Hola hermosas! mil gracias por los reviews! me alegro muchisimo que les guste esta locura a mi tambien me encanta escribirla disfruto mucho con ella!... Lamento haberlas hecho esperar pero con los examenes finales de la uni y unos trabajos que me mandaban no tenía tregua para nada...

Espero que la espera haya valido la pena!... este capi me encanto haberlo escrito me emociono muchisimo!..

Espero que lo disfruten tanto como yo disfrute escribirlo!... un abrazo!


"Tener un bebé es el acto más maravillosamente irracional posible de dos enamorados."Anónimo.

Capítulo 12: Bienvenido Ethan!

ALICE POV

Los últimos dos meses habían sido una verdadera tortura para mí. No podía dormir completamente acostada, ya que Ethan se movía mucho, dificultándome la respiración. Estaba más incómoda que antes, y ni hablar del humor que cargaba. Creo que Jasper se merece un premio por la paciencia que ha tenido conmigo a pesar de actuar como una embarazada amargada. Ya faltaba casi nada, para que mi bebe naciera. Días en realidad.

Entre Jasper y yo habíamos acordado en que era pertinente hacer una maleta para el hospital y mantenerla al lado de la cama solo por si acaso. En la maleta habíamos colocado varios conjuntos para el bebé y dos pijamas para mí, más una muda de ropa para cuando nos dieran de alta en el hospital.

Jasper siendo su propio jefe había decidido reducir las consultas al mínimo, de modo que solo trabajaba desde las 8 hasta la 1 de la tarde, para así estar atento a cualquier cambio que me ocurriera.

Llevaba un rato levantada, esta había sido una noche milagrosa ya que Ethan me había dejado dormir la noche completa sin dar patadas o removerse tanto y vaya que eso era relajante, así que ahora estaba sentada en el cómodo sofá de la sala con una taza de chocolate caliente viendo televisión esperando que Jasper se levantara.

Ethan llevaba horas sin moverse así que pensaba que estaba dormido, hasta que me dio una patada y se removió inquieto.

-Buenos días cariño-susurré acariciando mi gran vientre. Como respuesta recibí una patadita un poco más suave que la anterior.- Si que tienes ganas de salir ¿No?- escuché como Jazz reía detrás de mí, y me giré para verlo mirarme con una sonrisa enorme en el rostro.

-Buenos días duende- Me resultaba un poco extraño que todavía me llamara así después de cuatro años de habernos conocido pero era tierno.

-Buenos días Jazz- respondí correspondiendo a su sonrisa.

Él se acercó a mi lado para sentarse en el sillón, me acunó en sus brazos y depositó un beso en mi frente.

-¿Cómo te sientes?- me preguntó acariciando mi vientre.

-Pues me duele bastante la espalda, pero apartando ese hecho estoy bien. Ethan ha estado tranquilo toda la noche y me ha dejado dormir.- le respondí entrelazando mis dedos con los suyos encima de mi prominente barriga.

-Es bueno que hayas descansado. Te tocaba.-le sonreí y él me respondió dándome un casto beso en los labios.

-Haré algo para almorzar. ¿Quieres algo en especial?.-preguntó levantándose del sofá.

Justo iba a responder cuando sentí un líquido caliente resbalar por mis piernas y mojar mi pantalón.

-Ehhh…existe la posibilidad de o que me haya hecho pipí o haya roto fuentes- le dije con los ojos dilatados por la sorpresa.

-¿QUÉ?- gritó sorprendido.

-Que creo que rompí fuentes.- le dije calmadamente.

Me levanté para ir al baño y verificar si era sangre o pipi. Como era de esperarse Jasper fue detrás de mí, ya que si había roto fuentes pronto empezarían las contracciones. Pensándolo bien me estaba poniendo nerviosa con esto de dar a luz, nunca lo había pensado a profundidad.

Cuando me bajé los pantalones, me di cuanta de que efectivamente había roto fuentes.

-Jazz corre por una falda y ropa interior y por el bolso del bebé-le dije comenzando a alterarme.

Jasper hizo lo que le dije mudo pero sus movimientos eran torpes y nerviosos.

Fuimos al auto más rápido de lo que imaginé y cuando iba a hablar lo que salió fue un grito de dolor por causa de una contracción. Tenía idea de que dolían, entre Rose y mi madre se habían encargado de decírmelo pero nunca pensé que fuera tan doloroso.

