H0ola preciosas chicas! mil gracias por todos sus reviews! me alegro tanto que les guste la historia, la cantidad de alertas y favoritos y reviews me alegran tanto la vida de verdad! me encanta que les encante la historia... este capi es mas largo que los últimos porque de verdad quise que fuera un capi especial...
Creo que esta secuela puede tener entre 17 o 19 capis igual que la primera parte.. aun no estoy segura pero esto apenas comienza... prometo poner mpas sobre Alice y su lindo embarazo y como lo sobrelleva con Jasper, a lo mejor ese es el siguiente capi aun no lo decido..
Quisiera que se pasaran por "La corona del amor" las que no han pasado es un fic nuevo y de la realeza lleva solo dos capis pero se pone bueno!:)
Nos leemos pronto espero!:)
Una vida de locos
"" No conosco aun sus cuerpitos pero los amo desde el momento que supe que crecian en mi."(es una parte de un poema... al final está el poema completo me encantó en cuanto lo leí)
BELLA POV
Edward y Emmett se acercaron rápidamente para saber que ocurría, y si hubieran tenido algo en las manos como yo, lo habrían dejado caer de igual modo que deje caer la taza de te.
Suerte que Amy dormía plácidamente en el sillón, pero Rose acompañó a su marido a la puerta.
-¿Qué quiere?-preguntó Edward tomándome de la cintura y halándome un poco hacia atrás de modo que pudiera protegerme más rápido con su cuerpo. Tomé su mano entre la mía asustada, y nerviosa. Sabía quién era, mi abuela me lo había explicado el mismo día que me explicó quien era la Señora Renée.
Él nos vio con asombro, pero no solo a mi marido y a mi, sino a mi ligero abultado vientre que ya se veía a pesar de tener tan poco tiempo de embarazo, veía a mi hermano que también tenía unida su mano con Rose.
-¿Ustedes son Bella y Emmett?- Edward se tensó más.
-Isabella para usted-espeté. Emmett me dirigió una mirada que decía claramente "tranquila, estás embarazada" o a lo mejor eso fue lo que pensé que decía.
-Yo soy…
-Sabemos quien es usted- interrumpió Emmett violentamente.
-Escuchen. Yo solo quiero aclarar las cosas, yo nunca pretendí mentir, ni desocuparme de ustedes.-Mi quijada se abrió. Que mentira más grande la de este hombre.
-¿Aclarar qué?. ¿Que fingió estar muerto por 24 años? ¿Que dejó que su madre muriera sin si quiera saber que estaba vivo?. Discúlpeme usted pero nosotros no tenemos nada que hablar- espeté yo. Miré a Emmett en busca de alguna respuesta. Si él quería hablar con ese ser, no se lo impediría, él es libre de decidir lo que quiere hacer. Él asintió en mi dirección y me abrazó por los hombros asintiendo hacia Edward.
-Nosotros dos estuvimos 18 años viviendo con dos personas que nos criaron como sus hijos sin serlo, porque su deber era ser abuelos mientras sus verdaderos hijos se deberían de haber ocupado de criarnos y darnos todo a lo que teníamos derecho. Pero usted optó por la sencilla vía de abandonar a dos recién nacidos, a la madre de ellos y a su propia madre fingiendo estar muerto, eso es peor que dejarnos en casa de la abuela y nunca aparecer de nuevo. Formamos una familia, nos casamos, tenemos nuestro futuro y ni usted ni la otra señora están incluidos, porque la única familia que nosotros tenemos son nuestras parejas y amigos. Así que le diré de buena manera que o se larga de aquí o llamo a la policía, porque para que usted sepa fingir su muerte es un delito, si no que se lo diga un abogado.- Charlie iba a hablar cuando un pequeño sollozo junto a unos pasitos captaron nuestra atención.
-Papitooo- sollozó Amy. Charlie abrió los ojos como platos cuando mi hermano tomó a su hija en brazos y ella recostó su cabeza en su hombro, parando de sollozar, y metiendo su dedo pulgar en su boca. Al poco rato volvió a quedarse dormida.
