apoyando su cabeza en mi pecho.
-Es increíble que ahora haya una personita del tamaño de una uva aquí adentro-dijo pasando sus manos por su todavía plano vientre.- una personita que hicimos los dos. Es abrumador. Estoy tan emocionada.
Ella estaba tan feliz, sus mejillas ligeramente sonrosadas, sus ojos brillantes, una enorme sonrisa hermosa adornaba su rostro. Estaba radiante.
-Es cierto preciosa. Tengo tantas ganas de gritarle al mundo que seremos papas.-ella rio y se acostó en la cama ya con su pijama puesta.
Esa noche ella durmió con su espalda pegada a mi pecho y nuestras manos en su vientre.
Al día siguiente nos levantamos un poco tarde por lo que tuvimos que darnos prisa para llegar a tiempo a la cita con el ginecólogo. Estaba un poco nervioso, vería a mi bebe por primera vez aunque ahora fuera del tamaño de una nuez.
-Hola chicos. Vaya que es una sorpresa verlos aquí. Bella puedes quitarte la ropa y ponerte esta bata, puedes quedarte en ropa interior.-El doctor Gerandy era el ginecólogo de la familia ya que era un gran amigo de mi padre y era un hombre de confianza.
-Tenias prisa ¿no?- se burlo de mi.
-Oh no molestes Tom- le dije sonriendo y rodando los ojos.
El iba a decir algo pero en ese momento Bella salió del pequeño baño con una bata.
-Bien Bella, puedes recostarte aquí.-Le dijo Tom mostrando la camilla mientras buscaba unas servilletas, el gel y el aparato que nunca sabré como se llama que se pasa por el vientre de las mujeres para obtener un ultrasonido.-Te lo advierto el gel esta frio-Dijo con una sonrisa malvada mientras le aplicaba el gel en el vientre. Bella dio un respingo de sorpresa y yo me reí entre dientes.
Parecía como si el Doctor Gerandy actuaba lento a propósito por torturarnos, pero toda queja quedo en mi garganta cuando se mostro en la pantalla la primera imagen del útero de mi esposa. Se veía una mancha negra que el doctor indico como nuestro bebe aunque él lo llamo feto.
Esa semana paso volando y ya era sábado así que Bella estaba terminando de arreglarse cuando tocaron la puerta.
-Hola Alice.-La salude con una sonrisa enorme y la abrace. Seguía enormemente emocionado por la noticia de ser papa.
-Vaya que estas contento. ¿Algo que debamos saber?- dijo respondiendo mi abrazo y sonriendo.
Jasper rodo los ojos con una sonrisa, en cualquier otro momento hubiera dicho algo pero supongo que Alice había estado un poco descontrolada con las hormonas del embarazo.
-Hola Edward. ¿Cómo estás? – saludo Jasper.
-¿Dónde está Bellita?- pregunto Alice.
Cuando le iba a responder sucedieron dos cosas. Una apareció Bella y dos tocaron la puerta, de seguro eran mis padres con Emmett, Rose y Amy.
Alice y Jasper se quedaron en la sala hablando con Bella mientras yo fui a abrir la puerta. Mi madre lucia ansiosa y mi padre también pero lo disimulaba bien. Amy estaba preciosa como siempre, con un pantalón blanco al igual que su camisa y en sus rizos lucia un lacito morado que combinaban con sus pequeños zapatitos.
-Hola chicos. Mama papa. Pasen.- salude. Amy me miro por primera vez y me sonrió gritando "Tito Edar". Me reí y tome a mi hermosa sobrina en brazos.
-¿Qué no hay beso en la mejilla para el tío?- pregunte luciendo triste a Amy. Ella rio encantadoramente y me dio un beso en la mejilla. Mi madre me miraba sonriendo de una manera extraña.
En un momento antes de la comida Bella se me acerco y me hablo al oído.
-No aguanto más. Vamos a decirles.
Asentí poniendo a Amy en el suelo. Llame la atención de los presentes y ellos me miraron confundidos.
-Bella y yo tenemos algo muy importante que decirles.- Dije tomando la mano de mi preciosa entre las mías.
-Tu dirás hijo.- insto mi padre.
-Pues…Edward y yo seremos papas… tengo dos meses y medio de embarazo.-dijo radiante.
Emmett se quedo en shock mientras que Alice y Rose estallaban en gritos que hicieron que todos nos tapáramos los oídos.
