| MONTE OLIMPO | 3° POV. |


Al escuchar el título Poseidon se puso pálido enfermizo no puede ser percy no el

"Me voy de crucero con explosivos"

El fin del mundo comenzó cuando un Pegaso aterrizó en el toldo de mi coche.
Hasta entonces, estaba teniendo una gran tarde.

"Los pegasos siempren arruinan el dia" dijo Hermes con una cara seria pero depués de un minuto miro Apolo y luego se echaron a reir , Artemis solo los miro negando la cabeza par de idiotas mientras que Astoria tuvo una sonrisa pequeña

"¡Puedo continuar!" dijo una enojada Athena , Apolo y Hermes solo asintieron porque no querian ver a una Athnena mas enojada

Técnicamente no se supone que yo
conduzca porque aún no tengo 16 años hasta dentro de una semana

Esto sera en 14 años penso seriamente Poseidon

Paul, nos llevaron a mi amiga Rachel y a mí a esta playa privada en la costa
sur, y Paul nos dejo tomar su Prius para dar una pequeña vuelta.
Ahora, sé lo que están pensando: wow, eso fue en verdad irresponsable de su parte, bla,
bla, bla, pero Paul me conoce muy bien. Me ha visto rebanar demonios y saltar de un
edificio escolar en explosión, así que él probablemente pensó que llevar un auto unos
cuantos metros no era exactamente lo más peligroso que he hecho. Como sea, Rachel y
yo conducíamos. Era un caluroso día de Agosto. El cabello rojo de Rachel estaba
recogido en una cola de caballo y usaba una blusa blanca sobre su traje de baño. Nunca
antes la había visto con nada que no fueran playeras raídas y vaqueros manchados de
pintura, y se veía como un millón de dracmas de oro.

"Alguien esta enamorado" canto con una voz aguda Afrodita , mientras que Artemis resoplo al igual que Athena pero la ultima porque la interrumpieron

-! Oh, detente justo ahí!- me dijo.
Nos estacionamos en un mirador hacia el Atlántico. El mar es siempre uno de mis lugares
favoritos, pero hoy era especialmente agradable-destellos verdes y apacible como cristal -
como si mi papá estuviera calmándolo solo para nosotros.

"¡POSEIDON ROMPISTE EL JURAMENTO!" exclamaron Hades y Zeus

"Si lo hice" respondio Poseidon

"Morira tiene que morir tu engrendo" eclamo Zeus

"Padre, si las parcas enviaron un libro sobre este semidios tiene que estar con vida no hagas un acto el cual luego arrepentirias" dijo Astoria siendo la diosa de la justicia se podia ver el poder y la razon en su voz . Zeus reflexiono un momento sabiendo que su hija sabia sobre Thalia pues ella lo estaba mirando con una mirada que claramente decia hipocrita

"Ok , pero te lo advierto poseidon esta charla no ha terminado" dijo Zeus , Hades seguia mirando a sus hermanos con una mirada que decia que el tambien iba a hablar con ellos . Poseidon le dio una mirada de agradecimiento a su sobrina favorita la cual ella respondio como deiciendo es mi trabajo

"Seguire leyendo" suspiro Athena odiaba que la interrumpan en una lectura cara de pez penso amargamente

-Oh... cierto- Trate de sonar emocionado. Es decir, ella me pidió ir a la casa de
vacaciones de su familia por tres días. No tenía montones de invitaciones como aquella.
La idea de mi familia de unas vacaciones de fantasía era un fin de semana en una cabaña
alquilada en Long Island, con algunas películas rentadas y un par de pizzas congeladas, y
aquí estaba la gente de Rachel dispuesta a etiquetarme rumbo al Caribe.
Por un lado, necesitaba seriamente unas vacaciones. Este verano había sido el más duro
de mi vida. La idea de tomar un descanso al menos por unos días era en verdad
tentadora. Sin embargo, algo grande se suponía que pasaría cualquiera de estos días.
Estaba "en espera" de una misión.

