HOLAAAA!mil gracias por todos sus reviews, alertas, por el apoyo que le han dado al fic y por su paciencia conmigo y mis impredecibles momentos de actualizacion, se que dije que actualizaria la semana pasada pero no pude, si no me equivoco actualice otro fic pero el resto de la samana no tuve tiempo de actualizar...

espero poder actualizar pronto y no tardar tanto... creo que este fic puede tener 20 capitulos o un poco mas, es lo que calculo mas o menos...

Este capi es muy esperado por muchas y quiero agradecerle a Dani Salvatore Cullen por recordarme lo de los padres de Bella y Emmett...;)... espero que disfruten el capi!


Una vida de locos


"Sea como fuere lo que pienses, creo que es mejor decirlo con buenas palabras." William Shakespeare.

Capítulo 16: Bienvenidas...

EDWARD POV

Ha pasado una semana desde el cumpleaños de Amy, y ahora nos preparábamos para pintar la habitación de Melissa y Alison. Estaba tan emocionado con recibir a mis niñas al mundo, todavía sentía que era un sueño.

Bella tenía casi seis meses, solo faltaban tres meses escasos para poder tener en mis brazos a mis gemelas, que sin verlas se que son hermosas.

Alice y Jasper aun no llegaban con mi sobrino consentido. Mi padre dijo que lo expusieran el menor tiempo al aire libre, porque todavía era muy pequeño y podría enfermarse. Emmett y mi padre habían sacado las cunitas y los gabeteros de la habitación y los habían colocado en el pasillo, mientras ellos hicieron eso yo puse el plástico en el piso y alrededor de cualquier superficie que pudiera mancharse.

Al tener casi todo listo decidimos esperar a que llegaran Jasper y Alice con Ethan para comenzar a pintar la habitación. Mientras más manos tengamos mejor.

-¿Todo bien allá arriba?-preguntó mi madre cuando entramos los tres en la sala donde conversaban las mujeres animadamente.

-Si. Todo está cubierto con plástico, los muebles fuera del alcance de la pintura. Solo falta esperar a Jasper y comenzamos a pintar-respondió Emmett sentándose al lado de su esposa. Amy como siempre que venia se sentó en el suelo a jugar con sus nuevos juguetes.

Mi padre se sentó al lado de mi madre y yo al lado de Bella. Ella recostó su cabeza en mi hombro y yo la rodee en un abrazo. Si bien las nauseas habían remitido, y los antojos cada vez eran menos frecuentes, se cansaba rápido, sus pies se hinchaban con facilidad. El director del hospital le había dicho a Bella que se tomara el permiso pre natal y mi horario lo dejo como estaba, de medio día. Si algún paciente me necesitaba solo tenía que llamar y yo le daría las indicaciones. Trataba de pasar el mayor tiempo posible con Bella ya que mi padre me dijo que puede que le den falsas contracciones o dolores en la espalda.

El timbre sonó y yo no me quería mover. Mi padre se levantó en mi lugar y fue a abrir. Dos segundos después escuchamos las inconfundibles voces de mi hermana y Jasper.

Unos segundos más, entraron en la sala, mi padre venía con Ethan en sus brazos. Este chico sería bastante malcriado al ser el único varón por ahora.

-Hola hermanito-le di una sonrisa y la abracé fuerte, teniendo especial cuidado ya que a pesar de haber dado a luz hace dos semanas todavía estaba convaleciente.

-¿Cómo te sientes?-pregunté levantándome de mi asiento para que ella se sentara.

-Mucho mejor gracias-respondió con una sonrisa.

Saludé a Jasper con una palmada en el hombro y luego tomé a Ethan con cuidado entre mis brazos, era muy pequeño todavía y no podía estar pasando de brazo en brazo pero tener un bebe alrededor es como tener un imán contra un metal, atrayente e imposible de ignorar.

Conversamos un rato hasta que nos dispusimos a poner manos a la obra con la habitación de mis niñas.

-Cualquier cosa preciosa. Ya sabes que hacer- le recordé a mi esposa. Hace unos días le dije que cualquier cosa que necesitara que me gritara si yo no estaba a su lado.

-Lo se. Anda que sino Emmett es capaz de cargarte y llevarte él mismo- me respondió con una hermosa sonrisa.

