Capitulo IX: Final

-…entonces recordé la sección de policiales y ahí supe su nombre.-
-¡Eres estupendo Jorge! Mátala.-
-No se si pueda.-
-¿Cómo que no? ¡Has matado mucha gente ya! Porque no puedes matarla a ella que ni te importa. -
-Es que… -Jorge piensa que si la mata y Juana le habló de su sospecha a Darío, entonces sabrían que el había sido. -¡Ah! ¿Qué más da? –escribe el nombre de Juana.
-¡Perfecto!-Sonrió Fernanda- iré a ver como se retuerce del dolor –sale corriendo.
Light aparece de nuevo y comienza a reír otra vez.
-¿Y ahora que? ¿Qué sabes tú, monstruo? –dijo Jorge irritado.
-¿Qué es lo que yo se? Que son unos perfectos idiotas.
-¿Qué quieres decir con eso? -
-¿Recuerdas que había algo más que te quería contar?-
-¿Qué quieres ahora?-
-Creo que Fernanda está volviendo… haz que se vaya y te contaré –Juega Light.
-¿Cuánto tiempo son cuarenta segundos? ¿Eternos?-
-¿Qué? –responde el cascarrabias intrigado.
-Juana, ¡está viva! Está charlando con Darío y no veo que haya tenido ni siquiera un síntoma.-
-No puede ser… si yo escribí su nombre, yo lo recordé…-
-¿Lo escribiste bien? -
-Mira, ve a fijarte otra vez y obsérvala detenidamente, quizá por alguna extraña razón se esté tardando más.-
-De acuerdo… -Fernanda vuelve al lugar donde estaban los demás.
-¿Qué quieres decirme?-
-Existe un trato entre humanos y Shinigamis, nosotros podemos tomar vidas humanas porque tenemos unos ojos especiales. Con solo mirar su rostro podemos ver sus nombres y la cantidad de vida restante.-
-Quieres decir que si yo tomo ese trato ¿Podré ver el nombre de Juana?-
-Exactamente ¿O creerás que después de estar involucrada en la FBI iba a publicar con su verdadero nombre? –el Shinigami rie a carcajadas otra vez.
-Y si tu lo sabes ¡solo dímelo, maldita sea!-
-No. Un shinigami no tiene la obligación de decirle a un humano el nombre de otro. -
-De acuerdo, tu ganas. ¡Hagamos el trato!-
-¡Espera! No te apresures humano, aun no terminé de…-
-¿Qué quieres? ¿Qué Juana me mate primero o me lleve a prisión cuando nos recaten?-interrumpe Jorge gritando- Ella descubrió todo mi plan, mi asombroso plan fue descubierto por una joven ¡es tan irritable! Dame ese poder, ¡hazlo ya, maldita sea!-
-¿Tan asi? –Light rie- de acuerdo humano, pero no me digas después que no te advertí el no haberme escuchado.-
-¡¿Qué más puede pasarme?! ¡Hazlo! –gritó desaforadamente.
El shinigami cumple con su palabra. Fernanda vuelve a decirle que Juana aún no había muerto. Jorge la mira.
-¡Todavia no ha sucedido nada! ¿Qué está pasando? –pregunta inquieta
-Fernanda Bianco… entonces esto también funciona ¿eh?
-¿Quién te ha dicho eso? –pregunta la muchacha asustada.
-Tengo un nuevo poder, tengo los ojos de un Shinigami, puedo ver el nombre completo de las personas con solo mirarles el rostro y la cantidad de vida que les queda.-
-¿Eso quiere decir que vas a mirar a Juana y…?-
-Exacto, Juana usaba un seudónimo.-
-¡Fantástico! Eres genial Jorge.-
-Si, es genial –interrumpió Light –pero es una pena que su vida se haya reducido por la mitad.-
-¡¿Qué dijiste?! –grita Jorge.
-Tú no me dejaste terminar de contarte sobre el trato, te lo advertí. ¿O creíste que el intercambio iba a ser gratis? Los Shinigamis tomamos la mitad de la vida restante de las personas para otorgarles este poder –Light comienza a reírse desaforadamente y se retira del lugar.
Fernanda lo mira fijo mientras que Jorge se sienta en el piso arrepentido de haber hecho eso y luego de eso se retira.

Fernanda regresa al lugar y encuentra a Darío y Damir en el piso teniendo una conversación diversa. Juana no estaba, esto le llamó la atención pero si preguntaba donde estaba iba a ser solamente para llamar la atención. Entonces decidió callar y se unió a ellos. Toma a su novio de la mano, pero el no responde igual.