Poseidon se estaba preocupando mas por su hijo no le gustaba lo peligroso que sonaba esa "mision"

Peor aún, la próxima semana era mi cumpleaños. Había cierta profecía que decía que
cuando cumpliera 16, malas cosas sucederían.

Los tres grandes y Astoria pusieron mala cara estupida profecia , astoria sabia que solo podia tener hijos para una profecia y eso la ponia triste porque parecia como si ustiviera usando a sus hijos pero ella los amaba profundamente y aria cualquier cosa para cambiar el destino pero era imposible . Como si leyera sus pensamientos Apolo hizo un puchero mientre que hermes le dio un beso en los albios a su esposa.

- Percy- dijo - Sé que es mal momento. Pero siempre es mal momento para ti, verdad?
Buen punto
- En verdad quisiera ir- le aseguré -Es solo...-
-La guerra.-

"¡¿Guerra?¡" pregunto Ares con más entusiasmo , a diferencia de los demás Dioses que estaban nerviosos y preocupados.

Asentí. No me gustaba hablar de eso, pero Rachel lo sabía. A diferencia de la mayoría de
los mortales, ella podía ver a través de la Niebla - el velo mágico que distorsiona la visión
humana. -Ella veía monstruos. Conoció a otros semidioses que luchaban contra los
Titanes y sus aliados. Incluso estaba ahí el verano pasado cuando el despedazado Señor
Cronos se levanto de su ataúd en una terrible y nueva forma

Cuando Athena leyo la ultima parte los gritos empezaron en el Olimpo

"Imposible"

"Deberia estar pudriendose en el tartaro"

"Aliados"

"Silencio" trono Zeus "Sigue leyendo Athena" Athena asintio rapidamente aunque tambien estaba preocupada

y se gano mi respeto
permanente al picarle el ojo con un cepillo azul de plástico

Al escuhar estos risas estallaron

"In-crei-ble" dijieron Hermes y Apolo entre risas

Cuando se calmo las risas Athena les dio una mirada de enojo y continuo

Puso su mano sobre mi brazo. - Solo piénsalo ¿de acuerdo? No nos iremos hasta dentro
de un par de días. Mi papá... - su voz desfalleció.
- ¿Te está dando un mal rato?- pregunté
Rachel sacudió la cabeza disgustada - Está tratando de ser amable conmigo, lo que es
aun peor. Quiere que vaya a la academia para señoritas Clarión en el otoño.-
-¿La escuela a la que fue tu madre?-
-Es estúpido cursar una escuela para chicas de sociedad en New Hampshire. ¿Me ves
graduándome?-
Admití que la idea sonaba bastante tonta. Rachel estaba metida en proyectos de arte
urbano, alimentando a los menesterosos y yendo a protestas tipo "Salven a las ballenas
panza-amarilla en peligro"

Apolo se rio tan fuerte teniando una imagen mental sobre eso , cuando se calmo todos lo miraron extraño mientras que Artemis estupido

y cosas como esas. Nunca la había visto usando un vestido.

Era difícil imaginarla aprendiendo a ser de la alta sociedad.
Ella suspiro - Él cree que si hace un montón de cosas agradables por mí, me sentiré
culpable y me rendiré-
- ¿Y es por eso que accedió a dejarme ir con ustedes de vacaciones?-
- Si...pero Percy, me estarías haciendo un gran favor. Sería mucho mejor si estuvieras
con nosotros. Además, hay algo de lo que quiero hablar- Se detuvo abruptamente.
-¿Algo de lo que quieres hablar?- Pregunte - Es decir...¿tan serio que tenemos que ir a St.
Thomas para hablar de ello?-
Ella apretó los labios - Mira, olvídalo por ahora. Pretendamos que somos una pareja de
gente normal, salimos a pasear, miramos el océano, y es bueno estar juntos-
Podría decir que algo le molestaba, pero puso una valiente sonrisa. La luz del sol hacia
que su cabello pareciera fuego.

