holaaaa!mil gracias a todas por su apoyo con De locos y su secuela!. Gracias por sus alertas y sus palabras alentadoras en cada review... Siento la tardanza pero este capi vale la pena...

Es el último capi. Es muy especial y se que a muchas les va a encantar.!

Quiero que sepan que ame escribir el fic, era mi sueño escribir un fic donde Bella fuera humana y tuviera su familia ( en cierto modo De locos y esta secuela son mis primeros fics de ese estilo) asi que por eso estoy tan contenta de su recibimiento.

Espero que puedan seguir "siguiendome" pronto actualizare las demas historias q eestoy escribiendo y estaré puliendo las ideas que tengo para proximos fics..

Planeo reeditar los fics q tengo de "The vampire diaries"(El misterio de sus sonrisas) y "The secret circle"(Complicated)...me dedicaré a estas dos sagas porque tengo algunas ideitas, no abandonaré HUnger games ni twilight...

De nuevo mil gracias por sus reviews y su apoyo:) Un abrazo a todas!


Una Vida de locos


Epílogo: Viviendo un sueño.

EDWARD POV

Papá. Ahora era más real, mis hijas ya estaban en el mundo, las podía cargar y sentirlas. Era irreal en cierto sentido pero real en otros. Estaba alucinado.

Habían pasado unas horas desde que Bella dio a luz, estaba descansando luego de casi 3 horas en trabajo de parto. Fue increíblemente rápido teniendo en cuenta lo que suelen tardar esas cosas. Pero estaba más feliz que nunca.

Estaba recostado en el sillón descansando cuando unos suaves golpecitos en la puerta llamaron mi atención. Seguro eran los chicos que venían a saber como iba todo.

Me levante y camine silenciosamente a la puerta. Cuando la abrí no eran los chicos. Era Jane que venía empujando las cunitas de Alison y Melissa, que dormían plácidamente. Eran hermosas, pequeñas, tenían unas hermosas mejillas regordetas y unas graciosas naricitas que las hacía ver más adorables.

Susurré un "gracias" a Jane y ella sonrió condescendiente dejándonos solos.

No me resistí y acaricié las mejillas de mis bebitas. Era abrumadora la diferencia que había entre mis grandes manos y sus pequeños cuerpecitos. Iban vestidas a juego. Alison tenía un monito rosado con medialunas verdes, todo en suaves tonos, y Melissa vestía un monito verde del color de las medialunas del monito de Alison, con medialunas rosas. Vestían gorritos y escarpines para arroparlas del frío.

Llevaba unas horas siendo oficialmente papá y ya estaba babeando por ellas.

-Babeas Cullen-susurró Bella.

Yo la miré sorprendido y sonriente.

-No sabía que habías despertado. ¿Cómo te sientes?-Me acerqué a ella y le di un beso en la frente.

-Mucho mejor ahora. ¿Hace cuanto las bajaron?-preguntó mirando a nuestras bebitas.

-Hace unos minutos.-respondí.

Ella me miró con lagrimitas en los ojos. No hacía falta que me dijera lo que pasaba por su cabeza, sabía que pensaba en sus abuelos y lo mucho que desearía que estuvieran aquí, viviendo con ella este momento.

-¿Crees que hice bien en no disculpar a Charlie?-esa pregunta me sorprendió.

-No lo se, preciosa. Pero si quieres mi opinión, él fue una víctima de las circunstancias. Ya sabes que fue lo que sucedió.-Respondí suavemente acariciando sus manos.

-Es que me gustaría que al menos él estuviera-respondió lastimeramente.

-Aún estamos a tiempo para solventar eso preciosa.-Sabía que eso era un tema en el que también Emmett tendría que opinar.

-¿En serio?-Seguía sorprendido. Bella no había demostrado mucho interés en ese tema desde la visita. Pero con su reciente confesión me daba cuenta de que era más importante para ella de lo que dejaba ver.

-Preciosa. ¿Es muy importante para ti cierto?-inquirí acariciando su rostro.

Ella asintió un poco avergonzada.

-Sabes que estoy para ti. Te amo y te apoyo en lo que decidas hacer.-Ella sonrió y me dio un casto beso en los labios.

-Gracias-yo sonreí restándole importancia.

Al cabo de unos minutos llamaron a la puerta nuevamente y al darle luz verde a la persona para que entrara vi que era Emmett con los chicos y nuestros sobrinos.

Emmett se burló de "mi buena puntería" y mi selectividad al tener dos niñas, Rose estaba emocionada y no paró de decir que eran una ternura, Alice hizo algo parecido a Rose y no paró de decirle a Bella las millones de cosas que podría comprarle, tanto que Bella le dijo que dejaría a las tiendas en quiebra. Mi madre lo único que hacía era secarse las lágrimas de felicidad, mientras Emmett se burlaba diciéndole que tenía que ser original que había reaccionado igual cuando Ethan y Amy nacieron. Mi padre nos felicitó y nos dio un abrazo a los dos.