-Es increíble lo que me cuentas, pero es muy agotador a la vez –rie Damir.
-Todo sea por la música, por esa razón anduve bastante distraído de lo que sucede a nuestro alrededor…-
-Y hablando de alrededor –Interrumpió Fernanda oportunamente- ¿Dónde está Juana?
-¿Para que la quieres? –Preguntó Darío – ¿Para agredirla otra vez?-
-Claro que no, quiero pedirle disculpas –respondió nerviosa.
-De todas maneras no lo se, se levantó después de estar callada y se fue.-
Aparece Jorge. Podía observar el nombre completo de Darío y Damir, buscó a Juana desesperadamente pero no la encontró.
-¿Qué hacen? –irrumpió el calvo.
-Nada, estamos charlando asi pasamos el rato, ¿te unes? –le propuso Damir.
-Y si no hay otra cosa mejor que hacer, adelante… -se sienta.
-Jorge, quiero hacerte una pregunta, espero que no te moleste –dijo Darío.
-¿Qué tipo de pregunta? -
-Es sobre Zaira… -
¡maldición! Seguramente Juana ya abrió esa bocata que tiene… Pensó el cascarrabias.
-Creo que desde que Zaira murió te haz comportado de una manera diferente, distinta… te habías enamorado de ella ¿verdad?-
-Yo… -Jorge pensó que era una trampa y actuó con cautela –Si, me había enamorado de ella.-
-Oh ¡Cuánto lo siento! –Respondió el músico- fue una maldita desgracia, sobrevivir a la caída de un avión y morir tan estúpidamente… Lo siento mucho, Jorge, de veras.-
-No te preocupes, nunca fui un tipo con tanta suerte –se lamentaba falsamente.

Fernanda entonces observó que Juana venía hacia ellos. Entonces lo mira a Jorge fijamente como señalándole que venía detrás de él. El corazón de la maestra latía fuertemente y estaba ansiosa. Finalmente Juana se pone a unos metros de Jorge.
-¡Hola Jorge! No te había visto en toda la mañana –lo saludó. Jorge voltea y observa sus pies y Juana continúa hablando -¿Les gusta? La encontré entre unos trastos.-
Jorge mira al rostro de la muchacha pero ella llevaba puesta una máscara que le cubría absolutamente todo el rostro. –Me parece muy bonita, creo que hoy la llevaré puesta todo el día –y sonrió sin ser observada por la máscara que la tapaba.

Light no podía creerlo. Y comenzó a reír como antes nunca lo había hecho, todos miraron al shinigami. Fernanda moría de furia al igual que Jorge. "Todo esto no fue en vano ¡la mitad de mi vida no fue en vano por esta idiota!" pensó para si mismo.
-¿No tienes calor con eso puesto? –preguntó el calvo.
-No. La verdad me siento cómoda, creo que la llevaré puesta conmigo todo el día.
-¡NO! –Gritó Jorge y se levantó de un salto -¡Quítate esa máscara horrenda! –le ordenó.
-¿Por qué? ¿Qué tanto te molesta? ¿Acaso a alguien de aquí les molesta? –provocó Juana.
-Si ¡a mi! ¡Quítate eso ya! –gritaba Jorge totalmente salido de su juicio.
-A ver, déjame pensar otra vez… -sonríe- No.
-¡Que si! –Jorge se acerca hacia ella y la empuja tirándola al suelo.
Darío salió en su defensa enseguida. Pero cuando Darío le quita a Jorge de encima de Juana éste ya le había quitado la máscara.
Jorge la observa, logra verle el nombre completo y sonríe muy felizmente.

Justo en ese momento Light aparece frente a todos sonriente.
-Tengo que decirles algo a todos… en especial a uno.-
-¿A quien? -Preguntó aterrada Fernanda.
-A Jorge… Tu vida era tan escasa que quitarte la mitad lo único que hizo fue adelantar tu hora inevitable. Pero no ibas a vivir mucho tiempo más que el día de hoy…-
-¿Qué quieres decir…?-
-Adiós, Jorge.-

Jorge siente un fuerte dolor en el pecho, dejó caer la máscara y tras ella cayó tendido él.

Todos quedan sorprendidos al ver como el cuerpo inerte de Jorge esta tendido en el suelo con una mueca de odio en su rostro, especialmente Fernanda que no podía creer lo que sucedía. Todo es un simple juego para el Shinigami Pensó frustrada con sus manos sujetando su cabeza y tirando levemente de sus pelos.

Mientras tanto Juana solo se sentía con suerte. Una muy inmensa. Ya que ella ya se había anticipado, otra vez.
Se reincorpora y voltea para mirar a Light. Sus miradas se encuentran. Juana, haciendo una mueca, les señala sus ojos al Shinigami, quien tambien hizo una mueca sonriente.

CONTINUARÁ...