Apolo levanto las cejas con una picara mirada pero con un golpe de Astoria dejo de hacerlo

Habíamos pasado mucho tiempo juntos este verano. No lo tenía exactamente planeado,
pero entre más serias se ponían las cosas en el campamento, mas me encontraba
necesitando hablar con Rachel y salir por un respiro. Necesitaba recordarme a mí mismo
que el mundo mortal aun estaba ahí afuera, lejos de todos los monstruos que me usaban
como su saco de entrenamiento personal.
-Está bien- dije - Solo una tarde normal y dos personas normales-
Ella asintió -Y entonces...hipotéticamente hablando, si esas dos personas se gustaran una
a la otra, que habría que hacer para que el chico estúpido besara a la chica, ehh? -
- Oh...- Me sentí como una de las vacas sagradas de Apolo - lento, tonto y brillantemente
rojo
- Um...-
No puedo pretender que no había pensado en Rachel. Era mucho más sencillo estar con
ella que con...bueno, con otras chicas que conocía. No tenía que trabajar duro, o cuidar lo
que decía, o atormentar mi cerebro tratando de entender qué estaba pensando. Rachel no
escondía mucho. Te dejaba saber cómo se sentía.
No sé lo que hubiera hecho enseguida- pero estaba muy distraído. No noté cuando la
gran forma negra descendió del cielo hasta que cuatro patas aterrizaron sobre el toldo del
Prius con un ¡WUMP- WUMP-CRUCH!
"¡Hey jefe!" Dijo una voz en mi cabeza. "¡Lindo auto!"

"1° Signo de locura" dijo Hermes con una cara seria pero depues rompio en risas al igual que Apolo . Dyonisus bajo su revista pensando es cierto

Blackjack, el Pegaso, era un viejo amigo mío, así que traté de no verme disgustado por
los cráteres que dejó en el toldo, pero no creí que mi padrastro lo viera muy bien.
- Blackjack - suspire - ¿Que estas...?-
Entonces vi quién montaba en su lomo, y supe que mi día estaba a punto de volverse más
complicado.
-Hey, Percy -
Charles Beckendorf, líder de la cabaña de Hefesto, es quien haría que más monstruos
lloraran pidiendo a sus mamis.

Hefesto se animo a la mención de su hijo orgullo brillaban en sus ojos

Era enorme, con músculos marcados por trabajar en las fraguas cada verano, dos años
mayor que yo, y uno de los mejores armeros del campamento. El hizo varios aparatos
mecánicos verdaderamente ingeniosos. Un mes antes, montó una bomba de Fuego
Griego en el baño de un autobús turístico atestado de monstruos que cruzaba el país. La
explosión se cargo a toda una legión de malignos seguidores de Cronos tan pronto como
la primera arpía jaló la cadena.
Beckendorf estaba vestido para el combate. Usaba una coraza de bronce y un yelmo de
batalla con unos pantalones negro de camuflaje y una espada ceñida a su costado. Su
bolsa de explosivos colgaba de su hombro.
- ¿Es hora? – pregunté
Asintió solemnemente

Posidon empezaba a tener un mal presentimiento miro al rededor todos tenian cara de curiosidad aunque vio la preocupacion en los ojos de Hefesto

Un nudo se formó en mi garganta. Sabía que esto venia. Lo habíamos planeado por
semanas, pero en parte deseaba que nunca pasara.
Rachel miró a Beckendorf - Hola-
- Oh, hey. Soy Beckendorf. Tú debes ser Rachel. Percy me contó...quiero decir, te
mencionó. -
Rachel elevó una ceja -¿En serio? Bien -Ella miró a Blackjack, que estaba golpeando sus
pezuñas contra el toldo del Prius - Así que supongo que tienen que salvar el mundo,
chicos. -
-Así es- confirmó Beckendorf
Miré a Rachel suplicante - ¿Podrías decirle a mi mamá...?-
- Se lo diré. Estoy segura que está acostumbrada. Y le explicaré a Paul lo del toldo.-
Le di las gracias. Me imaginaba que sería la última vez que Paul me prestara su auto.
-Buena suerte- Rachel me besó antes de que pudiera reaccionar. -Ahora vete, mestizo.
Mata algunos monstruos por mí.-

"Aww" Suspiro Afrodita mientras que Hermes y Apolo hacien imitaciones de lobos lo cual divirtio a Astoria pues ese era su animal sagrado ...