-Esto es una familia-Dijo Rose señalándonos a los 4. – y es la única vez que la verá porque usted no tiene derechos sobre ellos. Si no quiere que imponga una orden de alejamiento y una demanda por delito agravado es mejor que se vaya.- Rosalie estaba poniendo en práctica su profesionalismo de abogada. El ser que se hace llamar persona se fue rápido de nuestra casa.
Cuando se fue respiré profundo sintiendo que me habían quitado un peso de encima.-Acaricié mi vientre con mis dos manos como si con ello le transmitiera tranquilidad a mi bebé.
-¿Bella estás bien?- todos me miraban preocupados. No es bueno para una mujer embarazada someterse a tanto estrés.
-¿Sonaría muy loco si digo que apartando el trago amargo que acabamos de pasar, estoy contenta y aliviada?- dije sonriendo un poco.
Rosalie sonrió en respuesta y me dio un abrazo corto.
-No es loco, y aunque siempre haya tenido a mis padres para apoyarme, puedo entender por lo que estás pasando.
Edward me abrazo por la espalda acariciando mi vientre con sus manos, estaba más relajado y Emmett también. Nos miraba con una sonrisa burlona en el rostro.
No podía entender como después de haber estado tan molestos ahora estemos riendo de nuevo como si nada hubiera pasado, es como si todos nuestros miedos, inseguridades, molestias y rencores se fueran con ese señor cuando cerramos la puerta. No podía agradecerle más a la vida por haberlo hecho aparecer para poder descargar todo lo que tenía dentro.
Le guiñé un ojo a mi hermano y le sonreí de nuevo. Unos minutos después el Doctor Gerandy o Thom como le gustaba que lo llamáramos llamó a la casa y atendió mi marido, estuvo un rato al teléfono con él y luego colgó dirigiéndose hacia mi.
-¿Sucede algo?- él negó sonriendo sentándose a mi lado en el sofá.
-Dice Thom que mañana podemos ir ya que tiene que atender un asunto la semana que viene, si es lo que creo que es, es el mismo congreso a donde mandaron a los cirujanos. –Yo sonreí alegremente, o sea que mañana podía ver a mi bebé. Que emoción.
-¿Quién es Thom?-preguntó Rose confundida.
-Es el ginecobstetra que está llevando mi embarazo. Mañana tenemos el segundo ultra sonido.-les dije emocionada aplaudiendo como Alice.
-Ya te pareces a Alice. – Edward le lanzó un cojín a mi hermano y todos reímos.
- No te metas con mi hermanita-le dijo Edward riendo.
-Díselo a Jasper es él quien la embarazó- mi hermano rió a carcajadas mientras Rose y yo hacíamos el intento de no reír por la cara de Edward.
La cara de mi marido era un poema, estaba como en shock. Más le vale que haya asumido el embarazo de Alice. Vamos! Tiene 6 meses, más temprano que tarde tendrá a su sobrino en brazos.
Por el bien de la salud de mi esposo y el suyo Rose cambió el tema.
-¿Ya han comprado algo para el bebé?-preguntó. Edward sonrió y asintió.
-Le compramos la sillita del carro. Bueno más bien nos la regalaron mis padres.- Cierto! No recordaba que Carlisle y Esme habían venido el fin de semana para traernos la sillita del carro con un gran lazo amarillo. Cuando les preguntamos porque del color del lazo ellos dijeron que no querían que nuestro bebé se ofendiera si ponía azul, y era niña, y si lo ponía rosa y era niño. Su respuesta nos hizo reír mucho.
-Que emoción. Ya verás Bella que todos los mareos y las nauseas valdrán la pena. ¿Cierto Emmett?-Dijo Rose.
Emmett abrazó a mi cuñada y le dio un tierno beso en la mejilla. Eran una pareja espectacular.
-Cierto princesa. Edward, salir a las 2 de la mañana para comprar el antojo valdrá la pena también- nos reímos por la cara que puso Emmett de terror al recordar sus salidas nocturnas. Varias veces me llamó preguntando que eran algunas cosas.
