Capitulo VI: Picardía

Era de noche y hacia mucho frio. Pero nada ni nadie iban a hacer que se inmovilice o al menos eso parecía. Juana tenía los pies en el mar y no dejaba de pestañear para mirar la luna llena. Light la observaba desde lejos.
Qué mujer tan extraña. Me tiene muy sorprendido. Será alguien muy difícil de anticipar ya que juega sus cartas, muy callada. De todas maneras tengo una única esperanza, no sabe mi plan. Y no creo que pueda llegar a averiguarlo sin hablar conmigo antes.
Juana seguía mirando la luna llena. Hasta que por fin, luego de unos largos minutos, se fue a descansar.

Amaneció y Damir estaba tratando de encender un fuego para aliviar el frio. Dario se acerca a él con cara larga.
-¿Qué sucede?-
-Estoy triste. Necesito tocar algo de música. La extraño.-
-Ah… disculpa yo solo quería ayudarte –se lamento el rubio.
-No te preocupes… es lo de menos. –se hace un corto silencio- ¿Cuánto tiempo más crees que debamos estar aquí? -
-No lo sé… Pero espero que sea pronto, las provisiones se van acabando.-
Dario suspira y en ese momento llega Juana y lo abraza muy apasionadamente y lo besa.
-¿Qué sucede, amor?-
-Ya lo sabes…-
-Tengo que contarte un secreto –respondio la periodista cambiando de tono de voz.
-¿Qué sucede? ¿Es algo malo?-
-No –rie la mujer- Es sobre ti. Yo creo que tienes una capacidad increíble y que eres muy inteligente…-
-¿Y… con eso qué? –responde Dario intrigado.
-Que yo creo que puedes tranquilamente crear tu propio instrumento para tocar con objetos de aquí. ¿Por qué no vas a dar una vuelta a ver si te inspiras?-
-¿Qué te hace creer que voy a poder hacer semejante cosa?-
-Tú –responde Juana con una enorme sonrisa.-

Dario la besa, sonríe y se va. Juana lo mira con una sonrisa también. Damir, quien estaba escuchando toda la conversación no pudo evitar no cuestionarle a Juana
-¿Cómo haces?-
-¿Qué? –La castaña voltea - ¿A mi es a quien le preguntas?-
-Si. ¿Cómo haces para hacerlo sentir bien y ser tan paciente con él?-
-Pero es no es ningún secreto. –Dijo riéndose.- Creo que es algo que nace de uno que cuando ama tanto a una persona la deja ser y por supuesto quiere lo mejor ¿No?-
-Pero no es fácil dejarla ser…-
-Yo creo que si. Te voy a contar un secreto: Cuando se ama de verdad estás tan seguro de ese amor que solamente lo dejas salir sin importar las causas y las consecuencias, porque sabes que de todas las maneras siempre saldrá lo mejor. ¿Entiendes?-
-Creo que si. –Respondió confundido.- De todas maneras, yo creo que no todas piensan ni son como tu…-
-Eso es un hecho. –Contestó Juana.

Damir se quedó pensando para si mismo, si lo que le respondió a Juana había sido un cumplido o que. Se sentía confundido al ver la belleza de esa mujer y se confundía aún más al oírla hablar. Repentinamente notó una gran admiración hacia ella pero también la culpa lo carcomía al pensar en Fernanda.
Light estaba a sus espaldas sin parar de reír.

Nuevamente llegó otra noche más. Y esta vez era Damir quien no podía dormir. No podía dejar de pensar en Juana, tenia ganas de conocerla más en profundidad para demostrarse a si mismo que se desilusionaría pero temía que eso lo atrapara más. Sin pensarlo salió corriendo, se sacó la ropa y comenzó a nadar desnudo en el mar.
Fernanda sintió que se había levantado de su lado, pero decidió esperarlo y al ver que a cabo de unos minutos no regresó salió en su búsqueda. Se abrigó y comenzó a caminar.
Se metió por una parte bastante frondosa, donde ellos solían buscar frutas para alimentarse cuando finalmente vio una sombra. Pensando que era su amado lo cogió por las espaldas y lo beso en el cuello.
Se cayo al piso al darse cuenta que esta persona era Jorge, pero mas se sorprendió cuando lo vio con la Death Note entre sus manos.

-¡¿Qué haces?! ¡Maldito bastardo, sabia que no podíamos confiar en ti!-
-¡Hey! Cálmate gordita. –Respondió Jorge tranquilo.- No voy a matarlos a ustedes ¿Para que lo haría? Ni siquiera vale la pena intentarlo.-
-Entonces explícame. –Dijo enojada- ¿Qué haces aquí y con eso?-
-Estoy cargando unos asuntos pendientes. Si esto llegara a ser cierto entonces todas las personas que anoté murieron de un ataque al corazón de casualidad y no me culparían jamás ¿entiendes?-
-No… no puedo creerlo. ¿No tienes algo de miedo?-
-¿Miedo de que? ¿Acaso tengo cara de miedoso? –dijo el calvo de mala gana.
-No, no es eso. ¿No temes a que nada extraño o algo malo quizás pueda llegar a suceder?-
-No puedo temerle a nada, ni siquiera a la muerte…-
-Pero yo si temo y temo que me puedas matar también… Aunque de alguna manera… -Sonríe levemente- Podría ser tu aliada.-
-¿Qué quieres decir con ser mi "aliada"? -
-Digamos que, yo soy más mala que vos y puedo llegar a contarles a los demás que usas esto. –Light observaba todo -¿No querrías que eso pase o si?-
-Claro que no –Jorge se enfureció –de acuerdo. ¿Qué quieres a cambio?-
-Que bueno que me hayas entendido… Si me averiguas el nombre completo de Juana, no diré nada respecto a esto. -Sonrie despiadadamente.
-¿Juana? La ex detective ¿eh? ¿Por qué quieres asesinarla?-
-Son cuestiones personales que no te incumben, me parece. Si logras descubrir su identidad no dudes en anotarla en la Death Note y finalmente sabremos si lo que sucedió con Exequiel fue pura casualidad o cierto…-
-¿Por qué no la anotas tu? ¿Acaso no te animas? –retó a la muchacha.
-No es que no me anime, sino que eres tú el único que la está usando… Además de saber su nombre ya lo hubiese escrito… -Fernanda se retira con una sonrisa enorme. Light que estaba oyendo todo se acercó hacia Jorge.
-¿Un hombre tan rudo como tú va a darle sus caprichos?-
-No tengo otra alternativa, monstruo. -
-Creo que es hora de contarte ciertas cosas que no sabes... –dijo Kira sonriendo.
-¿Por qué me las contarás a mi?-
-Quizás porque eres el único interesado en usar la Death Note y porque fuiste el primero en tocarla…
-¿Y que me puedes contar?-
-Solo por hoy te diré una sola cosa, pero que resultará muy interesante… -Al shinigami se le partía la cara de la felicidad.– Existen muchas maneras de matar a una persona con la Death Note, no necesariamente es de un ataque al corazón. Si al terminar de escribir su nombre quieres especificar la causa de muerte podrás hacerlo en solo 6 minutos y 40 segundos más.
-No puedo creerlo… -Jorge se emociona- ¿Es cierto?-
-Claro que si… si averiguas el nombre de Juana podrás probarlo –Light vuela hacia el cielo riéndose a carcajadas.

Jorge se quedo sentado en el piso. Nunca antes había estado tan curioso de volver a usar ese libro. Pero antes debía usar una estrategia para acercarse a Juana.