Mi último vistazo fue ella sentada en el asiento del copiloto del Prius, sus brazos
cruzados, mirando a Blackjack ascender más y más en círculos, llevándonos a
Beckendorf y a mi hacia el cielo. Me preguntaba qué quería decirme Rachel, y si viviría lo
suficiente para saberlo.
-Y - dijo Beckendorf -supongo que no quieres que le mencione esta pequeña escena a
Annabeth.-
- Oh, dioses- murmuré -ni siquiera lo pienses-

"Un triangulo amoroso" grito Afrodita con una sonrisa pegada en su rostro , Athena tuvo que controlarse para no lanzarle el libro calma Athena el libro no se lo merece

"Un momento Anabeth no es tuya" pregunto Astoria pues sabia que Athena habia tenido algunos problemas recientemente con el padre de Anabeth

"Si , mas vale que no se le acerque ese engrendo del mar" espeto Athena

"Como si quisiera Cara de buho" respondio Poseidon con una sonrisa burlona

"Sigue leyendo" grito Hera , a ella no le gustaban los mestizos pero habia excepciones como las hijas de Astoria , ella tenia un presentimiento que su nieta iba a ser importante en la historia

"Estupido" murmuro Astoria mirando hacia Poseidon

Beckendorf se rio entre dientes, y juntos volamos sobre el Atlántico.
Casi había oscurecido para cuando alcanzamos nuestro objetivo. El Princesa Andrómeda
se veía en el horizonte -un enorme crucero blanco y amarillo - Desde la distancia,
hubieras pensado que era sólo un barco de fiesta, no los cuarteles generales del Señor
de los Titanes. Mientras te acercabas podías distinguir la figura gigante de una doncella
de cabello oscuro en túnica griega, atrapada con cadenas y con una mirada de horror en
su rostro, como si pudiera oler la pestilencia de los monstruos que iba ser forzada a
cargar.
Ver de nuevo aquél barco hizo un nudo en mis tripas. Casi había muerto dos veces en el Princesa Andrómeda. Ahora se dirigía a New York.

La preocupacion crecia dentro de los dioses aunque de Poseidon y Hefesto principalmente

¿Sabes qué hacer? - Gritó Beckendorf sobre el viento
Yo asentí. Habíamos hecho unos simulacros en los muelles de New Jersey, usando
barcos abandonados como objetivos. Sabía el poco tiempo que teníamos, pero también
sabía que ésta era nuestra mejor oportunidad de detener la invasión de Cronos antes de
que comenzara.
-Blackjack- dije -déjanos en la más baja cubierta de popa- "Entendido, jefe" contestó "Hombre, odio ver ese barco"
Tres años atrás, Blackjack había sido esclavizado en el Princesa Andrómeda hasta que
pudo escapar con un poco de ayuda mía y de mis amigos. Supuse que se dejaría trenzar
la crin como "Mi pequeño Poni" antes que volver aquí.
- No nos esperes- le dije.
"Pero jefe..."
-Confía en mí- le atajé - Saldremos nosotros solos.-

Astoria le agarro la mano a Hermes , Hermes le beso la sien sabia que su esposa se preocupaba por todos lo semidioses leales al Olimpo

