Espero que la espera haya valido la pena... Gracias por todos sus reviews es increíble llevamos 94 nunca pensé que la historia gustaría tanto me alegro mucho!...

Espero que les guste el capi y espero sus reviews:)


Una vida de locos


Capítulo 13: Melissa y...

BELLA POV

Tenía dos días que no comía bien, y no estaba durmiendo bien. Me sentía mal, mi estómago no aceptaba comidas pesadas y eso me estaba preocupando. Las nauseas se habían ido cuando pisé el cuarto mes y medio de embarazo. Lo que significa que hace casi 1 mes no tenía nauseas, por eso era extraño que volvieran.

Edward tampoco había dormido muy bien ya que se preocupaba por cuidarme y darme agua o te para asentar el estómago.

No se que hora era pero solo quería dormir, no había pasado muy buena noche así que ahora que por fin podía dormir, lo quería aprovechar. Edward estaba abrazado a mi con sus manos en mi gran vientre trazando círculos mientras dormía.

El celular de Edward sonó varias veces hasta que no lo soporto más y atendió con un gruñido.

-¿QUÉ?- Ese grito me preocupó. Me acomodé en la cama para observar a mi marido con una expresión entre emocionada y aterrada.

-Mierda! Ya salimos para allá- colgó rápidamente y se giró hacia mi.

-¿Qué sucede?- pregunté preocupada.

-Alice está dando a luz- ¿Por eso esta aterrado? Si la noticia es para emocionarse.

-Pues vamos al hospital eso es estupendo!-respondí emocionada.

Él se rió, me dio un beso en los labios y se levantó de la cama hacia el closet para vestirse, yo hice lo mismo. Me coloqué una camisa verde con unos jeans especiales para embarazadas. Me coloqué mis sandalias blancas, me cepillé los dientes y el cabello y fui a la sala donde esperaba Edward para irnos.

-El que Alice esté dando a luz no quiere decir que no esté atento a ti. ¿De acuerdo?- Yo asentí con una sonrisa- Si te sientes mal me lo dices de inmediato.-demandó.

-De acuerdo- accedí.

Edward estaba en un estado en el que nunca lo vi. Neurótico, paranoico y no dejaba de preguntarle a Esme si sabía algo de su hermana.

En serio este hombre necesita relajarse.

-Ven.-tomé la mano de mi marido y lo guié hasta unas sillas para que se sentara.- Debes tranquilizarte. En cuanto haya noticias Jasper o tu padre lo dirán. Volverás loca a tu madre. Sabe lo mismo que nosotros. Respira profundo Edward.-Dije seria. No era bueno que estuviera tan agitado.

Él respiró profundo y apoyo el peso de su cuerpo en las rodillas. Acaricié su espalda en ademán tranquilizador.

Una hora después llego mi hermano con Rose y Amy.

-¿Saben algo?-preguntó Rose tranquilamente.

-Todavía no. Estamos esperando alguna noticia.-respondí del mismo modo.

Ella asintió y se dejó caer en la silla que estaba a mi lado. Emmett me dio un beso en la frente y fue a saludar a Esme que estaba hablando con los padres de Jasper.

-Amy- la niña alzó su mirada hacia Rose -¿Saludaste a los abuelos?-preguntó dulcemente.

Mi sobrina nos regaló una sonrisa desdentada y asintió frenéticamente con su cabeza, haciendo que sus lindos rizos saltaran.

Llevábamos un rato conversando pero Edward seguía preocupado, así que fuimos todos a la habitación para poder hablar con Carlisle o Jasper y tener alguna noticia de nuestro sobrino y cuñada/hermana/nuera/hija.

Jasper nos informó que todo iba bien, pero que todavía faltaba un poco para que diera a luz. Nos prometió que cuando hubieran hablado con el doctor nos avisarían. Con esta información Edward se tranquilizo bastante. Era un alivio porque me estaba poniendo nerviosa y eso no era bueno para mis bebés.

Nos fuimos de nuevo a las sillas donde estábamos antes ahora Esme estaba a mi lado y me miraba preocupada.

-¿Te has estado sintiendo bien?-preguntó acariciando mi espalda maternalmente.

-No mucho. –Respondí sinceramente- No he podido comer bien los últimos dos días y me ha costado dormir. ¿Es normal?-pregunté un poco desesperada.