Dios! Sonará muy cliché y cursi pero amo cada día más a esta mujer.

Le di un beso en la frente y subí las escaleras hacia donde estaban mis cuñados y mi padre.

Cuando llegué vi a Jasper con una marca rosada en su rostro y Emmett en su brazo.

-¿Qué sucedió? Si no han pasado dos minutos desde que subieron.-exclame divertido viendo como mis cuñados se fulminaban infantilmente con la mirada.

-Jasper decidió que quería saber como se vería Emmett de color rosado así que le pintó el brazo. Emmett se molestó y le pasó la brocha por la cara a Jasper.-Respondió mi padre como si nada hubiera pasado. Tomó una brocha, la mojó en pintura y se dispuso a pintar.

Negué con la cabeza resignado, estos dos eran causas perdidas, no valía gastar palabras en ellos.

-Vamos! Manos a la obra chicos- palmee la espalda de ambos y les di una brocha a cada uno para que pintaran en lugar de seguir lanzándose dagas por los ojos.

Al cabo de una hora ya le habíamos dado la primera capa de pintura a toda la habitación. Dejamos las brochas sobre el plástico y decidimos esperar a que la pintura se secara para darle la otra capa y luego repetir el mismo procedimiento hasta aplicar la tercera capa de pintura, luego esperar a que se secara para volver a colocar los muebles en su sitio.

Milagrosamente solo teníamos algunas gotas de pintura ya que al pintar nos salpicamos un poco. Jasper y Emmett aun tenían sus marcas de pintura de la racha que comenzó Jasper.

-¿Quiero saber porqué están estos dos pintados de esa manera?-preguntó mi madre viendo a Emmett y Jasper.

-No lo quieres saber.-respondió mi padre riéndose.

Me senté de nuevo al lado de Bella, levanté sus pies y los coloque sobre mi regazo para masajearlos.

-¿Pedimos algo de comer?-preguntó Rosalie llegando con Amy de la mano. Supuse que vendrían del jardín a juzgar por las pequeñas manchas de barro en los pantalones de mi sobrina.

-Claro. Podemos pedir pizza.-respondí.

-Eso suena genial- respondió Bella relamiéndose los labios. Todos reímos ante eso y ella solo sonrió. Era adorable!.

Media hora después llego nuestra pizza con los refrescos para aquellos que podían beberlos. Bella se tomó un te frio de durazno y Amy también.

Comimos entre animadas charlas, Alice tuvo que levantarse antes de terminar para poder darle pecho a Ethan que lloraba hambriento. Se sentó en la sala a solas con Ethan y le dio de comer. Quince minutos después estaba de vuelta.

-¿Quieren helado?-ofrecí. Bella y yo teníamos bastante. Por Amy que las veces que nos visitaba pedía helado y por Bella que sus antojos ahora consistían en comer helado.

-Claro-aceptó Alice.

Todos quisieron comer helado así que mi madre se ofreció a ayudarme a servir.

-¿Cómo se ha sentido Bella?-preguntó cuando estábamos en la cocina.

-Se ha sentido bien. Solo que se cansa rápido. Tu misma nos dijiste que era normal por tener gemelos.-respondí sacando el helado del congelador.

-Es normal. Solo debe descansar y que en la medida de lo posible camine un poco, eso ayuda a que los bebes se acomoden bien.- dijo colocando los platos a mi lado mientras servía.

Cinco minutos después salimos con una bandeja con nueve platos de helado, nos lo comimos rápidamente y cuando nos disponíamos a regresar a la habitación para empezar a pintar de nuevo el timbre sonó de nuevo.

Tuve una especie de Deja vú, algo así pasó el día que Emmett vino con Rose y Amy a pedirnos disculpas por no haber reaccionado bien con la noticia del embarazo de Bella. Le di una mirada significativa a mi padre quien con un seco asentimiento me siguió hacia la puerta.

-Tengo un mal presentimiento sobre esto. Es como si se repitiera lo mismo de hace unos meses- le dije preocupado por Bella y Emmett.

-Tranquilo. Recuerda que si es lo que piensas son ellos quienes tienen que decidir que hacer.

