NA: Hola! Bueno aquí les traigo el segundo one-shot, espero que les guste

Advertencia: En este one-shot es por la misma línea del pasado, Emma, Hook y las demás están en Storybrooke y no contiene spoilers (creo xD)

Hooked

Celos

-Vamos amor, solo una cena.

-No

-¿Un trago?

-No

-¿Caminar juntos por el bosque?

-No

Emma soltó un bufido

-Garfio, por milésima vez mi respuesta es no.

-Amor, por milésima vez te digo que me puedes llamar Killian… O sexy pirata, o capitán amor.

La rubia miro al cielo pidiendo paciencia.

-¿Qué no tienes cosas mejores que hacer?

-De hecho las tengo… pero eso te implican a ti, a mi y una cama- el pirata le dio una mirada sugestiva.

La mujer trago pesado. Mierda. ¿En que momento se había acercado tanto? ¿Qué pensaba cuando decidió traerlo a la estación con ella? Bueno, ese era el problema, últimamente no pensaba muy bien cuando estaba cerca de él. Pero debía vigilar que el pirata no se encontrara con el señor Gold o las cosas se pondrían muy feas y definitivamente no quería cargar con una muerte en su conciencia. Especialmente la de Garfio… porque bueno, no había resultado ser tan malo como creía. Y solo eso, nada más, punto.

Los profundos ojos azules del capitán la miraron fijamente, y ella sintió algo revolotear en su estómago y ¡Diablos! No era la primera vez que sentía aquélla extraña sensación.

-¡Mamá! ¡Killian!

Para su buena suerte su hijo había llegado antes de que algo más pudiera pasar, y no es que quisiera que algo más pasara entre ellos…

-Hey, Henry- saludó el pirata chocando los puños con su hijo y esa imagen la hizo reír. Un supuesto villano saludando tan amablemente a un niño. ¿Quién lo diría? Pero ¡Bah! A estas alturas ya nada le sorprendía.

-¿Qué es tan gracioso princesa?

La risa de Emma se desvaneció. ¡Agh! Como odiaba que la llamará de esa forma.

-Mira pirata bueno para… ¿Sabes qué? Ni siquiera me molestare en corregirte. No vales la pena.

Esta bien quizás eso había salido un poco más duro de lo que esperaba.

Garfio la miro molesto y algo ¿herido?

-Tienes razón, para ser una princesa primero tienes que verte como una.

-¿Qué quieres decir con eso?

Ambos se retaron con la mirada y antes de que alguno de los adultos pudiera decir algo Henry intervino.

-Emma, hace mucho que no veo a Ruby y a su abuela ¿te importaría acompañarme al Granny's?

La rubia sacudió su cabeza intentando alejar el mal humor que Killi… Garfio le había causado.

-Lo siento Henry, por culpa de cierta persona- miro al capitán con molestia- me he atrasado en el trabajo y tengo que darme prisa si quiero terminar antes de que anochezca.

-No te preocupes chico- interrumpió el pirata- Yo puedo acompañarte.

Emma levantó una ceja escéptica.

-No lo creo.

-¿Acaso crees que voy a matar a tu hijo?

La rubia rodó los ojos.

-No es por eso, es por el señor Gold. Él ya sabe que estas en Storybrooke.

-Aww. ¿No es encantadora? Un momento me odia y al otro se preocupa por mí. Podría besarte en este momento amor.

Henry se rió y los volvió a interrumpir.

-No te preocupes mamá, escuché que el señor Gold tiene gripe y Belle lo esta cuidando, entonces no creo que él y Killian puedan encontrarse. Al menos no hoy.

Emma parpadeó sorprendida. Ni siquiera creía que fuera posible que alguien como el señor Gold se enfermara. Es decir, podía usar magia y todo eso, aunque sospechaba que cierta muchacha de cabello castaño y ojos azules tenía que ver con el hecho de que el señor Gold no estuviera usando sus poderes. Quizás con un poco de suerte, la gripe se convertiría en neumonía y eso terminaba matándolo.

Sacudió la cabeza ante el pensamiento tan mezquino. Vio al pirata que la miraba con diversión como si estuvieran pensado lo mismo y eso la molestó, el único que podía salir beneficiado con la muerte de Rumpelstiltskin, era el odioso capitán. Eso era solo asunto de ellos y ella no tenía nada que ver. Aunque bueno, se había inmiscuido, pero solo un poco, para retrasar alguna tragedia.

-¿Entonces Killian puede acompañarme?

La mujer lo medito un momento. Lo que necesitaba era estar lejos de Garfio… al menos por unas horas.

-Esta bien- le dio una mirada de advertencia al pirata- Pero quiero que Henry este de regreso a las 6:00.

El capitán hizo un saludo militar y él y Henry se dirigieron al restaurante de la abuelita.


Silencio.

Emma miró el reloj que marcaba las 4:15. Se restregó los ojos con las manos, hacía poco más de una hora que Garfio y Henry se habían ido y de repente la estación le pareció más grande y silenciosa que nunca.