-Respira profundo Alice. Inhala y exhala- hice lo que me dijo y sorprendentemente me fui calmando un poco- Muy bien duende. Sigue así. Llamaré a Edward y a los chicos.

El camino al hospital fue largo, más de lo que hubiera deseado. Sólo tuve dos contracciones en los 10 minutos que duro el viaje al hospital.

Jazz no había podido comunicarse todavía con Edward pero los demás miembros de la familia estaban avisados.

-Trata de hablar con Bella- dije respirando con dificultad.

-Ya lo intenté y tampoco responde.- dijo frustrado.

JASPER POV

Alice estaba en trabajo de parto y Edward no respondía el maldito celular. Mis nervios juntados con los gritos de Alice no hacían nada bueno. Afortunadamente las contracciones eran cada 10 minutos. Si mi duende no estuviera pasando tanto dolor estaría más emocionado de lo que estoy. Es decir amaba la idea de que en cuestión de horas vería a mi bebé pero era un poco egoísta estar tan feliz viendo que Alice estaba sufriendo con las contracciones.

Intenté llamar a Bella pero tampoco me respondía el teléfono. A la quinta vez que llamé a Edward y él respondió con un gruñido.

-Tu hermana está dando a luz.- le dije molesto por haber recibido como respuesta un gruñido.

-¿QUÉ?- gritó al otro lado de la línea.

Alice gritó con otra contracción mientras la ayudaba a bajarse del auto, cuando la contracción pasó respiró profundo varias veces.

-Que tu hermana esta dando a luz. Estamos en el hospital.- Le repetí tratando de calmarme. Yo no tenía la culpa de que siguieran durmiendo a las 12 del medio día.

-Mierda!. Ya salimos para allá.- dijo rápidamente para luego colgar la llamada.

-Vamos Alice respira profundo- le dije. Ahora las contracciones eran cada 7 minutos. Si seguía así para el final de la tarde ya tendríamos a nuestro bebé en brazos.

Afortunadamente al entrar en el hospital nos conseguimos con Carlisle que estaba acompañado del ginecólogo de Alice y un par de enfermeras con una silla de ruedas.

-¿Cada cuanto son las contracciones?- preguntó mi suegro.

-Cada 7 minutos.- respondí inmediatamente. Alice entre su sudoroso rostro me dedicó una amplia sonrisa. Sonrisa que no pude evitar devolver.

-Bien. Hay que monitorearla constantemente. Y ver cuantos centímetros ha dilatado- esta vez fue el ginecólogo quien respondió.

Rápidamente nos guiaron a una habitación, donde estaríamos hasta que el bebé naciera y nos dieran de alta. Bueno dieran a Alice y al bebé de alta.

-Bien linda necesito que pongas los pies en los estribos. Tengo que revisarte.-Alice recostó su cabeza en la almohada respirando profundo. Como pudo colocó los pies en los estribos, dándole al ginecólogo una amplia vista de su parte íntima. Esto no me molestó como pensé que lo haría. Estaba demasiado concentrado acariciando la cabeza de mi esposa como para que este hecho me afectara. Además de que el doctor era un profesional, así que no había razón por la que me molestara.

-Bien. Solo has dilatado 7 centímetros. Bastante si tenemos en cuenta que has roto fuentes apenas hace media hora. Es normal que tardes un poco en dilatar los 10 centímetros. Vendré en media hora más para ver como avanzas, mientras tanto trata de respirar profundo durante la contracción. Te ayuda al flujo de aire.- Alice asintió y el doctor salió de la habitación dejándonos solos con Carlisle.

-Se que no es un muy buen momento para decir esto pero estoy contento. Mi nieto ya va a nacer.- dijo emocionado. Alice rió pero se vio interrumpida por una contracción.

Diez minutos después tocaron la puerta de la habitación, le di un beso en la frente a Alice dejándola en manos de Carlisle un momento mientras contestaba la puerta.

Al abrirla me encontré con todos los chicos allí incluyendo mis padres y Esme.

Salí de la habitación cerrando la puerta detrás de mí.

-¿Cómo va todo?- preguntó Esme entre emocionada y preocupada.

-Todo va bien. Ha dilatado 7 centímetros y las contracciones son más seguidas. Carlisle está tratando de calmarla un momento.-respondí destilando más emoción que preocupación.

Edward suspiró aliviado mientras Bella con su gran barriga de cinco meses acariciaba su espalda para tranquilizarlo.

