HOLAAAAAAAAAAAAA! PRIMERO QUE TODO QUIERO DARLES LAS GRACIAS POR TODOS SUS REVIEWS... NO SABEN LO FELIZ QUE ME PONE QUE LES GUSTE LA HISTORIA... CUANDO EMPECE ESTE FIC NUNCA PENSE QUE SUPERARIA EN REVIEWS A LA PRIMERA PARTE PERO ME EQUIVOQUE Y WOW NO PUEDO CREER QUE HAYAMOS LLEGADO A 103 REVIEWS ESTOY DEMASIADO CONTENTA...

LES DEDICO ESTE CAPI A TODAS LAS QUE HAN DEJADO SUS COMENTS O SUS ALERTAS O SON LECTORAS SILENCIOSAS... PORQUE SIN USTEDES ESTO NO TENDRIA SENTIDO...

QUIERO TAMBIEN DECIRLES QUE TARDARE EN ACTUALIZAR PORQUE ESTOY HACIENDO VERANO EN LA UNI PARA ADELANTAR UNA MATERIA QUE REPORBE EL TRIMESTRE QUE ACABA DE TERMINAR Y NO LA QUIERO VER EN SEPTIEMBRE QUE COMIENCE CLASES DE NUEVO...ASI QUE ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPI Y NOS LEEMOS LO MAS PRONTO QUE PUEDA ACTUALIZAR ( ESPERO Q SEA ENTRE ESTE FIN DE SEMANA O EL QUE VIENE) :)

AL FINAL DEL CAPI UN ADELANTO:)


Una vida de locos


Capítulo 14: Pequeñas fantasías.

BELLA POV

Aún estaba alucinando por el ultrasonido, era demasiado fantasioso, pero a la vez tan real. Lo sentía mas como una sensación extra corporal.

Alice me había dicho que me acercara a la cama así que cuando lo hice me abrazó fuertemente mientras yo reía divertida por su entusiasmo. Luego de que Alice me abrasara, me abrasó Jasper felicitándome de nuevo, creo que Alison, Melissa y mi sobrina Amy serian las niñas mas consentidas del mundo. Pero Ethan sin duda se llevaría todos los halagos por ser el único niño entre tantas mujeres.

-¿Qué celebran tanto?- preguntó Emmett entrando en la habitación tomado de la mano de su hija que estaba vestida con unos jeans blancos, una linda camisa amarilla y unas sandalias marrones. Iba espectacular, era divina. Creo que estaba apunto de llorar. Malditas hormonas.

-¿Por qué estas llorando?- me preguntó Emmett preocupado. Edward se puso inmediatamente al lado mío.

-No me pasa nada- reí limpiando mis lagrimas.- Malditas hormonas- siseé para diversión de todos. Edward me dio un beso en la mejilla riendo divertido.

-Esas hormonas.- Se burló Emmett.-Y Bien ¿Qué celebraban tanto?- preguntó de nuevo viéndonos a todos expectante.

-Ya sabemos el sexo de los bebes.- Respondió Edward emocionado.

-¿Y?- insto Rose haciendo señas con las manos para que continuáramos.

Edward y yo nos miramos con sendas sonrisas y dijimos al mismo tiempo:- Son niñas.

Emmett estalló en carcajadas que hicieron que Ethan se despertara y Jasper lo mirara mal, pero aun así no dejo de reírse. Rose le dio un golpe en la nuca y el se tranquilizó.

-Lo siento. Es que es muy gracioso. Yo se que yo también tengo una niña pero es que Edward lo tendrá por partida doble. –Nadie dijo nada.-No se fue gracioso cuando lo pensé-repuso él con una mueca adorable.- pero es genial. Solo tendré dos mocosos mas que espantar con Edward e Ethan.- Eso hizo que Rose y yo lo viéramos mal. Nadie espantaría a nadie.

-Creo que se adelantan. Emmett tu hija apenas cumplió los tres años y ya piensas en espantar novios. Edward tus hijas no han nacido y ya piensas lo miso. Ethan acaba de nacer y ya le dieron el papel de primo sobre protector. Creo que todos necesitan dejar de fantasear.- dije viendo a mi hermano y mi marido seriamente aunque por dentro me daba risa. Rosalie me apoyo fervientemente en este aspecto.- Y si quieren tener novios que lo hagan- lo ultimo lo dije mas para molestarlos que por que de verdad lo pensara.

Edward murmuró algo pero no dijo nada mas ya que podría enfadarme en serio con él. Y sabía que no era lindo hacerme enfadar. Además no quería estar peleada con él.

Alice pudo hacer dormir a Ethan de nuevo, amantándolo y arrullándolo contra ella. Se veía muy linda como mamá y Jasper no podría reflejar más orgullo y felicidad cuando posaba su vista sobre Alice y su bebe.