Entre charlas y bromas se pasó la tarde y pronto tuvieron que irse ya que mañana todos trabajábamos temprano.
Cuando se fueron nos fuimos a acostar, una vez cambiados nos acostamos en la cama, yo recosté mi cabeza en el hombro de Edward mientras el rodeaba mi cintura y trazaba formas en mi espalda.
-¿Qué te gustaría que fuera?- le pregunté de repente.
-¿Hum?- parece que había interrumpido sus pensamientos (1)
-¿Qué te gustaría que fuera? Nuestro bebé-le dije.
-Pues…sería lindo tener una niña, pero también un niño, ya sabes enseñarle sobre los deportes y j jugar futbol con el- rió. – No lo se. Si es niño o niña estaré igual de encantado. – yo le sonreí y le di un beso en el cuello para recostarme de nuevo como estaba antes.- ¿Y tú?¿Qué quieres que sea?-preguntó sonriendo.
-Pues… sería muy gracioso tener una niña, pero sería lindo un niño. ¿Te imaginas que sean gemelos? Una niña y un niño. Sería graciosísimo. – le dije riendo un poco, pero a la vez imaginándonos con dos pequeñitos. Una niña y un niño, con su cabello y mis ojos o al revés…
Con ese lindo pensamiento me quedé dormida.
Esa noche no tuve sueños, dormí largo y corrido. A la mañana siguiente me levantaron unas ganas tremendas de ir al baño. Me levanté de un salto de la cama y salí corriendo al baño. Me pareció gracioso, nunca me había pasado, creo que era gracioso por ser la primera vez que mi bebé me levanta.
Cuando salí del baño, aproveché para vestirme con una cómoda falda que me llegaba a las rodillas pero de alto me llegaba a la cintura, era con colores morados y azules y me la combiné con una camisa de manga corta blanca y unas zapatillas moradas, cortesía de Alice en una de las tantas compras locas.
Preparé el desayuno, hice panqueques con trocitos de fresa para las mías y con trocitos de chocolate para las de Edward. Le preparé su café como le gustaba, y su inseparable jugo de naranja. En serio no se como le podía gustar el jugo de naranja, era ácido y raro. Yo prefería el jugo de durazno, no se que es, pero no es ácido y eso es lo que más me gustaba.
Dejé todo preparado en la mesa y subí a despertarlo. Al llegar a la habitación lo vi abrazando mi almohada como si su vida dependiera de ello. Me causó tanta ternura y tanta gracia que no pude reprimir las ganas de tomarle una foto, y ni con el flash se despertó. A Esme le encantará esa foto. Quizás se la pueda imprimir y anexarla a su regalo de navidad, aunque todavía quedan tres meses. O tal vez de Halloween, que faltaba menos.
Dejando la cámara sobre la mesita de noche, me acerqué con cuidado a su lado y lo removí un poco. Él se movió un poco pero no se despertó.
-Parece una roca. ¿Cómo duerme tanto?-susurré para mi misma.
Comencé a repartir besos por su cara y poco a poco fue despertando. Me haló del brazo e hizo que me tumbara a su lado.
-¿Qué haces?- le pregunté riendo.
-Quédate conmigo un rato- me dijo adormilado. Era adorable, pero si no se levantaba comeríamos el desayuno frío, y enserio nuestro hijo o hija reclamaba su comida.
-Edward. Levántate. Ya está servido el desayuno y tu hijo o hija y yo tenemos mucha hambre.-Él abrió un ojo sonriéndome y yo hice el puchero que Alice me enseñó. Nunca decía que no a esa cara.
-En serio estás pasando mucho tiempo con mi hermana.- Me dijo riendo pero se levantó y se dirigió al baño. Esperé a que se lavara los dientes y la cara y tal cual en pijama lo guié a la cocina.
-Las tuyas tienen chocolate. Yo tengo las de fresas.- le dije mientras me sentaba en la mesa. Pero él no se sentó sino que se acercó a mí y me dio un beso en la frente.