-Iré a ver como va todo. En veinte minutos viene el doctor de nuevo. Les aviso si algo cambia.- Por órdenes del ginecólogo y de Carlisle solo podría estar yo en la habitación y claro que Esme también pero solo por unos pocos minutos, ya que si había mucha gente, eso pondría más nerviosa a Alice y no era recomendable.

-Gracias.- respondió Edward palmeando mi hombro. Lucía más relajado que como lo había visto cuando abrí la puerta. Le di una sonrisa y un asentimiento de cabeza y entré en la habitación de nuevo.

-Eran los chicos. Querían saber como va todo- les dije. Alice me miró un poco asustada.

-Edward- me dijo. Sabía que quería hablar con su hermano. Era un momento importante para ella y él siempre había estado para ella.

-Está con los demás afuera. Estaba preocupado por ti pero en cuanto le dije que estabas bien se relajó. Les dije que los mantendría informados.-Ella se relajó un poco y me sonrió.

-Gracias- respondió con una sonrisa cansada.

-No hay de qué linda- le di un beso en la frente y no pasó mucho hasta que tuvo otra contracción.-Respira Ali. Inhala y exhala, como te dijo el doctor- le recordé. Ella hizo su mejor esfuerzo para calmarse pero al parecer esta contracción había sido más fuerte que las demás y más larga.

-Estás haciendo un buen trabajo hija. Estas cosas suelen tardar bastante. Trata de relajarte.-Alice sonrió a su padre quién sostenía una de sus manos.-recuerdo todo lo que tardo tu madre en traerlos a ti y a tu hermano al mundo. Creo que fue como un día entero de contracciones, teniendo en cuenta que tu y tu hermano no se ponían de acuerdo en quien debía salir primero, así que fueron como 2 horas nada más en que ustedes dos nacieran.-nunca había escuchado de gemelos que " pelearan" por nacer, pero si había escuchado de partos que duraban hasta 10 horas. Solo esperaba que Alice no estuviera tanto tiempo bajo contracciones. Y con la esperanza de que ya había dilatado 7 centímetros.

-¿En serio?- preguntó ella incrédula.-seguro Edward quería salir primero y no me dejaba. Por eso salí tan bajita- dijo a modo de broma, logrando que su padre riera.

-Eres una parturienta única. Tienes la mentalidad para hacer chistes mientras estás en trabajo de parto.- dijo su padre impresionado.

Alice solo se encogió de hombros y sonrió antes de que otra contracción igual que la anterior la golpeara, Carlisle le recordó que debía respirar durante la contracción para que ella lo hiciera ya que lo hacía era pujar.

La puerta se abrió luego de que dieran tres golpecitos en ella, dejando ver al ginecólogo que venía con el aliento entrecortado, como si hubiera corrido.

-Siento haberme demorado. Pero hay varias embarazadas que se pusieron de acuerdo para dar a luz hoy, aunque no todas están tan dilatadas como tú.- Carlisle le dio una sonrisa y le palmeó el hombro en comprensión, mi suegro a pesar de ser cirujano también era ginecólogo así que sabía cómo se sentía.

-Si necesitas ayuda, una vez que Alice haya dado a luz puedo ayudarte. No me importa estar de día libre.-se ofreció Carlisle.

-No te preocupes. Solo son tres muchachas pero apenas han dilatado unos pocos centímetros.-En ese momento Alice tuvo otra contracción, ahora eran cada 4 minutos, y eso me ponía más nervioso que antes.-Bien veamos como vas.-Dijo colocándose entre las piernas de mi esposa.- falta poco llevas 8 centímetros de dilatación. ¿Cada cuanto son las contracciones?-preguntó serio mirando su reloj.

-Ahora son cada 4 minutos.-le dije. Él asintió pensativo viendo su reloj todavía.

-Bien, si sigues así en unas dos o tres horas máximo estarás lista para dar a luz-Por un lado me alegré y por el otro me desesperé. ¿Tres horas viendo como Alice casi lloraba con las contracciones?-Has ido bastante rápido. Si para las 6 de la tarde diste a luz habrás tardado solo seis horas en trabajo de parto. Siéntete afortunada linda hay mujeres que tardan más de diez horas.-Justo como pensaba hace rato. Vi mi reloj y con sorpresa noté que eran las tres de la tarde. Los chicos debían estar preocupados, sería mejor que los llamara para avisarles.

