hola Chicas .. lamento la tardanza pero comence la uni y en verdad llego cansada a mi casa aunque haya días en que llegue bastante temprano he estado ajetreada... trataré de actualizar todas las semanas pero no prometo nada...

SI A ALGUIEN LE GUSTA "THE HUNGER GAMES" PUEDEN VISITAR MI ONE SHOT DE ANNIE Y FINNICK Se llama " El amor siempre triunfa" pueden encontrarlo en mi perfil... PERO SI NO SE HAN LEIDO LA TRILOGIA COMPLETA LES RECOMIENDO QUE NO LO LEAN PORQUE SE ARRUINARIAN EL FINAL DEL TERCER LIBRO...

espero que este capi les guste tanto como a mi me encantó escribirlo... Aqui sale un lado super tierno de Emmett que no había mostrado en ningun capi ni siquiera en de locos. Espero sus reviews... el proximo capi sera de nuevo un Bella Pov hasta donde lo tengo planeado...

GRACIAS POR SUS REVIEWS Y ALERTAS UN ABRAZO...


Capítulo 8: MI CHICA ESPECIAL...

EMMETT POV

Esta mujer es increíble.

Estaba pensando en visitar a Bella mañana ay que era mi día libre y sabía que ella salía temprano de trabajar. Iría a visitarla con Amy ya que Rose tenía que trabajar.

-¿Qué piensas?- me preguntó Rose sacándome de mis pensamientos.

Le sonreí y respondí:- pensaba en visitar a Bella mañana con Amy para hablar con ella sobre mi shock de hoy- ella me sonrió y me dio un beso en la mejilla.

Al tiempo que acariciaba sus cabellos ella iba cerrando los ojos. Estuvimos en silencio un buen rato y cuando la miré para decirle algo me di cuenta que se había dormido. Sonreí recordando la primera vez que se había dormido en mis brazos. Fue cuando le pedí que se casara conmigo.

Flashback

Estaba demasiado nervioso. Sentía que el anillo de mi abuela me pesaba diez kilos en el bolsillo y podría jurar que estaba sudando frío. "Mierda Emmett le pedirás matrimonio no confesarás un asesinato" me reprendí mientras negaba con la cabeza. Menos mal que iba caminando y no en el auto, de lo contrario hubiera chocado hace tiempo.

Seguía dándole vueltas a cómo le pediría a la mujer más maravillosa del mundo que se casara conmigo., cuando pasé delante de una floristería. Sonreí para mis adentros mientras entraba en aquél lugar. Pensé que encontraría a puras mujeres comprando flores o semillas para sus jardines, a menudo iba con mi abuela a comprar semillas para las flores que le gustaba plantar en el jardín.

Me dirigí a la señora que atendía en la registradora porque no confiaba en los hombres para recomendarme flores y menos para una ocasión tan importante.

-Buenas. ¿En que puedo ayudarte caballero?- me preguntó la señora con una amabilidad que hacía mucho no veía.

-Buenas. Estoy buscando un ramo de rosas para mi novia. Hoy le pediré que se case conmigo y estoy realmente nervioso- le dije. La señora se rió divertida y con una mezcla de dulzura en su expresión.

-Que dulzura. Bueno tenemos rosas rojas pero me parece que eso es muy trillado. ¿Qué te parece un ramo de girasoles? Puedes darle un ramo de girasoles son muy bonitos. – me mencionó un montón de flores que no sabía que existían. Me quedé pensando en la posibilidad de regalarle los girasoles. Muchas veces Jasper me dijo que de niña le gustaba recoger girasoles cuando visitaba a sus abuelos en Holanda.

-Creo que me quedo con los girasoles.- Ella me felicitó por mi elección y luego de armar un enorme ramo con girasoles y otras flores pequeñas como relleno me deseó suerte y me dijo que la casa invitaba. "Vaya gratis".

No faltaba mucho para llegar a donde vivía Rose con Alice.

Al llegar a su puerta no sabía ni cómo arribaría el tema pero estaba convencido de hacerlo. Es la mujer de mis sueños, de mi vida y no la dejaría ir por nada del mundo.

Toqué el timbre y escondí mi rostro detrás del gran ramo de girasoles.

-Eh…¿Hola?- saludó ella un poco sorprendida. Yo no respondí nada quería saber si reconocería mi regalo, aunque era un poco difícil porque ella nunca me hablo de su admiración por estas flores.-¿Hola?- ahora estaba un poco más irritada. Extendí el ramo hacia ella sin revelar mi identidad.-¿Emmett?- ella sonó sorprendida y tomó el ramo entre sus manos de modo que ahora me veía.

-Hola.-sonreí con "inocencia". Ella se rió adorablemente y me dejó pasar. Le di un corto beso en los labios y mis nervios y yo entramos en su casa.