-Te daré los buenos días como Dios manda. Buenos días preciosa.-me dio otro beso pero esta vez en los labios y luego se agachó a mi vientre y dijo:- buenos días princesa o campeón- dio un tierno besito a mi vientre y se rió sentándose en la mesa.
-Serás un papá envidiable.- le dije sonriendo con ternura.
-Seremos unos padres envidiables.- corrigió.- sabes que he pensado en algunos nombres de niña, y hay uno que me gusta sobre todos los demás.-No lo veía nervioso desde hace tanto tiempo.
-Me encantaría escuchar el nombre que tienes en mente.- respondí metiéndome un trocito de mis panqueques en la boca y saboreándolo.
-Pensé en Melissa ya sabes es una mezcla entre Marie y Elizabeth. Como ellas fueron tan importantes en nuestras vidas… ¿Qué opinas?- Me dijo sonriendo.
Le sonreí dulcemente. Me encantaba ese nombre era muy bonito.
-Me encanta Melissa y me encanta la razón del nombre. –Él sonrió alegre.- Me encantaría que si es niño le pongamos Anthony. ¿Te gusta?- Era su segundo nombre y me parece un nombre de lo más lindo.
-Me encanta. Es un nombre estupendo además quien lo lleva y lo llevará son muy guapos.- bromeó.
-Fanfarrón. – le dije sacándole la lengua.
Cuando terminamos de desayunar él se fue a vestir mientras yo recogía lo que habíamos ensuciado y lo colocaba en el lava platos, le coloqué el jabón donde correspondía y lo encendí. Este aparato, fue un buen agregado que la dueña anterior le había dejado. Era una maravilla.
-¿Lista preciosa?-me preguntó desde mis espaldas.
-Lista-le sonreí, nos dirigimos a la entrada donde tomé mi cartera y mis cosas y él tomó su bata, su maletín y las llaves del auto.
Estaba un poco nerviosa a decir verdad, emocionada pero nerviosa. Era una tontería estar así pero no lo podía evitar. Entramos tomados de la mano, muchas enfermeras aún no superaban el hecho de que este lindo doctor estuviera casado y feliz, me causaba gracia la cara de fastidio que ponía Jane o que ponía Heidi cuando alguna mujer se le restregaba a mi marido y él se las sacudía de encima haciendo algún comentario sobre mi. Una vez Heidi me contó que una de las tipas que se le estaba insinuando a MI hombre le dijo que había estado enferma y él dijo "Si mi esposa también…" y la tipa se fue con la cola entre las patas.
-Bella!.-me llamó Edward. Sacudí la cabeza y lo miré interrogante.-¿Vas a salir del auto o te quedarás aquí?-me preguntó divertido.
-Lo siento. Me distraje.- Le di la mano que me estaba ofreciendo y me ayudó a salir, luego cerró con llave el auto y nos dirigimos hacia su despacho para que él dejara las cosas y luego iríamos con el Doctor Gerandy para el ultrasonido.
Cuando llegamos a su despacho ya Heidi estaba ahí, en cuanto me vio me saludó con un efusivo abrazo y una sonrisa sincera. Era muy buena chica, y digo chica porque era bastante joven, quizás unos dos años mayor que nosotros.
-Doctora Cullen-me abrazó, algunas de las mujeres que tenían pinta de esas que se les insinúan a mi Edward nos vieron sorprendidas.
-¿Cómo estás Heidi?- saludé con una sonrisa.
-Bastante bien, ya Edward me contó, o mas bien no para de hablar sobre su embarazo.- me guiño un ojo y yo me reí. Ella hizo un gesto para pedirme permiso para colocar sus manos en mi vientre, yo le concedí y ella colocó sus manos en mi vientre.- Guau. Tienes bastante barriga para tan poco tiempo. ¿Es uno solo bebé?.
-hasta donde sabemos si es uno solo.- le dije confundida.
-Hola Heidi.- saludó mi marido desde mi lado. Ella le dedicó un asentimiento de cabeza y una sonrisa cordial.-¿Lista?- me preguntó.
