Capitulo VII: Salvación
Fernanda se sentó a meditar en unas rocas. Sabía que tanto él como Jorge debían ser muy cautelosos si quieren descubrir la identidad de Juana, siendo que ella era una detective y que hay una Death Note jamás lo revelaría, tendrían que tenderle una trampa. Pero ¿Cómo engañarla? Sería muy complicado. Esa causa fue la que no la dejó dormir en toda la noche.
Otro amanecer más.
Zaira estaba bien despierta juntando unas extrañas flores pero muy bellas. Juana salió a hacer la caminata de siempre y se la cruzó. Observaba a la mujer mayor tan feliz, tan reluciente, tan renovada de energías. Pensó para si misma que debe ser la única persona de la isla que era totalmente feliz.
Jorge también había salido a caminar, pero se metió en la parte frondosa. Le hizo señas a Light de que lo siguiera. Extrañado el Shinigami lo siguió. Cuando se aseguró que ya nadie lo siguiera comenzó a hacerle preguntas.
-Quiero y necesito más detalles de eso que me haz contado ayer.-
-¿En serio? –Light reía- ¿Qué tanto más necesitas saber?-
-Mi pregunta es la siguiente: especificar la causa de muerte ¿debe ser de algo que ocurra aca verdad?-
-¿A que te refieres?-
-Supongamos que quiero que la persona que muera pueda volar por si misma, como es físicamente imposible ¿No morirá o simplemente morirá de un ataque al corazón?-
-Vaya, asi que lo has pensado bien ¿eh? –Kira rie- Es correcto decir que solo morirá de un ataque al corazón.-
-Bien –respondió Jorge y sonrió- Otra pregunta más y ya me saco todas las dudas. Si luego de escribir el nombre especifico, que esa persona antes de morir hará una acción, por ejemplo, arrojar una piedra al mar ¿lo hará o solo morirá?
-Esto se pone muy interesante ¿Verdad? –Light comenzó a reir a carcajadas- Tu deducción es correcta. Puedes manipular las acciones de esas personas antes de morir a excepción de que estas sean físicamente imposibles.-
-Creo… -el calvo sonríe- que esto es muy interesante –comienza a reírse a la par de Light.
-Te voy a dar un consejo –dijo el shinigami sonriendo macabramente- Creo que aun siendo tan deductivo, eres bastante descuidado…-
-¿Por qué dices eso, monstruo?-
-Eres muy predecible, se quien será tu próxima victima –Kira rie de nuevo- De todas maneras, si tu victima es quien creo y la matas, mañana te contaré otro secreto… -continúa riéndose a carcajadas.
Jorge hizo una mueca, pero por primera vez se lo vio asustado ante la risa de Light y se dirigió con el grupo nuevamente.
Al volver, observó que Juana también estaba volviendo. Para no levantar sospecha alguna se escondió tras un árbol. Zaira seguía recogiendo flores. Juana se le acercó.
-Nunca antes había visto esas flores…-
-¿Eh? –Zaira paró de tararear- ¡Ah, si! Las flores… ¿Verdad que son hermosas?-
-Estoy de acuerdo, pero nunca antes las había visto… ¿tu sabes que clase de flores son?-
-No. Pero ¿sabes que? No importa, a veces hay cosas que son hermosas pero que no les llegamos a prestar atención nunca, hasta que se cruzan en nuestro camino y por alguna que otra razón nos terminan encantando.-
-¡Wow! Que conclusión –exclamó Juana- Nunca se me habría ocurrido.-
-Que raro… porque tu también estás enamorada ¿O no? –Jorge estaba escuchando todo.
-Si, claro que estoy enamorada…-
-¡Yo también! –interrumpió la mujer- Me enamoré de Jorge ¡quiero que se entere todo el mundo! ¿Sabes hace cuanto que no me cuidan de la manera que lo hace él?-
-Me parece genial lo que te sucede –respondió la periodista seria- Siempre que se asoma el amor tiene que ser bueno, no puede ser de otra manera… -y continúa su camino.
Jorge quien había escuchado todo no podía creerlo. Light no podía parar de reir.
Mientras tanto, Damir estaba abrazado a Fernanda y mirando el océano.
-Ultimamente te has comportado de una manera extraña –reprocha Fernanda.
-¿Y como quieres que me comporte? Estamos en la nada esperando a que nadie venga a por nosotros.-
-No me refiero a eso, te noto algo distante…-
-Disculpame –el rubio se pone nervioso- quizá no me de cuenta por todo este tema que ya te mencioné.-
-Pero… -Fernanda se arrodilla frente a él y lo mira fijamente- creo que en este momento tenemos que estar más juntos que nunca…-
-Lo sé… -Damir comienza a sudar, estaba nervioso, no podría decirle la verdad aunque quisiera- discúlpame por favor. Estoy muy nervioso. –se levanta y se retira.