Asentí no muy convencido a pesar de que mi padre tuviera razón. Miré por el ojo inteligente de la puerta y como sospechaba eran los padres de Bella y Emmett o bueno las personas que los concibieron, porque más padre es el que cría que el que engendra.

Con un suspiro resignado abrí la puerta, encontrándome frente a frente con Charlie y Renee.

-Buenas tardes-saludé secamente.

La señora frunció el entrecejo ante mi tono, pero no se atrevió a decir nada. Mi padre simplemente se mantuvo en silencio a mi lado, a ninguno de los dos nos hacia gracia la situación.

-Buenas tardes. Queremos hablar con Emmett y Bella si es posible-Dijo Charlie luciendo visiblemente avergonzado.

Le di una mirada a mi padre y él un poco reticente entro en la casa para buscar a los hermanos.

-Bella es mi vida la hieren de alguna manera y los demando-amenacé. Charlie asintió firmemente mientras que Raneé mantuvo una postura altanera y arrogante.

Un minuto después aparecieron Bella y Emmett con expresiones serias en sus rostros. A los señores que reclamaban la visita de mi esposa y mi cuñado se les fue el color de la cara al ver que Bella estaba embarazada.

-Aquí estamos. ¿Qué quieren?-preguntó Bella con voz cansada. Pero no de cansancio físico sino cansada, aburrida de esta situación.

-¿Podemos hablar a solas?-inquirió groseramente la señora.

Miré a Bella, era ella quien decidía si me quedaba o les daba espacio, ella negó con la cabeza así que la abracé por la espalda apoyando mis manos en su vientre tratando de calmar las patadas que mis hijas daban. No era bueno en el estado de Bella tener tanto ajetreo.

-No. Mi esposo se queda-dijo Bella firmemente y Emmett la apoyó.

-Por supuesto. No queremos importunar. Solo veníamos a hablar civilizadamente.-dijo Charlie dándole una mirada recriminatoria a Reneé.

Estaba claro que quien quería el perdón era Charlie y Reneé simplemente quería ser una intrusa en la vida ajena.

-¿Por qué?-preguntó Emmett sencillamente.

-¿Por qué?-preguntó Reneé sorprendida.

-Si. ¿Por qué nos abandonaron?-preguntó Emmett nuevamente.

-Yo no sabía de ustedes. Era muy joven y pensé que estaba enamorado, pero me equivoqué, cuando me di cuenta de mi error solicité el divorcio y ella me lo dio. No supe de ustedes sino hasta unos años después de que nacieron. Intenté contactar con Reneé pero ella no soltaba prenda. Contraté un investigador privado para que me ayudara a encontrarlos y la primera vez que vine fue cuando me digne a hablarles.-relató Charlie.-Primero hable con sus abuelos, ellos me dijeron que me hacían muerto ya que eso fue lo que Reneé les contó. Pero no me dijeron nada más de ustedes y yo prometí que no interferiría en sus vidas. Pero hace unos meses no pude más y tuve que hablarles. Siento mucho todo lo que pasó. No pretendo tener un lugar en sus vidas ni que me perdonen de la noche a la mañana, solo quería que ustedes supieran como fueron los hechos.

Yo no sabia que decir, estaba bastante sorprendido con lo que Charlie relataba, era muy fuerte enterarte de que quien fue tu esposa te engañó, te escondió que estaba emabarazada y te negó el derecho de paternidad.

Emmett y Bella compartieron una mirada y asintieron al mismo tiempo. Me gustaba como se comunicaban sin palabras.

-Entendemos lo que sucedió, entendemos que no fue tu culpa el haberte casado con una persona que no compartiera tus puntos de vista pero nuestras vidas ya están hechas y completas tal como están. Tenemos nuestra familia y estamos muy felices. Confórmense con saber eso. Y agradecemos que no se aparezcan de nuevo.-Esta vez fue Bella quien habló y lo hizo calmadamente. Mis niñas ya no pateaban, pero aún así seguí acariciando el vientre de Bella para tranquilizarla a ella.

-Somos sus padres niña no nos puedes prohibir verlos.-dijo Reneé molesta.

-Tener un hijo no te convierte en padre del mismo modo que tener un piano no te hace pianista. No tiene derecho a reclamarnos nada, somos mayores de edad y si no queremos que ustedes estén alrededor estamos en nuestro derecho. Ahora les pido que se retiren de aquí por las buenas o por las malas y tendrán que ir esposados en una patrulla-respondió Emmett molesto interponiéndose entre sus progenitores y Bella.