Estábamos conversando animadamente mientras mi linda sobrina veía la televisión. En verdad era una niña muy dulce y curiosa, pero lo más sorprendente es que se portaba muy bien en cualquier situación. Creo que eso lo sacó de su madre porque Emmett era un terremoto de pequeño.

Me acerqué a mi hermano que estaba sentado con Amy en sus piernas. Se veía muy lindo. Emmett siempre tuvo más tacto para los niños pequeños que yo, pero creo que mi visión cambió cuando decidí estudiar psicología.

-Se porta muy bien para ser hija tuya- bromee acariciando el cabello de mi sobrina. Amy se giró y me regaló una linda sonrisa que devolví antes que volviera su atención al televisor.

-Lo se. Pero su sentido del humor es totalmente mío.- Respondió orgulloso.

Creo que hoy estaba poniendo especial atención a todos aquellos que tuvieran un niño a su alrededor.

-¿Qué harán para el cumpleaños de esta princesa?- le pregunté a mi hermano.

Amy cumplía cuatro años en una semana y no paraba de hablar de que quería una fiesta de princesas. Ya me imaginaba a Emmett comprando una piñata de la cenicienta o de la Bella Durmiente o cualquier otra princesa y debía admitir que la imagen mental era muy graciosa.

-Amy quiere una fiesta con sus amiguitas del preescolar y quiere que sea todo de princesas. Pidió que su piñata fuera de Úrsula. No tengo idea de porque quiere golpear a un personaje tan horroroso, pero todo sea por verla reír.- Amy era un niña muy inteligente.

-¿No has pensado que quiere golpear al malo? Digo tiene mas sentido golpear a la bruja mala de la película que a la inocente y dulce princesa. ¿no crees?- Emmett me miró sorprendido.

-Es cierto. No lo había pensado de ese modo.

Conversamos cerca de una hora más cuando Ethan volvió a llorar, antes de que Jasper lo tomara vimos como Amy se levantaba rápido y miraba dentro de la cunita a su primo con una rara mueca en su rostro.

-¿Po que lloa?-preguntó preocupada.

Jasper la cargó y la sentó al lado de Alice en la cama quitándole sus zapatos y rápidamente le paso a su esposa su bebe.

-Llora porque tiene hambre o porque fue al baño.- le explicó Jasper dulcemente a su sobrina que veía curiosa como Ethan comía.

Amy hizo un "ooh" sorprendido que dejó a Alice sonriendo divertida.

-¿Qué te parece si cuando termine de comer lo cargas?-preguntó Alice. Amy la vio con una expresión que no sabia si era sorpresa o miedo.

-¿Segura Alice?- preguntó Rosalie dudosa.

-Claro. No hará daño. Además estará sentada al lado mío.-Sonrió. Rosalie asintió pero podía ver que todavía dudaba.

-¿Te gustaría Amy?-preguntó de nuevo Alice viendo a nuestra sobrina con una sonrisa maternal. En estos momentos se parecía tanto a Esme.

Amy solo asintió frenéticamente haciendo que sus rizos saltaran cómicamente. Amy había heredado los risos de nuestro abuelo y se veía adorable.

Cuando Ethan terminó de comer y Jasper le sacó los gases, le explicaron a Amy como poner los brazos para cargar a su primito. Una vez estuvo en posición, Jasper puso a su bebe en los brazos de una emocionada Amy.

Para sorpresa de todos Ethan se hallaba cómodo en los brazos de su prima, en el rato que estuvo allí no se quejó, solo durmió profundamente.

-Le agradas Amy.- le dijo Edward tocando la nariz de Amy quien rió tímidamente. Edward interactuaba muy bien con los niños. Lo había visto varias veces hablarle a sus pequeños pacientes con una paciencia y dulzura infinita que hacia que me sintiera muy orgullosa de mi marido.

Al cabo de una hora nos tuvimos que despedir porque al día siguiente teníamos que trabajar y levantarnos temprano, volviendo a la tediosa rutina.

-¿Cómo te sientes?-preguntó mi marido cuando nos subimos al auto.

-Bastante bien. Ya no siento el malestar de hace unos días.-le sonreí. Él sonrió aliviado

EDWARD POV

Estaba todavía en las nubes con la noticia de que tendría dos niñas. Internamente siempre quise niñas pero también me había ilusionado con tener un niño, sería divertido jugar con el a la pelota y esas cosas, pero con las niñas también puedo hacer cosas divertidas. Además cuando Alison y Melissa tengan una edad suficiente para entender lo que un hermanito significa, voy por el varón. De eso estaba seguro.

Me daba risa ver como Bella defendía a nuestras hijas con lo de sus novios, lo hacía en parte para molestarla y en parte porque lo pensaba de verdad. Ningún mocoso se le acercaría a mis hijas a menos que yo lo permitiera. Mis princesas eran todo para mí, junto con Bella y mi familia y no permitiría que nada la dañara.