Fernanda se larga a llorar y de furia arroja una piedra al mar.
Cayó la noche otra vez. Todos se fueron a dormir menos Zaira y Jorge que quedaron al lado del fogón. Inesperadamente Jorge se acerca y besa apasionadamente a Zaira.
-No puedo creerlo… así que detrás de toda esa frialdad si eres apasionado –dijo sonrojada.
-Claro que si. Es inútil seguir fingiendo… Zaira, estoy enamorado de ti. –a lo lejos Light reía a más no poder.
-¿En serio? –se emociona y lo abraza- ¡No puedo creerlo!-
-Espera –Jorge la zafa de ella y la mira a los ojos- Quiero que cuando regresemos te cases conmigo.-
-L~lo di~ces… -tartamudea- ¿Lo dices en serio?-
-Por supuesto… Te amo Zaira… Zaira ¿qué?-
-Zaira Julieta Miller.-
-Zaira Julieta Miller –repite el calvo y la abraza- Te amo. –Sonríe macabramente.
Light no paraba de reír, era demasiado reconfortante lo que vivía. El amor te vuelve estúpido. Tan estúpido que puedes confiar en cualquier cosa, hasta una cosa que puede matarte… literalmente, o no. Pensó para si mismo.
-Vayamos a dormir mi amor, estoy muy cansado.-
-Tienes razón –respondió todavía emocionada.
-Ve que mientras tanto iré a hacer mis necesidades básicas –sonrió.
Jorge se dirigió a donde la Death Note, sacó su bolígrafo en el bosque y comenzó a escribir a la luz de la luna. "Por fin, mi sueño se hace realidad" Pensó con mucho gusto y entusiasmo y comenzó a escribir:
"Zaira Julieta Miller, muere al cabo de dos horas cuando durmiendo tuvo un ataque de pánico sale a nadar y se la traga el mar ahogándola, devolviendo su cadáver a la orilla a la media hora después de este hecho"
Light se acercó a observarlo. Jorge lo miró y le susurró.
-Si esto funciona de la manera que tu me dices, si esto llega a ser cierto… podré dominar al mundo y todos temerán ante mi ¿entiendes lo que significa eso? -Ambos rieron.-
-Claro que si, claro que te entiendo… -respondió Light.
-De todas maneras, te demostraré que soy cuidadoso… -arranca la hoja entera de donde escribió ese hecho y también todas las demás en las que había escrito.- Nadie podrá descubrirme porque lo que le sucederá a Zaira será un trágico accidente…-
-Que inteligente… -dijo el shinigami irónicamente- Creo que estoy algo sorprendido- Y continuó riendo.
Al día siguiente, en plena alba, Fernanda estaba algo inquieta por la situación que vivía con su pareja. Se levantó y caminó hacia el mar para despejarse, pero justamente encontró algo que no la ayudó para nada y su grito despertó a todos quienes fueron a ver que sucedía.
-¡No puede ser! –gritaba Fernanda- Damir y Darío llegan corriendo.
-¡Dios mio! –se sorprendió el rubio. A Darío le temblaban las piernas.
-No puede ser… -Jorge se arrodilla al lado del cadáver y lo toca –Está muerta –dijo entre muecas sin ser observado.
-¿Qué tan inquieto estuvo el mar anoche? –preguntó Fernanda entre sollozos y miró a sus espaldas para quedarse más sorprendida aún –Nos podría haber pasado a cualquiera de nosotros… ¿Por qué a ella? –dijo irónicamente a Juana quien estaba ahí parada a espaldas de todos.
-Porque algún tipo de destino quiso que sea asi –dijo la ex detective muy seria.
-¿Algún tipo de… destino? –Reformuló Damir- ¿Qué quieres decir con eso?
-Nada, solo que es una gran pena… -Jorge la mira de reojo y ella se retira de la escena.
Lo logré, esta libreta es autentica, es real… es ¡increíble! ¡Voy a dominar al mundo! Y tú, Zaira, solo has sido mi conejillo de indias, ¡pobre idiota! Pensó Jorge sonriente. Tomó el cadáver y se retiró con el lejos para enterrarlo. Light lo siguió todo el camino riéndose a carcajadas, pero al calvo no le molestaba. Y enterró el cuerpo de la pobre Zaira junto con las hojas arrancadas de la Death Note.
