MIL DISCULPAS EL ATRASO!
Sucedio que tuve muchos cortes de luz y me he quedado sin internet :(

Les adelanto dos capitulos mas asi nos ponemos al dia ;)

Capítulo III: Convivencia

Cada uno se armó su propio "hogar" entre restos y con tratos del avión hecho pedazos. Usando ropas ajenas para aliviarse del frio, tapando huecos con más ropas y las parejas aliviándose unos a los otros. La primer noche fue espantosa, solo era cuestión de acostumbrarse.
Pero no todos podían dormir, Jorge miraba el cielo y trataba de recordar algo, pero nadie lo notó. Todos pensaban en el maldito frio. Fue así como Jorge se apodera de la Death Note y comenzó a utilizarla, escribiendo nombres en ella que comprobaría sus muertes cuando salga de aquella pesadilla. Así fue, como escribió el nombre de un hombre que tenia problemas de dinero con él, también mató a su suegra, a su amante porque sabia que la mujer ya lo había descubierto, al amigo del hijo que lo mando a prisión intencionalmente siendo éste puramente inocente y muchos más. Cuando se sintió más aliviado se fue a dormir y fue el que mejor de todos durmió. Light no podía borrar su sonrisa del rostro.

A la mañana siguiente Zaira y Jorge se quedaron en el avión buscando algunos recursos alimenticios, Darío y Damir fueron a buscar algún árbol por ahí y Juana intento cazar algún pez. Fernanda se quedo mirando al cielo y buscando formas en las nubes.
Jorge miraba, disimuladamente los muslos de Zaira que se asomaban bajo su falda, ella se percató de este hecho, pero le gustaba.
-¡Mira lo que encontré! Son latas de reserva
-¿De que?
-Es choclo y hay muchas –sonreía la mujer.
-Genial. ¿Me vas a convidar, cierto? –intentaba seducir Jorge.
-Por supuesto –respondió sonrojada- a ti y a todos los que estamos. Somos un grupo ¿no?
-No te confíes tanto. –La miro fijamente a los ojos- Te voy a contar un secreto: somos un grupo, es cierto, pero todos somos individualistas, no creo que tengamos suficiente confianza entre todos habiendo una cuestión de vida o muerte de por medio. Ni siquiera aunque intenten hacer amistad o sea la mejor persona que te parezca muy agradable. Ten cuidado con eso.
- Y yo… -responde Zaira- ¿Por qué me cuidas de esa manera?
-Solamente te estoy advirtiendo, sería una pena que una muñeca como vos se eche a perder ¿No?
-No soy una muñeca –responde la cautivada mujer –creo que ya se me fue ese encanto.
-¿Quién te dijo eso? – y se retira con algunas cosas que encontró.

Zaira lo miró alejarse y se emocionó. Era la primera vez que la alababan así, ni siquiera su difunto marido le decía esas cosas antes de morir e incluso hace mucho tiempo. Zaira comenzaba a alegrarse. Necesitaba que un hombre la encienda tanto, ni siquiera recordaba como podía haberse olvidado de todas esas sensaciones en el estomago. Entonces, comenzó a seguirlo felizmente, muy contenta, como hace mucho tiempo atrás no lo estaba.
Light observaba la escena y sonreía. Sabía que estrategia planeaba Jorge. Sabía que Jorge la cautivó y que Jorge también lo sabía. Sabía perfectamente que necesitaba a algún aliado y entonces puso en el blanco a la débil Zaira y la atacó con la conquista protectora de un hombre.

Fernanda prendió un fuego en el piso con un par de maderas que recolectó, y allí se dispusieron a comer un poco los seis sobrevivientes. Comenzaron a hablar de sus vidas, se contaron que hacían en sus vidas normales, hacia donde se dirigían en el avión que nunca llegó, a que se dedicaban, etc. La que parecía la más distraída era Juana, que comía mirando su lata de choclos, pero eso no significaba que no estaba prestando atención a la conversación. Todo lo contrario, cuando tenia que acotar algo lo acotaba en el momento preciso y eso hacia que no pase tan desapercibida.
Light la miraba fijamente. Puso a comparar a Juana con L, la forma de actuar, la inteligencia escondida con una falsa ingenuidad que la hacían pasar como una chica común y corriente.

-Soy músico, me dedico a tocar piano, guitarra y algunos instrumentos de percusión, me encanta la música –se presentó Darío.
-¿Qué música te gusta escuchar? –preguntó Damir.
-Básicamente me gusta la música. No importa el género.
-¿Y tu Fernanda a que te dedicas? –cuestiono Zaira.
-Soy profesora de escuela primaria.
-Y yo soy profesor de secundaria, por eso nos conocimos –aclaro Damir.
-¡Que romántico! –dijo Zaira ¿y ustedes como se conocieron? –mirando a Darío y Juana.
-Bueno, Darío es músico y me conoció en un canto bar, yo me subí a cantar, es un hobbie pero nunca me he dedicado a la música tanto como él –respondió Juana sin dejar de mirar su lata.
-¿Digamos que lo cautivaste con tu voz?
-¡Y con su belleza también! –interrumpió Darío.

Todos sonrieron y siguieron conversando. Menos Fernanda que sabía la otra parte de la historia. Darío estaba en pareja con ella cuando conoció a Juana y la abandonó por ella. Nunca entendió ni supo el porqué. Nunca logro comprender que era lo que tanto Juana conquisto a Darío. Nunca entendió como lo hizo. Pese a todo el tiempo que había pasado no podía borrarse la bronca y el rencor a esa maldita mujer. Esa perra que le quitó el amor de su vida. Ella sabía cuanto amaba a Damir, pero el primer amor es el más fuerte. Ella ya había imaginado todo un futuro junto a Darío, y Juana lo destruyo en unos instantes.

-¿Sabias que mirar a una persona fijamente mientras come es de mala educación? –dijo Juana a Fernanda sin dejar de mirar su comida.
-¿Cómo sabes que te estoy mirando?
-No hace falta saberlo. Lo puedo sentir. –contestó entre muecas.

Light miraba sorprendido. Su sospecha se hacía real, Juana era muy similar a L, en muchísimos aspectos. Se alegró muchísimo de tan solo confirmarlo. Solo había una sola, una mínima diferencia entre Juana y L: Ella tiene ventaja, sabe acerca de la Death Note.

CONTINUARÁ...