-Llamaré a los chicos un momento. ¿De acuerdo?- le dije a Alice quien asintió dándome una sonrisa cansada.- Trata de calmarte un poco. Te quiero duende.- le di un beso rápido en los labios y salí de la habitación para llamar a Edward.

Al primer tono me respondió. :-¿Alguna novedad?

-Nada todavía. Solo lleva 8 centímetros de dilatación. El doctor cree que ha estado rápido, dice que si sigue a este ritmo para la de la tarde estará lista para dar a luz. Las contracciones son cada 4 minutos.- le informé.

- De acuerdo. Gracias por avisar. Llama cualquier cosa. Estaremos atentos, estamos en la cafetería que está frente al hospital. Bella no se sentía muy bien así que la llevamos a que comiera y tomara algo.- Respondió tranquilo. Estaba seguro que entre su madre y Bella lo habían calmado, sin ellas dos en su vida no se que sería de mi amigo.

-Tranquilo trataré de informarles como va todo. Salúdame a Bella y a mis sobrinos.- dije sonriendo un poco. Él rió y respondió que con gusto lo haría.- Bien. Tengo que volver, los mantendré informados- me despedí y colgué la llamada.

Me devolví a la habitación y Alice estaba perlada en sudor con un Carlisle sonriente a su lado, sentí como si me hubiera perdido de algún comentario, pero preferí no preguntar.

Mi duende me interrogó con la mirada así que le conté lo que me había dicho Edward.

-¿Bella se siente mal?-preguntó preocupada.

-Según Edward solo se mareo un poco, dijo que no ha estado comiendo muy bien entre ayer y hoy así que están en la cafetería de enfrente comiendo algo.-Alice asintió aún preocupada y estaba segura de que no se le iría la preocupación hasta ver a Bella o en su defecto hablar con ella.

Tomé mi celular y marqué el número de Bella, pasándole el aparato a Alice para que hablara con ella.

ALICE POV

Decir que dolía era nada en comparación con lo que sentía. Con cada contracción veía al inframundo entero en ropa interior y parecía burlarse de mi.

Pero mi dolor pasó a un segundo plano cuando Jazz me informó que mi cuñada y mejor amiga no había estado comiendo bien en los últimos dos días. Me preocupé inmediatamente, quería hablar con ella y verla pero me sentía como en cuarentena, solo entraba mi padre el doctor y mi Jazz y alguna que otra enfermera para comprobar mis signos vitales y los de mi bebé.

Así que cuando Jazz me pasó el teléfono para que hablara con Bella me alegre de inmediato.

-¿Sucede algo Jasper?- pregunto mi mejor amiga al otro lado de la línea.

-Si. Sucede que mi mejor amiga y mi cuñada no ha estado comiendo bien y eso no es correcto.-reprendí medio en broma medio en serio.

-¿Alice?-preguntó con emoción y escuché vagamente un alboroto a su alrededor.

-Si. Soy yo. El que este en trabajo de parto no me impide regañarte por teléfono.-Una contracción llegó así que aparté el teléfono y respiré profundo como me habían explicado mil veces. Cuando la contracción pasó coloque de nuevo el teléfono en mi oreja.

-¿Quién te dijo que no he comido bien?- preguntó impresionada.

-oh querida a estas alturas deberías saber que yo lo se todo- reí misteriosamente.

-Alice…- reprendió en broma Bella.

-Bien. Tu marido le dijo al mío y él me lo dijo a mí. ¿Qué te sucede?- pregunté ahora seria.

-Nada de que debas preocuparte Alice. Simplemente que tus sobrinos no coinciden en que les gusta y que no y a veces me dan nauseas. Aunque estas fueron las primeras en los últimos dos meses. Ya sabes que me sucedió lo mismo que a ti. Se me fueron los vómitos al pisar el cuarto mes y medio.- me informo ella con un suspiro resignado.

-Bien. Pero si para mañana no has comido bien haré que mi padre vaya hasta tu casa y te haga una dieta estricta.- le amenacé. Nunca me ha gustado ver a mis amigas débiles. Cuando Rose estaba mal por las nauseas con Amy le dije lo mismo y creo que mi hermosa sobrina me entendió porque dejó comer bien a su madre.

