Una semana
.:Primer día: Borrachera:.
No, no, no, no, ¡No! ¡NO!
¿Cómo había pasado? ¿Por qué no se dio cuenta antes?
-…Dios mío…- fue lo único que salió de sus labios, cuando blanca como la leche, había llegado a su departamento.
Mareada y con una leve punzada en la sien, fue directamente a su nevera, esa tarde sí que necesitaba sake.
Su mundo se derrumbó totalmente al comprobar que no le quedaba ninguna botella de su preciado líquido.
-No… hoy no…-se lamentó, no estaba de humor para ir al centro comercial.
Pero, como en el mundo de Meiko nada, absolutamente nada, es peor que un día sin sake, ella ya estaba, de nuevo, lista para salir.
Pero, había un pequeño detalle que estaba pasando por alto…
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
-…-
-…-
"CINEMA"
Si, el cine estaba camino al bar, y, una vez más, el karma se encargó de hacerle notar que definitivamente ese no era su día.
-¿Meiko? ¡Meiko! ¡Por aquí! ¡Aquí! –escuchó unas vocecitas algo infantiles a lo lejos, definitivamente, los gemelos Kagamine…
-Ah… Hola…-saludó sin muchas ganas, acercándose ellos.
- ¿Decidiste venir?- ahora fue el turno de la joven Hatsune- Kaito nos había dicho que…-
-¡Muchachos! ¡Les traje sus dulces y…!- se escuchó la voz de cierto peliazul, que al ver a Meiko se quedó más frío que los helados que llevaba en brazos (Los cuales, por cierto, ya eran devorados por los rubiecitos y Miku)- Mei-ko…-
-Hola…- saludó ella de nuevo, con un aura negativa cada vez más grande.
-…-
-…-
-…-
-¿Qué les pasa?- preguntaron los Kagamine, pasando su mirada de Meiko a Kaito, de Kaito a Meiko, sin comprender la actitud de ambos mayores.
Y la castaña, harta de que él no dijera nada, optó por seguir su camino, comprar lo que necesitaba y volver a su casa a desahogar sus penas…
Ese definitivamente era el mejor plan que se le había ocurrido en la vida…
-Bueno chicos, los dejo- dijo, ofreciéndoles una sonrisa tan forzada que los asustó –tengo asuntos que atender…-
-¡H-hai!- dijeron los 3 menores abrazados, mientras la observaban irse.
-¿Qué le pasará a Meiko?- se preguntó Miku preocupada, una vez que ella (Y su extraña sonrisa), ya estaba lejos.
-¡Miku! ¡Kaito no reacciona!-
La voz de los gemelos la sacó de sus pensamientos, y se asustó al ver el rostro de Kaito casi tan azul como su cabello.
-¡Kaito! ¡Respira! ¡Respira!- exclamó ella tratando de reanimarlo…
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
¿Qué era lo que ella le había hecho a la vida?
¿Acaso era tan malo como para que ahora la tratase de esa forma?
Un minuto después ya estaba frente al pequeño local, entró, sin muchos ánimos y camino directo al mostrador.
-Buenos días Meiko -saludó una joven albina detrás de la barra, para después agregar con una sonrisa- ¿De nuevo se acabaron las provisiones?-
-Hola Haku…- respondió, tratando de sonar lo más normal posible, sin lograr un gran resultado- Si, dame lo de siempre-
- ¡Vaya! No te había visto tan decaída desde que te enfermaste del estómago y no pudiste tomar sake en tres días…- comentó algo extrañada, mientras limpiaba un vaso con un pañuelo - ¿Pasó algo malo?-
La castaña suspiró, se sentó en uno de los bancos que ahí había y fijó su vista en la barra, mientras pensaba qué hacer…
¿Sería buena idea decirle a Haku?
Después de todo, eran amigas, y necesitaba decirle a alguien, tal vez un consejo ayudaría…
-Verás Haku…- dijo después de un largo suspiro -…Yo…-
¡CRASH!
El inconfundible sonido de un vaso de vidrio estrellándose contra el suelo le hizo alzar la mirada, sólo para encontrarse con una estática y algo sonrojada Haku, que miraba con atención hacia la puerta.
Y ahí como si nada, fumando, estaba Honne Dell*
El cerebro de Meiko quedó en shock ante esto, no era tan difícil adivinar lo que le sucedía a la joven de ojos carmesí, ¡Oh desgracia! ¡Oh destino! Meiko Sakine no era la única con dilemas amorosos…
…Y eso la deprimió aún más…
-Ahm… ¿Haku?- dijo dudosa, al ver que su amiga no reaccionaba -¿Estás ahí?-
-…- la persona con la que intenta hablar fue desconectada o está fuera del área de servicio, gracias…
Genial, el plan A "Desahoguémonos con Haku" se había ido al cuerno, y encima, todavía no tenía su sake, ¿Podía ponerse peor?