-Lista.- Me despedí de Heidi quien nos deseó suerte con una sonrisa un tanto perturbadora.
Por los pasillos nos encontramos con un Carlisle un poco atareado.
-Hola papá. ¿Todo bien?- saludó Edward.
-Hola hijo. Hola Bella ¿Cómo están?- nos saludó con una sonrisa cálida.-ya se te nota el embarazo querida. No me había fijado. Todo está bien, sólo un poco de ajetreo por emergencia. De hecho necesito que vengas conmigo Edward.- Carlisle en serio debería estar ajetreado si pide ayuda con tanta urgencia.
-Papá voy con Bella directo con el Doctor Gerandy, al salir te encuentro en emergencia ¿De acuerdo?- Carlisle asintió, me dio un beso en la frente y salió apresurado a emergencia.
-debe haber mucho movimiento para que tu papá esté así.- le comenté mientras esperábamos que saliera el Doctor.
-Tienes toda la razón. Y aunque suene egoísta primero es mi bebé y luego veré que sucede en emergencia.- Me dio un beso en la mejilla y yo le sonreí encantada.
-Hola chicos. Pasen- nos saludó Thom. Lo saludamos y entramos a la consulta.
-¿Cómo te has sentido Bella?- me preguntó.
-Pues bastante bien en realidad. Un poco de mareo matutino a veces, bastante hambre y bastantes ganas de ir al baño, pero no he tenido nauseas ni he vomitado..- le respondí con lujo de detalles lo que había estado haciendo desde la última revisión.
-Eso es normal, muchas embarazas no sientes nauseas ni mareos, pero si sienten los antojos, el hambre, las ganas de ir al baño… Es muy normal. Ahora pasaremos a hacerte el ultrasonido para ver como va el crecimiento. Todavía no podremos ver que sexo es ya que es muy temprano y todavía ciertas partes de su anatomía se están formando. – Me levanté de la silla y fui a colocarme la bata fea e incómoda que siempre me mandan a poner cuando me van a revisar.
-Bien chicos. ¿Preparados para ver a su bebé?.- nos preguntó con una sonrisa emocionada. Era un hombre agradable, me atrevería a decir que nos dobla la edad y habrá visto más embarazos de los que puede contar, y aún así no perdía la sonrisa y la capacidad de hacerle sentir esperanza y calidez a las mujeres embarazadas.
Tomó la botella que contenía el gel y me lo aplicó en el vientre, él también hizo referencia a lo grande que estaba para el poco tiempo que tenía, comenzaba a asustarme que la gente se sorprendiera tanto. Cuando terminó de colocar el líquido gel, tomó el aparato que según el doctor Gerandy se llama transductor, me lo pasó por el vientre, esparciendo el gel, luego de haberlo esparcido comenzó a hacer un poco de presión para que captara bien a mi bebé, pronto lo vimos en la pantallita, y él nos iba indicando que era cada cosa, me emocionó mucho verlo.
-Míralo es tan chiquito- le dije a Edward emocionada, una lagrima se escapó por mi mejilla y él rió adorablemente quitándome la lágrima con su pulgar en una dulce caricia.
-Esas hormonas Bella…- se burló el doctor y yo le saqué la lengua a lo que él rió con burla y Edward también.
-Espera un momento- dijo deteniéndose a ver algo con mucho interés.- Imposible…-Volvió a pasar la máquina varias veces por el mismo lugar en mi vientre y seguía observando con detenimiento algo en la pantalla. Cómo aún no lo podía creer palpó con sus manos mi vientre y se veía confundido. Miré a Edward preocupada y él solo me sonrió para calmarme.
Thom llamó a Renata, su colega y ella entró presentándose con una sonrisa amable, el Doctor Gerandy le preguntó algo señalando la pantalla y diciendo cosas como "Pero ¿Porqué no se notó en el primer eco?" y cosas así.
-¿Todo está bien con mi bebé?- le pregunté con un nudo en la garganta. Renata sonreía abiertamente y divertida.
