¿QUÉ HAGO? Impedir la boda, eso haré

Lily, mediante señas, le indicó que avisara a Flounder y a Sebastián, pues eran su única esperanza.

Cuando llegaron, Scuttle les explicó lo mismo que a Lily y Sebastián exclamó.

- ¡Tenía que haberlo imaginado! Scuttle, corre la voz y consigue que acudan a la boda todos los pájaros que puedan. Hay que impedir esa boda.- ordenó Sebastián

- ¡A la orden!- obedeció la gaviota.

- Mientras tú pequeña, debes llegar hasta el navío e intentar impedirla, yo avisaré a tu padre para que pueda ayudarnos. Flounder, nada lo más rápido que te permitan tus aletas y lleva a Lily hasta el barco lo más rápido posible. En marcha.-ordena el cangrejo a Lily y a Flounder.

Lily se lanzó al mar y nadando con la ayuda de Flounder llegaron hasta el barco, ésta subió por las escaleras de madera y llego a cubierta que estaba llena de gente corriendo por todos los lados y con los pájaros revoloteando de aquí para allá.

La malvada Dolores chillaba como una posesa ya que la gaviota le estaba intentando arrancar el collar de caracola que es donde estaba la voz de Lily.

El colgante cayó al suelo rompiéndose en pedacitos y dejando en libertad la voz de la sirenita, que ante la sorpresa del príncipe, comenzó a cantar dulcemente.

- ¡Eras tú! ¡Siempre fuiste tú!- musitó James acercándose a la sirenita y tomándola en sus brazos la besó justo cuando el ultimo rayo de sol se ocultaba tras el horizonte.

- ¡Demasiado tarde!- grito Dolores recuperando su verdadera identidad y apariencia en forma de pulpo.

- El plazo se ha acabado y ahora serás mía para siempre.-

- ¡NOOOO! ¡JAMES!-grito Lily asustada

Pero el hechizo ya estaba roto, Lily se transformó en una sirena; sus preciosas piernas ahora son una aleta de pez de color verde esmeralda.

- Ven conmigo niña. Vas a conocer tu nuevo hogar.- musitó Dolores

- Nunca más volverás a ver a tu príncipe. ¡Ja, ja, ja!- se reía la bruja del mar mientras se llevaba a Lily de allí para siempre.

- ¡LILY!- gritó James asomándose por la borda.

- ¡Devuélvemela!- pedía el príncipe a gritos

- Ven tú mismo a buscarla- respondió Dolores con malévola carcajada.

Los amigos de James; Albus, Oliver, Sarah, Hermione, Ron y Harry, prepararon un bote para que James pudiera ir en busca de su amada.

Mientras en el fondo del mar, Lily le rogaba a la malvada que la soltara pero no le sirvió de nada. Dolores no estaba dispuesta a perder la única oportunidad de hacerse con el tridente y el poder de los 7 mares, para ello lo único que tenía que hacer era retener a la princesita hasta que su padre, el Rey Tritón fuera en su busca para recuperar a su hija.

Nadando en dirección a su cueva, se toparon con un cabreado rey.

- ¡Deja a mí hija!- ordenó entonces la ronca voz del rey, saliendo de su escondite.

- ¡Déjala o te las verás conmigo!- furioso

- ¡Ja, ja, ja! ¿En serio? Estoy temblando de miedo, rey Tritón… esta vez no puedes hacer nada para impedírmelo. Tu hija firmó un contrato y debe cumplirlo.- rió Dolores y le demuestra el pergamino con letras de oro. Tritón apunto al papel con su tridente y lanzó uno de sus rayos mágicos, pero éste no obró ningún efecto sobre él.

- Ya te lo dije. Tu hija es mía para siempre.-repitió la bruja

- ¡No era mi intención! Perdóname papá.-suplicaba Lily a su padre

- Te lo suplico, Dolores. No hagas daño a mi hija, tómame a mí en su lugar.-suplica el rey

- ¿Tú en su lugar? ¡Me encanta! Trato echo- exclamó Dolores con un brillo especial en sus malvados ojos. Lanzándole un rayo mágico, lo convirtió en una extraña alga, similar a las que habitaban en la entrada de su cueva.

- ¡No, papá! Perdóname, por favor.-sollozaba Lily al ver a su padre convertido en un alga.

Embelesada con su triunfo, la bruja no se dio cuenta de que James se había lanzado al agua y, con un arpón, trataba de herirla.

- ¡Pobre ingenuo! ¿crees que puedes herirme con eso?-rio Dolores al verlo

Su furia dio a un incremento de tamaño, en cambio la sirenita nadó hasta su amado y ya en la superficie se abrazaron.

- James, tienes que irte.- dijo asustada

- NO, no te dejare que te enfrentes a ella tú sola.- dijo James abrazándola.

De repente ven a la malvada Dolores de gran tamaño, coronada con la corona del Tritón y su tridente.

La malvada Dolores, con su tridente hizo un remolino gigante en el mar y sacó a la superficie el barco en el que se hundió James cuando Lily lo rescató, James se agarro fuertemente de uno de las cuerdas, se encaminó al timón dirigiéndolo hacia el monstruo, y con la proa enfilo contra la bruja y con el foque la travesó, dándole la muerte.