-Si no te importa, voy por "mis provisiones", te dejo el dinero en la caja- dijo un poco fastidiada, a sabiendas de que la Yowane ni atención le ponía, teniendo como respuesta un "mhm" que sólo le hizo afirmar lo anterior
No fue difícil encontrar lo que buscaba, la bodega estaba llena de cajas y cajas con todo tipo de bebidas alcohólicas, encontró una grande, con la palabra "SAKE" en letras grandes y rojas.
Sonrió. Por fin algo bueno le pasaba, y si, con esto se olvidaría de tooooodos sus problemas, bueno, de casi todos, (Recordemos cierta cabellera azul…)
Y con esa misma sonrisa de triunfo en el rostro, salió de la bodega, encontrando una escena algo extraña
Dell estaba en el piso, con una botella rota a su lado y unos cuantos pedazos de la misma en el cabello, mientras Haku, cruzada de brazos, miraba en otra dirección algo (de nuevo)sonrojada
No le dio mucha importancia, golpear al hombre que te gusta con una botella en la cabeza de vez en cuando era muy normal, ¿No?, ella lo hacía muy a menudo con Kait…
Grandioso, ahora hasta su subconsciente la traicionaba, salió apresuradamente del lugar, ahora con un vacío en el estómago, extrañamente, no era molesto, solo un poco inquietante, y tenía que admitir, que empezaba a gustarle esa sensación.
-Deja de pensar cosas raras…-se dijo, cosa que no funcionó mucho
Tras caminar unas cuantas calles más, por fin llegó a su edificio, se alegró, ¡Por fin podría tener un tiempo de paz!
Salió del elevador con una pequeña sonrisa, la caja era algo pesada pero, siendo sake, ¿Qué importaba?
Dejó las llaves en la mesa, junto a la caja, tomo dos botellas y se dejó caer en el sillón.
¿Era cierto?
Todo eso que había estado pensando desde que salió de la grabación… ¿Podía ser que…?
¡Bah! ¿Qué más daba?
Supongamos que era cierto, que estaba enamorada de Kaito, de sus ojos, de su cabello, de su voz, que tal vez le gustaría estar entre sus brazos, que le daba curiosidad saber a que sabían sus labios, que…
…dije: SUPONGAMOS…
Bien, bien, supongamos que todo eso era cierto, ese idiota nunca se sentiría atraído hacia ella, ¿Cierto?
Vamos, que cualquier hombre normal sentiría una atracción física (No tan decente) hacia ella, pero Shion Kaito no era un hombre normal, cuando usaba faldas y blusas cortas*, no lo atraía, lo asustaba, una mujer como ella y un hombre como Kaito no estaban destinados a estar juntos…
Sin quererlo, ese pensamiento le dolió, ese sí que era un récord, apenas esa mañana había descubierto que estaba enamorada del tipo y ya descartaba toda idea de estar junto a él, ¡Viva el optimismo!
En la mesa ya estaban vacías las dos primeras botellas, y las próximas dos no tardarían en estar igual
- ¿Qué demonios es lo que me gusta de él? –se preguntó en voz baja, para después tomarse media botella de un trago
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
-¡Estuvo genial!- exclamaron a coro los gemelos Kagamine, saliendo de la sala de cine
-Sí, me gustó mucho, sobre todo el final- ahora fue la joven Hatsune, con una sonrisa -¿Qué te pareció a ti, Kaito-nii?
El pobre no contestó, tenía el rostro más blanco que la leche, y se abrazaba a sí mismo, temblando, y balbuceando cosas sin sentido.
-¿Creen que haya sido buena idea entrar con él a ver "Saw V"?*- preguntó Miku, viendo un poco apenada al peliazul.
Los Kagamine voltearon a verlo, luego voltearon a verse entre sí y se encogieron de hombros.
-Se puso peor cuando vimos la cuatro- dijo Rin.
-Ya se le pasará, en uno o dos días- completó Len.
Miku miró a los gemelos, luego a Kaito, y pensó que sería mejor dejarlo ahí, después de todo, a ella si le había gustado la película, y no creía que un pequeño sustito fuera para tanto, así que siguió caminando.
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
En la mesa había ya más de 10 botellas vacías, y su producción iba en aumento, conforme la castaña se perdía en sus cavilaciones
- Es lindo- se dijo, recostada en el sillón, mirando el techo –Tonto, llorón y debilucho pero… lindo…- dio otro trago a su botella
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
- ¿Y ahora qué hacemos?- preguntó Miku, mirando a Kaito.
-Nos aburrimos- dijeron los gemelos, con cara de… pues, aburrimiento.
-No podemos dejar así a Kaito-nii, debemos llevarlo a su casa- su tono ahora era de reproche, después de haberlos llevado al cine, gastarse quien-sabe-cuánto en dulces, refrescos, helados, etc. y haber soportado la película de terror no creía justo dejarlo ahí a su suerte.
-¡Pero queda muy lejos!- reclamó Rin, haciendo un puchero, no le hacía mucha gracia caminar 13 calles sólo porque a Kaito le había asustado la película.