-¿Qué haces aquí? Pensé que hoy tenías entrevistas para lo de tu taller.

Mi taller. Eso era lo que yo quería hacer. Crear autos, arreglarlos. Quería ser el doctor de los motores.

-de hecho ya salí de las entrevistas. Todo salió bien. Me ayudarán a montar el taller.- Mi sueño desde pequeño fue montar desde cero mi propio taller, con ayuda de expertos claro está, pero mi sueño era poder respirar el aire de un taller. Claro que mi sueño vario un poco. Ahora quería una familia, esposa e hijos, y aunque aún seguía queriendo montar mi taller ya no soñaba con pasar las veinticuatro horas del día en uno.

-Eso es una excelente noticia Em.-ella me abrazó aún con el ramo de girasoles en su mano derecha. No se como lo sostuvo con una sola mano porque bien grande que era el ramo.

-Lo se. Es increíble.- la seguí hasta la cocina, donde sacó un jarrón de vidrio, lo llenó con agua y colocó el ramo.

-Es muy bonito. Me encanta. ¿Cómo sabías lo de los girasoles?- me dijo volviéndose hacia mi.

-Jasper me lo contó una vez, creo que cuando nos conocimos o algo así. Y hoy camino a tu casa pasé por una floristería y le pedí a una señora que me ayudara a elegir las flores más bonitas para la mujer que quería que fuera mi esposa.- Lo solté todo de una y ella me miró sorprendida. Por supuesto que no se esperaba que le pidiera matrimonio de esa manera.

-¿Tu esposa?- preguntó bajito con los ojos dilatados por la sorpresa.

-Rose. El día que te conocí pensé "Guau esa chica es especial" no porque fueras hermosa, ni tuvieras el mejor cuerpo, si no porque tus ojos y tu sonrisa me dijeron que eras lo que siempre he querido y siempre querré a mi lado. Cuando conocí a Jasper y supe que eras su hermana le pedí mil veces que te presentara. Eres hermosa y una vez que te llegué a conocer de la mejor manera me di cuenta de que no solo eres especial sino que eres MI chica especial. Que te amo y que si tu me permites quiero que te cases conmigo. Rosalie Lilian Hale. ¿Quieres ser mi esposa?- le propuse con una rodilla en el suelo y el anillo que mi abuela me había dejado para que se lo diera a la mujer con la que quisiera pasar el resto de mi vida.

Ella lloraba con una sonrisa en su rostro.

-SI! CLARO QUE SI QUIERO SER TU ESPOSA!-luego de semejante grito se sonrojó pero nos reímos juntos. Le coloqué el anillo en su dedo y luego la besé. Sabía que ella no quería llegar a nada más ese día porque sabía que no se había estado sintiendo bien.

Luego pasamos el resto de la tarde conversando y viendo películas. Ella recostó su cabeza en mis piernas y arrítmicamente le acariciaba el cabello. Ella sonreía y de vez en cuando levantaba la mano izquierda para contemplarla con su anillo de compromiso.

-Te amo.- le dije pero ella se había dormido en mis brazos.

FIN DEL FLASHBACK.

Tomé a mi hermosa esposa en mis brazos con cuidado de no despertarla y la llevé a nuestra habitación. Con cuidado la deposité en la cama y pensé en cambiarle la ropa, pero se veía tan plácida que solo le quité los pantalones y sus zapatos y la arropé con las sábanas y las cobijas. Era demasiado feliz. Tenía a Rose conmigo y a una preciosa niña de tres añitos. Era mi debilidad. Tan chiquita, frágil, risueña. Con su cabello de ese color tan extraño y sus suaves rizos iguales que los de su madre.

Como un bobo me cambié la ropa y me coloqué un cómodo pijama. Antes de acostarme al lado de Rose fui a revisar que mi pequeña estuviera bien.

Me asomé en su habitación y la vi acostada de lado, arropada completamente, chupándose un dedo. Su cama tenía barandales que se podían quitar o poner al gusto de nosotros. Si bien Amy ya no dormía en una cuna porque era lo suficientemente grande para utilizar una, entre Rose y yo le colocamos los barandales a su cama para que por las noches no se fuera a caer al darse vuelta para estar más cómoda.

Deposité un beso en la frente de mi princesa y le susurré:-Dulces sueños linda.

Me dirigí a mi habitación y vi que Rose se había despertado.

-¿Em?- susurro al verme caminando por la puerta.

-¿Qué sucede Rose?- pregunté poniéndome a su lado.

-¿Dónde estabas?-pregunto cerrando los ojos. Me pregunté seriamente si mi esposa sufría de sonambulismo.