-de acuerdo. Ahora ocúpate de traer a Ethan al mundo y después discutimos sobre mi alimentación- De fondo escuché unas risas y un murmullo a su lado.- Ah y Edward te manda un beso. Sinceramente Alice tu hermano está paranoico, falta poco para que lo sedemos. No se como hará cuando me toque a mi.- El murmullo paró pero le siguió la risa de Bella.- Se ha puesto pálido Alice. Es un poema- se rió de nuevo causando que me riera también.- Bien te dejo para sigas en tu labor de traer a mi sobrino a una vida de locos. Te quiero. Emmett y Rose te mandan saludos.-Añadió rápidamente.

-Salúdalos a todos de mi parte y dile a tu marido que se tranquilice que quien está dando a luz soy yo no él.- dije con humor y tras una breve despedida colgamos la llamada.

Apenas colgué me vino una contracción fortísima y muy dolorosa. No pude evitar pujar en lugar de respirar profundo.

-Alice. Respira.- me recordó Jasper.

-Respira un demonio. Esta dolió más- refunfuñé molesta.

Mi padre llamó al ginecólogo cuyo nombre siempre olvidaba y en pocos minutos lo tuve de vuelta revisando mi dilatación.

-Tu hijo tiene prisa por salir. Estoy seguro que en 1 hora o menos podrás dar a luz. Es mejor que te vayamos trasladando a quirófano.- Me explicó el doctor. No dijo si había dilatado más o seguía igual pero a juzgar por su expresión podría concluir que había dilatado un centímetro.

En el camino mi padre llamó a los chicos de nuevo para avisarles de la buena nueva.

Camino al quirófano tuve tres contracciones y eso era mucho. Varias personas me miraban sorprendidas, con sonrisas y otras seguro con envidia por tener a mi hermoso esposo a mi lado.

-Falta poco para tenerlo en nuestros brazos duende, pero respira profundo.- me dijo un Jazz emocionado mientras me trasladaban de la silla de ruedas a la camilla del quirófano.

-Lo se. Es tan increíble.- le dije emocionada.

Otra contracción igual a la anterior hizo que apretar con fuerza la mano de Jazz.

El ginecólogo entró junto con dos enfermeras que atenderían con él el parto. Los tres venían con máscaras y guantes. Todos esterilizados para evitar cualquier infección.

El medico se colocó entre mis piernas y me sonrió. Una sonrisa anticipatoria que hizo que el estómago se llenara de mariposas.

-Quiero que pujes lo mas fuerte que puedas cuando venga la contracción ¿De acuerdo?- Asentí sonriendo nerviosa.- No estés nerviosa. Dolerá pero valdrá la pena cuando lo tengas en tus brazos. Créeme he pasado lo mismo tres veces. Es emocionante y abrumador.- Eso increíblemente hizo que me sintiera mucho mejor.

No esperamos mucho a que la contracción llegara. Como me dijo el doctor pujé lo más fuerte que pude durante lo que tardó la contracción.

-Muy bien hecho linda. Puedo ver la cabeza. Ahora con la próxima contracción trata de pujar más duro para sacar a este campeón de una.- me dijo. Retiré la mirada del doctor y la trasladé a mi marido, que veía al doctor con una mezcla de fastidio y emoción que me hizo reír.

Jazz al sentir mi mirada me vio a los ojos y pude ver todo lo que sentía. –Te amo- le dije al mismo tiempo que llegaba una contracción y pujaba lo más duro que podía.

-Un poco más Alice ya casi.- Pujé una vez más fuertemente y escuché el sonido más hermoso del mundo. Escuché a mi bebé llorar.

-Felicidades papás- felicitó mientras cogía a un bulbito ensangrentado y lo alzaba.- Jasper haz los honores de cortar el cordón umbilical- Jazz se acercó nervioso y emocionado hacia nuestro pequeño Ethan y cortó el cordón umbilical. El doctor permitió que lo cargara por un momento y luego me lo dio a mi por unos escasos minutos para saludarlo y darle un tierno besito en la frente.

Luego una de las enfermeras se llevó a mi bebé para limpiarlo, pesarlo y hacer todo lo que correspondía hacerle a un recién nacido, mientras el médico me hizo la cura correspondiente y una hora después estaba de nuevo en mi habitación con Jazz más relajado pero rebosante de emoción y alegría sentado a los pies de mi cama.

Me dio un ataque de risa. Era demasiado irreal.

-¿Qué pasó?- me preguntó mi esposo divertido.

-Es que son muchas emociones juntas. Tu rostro. Ver a Ethan por primera vez. Es demasiado irreal.- le respondí sonriendo una vez que la risa se calmó.