Al llegar a casa Bella tomó una ducha caliente y yo recogí un poco el cuarto. En los últimos días con Bella sintiéndose mal no habíamos tenido tiempo de limpiar un poco la casa. Pero perfectamente podría pedirle a mi madre el numero de Sulspicia, una señora a quien mi madre le tenía mucha confianza y cariño para que nos ayudara de vez en cuando con la limpieza y más ahora que Bella no podía hacer mucho esfuerzo. Un embarazo ya era delicado de por si, ahora súmale que es un embarazo múltiple!.

La cocina estaba recogida y solo buscaba un tentempié para comer.

-¿Qué comes?- La voz de mi esposa me sobresaltó, causando que ella riera.- Lo siento no quería asustarte.- dijo sin dejar su sonrisa.

-Solo comía algo con chocolate.- le respondí encogiéndome de hombros. Ella arrugó la nariz comicamente.

-¿Todo bien?- le pregunté lavando lo que había ensuciado.

-Si. Solo que justo ahora no me suena apetecible el chocolate.-respondió sencillamente. Se acercó a mi posición y tomó un vaso para darse la vuelta y dirigirse a la nevera. Sacó un poco de jugo y se lo tomó despacio.

Me alegraba ver que ya podía comer cómodamente de nuevo, estos dos días que no había dormido bien me tenían preocupado.

Después de conversar un rato más, fuimos a nuestra habitación a descansar.

-Ed- murmuró luego de un rato de habernos acostado. Ella descansaba su cabeza sobre mi hombro y yo acariciaba su vientre con ternura.

-¿Hmmm?- respondí medio adomirlado.

-Hay que preparar la habitación de las niñas.- su voz como un susurro sonó repentinamente preocupada.

Abrí los ojos para verla con sus ojos consternados viendo sus manos con timidez. Bella a veces podía ser muy abierta pero otras veces era tan adorablemente tímida.

-Descuida preciosa. Mañana al salir del hospital si quieres podemos ir a comprar las cunitas y algunas cosas para decorar y comenzar a arreglar la habitación.-Le di un beso en la frente y ella me miró sonriendo emocionada.

-¿en serio?-preguntó como una niña pequeña que quería saber que le regalarían de navidad. Que por cierto estaba cerca, muy cerca. Casi a un mes.

-Claro que si. Y así aprovechamos para comprar algo a los chicos para navidad.- le respondí.

Ella asintió y dos segundos después se durmió. Me reí bajito. Bella tenía una facilidad para dormirse. La arropé con las sábanas y la cobija y descansé mi cabeza en las almohadas.

Un estruendoso sonido me despertó de mi profundo sueño, cuando caí en cuenta de que era, me levanté pesadamente de la cama para apagar el despertador. Quería seguir durmiendo, pero tenía que ir al hospital. Gracias a Dios no tenía muchos pacientes hoy, ni me tocaba ir a Urgencias. Ya no me ponían guardias de noche porque Bella estaba embarazada así que se limitaban a darme guardias durante toda la mañana y a veces salía un poco tarde pero nunca de noche.

Me encaminé al baño aún adormilado y abrí la puerta cuando un pequeño gritito terminó de despertarme.

-¿Qué?-pregunté asustado.

Bella me veía desde su posición riéndose con una mano en el corazón. Tenía una bata de baño y el cabello mojado y medio peinado, medio despeinado.

-Nada- rio de nuevo.-Solo me tomaste por sorpresa. No escuché que te despertaras.-Ella se acercó a mi y me dio un beso en la mejilla.

-Buenos días preciosa. Siento haberte "tomado por sorpresa".-Ella rió y la abracé contra mi.

-Buenos días a ti también.- Ella se separó de mi y salió a vestirse mientras yo abría la ducha para que el agua se calentara un poco mientras me lavaba los dientes y la cara y me quitaba la ropa.

Al salir de bañarme, me vestí con unos jeans de color caquis con una camisa azul clara y unos zapatos informales pero que vestían bien de color marrón. No me apetecía vestirme de traje y corbata hoy. Además de que daba un poco de calor e iría con Bella a comprar algunas cosas para el cuarto de las bebés y unos regalos para navidad.

Desayune con Bella en una animada charla ya que estaba muy habladora esta mañana. Contándome todo lo que quería comprar. Que sí las cunitas con sus gabeteros, que si la pañalera, y un montón de cosas más.

-También hay que comprar la bañerita de bebes. Porque no las podemos bañar con nosotros en la ducha todavía.- le recordé cuando íbamos camino al hospital.

-Cierto. Y cremitas para el cuerpo. Leí que a los bebes hay que hacerles masajes en la barriga para evitar los cólicos.-Se veía tan emocionada con todo el asunto de los bebés. Yo también estaba muy emocionado.