Probablemente era porque se había acostumbrado a tener al pirata prácticamente todos los días, revoloteando a su alrededor, haciéndole todo tipo de preguntas y comentarios desde los más simples hasta los más exasperantes.

Como invitarla a salir.

O decirle que si se descuidaba un día de estos le robaría un beso…

¡Demonios! Ni teniéndolo lejos podía dejar de pensar en él.

Eso estaba mal, muy muy mal.

"Vamos Emma concéntrate en trabajo".

Y eso fue lo que hizo… o al menos lo intento.

Exactamente cuando el reloj marcaba las 6:00 de la tarde, Henry y el pirata entraron a la estación.

-Tal y como lo prometí querida, aquí esta tu hijo sano y salvo. Ahora si me disculpas, debo prepararme para mi cita.

-Garfio, ya te dije que no saldré contigo…

-Woa, woa, woa. Por mucho que lo desees, nadie menciono que serías mi cita, amor.

Emma lo miró con sorpresa. ¿De verdad él tenía una cita? Es decir con alguien que no era ella… Ok eso había sonado algo arrogante. Sintió una punzada desagradable en la boca del estómago. Claro, solo era cuestión de tiempo antes de que él se aburriera de insistir con ella y buscara a alguien más. Después de todo era guapo y tenía esos ojos azules que hacían que te temblaran las piernas. Bueno eso es lo que había escuchado, no es que ella lo pensará desde luego.

Henry miró a su madre y luego le dio una sonrisa cómplice al pirata

-Bien, Emma, Henry, nos vemos después.- Y sin esperar respuesta el hombre desapareció tras la puerta.

-¿Te pasa algo, mamá?

-¿Uh?- la rubia sacudió la cabeza aún confundida por lo que acababa de pasar- No nada, buscaré mis llaves y nos vamos.


Tamborileo los dedos en el brazo del sofá. Miró el reloj por quinta vez en la noche, Henry veía la tele animadamente y cada vez que el niño le preguntaba algo, ella solo le contestaba con un si, claro.

Mary Margaret y David habían salido por unas cosas para preparar la cena. Y hablando de cena, ¿Cómo le estaría yendo a Garfio en la suya?

No es que le importara, claro. Es más, compadecía a la pobre mujer que había tenido la mala fortuna de haber aceptado salir con ese hombre.

Estaba tan sumida en sus pensamientos que ni siquiera escucho cuando sus padres llegaron.

-¿Emma?- su madre sacudió su hombro con suavidad

-¿Eh?

-Te decía que si sabías que Garfio…

-¿Esta en una cita? Si ya lo sabía y no tiene porque importarme, es mucho mejor para mí, así me libro de él y de sus estúpidas insinuaciones...

Sus padres y su hijo la miraron perplejos.

-Cariño, tu madre no quería decirte eso.

-Emma, ¿Acaso estas celosa?

Sintió la intensa mirada de su familia

¿Celosa?

No, definitivamente no estaba celosa, el estúpido y engreído pirata podía salir con quien a él le viniera en gana.

-¡No, claro que no!

Vio como su padre suspiraba con alivio, pero su madre tenía una expresión de que no le había creído ni una sola palabra, pero no dijo nada al respecto.

-Bueno, lo que quería decirte es que me pareció raro que Garfio estuviera en el Granny's y no aquí, pero ahora veo cual es la razón.

Su madre la miró esperando su reacción.

De repente se sintió como si necesitara aire fresco. Lo mejor sería que saliera a dar una vuelta y tal vez y solo por casualidad pasaría por el restaurante de la abuela de Ruby.

Esta bien, quizás no era solo casualidad que quince minutos más tarde Emma se debatía entre entrar al restaurante o dar media vuelta y regresar a su casa. Tal vez era curiosidad por saber con quien estaría el pirata... ¡Sí!, eso debía ser y no por que estuviera celosa ni nada por el estilo.

-¿Vas a entrar o te quedaras toda la noche mirando la puerta?- escucho la gruñona voz de Leroy.

Emma suspiró y entro al lugar. Estaba segura que se arrepentiría de eso más tarde.

Identificó rápidamente al pirata, estaba sentado en una mesa cerca de la barra, de espaldas hacia la puerta, de tal modo que no podía verla. Y estaba solo.

La rubia sonrió, tal vez lo habían dejado plantado. Decidió esperar al menos unos minutos y se sentó en la mesa detrás de donde estaba el pirata pero quedando en frente para poder ver si alguien más se sentaba con él.

En menos de un minuto una mujer apareció frente a la mesa de Garfio, Emma se escondió tras el menú y miró a la mujer con sorpresa.

Era Ruby.

El hombre se paro de inmediato cuando notó a la morena, la dejo pasar y luego el se sentó a su lado en el silloncito.

-Lamento el retraso.- Ruby le sonrío coqueta

Casi no había gente y Emma estaba lo suficientemente cerca para poder oír cada palabra que decían.

-Oh, no te preocupes amor, ha valido la pena.- le dijo con galantería.