-Te entiendo perfectamente. Por cierto Te amo.- me dio un beso en los labios pero nos separamos por unos golpecitos en la puerta.

-Adelante.- Dijimos Jasper y yo al unísono.

Vimos como los chicos entraban cautelosamente con unas sonrisas nerviosas pero al mismo tiempo emocionadas.

Mi hermano venía cargando con una cesta llena de globos azules que decían "Welcome to the world". Emmett tenía una pequeña cesta que tenía fresas con las puntas cubiertas de chocolate, pero lo más bonito del adorno eran que las fresas estaban colocadas de una manera que parecían los pétalos de una flor. Se veían apetitosas.

Edward dejó los globos en la mesita que estaba al lado de mi cama y antes de decir nada me dio un abrazo apretado y un beso en la mejilla.

-¿Cómo estas?- me preguntó viéndome a los ojos.

-Bien. Cansada. Abrumada es irreal.-le dije a lo que todos rieron.

-Se lo que se siente.-me respondió Rose llevando en sus brazos a una dormida Amy.

-Rose. Acuesta a Amy en el sillón.- Le dije a mi cuñada y mejor amiga. Sabía que aunque Amy era pequeña pesaba un poco.

Rose me sonrió cómicamente para acostar a su pequeña en el sillón y arroparla con el gran suéter de Emmett.

Dos horas después entró una enfermera con una cunita donde colocaban a los bebés para que estuvieran cómodos en el retén. Se veía tan adorable en su body azulito, con su gorrito, sus guantes y sus escarpines. Era un sueño.

-Felicidades- dijo la enfermera mientras me pasaba a mi bebé y lo colocaba en mis brazos.

Los chicos disimuladamente salieron de la habitación llevándose con ellos a mi durmiente sobrina, supongo que para darnos un poco de privacidad.

-Míralo es tan chiquito.- le dije a Jazz que se había colocado a mi lado pasando un brazo por mis hombros y el otro colocándolo debajo del pequeño cuerpecito de nuestro bebé.

-Tiene tu nariz. Es muy gracioso- susurró él tocando con dulzura y delicadeza la naricita de nuestro bebé.

-Apuesto a que tendrá tus ojos-le dije riendo bajito para no despertar a nuestro bebé.

- O puede que tenga los tuyos. Tiene pinta de que tendrá mi color de cabello.- nos ensartamos en una divertida conversación sobre que heredaría Ethan de cada uno.

-Es precioso.- me dijo para después darme un beso en la mejilla.

-¿Quieres cargarlo?- le pregunté. Se que se moría de ganas de tenerlo en sus brazos aunque no lo hubiera dicho en voz alta.

Él sólo sonrió y tomó a Ethan en sus brazos del mismo modo en que yo lo tenía antes.

-Se ven adorables.- dije conmovida con la escena.

Jazz me sonrió con un brillo peculiar en sus ojos que no se había ido desde el día en que le di la noticia que estaba embarazada.

Una hora después los chicos llegaron a la habitación, pasando a Ethan de brazo en brazo delicadamente. Nuestras madres lloraron viendo a mi principito. Edward se emocionó cuando tuvo en sus brazos el pequeño cuerpecito de Ethan y me aventuro a decir que Bella al verlo con un bebé en brazos, fantaseó con verlo con sus pequeños bebés.

Bella me vio mirándola y le guiñé un ojo haciendo que se sonrojara levemente.

-Tienen un hijo precioso chicos.- Nos dijo una conmovida Esme.

-Gracias Mamá.- le sonreí.

-Bienvenido a una vida de locos Ethan.- Le dijo Emmett para diversión de todos en la habitación


El dato de que hay partos que duran mas de 10 horas es cierto, lo he visto en programas que dan sobre mujeres que no sabían que estaban embarazadas ( nunca presentaron ningún sintoma, ni siquiera el crecimiento del vientre)...

espero que les haya gustado este capi, me encanto haberlo escrito lo disfrute mucho... A lo mejor el capi siguiente es como Jasper se sintio al tener a su bebe en brazos por fin, y puede que volvamos a los Bella POV... trataré de poner más variados los POVS no aseguro nada...

AVANCE ( NO ES PARA EL PROXIMO CAPI)

-Más te vale que sea importante...

- Tan importante como que tu hermana está dando a luz.- respondí molesto y nervioso.