Blackjack plegó sus alas y descendió hacia el bote como un cometa negro. EL viento
silbaba en mis oídos. Vi monstruos patrullando las cubiertas superiores del barco -
mujeres-serpiente dracaenae, perros del infierno, gigantes y los demonios humanoides
conocidos como Telkhines- pero pasamos silbando tan rápido que nadie dio voz de
alarma. Alcanzamos la popa del barco, y Blackjack desplegó sus alas, suavemente
comenzó a aterrizar en la cubierta más baja. Desmonté, sintiendo náuseas.
"¡Buena suerte jefe! " Gritó Blackjack " ¡No deje que lo conviertan en comida para caballo!"
Con eso, mi viejo amigo se elevó hacia la noche. Saqué mi bolígrafo del bolsillo y lo
destapé, y Riptide se desplegó a su tamaño completo - un metro de mortífero bronce
celestial brillando en el crepúsculo. Beckendorf sacó un trozo de papel de su bolsillo.
Pensé que sería un mapa o algo. Entonces me dí cuenta que era un fotografía. La
contempló en la tenue luz - el sonriente rostro de Silena Beauregard, hija de Afrodita.
Ellos comenzaron a salir el verano pasado, después de años de que el resto de nosotros
les dijera "¡chicos, ustedes se gustan!". Incluso con todas las misiones peligrosas,
Beckendorf había sido más feliz éste verano de lo que nunca lo había visto.

En la ultima parte Afrodita sonrio una buena elección mi hija mientras miraba a Hefesto sintio una punzada de dolor al pensar en su infielidad a su esposo

- Volveremos al campamento. Lo prometo.- por un segundo vi preocupación en sus ojos.
Luego puso su vieja sonrisa confiada. -Puedes apostarlo- dijo - Volemos a Cronos en un
millón de pedacitos otra vez.-
Beckendorf dirigió el camino. Seguimos un estrecho corredor hacia la escalera de
servicio, justo como habíamos practicado, pero nos congelábamos cuando oíamos ruido
sobre nosotros.
- ¡No me importa lo que diga tu nariz! - ladró una voz medio humana, medio canina, un
telkhine. -¡La última vez que olfateaste un mestizo, resulto ser un sándwich de carne!-
-¡Los sándwiches de carne son buenos! - gruñó una segunda voz - Pero éste es aroma de
mestizo, lo juro. ¡Están a bordo!-
- ¡Bah, tu cerebro no está a bordo!-
Continuaron discutiendo, y Beckendorf señaló a las escaleras. Descendimos tan
silenciosamente como pudimos. Dos pisos abajo, las voces de los telkhines empezaron a
desvanecerse. Finalmente llegamos a una escotilla metálica. Beckendorf articuló las
palabras "cuarto de máquinas". Estaba cerrada, pero Beckendorf sacó unas pinzas
cortadoras de su mochila y quebró el cerrojo como si fuera de mantequilla. Dentro, una
línea de turbinas amarillas del tamaño de silos crujía y humeaban. Medidores de presión
y terminales computarizadas alineadas en el muro opuesto. Un telkhine estaba encorvado
sobre una consola, pero estaba tan metido en su trabajo que no se enteró de nuestra presencia. Medía alrededor de un metro y medio, con pelo negro áspero y pequeñas
patas rechonchas. Tenía la cabeza de un Doberman, pero sus manos con garras eran
casi humanas, Gruñía y mascullaba mientras escribía en un teclado. Tal vez mensajeaba
a sus amigos en .
Avancé al interior, y él se tensó, probablemente oliendo que algo iba mal. Se abalanzó de
lado hacia un gran botón rojo de alarma, pero le bloqueé el paso. Siseó y resopló, pero un
tajo de Riptide y explotó convertido en polvo.
- Uno menos- Dijo Beckendorf - Faltan como cinco mil-
Me pasó un recipiente con un liquido verde espeso -Fuego Griego, una de las más
peligrosas sustancias mágicas del mundo. Después me lanzó otra esencial herramienta
de los héroes semidioses, cinta adhesiva.
- Pega ésa en la consola- dijo - Yo iré por las turbinas-
Empezamos a trabajar. La habitación estaba calienta y húmeda, y en poco tiempo
estábamos bañados en sudor. El bote comenzó a resoplar. Siendo hijo de Poseidón,
tengo una perfecta orientación en el mar. No me pregunten cómo, pero podía decir que
estábamos a 40 grados 19 minutos Norte, y 71 grados 90 minutos Oeste, viajando a 18
nudos, lo que significaba que el barco arribaría a la bahía de New York para el amanecer.
Ésta era nuestra única oportunidad de detenerlo.
Acababa de colocar una segunda vasija de Fuego Griego en el panel de control cuando
escuché el sonido de pasos sobre un piso metálico- varias criaturas vendrían camino a la
escalera si podía oírlas sobre el ruido de los motores. No era buena señal.
Crucé miradas con Beckendorf - ¿Cuanto falta?-
-Demasiado- él golpeteó su reloj, que era nuestro detonador a control remoto. -Todavía
tengo que cablear el receptor e iniciar las cargas. Diez minutos al menos.-
A juzgar por el sonido de las pisadas, teníamos diez segundos.
-Los distraeré- dije- Alcánzame en el punto de reunión.-
-Percy...-
-Deséame suerte-
Parecía que quería discutir. La idea era entrar y salir sin ser vistos, pero íbamos a tener
que improvisar.
- Buena suerte- me dijo.