-Todo está perfecto Doctora Cullen no se preocupe.- su tono me relajó un poco pero seguía preocupada.-Ya diles Thom la pobre muchacha se va a ahogar de preocupación.- le recriminó con una pequeña sonrisa.
-Bella, Edward. No solo es un bebé. Son dos. Tendrán gemelos.-Edward se quedó en shock y yo comencé a reír nerviosamente. Pronto Edward se recuperó del shock y me vio emocionado.
-Tendremos Gemelos preciosa.-Me dio un beso cargado de sentimiento y no le importó tener público.
Tenía la sensación de que esta noche tendríamos una gran celebración.
Ahora tendríamos que comprar el doble de ropita, otra sillita para bebé, dos cunas. Estaba tan emocionada. Dos bebés.
-Felicitaciones papás. Sus bebés están sanos y tienen un buen tamaño para los casi tres meses que tienes Bella. Pronto verás que tienes un gran vientre que creerás que salió de la nada, tienes que tener cuidado, no es solo un bebé, son dos, come frutas, hierro, proteínas, si te sientes mal toma bastante agua. Nada de café y cuida la cantidad de comida chatarra que consumas. Es bastante lógico que comas el doble de lo que comías antes ya que tienes que alimentar a dos bebés.- me explicó, Edward hacía nota mental de todo lo que Thom decía para aplicarlo. Estaba segura de que él estaría dispuesto a comer lo mismo que yo si lo dejara hacerlo.
Cuando la consulta terminó le agradecimos a Renata y al Doctor Gerandy y salimos con unas enormes sonrisas.
-Guau preciosa. Estoy demasiado contento.-Me abrazó y me dio una vuelta en el aire como hizo el día que acepté ser su novia y cuando le dije que si me quería casar con él. Creo que en él darle la vuelta a alguien en el aire era su modo de explotar su felicidad.
-Estoy tan contenta Edward. Dos bebés. Es demasiado irreal. Te amo tanto- él tomó mi rostro en sus manos y me dio un beso. Lástima que nos vimos interrumpidos por el sonido de su buscapersonas, era su padre que lo solicitaba con urgencia en emergencia.
-Te veo en el almuerzo hermosa.-Me dio un último beso antes de salir corriendo a emergencia.
Con una sonrisa enorme, el ultrasonido en mis manos y la cabeza en las nubes me dirigí hacia mi consultorio. Esme se pondría tan contenta con la noticia.
Me acordé de mi abuela y lo contenta que se puso cuando la vecina a la que ayudamos con su embarazo le dio la noticia de que tendría una niña. Me sentí un poco triste por no estar con mi abuela ahora, pero sabía que ella estaba contenta mirándome con el abuelo desde donde estén. Todo lo que era ahora, se lo debía a ellos dos, por eso me encantó el detalle de Edward de que si era niña la llamaríamos en honor a nuestras abuelas. Era una nimiedad en comparación con todo lo que ellas habían hecho por nosotros pero era nuestro modo de agradecerles y tenerlas presentes.
El poema completo es una hermosura y me pareció adecuado para este capi tan lindo!
" "" No conosco aun sus cuerpitos pero los amo desde el momento que supe que crecian en mi.
No escucho aun sus llantos pero siento en mi pancita el latir de sus corazoncitos.
No acaricio aun lo suave de sus manitas, pero ellos acarician mi pancita con sus pataditas.
No se como seran sus ojos, sus rostros ni sus deditos... pero son hermosos, son suavidad y dulzura pura.
No se aun que nombres les eligire.
Pero ellos llenaran mi alma de alegria cada vez que me llamen: MAMA...""
(1) Tal cual como en Twilight cuando están en casa de Bella la primera vez que Bella se entera que Edward la espia de noche... Cuando ella le pregunta con que frecuencia y el responde "Humm?" ella dice que parece que ha interrumpido una linea de sus pensamientos... bueno aquí es igual :p... un abrazo
REVIEWSSSS:):):) lleguemos a 70 vamos chicas se que podemos... superemos a la primera parte que tiene 96 reviews:)... que emocion que llevemos 66 reviews estoy muy contenta!:) mil graciasss