Cuando nos dimos cuenta ya habíamos llegado al hospital y ella tenía que ir a su consultorio y yo al mío.

-Adiós Preciosa. Te veo en el almuerzo.- le di un beso en los labios y ella me sonrió.

-Adiós amor.- le sonreí y con un último beso nos despedimos.

Cuando llegué a mi consultorio ya había varias personas esperándome. Entre ellas estaba una niña que era muy activa para sus cinco años, era muy graciosa ya que hablaba sin parar y a veces comprometía a su madre con sus historias.

Era una de mis pacientes favoritas, siempre saludaba a todos con una sonrisa y era bastante tranquila a pesar de lo parlanchina.

Entré en la habitación donde estaba la camilla donde los niños se sentaban o acostaban, dependiendo de la revisión, la pesa, la balanza para los bebés y un sinfín de cosas más.

Toc toc toc

-Doctor Cullen. La señora Truman está aquí con Lucy para sus vacunas. ¿Las hago pasar ahora?- preguntó Heidi, mi secretaria.

-Si hazlas pasar.- Dije poniéndome la bata y tomando el estetoscopio y el expediente de Lucy.

En dos minutos entraron la Señora Truman con una Lucy muy despierta para ser tan temprano. Esta niña tenía baterías inagotables. No me imaginaba lo agotados que terminaban sus padres al final del día. Pero se que si mis hijas fueran igual de parlanchinas, no me importaría lo cansado que estuviera al final del día porque se que todo habría valido la pena.

Lo primero que preguntó Lucy cuando entró fue:-¿Cómo ta Bella?- Lucy y mi esposa se conocieron un día que fuimos Bella y yo a caminar por un parque a tomar algo de aire. Lucy me reconoció y salió corriendo para saludarme. Luego de eso su madre salió corriendo mortificada detrás de Lucy, pero ella no estaba atenta a nada solo se concentró en entablar conversación con Bella sobre todo. Cuando la Señora Truman encontró a Lucy ella solo le dijo " Eta Bella." Su madre y Bella solo rompieron a reír.

-Pues ella está atendiendo a niños como tú. Pero se sintió mal el viernes- le relaté mientras llenaba la jeringa con el líquido que correspondía a la vacuna.

Algo que me sorprendía de esta niña era que no le temía a las vacunas como casi todos mis pacientes. Hasta mi esposa les temía! Y tiene 25 años!

Antes de pincharla, comprobé su peso la última vez que estuvo aquí y la pesé y medí de nuevo.

-No puso vacuna- chasqueó la lengua negando con la cabeza desaprobatoriamente. La Señora Truman veía con diversión a su hija.

-No es eso linda. Bella y yo tendremos bebés- le expliqué pinchando su nariz haciendo que ella riera por las cosquillas.

-Eso es magnífico Doctor Cullen. Felicidades.- intervino la Señora Truman por primera vez.

-Gracias-agradecí orgulloso y emocionado. Mañana pondría una foto de Bella con su barriga de cinco meses y medio.

-¿bebé?-preguntó Lucy curiosa mirándome mientras le esparcía alcohol en el área donde iría la vacuna.

-Si-respondí concentrado en mi trabajo.

Dio un pequeño respingo cuando la pinché pero en lugar de mirarme aterrada miraba todo lo que hacía con curiosidad.

-¿Así como ella?-dijo levantando su bebé de juguete. Deseché la jeringa, el algodón y los guantes que utilicé y me volví hacia Lucy que seguía esperando mi respuesta.

-Si como tu muñeca pero de verdad.

-Oooohh-dijo ella pensativa mirando su muñeca. Su madre y yo reímos.

Era una niña muy despierta y curiosa.

-Ya estás lista princesa.- La bajé con delicadeza de la camilla y le di una chupeta(N/A: Chupeta, paleta. No se como se dirá en otros países)que ella tomó gustosa y regalándome una tierna sonrisa y un "gracias" se despidió.

Así paseé todo el día, entre pacientes que venían por algún resfriado y algunos bebés que venían por su revisión rutinaria luego de tener unos meses de nacidos.

Todo esta charla con la pequeña Lucy me llevó a fantasear con tener a mis hijas a mi lado riendo y corriendo por la casa.


Puede que dentro de dos capis Bella de a luz... porque el siguiente capi seran las compras de lo que Bella quiere para sus niñitas y tendran un regalo especial por parte de Carlisle y Esme, ademas de que sera el cumpleaños de Amy...

ADELANTO

El timbre sonó justo cuando acabamos de llegar.

Me dirigí a la puerta y cuando la abri me encontré con dos enormes sillitas rosadas para el auto. Detrás de este lindo detalle se encontraban dos sonrisas enormes.

-Gracias- dije con la voz entre cortada de emoción...