Hefesto sentia nada mas que preocupacion por su hijo cuando sintio una mano su hombro miro a los ojos multicolores de su esposa la cual le dio una debil sonrisa la cual el solo le respondio con una mirada de agradecimiento . Ares al ver el intercambio fruncio el ceño

Cargué contra la puerta. Media docena de Telkhines venía a trompicones por las
escaleras. Los atravesé con Riptide mas rápido de lo que ellos pudieron gritar. Seguí
subiendo y pasé sobre otro telkhin que estaba tan asustado que dejó caer su pequeña
lonchera-demonio. Lo dejé vivir, parte porque su lonchera era genial, parte para que diera
la alarma y con suerte sus amigos me siguieran en vez de ir al cuarto de máquinas.
Me abalancé a través de una puerta hacia la cubierta seis y seguí corriendo. Estaba
seguro que el salón alfombrado alguna vez fue muy confortable, pero desde la ocupación de los monstruos los últimos tres años el tapiz, la alfombra y el acabado de las puertas
había sido desgarrado y babeado, y parecía el interior de la garganta de un dragón (y sí,
desafortunadamente, hablo por experiencia). En mi primera visita al Princesa Andrómeda
mi viejo enemigo Luke

"Luke , mi Luke , no no no no el no no el " Hermes seguia murmurando incoherencia hasta que sintio los labios de su esposa la cual lo miro con amor y tristeza , el recio el mensaje pero mantenio la cabeza baja

"Hermes vamos a cambiarlo " dijo Apolo , una chispa de esperanza encendio en Hermes