-No lo se linda. Pero puede que sea porque al tener gemelos ambos ocupan mucho espacio y están tratando de acomodarse. Es lo único en lo que puedo pensar.- me regaló una dulce sonrisa y yo recosté mi cabeza en su hombro. Esme en muchos efectos era como la mamá que siempre quise tener. Mi abuela era la mejor, pero no era lo mismo que una madre.

Mi suegra pasó un brazo por mis hombros y acarició mi brazo para relajarme un poco. Comenzaba a sentirme mal y se lo hice saber. No veía a Edward por ningún lado. Esme se levantó conmigo guiándome al baño.

-Tranquila Bella. Respira profundo-me aconsejó ya que estaba a punto de llorar. Estaba nerviosa. No quería sentirme mal, quería estar bien. Eso no le hacía bien a mis bebés.

Mi suegra llamó a Carlisle en un momento desesperado y él le dijo que tendría que estar tranquila, que tomara algo para asentar el estómago, un té preferiblemente o una manzanilla. Y que media hora después si me sentía bien intentara comer algo.

-Gracias.- agradecí a Esme cuando salimos del baño. Iba aferrada a su brazo hasta las sillas de nuevo.- ¿Has visto donde fue Edward?- pregunté. Quería a mi marido. Me sentía como una niña pequeña pidiendo un dulce.

-Creo que acompaño a tu hermano a buscar algo en su auto- me respondió tranquilamente.

Asentí y esperé a que llegaran.

Cuando lo hicieron Emmett vio algo en mi expresión que lo preocupó.- ¿Todo bien enana?- Se agachó frente a mi tomando mis manos entre las suyas.

Edward se sentó a mi lado observándome también con preocupación.

-No me siento bien- dije débilmente a mi hermano y mi marido.

-Carlisle dijo que le diéramos un té o una manzanilla y luego esperáramos media hora para darle algo de comida.-informó Esme.

-De acuerdo. Frente al hospital abrieron un pequeño café. ¿Por qué no vamos y así aprovechas y tomas algo de aire?-sugirió mi hermano con tranquilidad.

Asentí un poco entusiasmada con la idea de salir del hospital. Me sentía mal por no estar cerca de Alice. Pero tendría que hablar con ella de algún modo.

Amy fue en los brazos de su padre al café, era una niña consentida, pero para nada malcriada.

Pedí mi manzanilla y me la tome poco a poco sintiendo el calor asentarse en mi estómago.

Jasper llamó justo cuando estábamos pidiendo algo de comer. Informó que no había avances todavía y Edward aprovechó para decirle que estábamos en el café frente al hospital.

No había pasado media hora desde que Jasper llamó cuando mi celular sonó.

-Es Jasper-dije extrañada y atendí el teléfono.- ¿Sucede algo Jasper?- pregunté confundida.

-Si. Sucede que mi mejor amiga y mi cuñada no ha estado comiendo bien y eso no es correcto.- ¿Alice no debería estar lo suficientemente preocupada dando a luz como para llamar.

-¿Alice?-pregunté emocionada y confundida. Todos en la mesa me miraron.

-Si. Soy yo. El que este en trabajo de parto no me impide regañarte por teléfono.- Eso me causó mucha gracia. Alice era demasiado especial

Hable con ella unos minutos y luego colgué.

-Creo que tu hermana me acaba de regañar.- dije aún con el teléfono en la mano mirando a Edward.

-Es Alice- respondió Rosalie sencillamente como si eso fuera explicación suficiente.

-Ah y Edward Alice dice que quien está en trabajo de parto es ella. Que dejes la neurosis.- reí al igual que las mujeres en la mesa.

Una hora más tarde nos encontrábamos en la habitación de mi cuñada hablando animadamente sobre todo. Ya había dado a luz y estaban esperando que trajeran a Ethan a la habitación. Alice me miraba de vez en cuando y yo le sonreía. Era muy linda la experiencia que estaba viviendo.

Poco tiempo después trajeron a Ethan y nosotros nos salimos de la habitación para darles privacidad a los recién estrenados padres.

-Es increíble.- pensé en voz alta.

-Tú lo has dicho Bella.- concordó Lillian sonriendo emocionada. Su primer nieto varón la tenía babeando. Ya me la imaginaba malcriando a Ethan del mismo modo que lo hacía con Amy.

Estuvimos un rato conversando animadamente, Carlisle me preguntó como me sentía, le respondí que sus recetas eran santo milagro. Me sentía mejor de lo que me había sentido en dos días y eso era muy bueno.

Las abuelas no aguantaron más la curiosidad y fueron a la habitación para conocer a su nieto recién nacido. Tenía que admitirlo que yo también sentía curiosidad.