-Como dije, no era nuestra intención importunarlos. Sean muy felices nosotros no volveremos a molestarlos.-Dicho esto Charlie tomó del brazo a la señora y se la llevó para siempre.

Emmett cerró la puerta con delicadeza.

-¿Cómo están?-pregunté preocupado por mi esposa y mi mejor amigo.

-Créelo o no, siento como que me he quitado un peso de encima-respondió Emmett sonriendo relajado.

-Yo también-respondió Bella recostando su cabeza en mi pecho.

Han pasado tres meses desde que Charlie y Reneé aparecieron por sorpresa en mi casa, desde ese día no nos habían vuelto a molestar. Si pensaba en retrospectiva podía sentir un poco de pesar por Charlie ya que él había sido una victima de las circunstancias, pero tuvo tiempo de recuperar a sus hijos y pasar tiempo con ellos, pero simplemente decidió mantenerse al margen.

Bella y Emmett habían olvidado el episodio con ellos y estaban felices y contentos con su vida y sus familias. Nuestra familia.

Lo que nos tenia a todos emocionados era que Bella estaba de 8 meses y medio, estaba a dos semanas de dar a luz y yo no le permitía levantarse de la cama salvo para ir al baño y bañarse.

-Edward-me llamó mi esposa. Estábamos descansando en la casa pero ambos vestidos ya que debíamos estar prevenidos en caso de que Bella comenzara con las contracciones o rompiera fuente.

Giré mi cabeza para verla mirarme con un puchero. Me reí y le di un beso en la frente.-Dime preciosa

-Quiero helado-dijo bajito.

Le sonreí y me levante para buscarle su helado. Hace una semana cuando le dije que había comido mucho helado y que tanta comida chatarra no era buena, se molestó tanto conmigo que no me habló por el resto del día. Como ofrenda de paz tuve que servirle helado en la noche para que no siguiera enfadada. No me gustaba que estuviera enfadada conmigo.

Baje a la cocina a servirle el helado que se le había antojado y cuando estaba abriendo el pote de helado escuché su grito.

-EDWAAAAARRRRDD!-Guardé todo en un santiamén y corrí a la habitación.

Bella estaba un poco sudorosa, instintivamente corrí las sabanas y las vi manchadas de sangre y mucosidad.

-Has roto fuentes, hay que ir al hospital. Pronto comenzaran las contracciones.-dije rápidamente.

Con una fuerza que no se de donde saqué, la tomé en mis brazos y corrí con ella hasta el auto

-El bolso- dijo con la respiración un poco acelerada.-La deje dentro del auto y corrí de nuevo a la habitación a buscar el bolso suyo y de mis bebes, y me di cuenta que estaba descalzo. Me calcé unos zapatos rápidamente y tomando el bolso corrí de nuevo hacia el auto.

Coloqué el bolso en el asiento trasero del auto y manejé rápidamente al hospital. Estaba nervioso y emocionado, pero los nervios eran mi emoción predominante.

Llamé a mi padre para avisarle que Bella estaba en trabajo de parto y me dijo que el estaba legando al hospital que en cuanto se bajara del auto movilizaría a las enfermeras y al doctor.

-Llama a Emmett- me pidió Bella con una pequeña sonrisa jugando en sus labios.

Cuando tomé mi celular Bella tuvo la primera contracción y la sobrellevó inhalando y exhalando como el médico le había enseñado.

El timbre del teléfono sonó dos veces antes de que contestaran.

-Mas te vale que sea importante-dijo Rosalie con la respiración agitada.

-Pon a Emmett al teléfono- le dije ignorando su comentario.

-¿Qué sucede?-preguntó alterado.

-Tu hermana esta dando a luz-respondí emocionado. En unas cuantas horas tendría a mis bebes en mis brazos!.-Estamos llegando al hospital- Bella entre los gritos y las respiraciones sonrió alegremente.

-Vamos para allá- colgué la llamada y marqué el número de Alice.