Antes si quiera de que tuviera la oportunidad de responder ella se durmió de nuevo.

Extrañado me acosté a su lado y me dormí.

Al día siguiente me levanté temprano aunque Rose ya se había ido. "Que extraño. Siempre me levanto primero que ella" pensé, pero luego lo atribuí a que anoche me había acostado bastante tarde al dar vueltas antes de dormir.

Me asomé en el cuarto de Amy y ella seguía durmiendo. "extraño" pensé de nuevo.

Fui a la cocina y me conseguí a Rose en pijama todavía pero sosteniendo una taza de café en sus manos.

La abracé por la espalda y apoyé mi mentón en su hombro.

-Buenos días preciosa.- pude sentir la sonrisa que se formó en su rostro al escucharme.

-Buenos días amor. ¿Amy ya despertó?- me preguntó. Negué con la cabeza y ella recostó la suya en mi pecho.

-¿Te sientes bien Rose?- pregunté preocupado.

-Si es solo que anoche no dormí muy bien.- me respondió un poco incómoda.

-¿Quieres hablar de algo?- si algo la tenía preocupada yo quería saberlo.

-Es solo que tuve una pesadilla con mis abuelos. Soñé que me querían quitar a Amy. Se que solo es un sueño pero no me dejo dormir bien.-Acaricié su cabello y le di un beso en la frente.

-Rose. Sabes que solo es un sueño. Nadie te quitará a Amy, tus abuelos te aman y aman a Amy y nunca harían nada para herirte. Además no permitiría que nos separaran de nuestra pequeña. – Solo había sido un mal sueño. Realmente odio las pesadillas que tiene Rosalie a veces. -¿Por qué no vas a descansar y te tomas el día libre? Cuando despiertes almorzamos en algún lugar y luego visitamos a Bella.

Ella asintió y se fue a nuestro cuarto a descansar de nuevo. Cuando tenía malos sueños, o cuando estaba embarazada de Amy y le costaba dormir por el constante movimiento de nuestra niña, Rose realmente amanecía cansada.

Recogí un poco la cocina y tomé mi desayuno. Cuando terminé, lavé lo que había ensuciado y le preparé el desayuno a Amy.

Una hora después escuché pasitos que venían por las escaleras. Sonreí al escucharla susurrar: -Papito….

-En la cocina linda.- ella entró me dio los buenos días y se sentó a comer.

Luego que terminó de comer le ofrecí dar una vuelta rápida. Quería comprarle algo a Bella, de verdad me sentía mal por haber herido sus sentimientos. Estoy seguro de que ella no dijo nada ni siquiera con Edward pero se que mi actitud la hizo sentirse mal.

Amy aceptó gustosa así que le dejé una nota a Rose en el refrigerador que decía.

"Rose/mami. Fuimos a comprarle un regalo a Bella en compensación por mi actitud ayer. Volvemos pronto. Te queremos. Amy y Emmett."

Fuimos a una tienda donde vendían ropa para embarazadas. Amy miraba todo con los ojos muy abiertos. Susurraba cosas como " itito" que quería decir chiquito cuando veía un pequeño monito para los recién nacidos.

Encontré una camisa de color azul rey que decía "Kiss me I´m pregnant". La escogí porque era muy bonita para mi hermana.

-¿Qué te parece para tía Bella?- le pregunté a Amy.

-Inda. ¿Qué ice?- dijo frunciendo el ceño mientras intentaba leer las letras blancas que formaban el letrero.

-Dice. "Dame un beso. Estoy embarazada". ¿La compramos?-ella sonrió y asintió. Tomé la talla de Bella y cuando me dirigía a pagar vi un monito amarillo pastel que gritaba el nombre de Alice. O bueno del bebé de Alice.

-Le llevaremos este a tu primito. De regalo para la tía Alice cuando la veamos.- Ella quiso tomarlo en sus manitas y llevarlo. De repente me llenó una imagen de Amy con un hermanito. Sacudí la cabeza, no porque no quisiera otro bebé sino que por ahora dos nuevos bebés en la familia eran suficientes además Amy todavía estaba muy chiquita y ya habría tiempo para tener más bebés.

Al llegar a casa Rose estaba despierta tomándose un café en la cocina. Al vernos llegar nos sonrió. Amy corrió a su regazo y se sentó allí y le contó a su modo lo que habíamos comprado.

-Eres realmente un sol Emmett- me dijo mi esposa riéndose.

Más tarde salimos a almorzar a una pequeña cafetería que había a las afueras del pueblo, Amy disfrutó su hamburguesa al igual que yo mi bistec de carne y Rosalie su pasta napolitana.

Pasamos un almuerzo bastante ameno entre risas con los comentarios de Amy.

Esperaba que a Bella le gustara su regalo.