Al entrar en la habitación nuestros ojos pasaron de los padres a Ethan. Era tan chiquito pero tan hermoso.

Las orgullosas abuelas cargaron a su nieto y lo llenaron de mimos para diversión de todos. Edward había traído globos azules que decían " welcome to the world" era muy tierno.

Cuando me tocó cargar a Ethan estaba anonadada, era igual que Jasper. Al menos algunas expresiones que hacía Ethan mientras dormitaba en mis brazos. El cabello tenía pinta que iba a ser el de Alice pero eso nunca se sabe.

-Es hermoso.- dije conmovida a mi marido que me miraba de una manera muy extraña.

Más pronto de lo que nos hubiese gustado nos tuvimos que ir ya que era tarde y tanto Alice como Ethan debían descansar.

-Hasta mañana duende- Le di un abrazo a mis cuñados y un último mimo a mi sobrino.

Durante el trayecto a casa Edward estuvo muy callado, pensativo y meditabundo. Él a veces era callado pero nunca tanto tiempo. Eso me llamó la atención.

Cuando llegamos a casa él fue directo a la habitación, supuse que a cambiarse, yo fui a la cocina y me serví un poco de agua.

Pasaron unos minutos y al ver que Edward no aparecía en la sala fui a nuestra habitación. Lo encontré sentado al pie de la cama aún con esa expresión meditabunda.

-Cariño ¿Estás bien?- pregunté sentándome a su lado y acariciando su espalda.

Él me vio con una sonrisa tímida, esa sonrisa que tenía años que no veía.

-Solo estoy como en shock- hablo por fin.

-¿Por qué?

-Es que son muchas cosas. Alice, Ethan…tú.-Ahora logró confundirme más.

-¿Yo?-pregunté confundida.

-Si. Es que verte cargando a nuestro sobrino hizo que se me viniera esta visión tuya cargando a nuestros hijos. Y me quedé en shock porque hasta ahora era todo como un sueño y ahora me doy cuenta que es tan real.- rió nervioso.- Es como un balde de agua fría. Tengo un poco de miedo lo admito.- Jane me dijo que esto era normal.

-Es normal tener miedo, sobre todo porque somos primerizos pero verás que todo va estupendamente. Además mañana podremos saber que sexo son nuestros bebés.- Ahora era que lo recordaba. Estaba un poco nerviosa pero también emocionada.

-Cierto. Veremos a dos Anthony- Edward había demostrado que quería tener varones. Era muy divertido.

-O a dos Melissa- Yo estaría contenta con tener cualquiera de los dos. Si eran dos niños o dos niñas los amaría igual.

-¿Qué nombre le pondremos al otro si son dos niños?- preguntó

-Uno es Anthony el otro puede ser Adam ¿Qué te parece?

-Adam me gusta. Y si son dos niñas. Melissa y Allison ¿Te gusta?- se veía entusiasmado escogiendo nombres de niñas, lo que me llevaba a pensar que solo bromeaba respecto a lo de querer solo varones.

-Allison es muy bonito. Me encanta.- El sonrió y me dio un beso largo y dulce.

-Te amo tanto Bella.- yo apoyé mi frente en la de él y sonreí alegre, sabía que me amaba pero era agradable escucharlo.

-Y yo a ti.- respondí abrazándolo.

No se como ni a que hora me dormí pero a la mañana siguiente me levanté totalmente descansada y fresca como una lechuga. Acaricié mi vientre dándole los buenos días a los retoños, como había dicho Alice ayer.

Me senté en la cama con cuidado, y me giré hacia el lado donde Edward dormía, para notar que no estaba. Seguro se levantó hace rato.

Después de asearme y cambiar mi pijama ( que supuse Edward me puso) por una ropa de salir me encaminé a la sala pero de la cocina salía un olor delicioso.

Entré a la cocina y observé desde el marco de la puerta a Edward sirviendo el desayuno mientras hablaba por teléfono con alguien.

Cuando notó mi presencia me regaló mi sonrisa favorita y se acercó a mi.

-Alice te dejo que ya Bella despertó.- Escuchó lo que su hermana le decía y volvió a hablar.- Si…. Te prometo que te visitaremos cuando salgamos de la consulta.- respondió divertido.- De acuerdo. Yo también te quiero. Adios.-colgó la llamada y me dio un beso en los labios.

-Buenos días. ¿Madrugaste?-salude.

-Bella son las 11 de la mañana-respondió divertido.