Athena lo miro con tristeza pero siguio leyendo

había retenido algunos turistas aturdidos abordo ocultándose en la
Niebla, así que ellos no se daban cuenta de que estaban en un barco infestado de
monstruos. Ahora no veía señal alguna de turistas. Odiaba pensar qué podía haberles
pasado, dudaba que les hubieran permitido ir a casa con sus ganancias del Bingo.
Llegué al Paseo, un gran centro comercial que ocupaba toda la parte media del barco, y
me detuve en seco. En el medio había una fuente, y en la fuente un cangrejo gigante. No
estoy hablando de gigante como "Todo el cangrejo de Alaska que pueda comer por
$7.99". Estoy hablando de gigante como más grande que la fuente. El monstruo se
elevaba unos tres metros fuera del agua. Su caparazón estaba moteado de azul y verde,
y sus tenazas eran mas grandes que mi cuerpo. Si alguna vez han visto la boca de un
cangrejo, todo espumoso y asqueroso con pelos y trozos que muerden, se imaginarán
que éste no lucía como para la lista de los "10 mejores". Sus ojos negros de bola me
observaban y yo podía ver inteligencia en ellos- y odio. El hecho de que yo fuera hijo del
dios del mar no iba a ganarme puntos con el Sr. Cangrejo.
-Ffffffffffff- Siseó, espuma de mar escurriendo de su boca. El olor que me llegó fue como
de un depósito de basura lleno de barritas de pescado puestas al sol por una semana.
Sonaron las alarmas. Pronto tendría montones de compañía y debía moverme.
-Hey, cangrejo- Me moví alrededor del borde del patio -Solo voy a rodearte así que...-
El cangrejo se movió con sorprendente velocidad. Salió de la fuente y vino justo hacia mí,
chasqueando sus tenazas. ]Me deslicé a una tienda de regalos, saltando sobre un
montón de playeras, una tenaza rompió el muro de cristal y rascó por la habitación. Corrí
de vuelta hacia afuera, pero el Sr. cangrejo se volvió y me siguió.
-¡Ahí!- dijo una voz desde el balcón - ¡Intruso!-
Si quería crear una distracción, lo conseguí, pero esta no era una donde quisiera pelear.
Si me quedaba plantado en el centro del barco, sería botana para cangrejo. El
demoníaco crustáceo se deslizó hacia mí. Yo desenfundé a Riptide, cortando la punta de
sus pinzas. Siseó y babeó, pero no pareció muy herido que digamos. Traté de recordar
algo de las viejas historias que me pudiera ayudar con esto. Annabeth me contó algo
sobre un monstruo cangrejo... ¿algo sobre Hércules aplastándolo bajo su pie? Eso no iba
a funcionar aquí, éste cangrejo era ligeramente más grande que mis Rebook.
Entonces se me ocurrió algo raro. La Navidad pasada mi mamá y yo llevamos a Paul
Blofis a nuestra vieja cabaña en Montauk, donde íbamos siempre. Paul me llevó a pescar
cangrejos, y cuando sacamos una red llena de esas cosas me mostró que los cangrejos
tienen una abertura en su coraza, justo en medio de sus horribles panzas.
El único problema era llegar a la horrible panza.
Observé la fuente, y luego al piso de mármol, liso entre las patas del cangrejo, Levanté la
mano, me concentré en el agua, y la fuente explotó. El agua salpicó por doquier, tres
niveles arriba, empapando los balcones, elevadores y ventanas de las tiendas. Al
cangrejo no le importó, amaba el agua. Vino hacia mí caminando de lado, chasqueando y
siseando, yo corrí hacia el gritando -¡AAAAAHHHH!- Justo antes de chocar, me lancé
al suelo en una barrida estilo beisbol y me deslicé por el suelo mojado justo debajo de la criatura. Fue como deslizarse bajo un vehículo blindado de 7 toneladas. Todo lo que el
cangrejo tenía que hacer era sentarse y aplastarme, pero antes de que se diera cuenta
de que pasaba lo enterré a Riptide justo en la grieta de su armadura, solté la empuñadura
y salí de ahí abajo.
El monstruo rugió y silbó. Sus ojos se disolvieron. Su coraza se tornó rojo brillante, como
si el interior se evaporara. La carcasa vacía golpeó contra el suelo en un estrépito.
No tenía tiempo de admirar mi labor. Corrí hacia las escaleras mas cercanas mientras que
monstruos y semidioses alrededor gritaban ordenes y tomaban sus armas. Tenía las
manos vacías. Riptide, siendo mágica, aparecería en mi bolsillo tarde o temprano, pero
por ahora estaba atascada en algún sitio bajo los restos del cangrejo, y no tenía tiempo de
volver por ella.
En el vestíbulo del elevador de la cubierta ocho, una pareja de dracaenae se arrastraron
en mi camino. De la cintura para arriba, eran mujeres con una piel verde y escamosa, ojos
amarillos y lenguas bífidas. De la cintura abajo, tenían dos colas de serpiente en vez de
piernas. Portaban lanzas y redes, y yo sabía por experiencia que las utilizaban.
-¿Que essssss essssssto?- dijo una - ¡Un regalo para Cronossss!-
No estaba de humor para jugar "caza a la serpiente", pero enfrente de mi había un
modelo del barco, estilo USTED ESTÁ AQUÍ. Arranqué el modelo de su pedestal y lo
lancé a la primera dracaenae. El bote la golpeó en la cara y se vino abajo con todo y
barco. Salté sobre ella, tomé la lanza de su amiga y la hice bambolearse, lanzándola al
elevador, y seguí corriendo hacia el frente del barco.
-¡Atrápenlo! -gritó
Aullaron unos perros del infierno. Una flecha pasó zumbando por mi cara y se incrustó en
el panel de caoba de las escaleras. No me importó, mientras que mantuviera a los
monstruos lejos de la sala de máquinas y le diera a Beckendorf mas tiempo.
Mientras subía corriendo las escaleras, un chico bajando me embistió. Se veía como si se
acabara de levantar de una siesta. Su armadura estaba a medias, Desenfundó su espada
y gritó ¡Cronos! pero sonaba mas asustado que enfadado. No podía tener más de 12, más
o menos la misma edad que tenía yo cuando llegué la primera vez al campamento
mestizo.
Ese pensamiento me deprimió. Al chico le habían lavado el cerebro- entrenado para odiar
a los dioses y combatirlos porque había nacido mitad Olímpico