Estaba emocionado pero notaba que Emmett a pesar de las bromas estaba algo tenso o nervioso. Así que decidí que aprovechando que había gente en la habitación, me llevé a Emmett afuera para poder saber que le pasaba.

-¿Todo bien?-le pregunté.

-No realmente. Siento que cometí un error al no confiar en la versión de Charlie. Los últimos meses viendo todo con perspectiva me di cuenta de que si mis abuelos estuvieran vivos, habrían querido que reconsiderara la situación. Pero me preocupa lo que pueda decir Bella al respecto.-¿Cuándo dejarían mi esposa y mi cuñado de sorprenderme?

-Bella estaba preocupada por lo mismo. Quiere que sea parte de la vida de nuestras hijas.-respondí.

-¿Lo dices en serio?-yo asentí y el suspiró aliviado.-Yo también quiero que Charlie forme parte de la vida de mi hija. Me encantaría que Amy tuviera a su abuelo. Que a pesar de tener a Lillian, Thom y tus padres tenga a Charlie como otra representación.-Sabía a que se refería y me parecía justo que ambos reconsideraran la situación.

-A Bella le hará muy feliz saber esto.-comenté sonriendo.-¿Pero como harás para contactarlo?-pregunté viéndolo confundido.

-Digamos que Rose tiene buenos contactos. En realidad ya hablé con él algo, y le dije que en lo personal, reconsideraría mi decisión de dejarlo fuera de mi vida.-En momentos como estos, es cuando notas que Emmett no es nada como se ve. Puede lucir tonto, por lo enorme que es, o puede lucir amedrentador o agresivo, pero era una persona bastante sencilla, con una vida dura y buenos valores.

-Eso es estupendo.

Han pasado dos años desde que mis princesas nacieron. Están hermosas, son muy parecidas y a veces Bella se burla porque dice que las confundo. Pero no lo hago, yo se quien es Alison y quien es Melisa.

Alison tiene el cabello ligeramente más claro que el marrón de su hermana. Ambas tienen mis ojos, lo que hace que Bella sea profundamente feliz (cosa que me parece totalmente alocado), dice que el color es hermoso y es bueno que lo hayan heredado.

Charlie pasó a formar parte de nuestras vidas, poco a poco. Dos meses después de que Bella diera a luz, Emmett y ella hablaron con Charlie y le explicaron la situación. Él al principio se mostró sorprendido, lo que me hizo notar que era un hombre muy sincero. Pero cuando por fin reaccionó no paró de agradecerles a sus hijos el gesto que estaban teniendo con él.

Charlie se desvivía por sus tres nietas, y debo decir también se desvivía por Ethan. Se babeaba por los chicos y eso hacía a Bella y a Emmett muy felices.

Rosalie estaba embarazada de nuevo. Amy tenía seis años y era una niña muy inteligente, habladora y era la viva imagen de su padre. Rosalie nos dio la feliz noticia de que esperaba un varón lo que nos causó mucha gracia a todos, ya que Emmett había dejado en claro que no pararía hasta conseguir a su campeón. Pero ahora que lo tenía tampoco pararía. Seguiría teniendo tantos hijos como pudiera. Ya me imaginaba a Emmett teniendo su propia guardería conformada por sus propios hijos.

Alice y Jasper iban tras la niña, pero querían que Ethan estuviera más grande para tener a su segunda hija, y lo mismo pensábamos Bella y yo que queríamos un varón.

Dos años más han pasado, ahora mis princesas tienen cuatro años y mi sobrino Ethan también. Es un consentido y habla tanto como Alice.

Rose y Emmett habían nombrado a su segundo hijo Adam, aún era un misterio para todos porque el nombre, pero pronto averiguaría que impulsó a mi amigo a usar ese nombre.

Alice y Bella parecían estar sincronizando sus embarazos. Ambas estaban embarazadas, solo que Alice esperaba una niña a la que llamarían Taylor y Bella y yo esperábamos a nuestro varón al que llamaríamos Anthony.

Charlie se había mudado cerca de nosotros para estar atento a cualquier necesidad de las chicas, trataba a Alice y a Rosalie como a una hija más. Charlie realmente habría sido un padre estupendo si no le hubieran negado la oportunidad de serlo.

Rosalie pidió una orden de alejamiento a nombre de toda la familia contra la Señora Renée Dawyer. Nadie la quería cerca y Charlie aún sentía vergüenza ajena por lo que esa mujer había hecho.

Viviendo una vida de locos éramos felices. Teníamos lo que siempre soñamos tener desde que nos conocimos. Tener una carrera, un trabajo fijo y una familia grande. Lo éramos y gracias a Charlie habíamos adquirido la nueva tradición de hacer intercambio de regalos en navidad, algo parecido a un amigo secreto.

Una vida de locos era la que llevábamos y no podría ser mejor.

****FIN****