-OH!- fue lo único que pude responder. No me había dado cuenta de la hora.

Llegamos tarde a la consulta gracias a que mi marido no me levantó con el tiempo suficiente para desayunar con calma y salir a tiempo para la cita con el médico.

Cuando el Doctor Gerandy nos vio se rió y nos pasó a la consulta. Alguna ventaja tendría que fuera el médico de la familia de Edward desde hace mucho tiempo.

-Pensé que no vendrían- se burló.- ¿Se le pegaron las sábanas a Edward?- mi marido rió como si le hubieran contado el mejor chiste del mundo.

-Creo que esta vez fue a Bella a quien se le pegaron las sábanas.- Thom me vio con fingida sorpresa haciendo que riera. Algo que me gustaba de este doctor era que además de ser bastante agradable, hacía que uno se sintiera cómodo en cualquier situación y eso en un médico es admirable, sobre todo conmigo, que le he tenido cierta aprehensión a los médicos. No es mi culpa que mi hermano me traumara de pequeña. Creo que nunca le conté ese divertido trauma a mi marido.

-Bien Bella ya sabes que hacer- dijo el doctor. Yo asentí y me levanté para ir al pequeño baño y cambiar mi ropa por la bata fea de hospital que él guardaba para sus pacientes.

Al salir del baño me senté en la camilla mientras esperaba que los hombres terminaran de conversar. Unos segundos después ambos se levantaron y caminaron a mi dirección. Edward se colocó al lado de mi cabeza mientras que el Doctor Gerandy se posicionó al lado mío.

Colocó el frío gel y lo regó con el aparatito cuyo nombre se me olvidó, que hacía que se reflejara la imagen de mi útero en la pantalla.

-Bien. Aquí vamos. Si estos chicos están dispuestos, hoy veremos que sexo son.- dijo el doctor un poco abstraído tecleando cosas en la máquina y pasando el aparatito por mi vientre.

Al cabo de unos minutos el doctor sonrió y pausó la imagen en la pantalla:- ¿Ven esto aquí? Señaló un punto en nuestro bebé. Asentimos.- Bien ese es el órgano femenino. Lo que indica que uno de los bebés es niña.- Yo sonreí burlonamente a mi marido y él rodó los ojos divertido pero sabía que estaba emocionado.

-Esa es Melissa- dijo Edward divertido.

El Doctor Gerandy rió y siguió pasando el aparatito por mi vientre.- Oh miren.- señaló un punto que para mi no tenía mucho sentido.- Otra niña.- rió.- Edward bendito seas entre todas las mujeres- rió a carcajadas el doctor. Yo estaba súper contenta. Allison y Melissa serían las niñas más consentidas de toda la historia.

-Creo que tendré que familiarizarme con el color rosa.- dijo Edward divertido haciendo que yo riera emocionada.

-Buena decisión muchacho- se burló Thom.

Cuando el ultrasonido terminó yo me cambié de nuevo y aparecí frente al escritorio del doctor.

-En dos semanas vienen de nuevo. De ahora en adelante tendré que monitorear más seguido el embarazo debido a lo avanzado que está.-Nos dio unas indicaciones más y nos dejó ir.

Al salir de la consulta Edward rió de nuevo.

-¿Qué pasó?-pregunté divertida.

-Es que juraría que tendríamos un niño y una niña. Pero me emociona mucho tener dos princesitas en casa.- Me alegré de saber eso.

- Es bueno saberlo. Es muy increíble. – dije tomando su mano mientras caminábamos a la habitación de Alice.

Al entrar Alice nos atacó con preguntas. De no ser porque no podía pararse, se hubiera abalanzado sobre nosotros.

-¿Cómo les fue?- preguntó Esme que estaba al lado de su hija en un sillón de la habitación.

-Estupendo.- sonrió Edward orgulloso.

-¿Ya saben el sexo de los bebés?-preguntó Jasper.

-Si.- respondí yo dejándolos en suspenso.

-¿Y?-presionó Alice.

-Son dos niñas. Allison y Mellisa-respondí emocionada.

-Eso es genial.-respondió Jasper emocionado. Me dio un abrazo y luego hizo lo mismo con Edward.

Solo quería que el momento de tener a mis niñas en brazos llegara ya.


A lo mejor muchas se decepecionan con las dos niñas pero me pareció más lindo así que poner de nuevo un niño y una niña...es más tierno... y muy impredecible, ya que todos pensaban que serían niño y niña al ser los padres y tíos niño y niña...;)... espero que les guste un abrazo!