Poseidon cada vez se preocupaba por el peligro del peligro que corria su hijo mientras los olimpicos pensaban cual de sus hijos los traiciono ecepto claro los que no tenian y Astoria que sabia del don de sus hijos (se explicara mas tarde)

Salí de pronto a la cubierta principal. Más allá del puerto, el cielo se oscurecía de púrpura
a negro. Una piscina lanzaba destellos entre dos torres de cristal con más balcones y
cubiertas con restaurantes. Toda la parte alta del barco parecía desierta. Todo lo que
debía hacer era cruzar al otro lado, ahí bajaría por la escalera- nuestro punto de reunión.
Con algo de suerte, Beckendorf me encontraría ahí. Saltaríamos al mar, mis poderes
acuáticos nos protegerían a los dos y detonaríamos las cargas desde un kilometro a lo
lejos. Estaba a medio camino sobre la cubierta cuando el sonido de una voz me hizo
congelarme.
-Llegas tarde, Percy-
Luke se encontraba en el balcón sobre mí, con una sonrisa en su rostro cicatrizado.
Usaba unos vaqueros, una playera blanca y mocasines, como si fuera un chico normal de
edad escolar, pero sus ojos decían la verdad. Eran de un dorado intenso.

a Hermes le dieron escalofrios sintio algo humedo en su cara se dio cuenta de que estaba llorando , Astoria preocupada por su esposo le enio un mensaje visual a Athena la cual comprendio

"¿Podemos tomar un descanzo padre?" dijo Athena , Zeus miro donde estaba mirando Athena y se encontro a Astoria mirando con preocupacion a Hermes

" Si , podemos" . Mientras que los olimpos se quedaron charlando sobre lo que escucharon hasta ahora . Astoria se llevo a Hermes a su templo


TEMPLO DE ASTORIA

"mi amor , vamos a cambiarlo las parcas lo dijieron" dijo Astoria ella amba a su esposo y aunque sabia que Hermes tendria que enjendrar semidioses no le importaba sabia que era necesario porque el le prometio amor inmortal amor verdadero y lo juro por la laguna de estigia asi que esta como decirlo completamente asegurado

"lo se Tori solo que todavia me consume la culpa de que no puedo para el , mi culpa seran sus acciones" dijo Hermes mientras abrazaba a su esposa

Astoria se voltio se se sento en regazo

"Puedes cambiarlo puedes demostrar que lo amas"

Hermes le dio un beso apasionado el cual ella con avidez respondio cuando las cosas empezaron a calentarse se separaron pero sus frentes se mantuvieron juntas , Hermes le empezo a besar el cuello lentamente .

"Gracias " dijo Hermes depués de separarse lentamente

"Todo por ti" susurro Astoria mientras se transportaba a la sala de trono


1|1° Parte terminado