-Ali Bella esta dando a luz, estamos entrando en el hospital tengo que colgar-Colgué la llamad y me bajé del auto al mismo tiempo que llegaba una enfermera con una silla de ruedas, mientras ella ayudaba a Bella a sentarse yo tomé el bolso y corrí para reunirme con Bella y la enfermera.

En pocos minutos estábamos en la habitación. Cuando la pasaron de la silla a la camilla su grito casi nos deja sordos a todos.

Unos minutos más tarde llegó el doctor Gerandy, ginecobstetra que ha llevado el control del embarazo de Bella.

-Respira preciosa- le dije mientras acariciaba su frente con una mano y con la otra sostenía una de sus manos.

-AAAAAAAAHHHH!-gritó apretando mi mano al mismo tiempo que cerraba los ojos con fuerza y se inclinaba un poco hacia adelante.

Las contracciones eran muy seguidas, el Doctor Gerandy dijo que había dilatado muy rápido y que debían trasladarla inmediatamente a la sala de partos.

En tiempo record llegamos a la sala de partos, todos nos esterilizamos y entramos a la sala donde estaba Bella recostada en una camilla.

Me acerqué rápidamente a ella y tome sus manos, de sus ojos salían pequeñas lágrimas.

-Me duele- dijo con la respiración entrecortada.

-Lo se hermosa. Pero pronto tendremos a nuestras niñas con nosotros. Piensa en eso- le dije a través de la mascarilla que me habían hecho ponerme.

El Doctor Gerandy se colocó entre las piernas de Bella y dijo que en unos pocos minutos Belal comenzaría a pujar. Así pasaron cinco minutos y el Doctro revisaba constantemente la dilatación.

-Bien Bella ahora comienza el verdadero viaje. Puja fuertemente- dijo el Docotor subiendo la bata de Bella hasta sus rodillas y abriendo sus piernas un poco más.

Bella pujó por 10 minutos hasta que por fin escuchamos el mejor sonido del mundo. El llanto de nuestra primera hija.

-Aquí tienen papás, su primera niña- corté el cordón umbilical y Jane, la secretaria de Bella que era mas como una enfermera tomó a mi niña en brazos y se la dio a Bella.

-Alison-Susurró Bella con lagrimas en los ojos pero una sonrisa hermosa en sus labios.

-Hermosa.- susurré pasando mi dedo delicadamente por sus mejillas regordetas.

Jane llegó para llevarse a Alison a limpiarla y cambiarla.

-Bella aquí viene la segunda. Puja fuertemente de nuevo.-Bella pujó varias veces durante casi 3 minutos hasta que escuchamos el llanto de nuestra Melissa.

-Papá corta el cordón umbilical-dijo el Doctor Gerandy sonriendo. Corté el cordón y el Doctor me dio a mi bebe para ponérsela a Bella en el pecho.

-Mira Bella nuestra niñita-le dije emocionado, casi podía sentir mis lágrimas derramarse.

-Mi preciosa Melissa-Dijo mi Bella llorando y riendo al mismo tiempo.

Unos segundos después llego Jane de nuevo y tomó a Melissa para limpiarla, pesarla y cambiarla.

El Doctor Gerandy curó a Bella y limpió la sangre que tenía en las piernas. Jane llegó junto con otra enfermera con mis hijas para verlas de nuevo antes de que se las llevaran al retén.

Bella cargó a Melissa en sus brazos y yo a Alison y así nos tomaron una foto como recuerdo del mejor día de nuestra vida.

-Bueno debemos llevar a estas princesas al retén mientras que la madre descansa- dijo Jane tomando a una de mis bebes en brazos mientras que la otra enfermera hacia lo mismo.

Cuando llevaron a Bella a la habitación en la que habíamos estado antes de subir a la sala de partos una enfermera me ayudó a ponerle una pijama y a acomodarle las almohadas para que pudiera descansar cómodamente.

-Descansa preciosa en unas horas bajarán a las niñas-le di un beso corto en los labios y le sonreí apoyando mi frente en la suya-te amo Bella

Ella me dio una sonrisa cansada y respondió- Te amo.-Con eso cerró sus ojos y se quedó dormida.


¿Que tal? Bella dio a luz a las dos hermosas niñas que tanto esperaban!...

pronto veremos como llevan los recien estrenados padres la tarea de criar a gemelas!;)... espero que les haya gustado el capi!:)