¿Amor? ¿La había llamado amor? Algo dentro de la rubia se removió. Y de repente deseó que a Caperucita se la hubiera comido el lobo.

Se maldijo interiormente, después de todo ella le había dejado en claro al capitán que no quería salir con él, ni ahora ni nunca. ¿Entonces porque quería que se abriera un hoyo en la tierra y se tragara a la mejor amiga de su madre?

Oh sí, por culpa de Garfio. Estúpido pirata, todo era su culpa.

Ruby se rió por algo que había dicho el capitán.

Emma bajó un poco el menú para observarlos mejor y lo que vio no le gusto para nada.

El rostro de la castaña estaba a unos centímetros del rostro del pirata.

Bien, era todo lo que podía soportar, al diablo si eran celos o no. En un abrir y cerrar de ojos estaba parada a un lado de Garfio.

Carraspeó para llamar su atención. El pirata encarnó una ceja.

-¿Emma pasa algo?- la mujer lobo la miró con diversión

"Bien hecho Emma, ¿Qué vas a decir ahora? ¿Qué te molestaba que Garfio estuviera en una cita con Ruby? ¿Pero que no estabas celosa?"

Estúpida consciencia que aparecía cuando ya era tarde.

-Yo eh…tengo que hablar con Killian.

¿Killian? ¿Enserio por fin lo había llamado por su nombre? Bueno, mal momento para hacerlo.

El aludido abrió los ojos con sorpresa.

-Bueno Swan, justo ahora estoy en medio de algo.

Y ahora él la llamaba por su apellido, algo no estaba bien.

-Es importante… es sobre… Rumpelstiltskin ¿Podemos ir afuera?

El ojiazul asintió.

-No tardo, intenta no extrañarme- le dijo a la morena y le guiño un ojo. Ruby se rió y Emma se sintió enferma.

Una vez afuera, él se cruzo de brazos y espero por la explicación de la mujer, ella metió sus manos en los bolsillos de su pantalón.

-Bien, solo quería decirte que tuvieras cuidado con él porque al parecer estará mejor para mañana.

El hombre frunció el ceño.

-¿Eso era todo el asunto importante? ¿Sabes que pudiste decírmelo en otro momento?

Uh, uh, uh, mal momento para quedarte sin ideas Swan.

-Bueno, ya que pasaba por aquí se me ocurrió avisarte, y como ya cumplí mi cometido, me voy.- se dio media vuelta pero la voz de Garfio la detuvo.

-¡Espera! ¿No será que viniste hasta aquí porque estabas celosa?

La rubia se giro quedando frente a él.

-¡Ja! Por mucho que lo desees, lamentó informarte que no es así.

El capitán tenía una sonrisa socarrona. Emma lo miró con irritación

-¡Vaya amor!, para ser una persona que sabe cuando alguien miente, eres mala mintiendo.

Mierda. Mierda. Mierda.

-¿De qué hablas? ¡Por supuesto que no estoy mintiendo!- y no estaba segura si quería convencerlo a él o a ella misma.

-Pues no te creo.- sus ojos azules la miraron con intensidad y sintió que sus piernas temblaban.

Esta bien, si había estado celosa, pero eso no significaba que él tenía que saberlo

Garfio se acerco más a ella pero la rubia retrocedió hasta que sintió la pared chocar contra su espalda.

-¿Qué te parece? Creo que no tienes a donde huir.

Y antes de que pudiera contestarle, sintió los labios del pirata sobre los de ella. La besó con suavidad, disfrutando cada segundo, enredó sus dedos en el rubio cabello de la mujer y con su garfio la atrajo más hacia si, ella dejo escapar un suave gemido y él sonrió contra los labios de Emma, se separó ligeramente de ella.

-¿Entonces si estabas celosa?

La rubia puso los ojos en blanco.

-¿En serio necesitas que te conteste?

Killian le sonrió y se besaron de nuevo.

No muy lejos de ahí, dentro del restaurante, Ruby hablaba por un walkie-talkie.

-¿Lo ves Henry? ¡Les dije que resultaría! La operación Cisne fue todo un éxito.

La risa del niño se escuchó a través del aparato.

-Aunque sigo sin estar de acuerdo con el nombre.

-¡Hey! Fue mi plan, así que no te quejes

-Esta bien, solo espero que el abuelo no use su espada contra Killian.

La morena también se rió, aunque no estuvo segura si el capitán debía temerle más al príncipe o a su adorable esposa.


NA: Muchas gracias a todos los que me dejaron review, ya les conteste personalmente y a los que no tienen cuenta les contesto abajo, espero que este one-shot también les haya gustado, aunque creo que los personajes me quedaron un poco OoC.

Noelia: Gracias por tu review, espero que este capitulo no te haya decepcionado :)

Intentare subir capitulo cada semana, bueno todo depende de mi inspiración hahaha aunque es la primera vez que no me cuesta tanto trabajo escribir sobre una pareja, prácticamente se escriben solos ;).

Gracias por leer y no se olviden de dejar review!

Sakura Mellark Potter