Nota del autor: Ha pasado más de un año desde la última publicación y la única razón por la que no continué con esta historia durante todo este tiempo es porque este fic lo comencé el verano pasado, aka cuando tenía meses de vacaciones, tiempo libre y me encontraba desempleada. Empecé mi adultez y la vida real me consumió.

La idea de seguir con esta historia nunca abandonó mi cabeza, es por eso que me decidí a publicar este 'Interludio' para retomarla y también, dejarles un poco en claro que este fic seguiría algo del 'canon' de las vidas de Naya y Heather. Por eso considero que esta nueva entrega es relevante para el curso de la historia y es también una señal de vida por parte mía, jaja.

No sé qué tan seguido subiré los capítulos, todo depende de mi escaso tiempo libre.

Gracias a todos los que me han escrito comentarios durante este tiempo y espero que aún les interese este fic.


Los Ángeles, California. Dos años después.

Era el último día de grabación antes del hiatus de invierno en la tercera temporada y Naya pasó la mayor parte de la jornada en el estudio grabando un nuevo solo para un capítulo. Podría llamarse un día tranquilo, sobre todo por los planes que tenía para después: ir a casa, tomarse la botella de vino tinto que tenía en su refrigerador viendo alguna película en la tele mientras cenaba comida china que pasaría a comprar camino a casa. Eso, hasta que al llegar a su camioneta sus planes cambiaron.

"¡Naya!"

Los pasos apresurados hacia su dirección y la voz inconfundible de quien la estaba llamando la dejaron congelada en su lugar mientras intentaba abrir la puerta de su camioneta. Tomando un respiro bastante profundo, se volteó poniendo su mejor cara tratando de ocultar el dolor que aún permanece.

"Heather" Pronunció al ver que la rubia se acercaba a su lado.

"¿Te vas a casa?" Le preguntó observando cómo la morena jugaba nerviosamente con las llaves de su vehículo entre sus manos.

"Sí, ya terminé por hoy. ¿Y tú?" Dijo arqueando una ceja al ver que Heather estaba con un atuendo diferente al que estaba acostumbrada a verla cuando iba al estudio: un vestido negro ajustado y bastante corto para un día frío, tacones altos y una chaqueta que combinaba con sus zapatos.

"No lo sé" pronunció la rubia encogiéndose de hombros, levantando su celular. "Tenía planes para esta noche pero unos amigos de Taylor lo invitaron a ver un partido, así que…" Naya observó a la rubia mordiéndose el labio. "Debería irme a casa a cambiarme, supongo." Dijo entre medio de una pequeña carcajada tratando de ocultar el hecho que quiso decir algo totalmente diferente.

Naya simplemente asintió y se preguntó desde cuando estar cerca de Heather se volvió algo tan incómodo. Antes de poder encontrar la respuesta, sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de la rubia.

"¿Vas a hacer algo especial esta noche?" Preguntó mientras estiraba su vestido y miraba sus zapatos evitando mirar a la morena a los ojos. Su voz sonó más casual de lo que intentaba parecer.

Antes de responder, Naya miró alrededor del estacionamiento esperando que alguien llegara a ayudarla a sacar la voz. Hacía bastante tiempo que se había obligado a mantener una relación estrictamente profesional con Heather y el tono de su voz era parecido al que hace más de un año escuchaba constantemente. Cuando las cosas entre ellas eran bastante diferentes. "No. Matt tiene una reunión y al parecer cenarán sushi en la oficina de Ryan. Como siempre." dijo poniendo los ojos en blanco porque es conocimiento de todos la obsesión del creador de la serie con el sushi.

Heather asintió y volvió a morderse el labio. A pesar del tiempo distanciadas, Naya conocía perfectamente bien a la rubia y aún podía leerla, por lo que antes de que pudiera decir lo que tenía en mente, la morena actriz decidió llevarse por sus instintos y evitar lo que sabía podría ser un grave error.

"Me voy a casa, supongo." Dijo apuntando su camioneta.

"De acuerdo" Pronunció Heather un tanto decepcionada. "Por supuesto. Fue un largo día" dijo apuntando hacia la Range Rover de la morena.

"Sí." Suspiró, a pesar de que tuvo un día bastante tranquilo.

"Nos, uh… Nos vemos por ahí" Dijo Heather volteándose en dirección a su coche.

"Seguro" susurró sonriendo tristemente mientras abría la puerta de su camioneta.


"¿Qué otras señales quieres?"

"No son señales, Di. Fuimos mejores amigas por años, es lógico..."

"¡Eso es mierda!"

"Di…" suspiró Naya llevando su mano derecha contra su frente, olvidando los chopsticks de su comida china, desparramando arroz por toda su alfombra y el sofá.

"Su amistad de años es una mierda. Nunca tuvieron una amistad."

"Te llamé para que me dijeras que lo que hice estaba bien, no para hacerme sentir que debería haber hecho lo contrario y que debería haber ordenado un menú para dos y compartirlo con ella" dijo desesperada mirando las bolsas de comida china que estaban encima de su mesa.

"En el fondo lo sabes, Nay. Es sólo que tu orgullo no te deja verlo."

"¿Mi orgullo?" rió amargamente tratando de luchar contra su voz que parecía quebrantarse "Eso se llama amor propio, Di. Me cansé de ser siempre su segunda opción, de estar ahí cuando ella lo quiera o cuando su estúpido marido no esté. No soy un puto premio de consuelo."

"No están casados." suspiró Dianna al otro lado del teléfono.

"Pero pronto lo estarán, eso es obvio. ¿Porqué otra razón Taylor se mudó a Los Ángeles con ella?"

"Um, no lo sé… ¿Quizás porque no le demostraste a Heather que debía escogerte a ti en vez de a él? ¿Por qué siempre asumiste que sería él y viviste tu relación con ella como una tragedia griega recordándote día a día que estabas condenada a perderla?"

"Bueno, el tiempo me dio la razón."

"Eres imposible, ¿Lo sabías? No sé cómo Heather aún sigue buscándote."

"Sólo se acercó esta noche porque sus planes se arruinaron." Murmuró.

"Y por eso te arrepientes de no haberla invitado a cenar contigo. Sí, como sea… Adiós, Rivera."

"¡Oye! Nuestra conversación no ha terminado, fui yo quién te llamó" pronunció frunciendo el ceño.

"Sí, y soy yo la que mañana tiene que ir a grabar a las 5am al estudio" dijo fingiendo un bostezo "Buenas noches."

"Di…"

"Aún te ama." La confesión de su amiga hizo que su sangre se congelara y que ninguna palabra saliera de sus labios. La curiosidad por saber más la invadió por lo que decidió quedarse en silencio permitiendo que la rubia continuara al otro lado de la línea. "Aún te ama y aún la amas, Naya. En el fondo sabes que si le das una señal clara, Heather sería capaz de abandonar todo y correr a tus brazos. Pero el miedo que tienes es más grande, ¿verdad? Tienes miedo de que vuelva a hacer lo mismo de antes. Pero debes entender que el tiempo no influye en los sentimientos. Por más que Taylor ha estado más años que tú en su vida no significa que Heather te ame menos."