Gracias por los reviews y por seguir la historia..! 3

Capitulo III: El comienzo

Kyoko se preguntaba cómo había pasado todo esto tan rápido, no estaba segura de lo que había sucedido, se encontraba en un tren con Ren. Ciertamente no se encontraba preparada para que las cosas sucedieran tan rápidamente y dudaba de su decisión. Veía como su sempai observaba por la ventana. Estaba sentada con su elegante postura usual, los asientos eran de plástico y muy pequeños. ¿Ren estarían incómodo?

Al parecer Ren estaba emocionado con ir a Kyoto, y no entendía la razón, este hecho la ponía aún más nerviosa, pero intentaba respirar profundo y no hacerse problema, no lo quería admitir pero estaba un tanto feliz.

El tiempo fue pasando y solo tenían algunas charlas pequeñas, miraban por la ventana o la gente que viajaba en su mismo vagón. En el asiento de adelante había una pequeña niña con su madre, la cual miraba a Kyoko con interés de vez en cuando y Ren lo había notado.

Kyoko no entendía por qué los niños se pegaban a ella, no es que no le gustara, ni tampoco que amara que eso sucediera, de una forma u otra había sucedido con María-chan, pero tampoco quería saber la causa. No le interesaba en absoluto.

En un momento la pequeña se acercó a Kyoko y la miro curiosa…

La madre se sintió un poco aliviada al ver que su hija ponía interés en algo más, tras mirar hacia donde iba pensó que no parecían malas personas y no la detuvo.

Kyoko le sonrió tiernamente y la hizo sentarse en su falda, ella tenía una mamadera celeste con agua, la cual no desprendía de su boca.

Kyoko siempre había querido sostener a un niño tan pequeño, saber cómo se sentía, asique aprovecho esta ocasión.

Vaya… es tan pequeña… y es como una mini-estufa, produce mucho calor.

Kyoko le acaricio un poco el pelo.

Pufff… Ren intentaba no reírse, se sentía bastante conmovido viendo a la mujer que amaba así. La escena le encantaba, ambas se veían tan curiosas. Pero… ella es tan solo una niña sosteniendo a otra más pequeña.

Kyoko estaba muy concentrada intentando no hacer sentir incomoda a la pequeña, en ese instante paso un dedo por su cuellito, y la niña que la miraba con gran atención soltó una carcajada. La mamadera voló de su boca, se abrió y mojo a Kyoko. Mirando toda el agua de en su remera, la madre de la pequeña se apresuró a tomar a la niña entre sus brazos y disculparse de manera excesiva.

-¡Oh por dios! Lo siento, ¡lo siento mucho! Por favor disculpe...

-Jaja… no se preocupe baa-chan, no hay problema en absoluto. Además ahora me siento más fresca. Bromeo.

Hacia bastante frio, y su cuerpo con el agua, sumando la temperatura empezaban a tener efecto.

Para la mala suerte de Kyoko y la buena suerte de Ren, su camisa se había traslucido con el líquido y la ropa se había pegado al cuerpo.

En ese momento la cara de Ren se volvió roja, y si apartar la vista de ese regalo del cielo vio como dos brazos se interponían en su campo de visión. Al levantar la vista vio a una muy avergonzada Kyoko y un tanto desconcertada.

Inmediatamente ambos desviaron la mirada.

Rayos! No me di cuenta y me quede mirando su cuerpo como alguna clase de pervertido. Oh... ¿y si Kyoko noto que la estaba mirando? Seguro que lo hizo… Que voy a hacer…- Ren se agarraba la cabeza intentando pensar que hacer. En ese instante creyó escuchar algo…

-Mmm… ¿Dijiste algo Mogami-san?- Dijo con un tono despreocupado y mirándola un poco de reojo. Que no note nada raro... que no lo note…Pero cuando observo su cara sus ojos se hicieron más grandes. Oh cielos, se ve tan linda toda ruborizada…

-Si… pues yo… me preguntaba si usted… -No… ¡no le puedo preguntar si me estaba viendo!, ¿!qué clase de pregunta es esa!? Un hombre como el… acostumbrado a trabajar con actrices y modelos hermosas… mirándome a mi…mmm… o tal vez veía a un cuerpo que no conocía, digo…sin sensualidad… Pero sus pensamientos fueron cortados por que sintió algo cálido.

Ren no aguanto más y la abrazo sin pensar… Se ve tan linda, cada vez se pone más colorada.

-Ah… etoo… Tsuruga-san…-Dijo con la voz temblorosa.

-Ah! Lo siento Mogami, fui muy descuidado, no me di cuenta de que estabas pasando frío por favor, no malentiendas esto.- Dijo sin soltarla. - Tan solo te estoy dando un poco de calor corporal, es la manera más rápida de hacer que vuelvas a tu temperatura normal.

Maldición! Es la segunda vez que la abrazo sin pensar… Tengo que aprender a controlarme más.

-Pero… no hace falta por favor Tsuruga-san… yo estoy bien.

-Ren no la soltó pero dejo salir un suspiro.

Oh no… los suspiros no son una buena señal en este hombre…que hice mal ahora… debo haber dicho algo malo para que suspire así… Dios… sus brazos… Se siente tan cómodo…pero esto está mal… maldición no sé qué hacer… No debo caer ante este playboy, cielos, pero que cálido es…pero tengo que mantenerme firme…cinco segundos más…

-Mogami san. Dijo sonando estricto.- Tu sabes que lo más importante para un actor es su salud, la debes cuidar…to….do…el…tiem…po. Tan solo espera un rato y te soltare, debes volver a tu temperatura habitual, ya lo dije.- No te quiero soltar Kyoko, quisiera tenerte todos los días así, voy a aprovechar esta situación todo el tiempo posible. Su mano estaba por acariciar su pelo cuando se detuvo en seco.- Ya es suficiente pensó. Si continuo no podré parar y no la quiero espantar.

-Bien Mogami-san, espera un segundo. Dijo mientras la soltaba y se paraba. Se sacó su campera, dejando ver un suéter que marcaba su cuerpo a la perfección.

Esto es demasiado pensado Kyoko.

-Acá tienes, por favor colócatela. Es más grande que la tuya y más abrigada, asique esto debería funcionar mejor para ti. Dijo Ren pasándole el abrigo.

Al notar que Ren no lo estaba preguntando, sino ordenando Kyoko no dudo ni un segundo en tomarla en sus manos. Pero tardo mucho en colocársela.

Al terminar de ponérsela Ren no le dio tiempo de decir nada porque dijo, - Ahora iré al baño, enseguida vuelvo. Mostrando una sonrisa pequeña pero dulce se fue por el pasillo.