-¿Y si lo llevamos a casa de Meiko? No creo que le importe tenernos ahí una noche- sugirió Len, sin prestar mucha atención.
Rin y Miku pensaron que era mejor que nada, así que tomaron rumbo a casa de borrach… ejem, de la Sakine.
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
- ¡Me gusta!- canturreó la castaña, ahora en el suelo –Cuando me ve, cuando sonríe, cuando canta, Hip-
Botellas por aquí, por allá, el sillón volteado, una bota en la pecera (¿Desde cuándo tenía un pez?) más botellas, ¿Qué demonios es eso? Mejor no pregunto…
-Es guapo, y tierno, y amable, y dulce, y, y…- seguía con su tonadita de quinceañera enamorada, dando vueltas en el tapete.
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
- ¿No hubiera sido mejor avisarle a Meiko-nee que veníamos para acá?- dijo de nuevo la peliverde (Ésta niña siempre reclama por algo…)- Ella no se veía muy bien ésta tarde-
- Estará feliz de vernos- contestaron los gemelos con una sonrisa –Y si no, ni modo-
A lo lejos, ya se divisaba el edificio donde vivía Meiko.
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
-¡Kaito! ¡Grandísimo idiota!- gritaba un muy feliz, (Y muy borracha) Meiko, dando vueltas por toda la habitación, como si estuviese bailando con alguien -¡Tengo algo que decirte!-
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
¡Tin!
Fue el sonido que hizo el elevador al abrir sus puertas en el piso número seis, dejando pasar a dos rubios, una peliverde y a un saco de papas… quise decir, a Kaito.
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
-¡Escúchame bien! ¡Porque sólo lo diré una vez!- y la amante del sake seguía en su ensoñación, ahora hablándole a la lámpara con pantalla azul frente a ella.
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
-¿La trajiste Len?- preguntó su gemela.
-A ver, a ver- decía buscando en sus bolsillos -¡Aquí está!- sonrió triunfante.
-¿Qué es eso?- preguntó Miku con curiosidad, tratando de ver el pequeño objeto en manos del menor de los Kagamine.
-La llave del departamento de Meiko- dijo él, como si fuera la cosa más normal del mundo que la tuviera.
-¿De dónde la sacaron?- interrogó Miku, queriendo sonar demandante, los hermanos la miraron un segundo, para simplemente contestar un "Es confidencial" y abrir la puerta.
-¡Meiko-nee! ¡Llegam…!- comenzaron a decir, pero fueron interrumpidos por el grito a todo pulmón de la castaña.
-¡KAITO! ¡ESTOY ENAMORADA DE TI!-
-…-
-…-
Y después de eso, silencio, Kaito ni por enterado, seguía traumatizado con las imágenes de la película, los ojos y la boca de Miku no podían cerrarse, por más que ella lo intentara, mientras tanto, las pequeñas y dulces mentes de los gemelos, ya empezaban a maquinar un plan, esbozaron una diabólica sonrisa, y con la voz más dulce y angelical que tenían preguntaron:
-Meiko-nee ¿Qué acabas de decir?-
.:x:..:x:..:x:..:x:..:x:..:x:.
.:'':.
¡Por fin!
Lamento el retraso, en mi defensa puedo decir que
no es el fin de cursos más relajado que haya tenido…
¡Y el sábado pasado hice mi examen de admisión a la prepa!
¡Deséenme suerte!
En fin, agradezco enormemente a las personas que me dejaron
su review en los capítulos anteriores
-Suli (Chibiiiiii x3)
-Angel Dark Fire (Que también sigue mi fic Lazos ¡Gracias!)
-Lenalee Rose (No es idiota, sólo no usa mucho su cerebro xD)
-Yupi Yahoo Feliz Happy (Lallen, tienes razón, el mundo necesita más KaiMei)
-OoOo midori-chan oOoO (Espero te haya gustado)
-kuraru-chan (¡Me subes el ego! xD Y tengo la impresión de que Kaito va a sufrir mucho… kukuku)
-Pequeña (Wiiii ¡Te quiero! :3)
-marina (Ya, ya, no te vuelvas loca, ahí está, x3)
Aclaraciones del capítulo:
-Primero que nada, se que en muchos lugares (Casi todo internet ¬¬u) se tiene entendido que Dell y Haku son hermanos. Ya sé, ya sé, tienen los mismo rasgos, color de cabello, ojos…
Pero no es el mismo caso que con Rin y Len, porque no tienen el mismo apellido, (Yowane y Honne) además, de que Haku es como una Miku fallida, y Dell es un Len, sea cual sea el caso, quiero aclarar que en esta historia Haku y Dell NO son hermanos (No me agrada mucho el incesto, no critico a quienes lo escriben, incluso he leído varios y me gustaron, pero no soy mucho de la idea de escribir un caso así… por ahora) así que fans del incesto, lo siento, ni de ellos ni de los Kagamine, u.u, sólo una linda relación de hermanos ^^
-"Faldas y blusas cortas" ¿Qué no las que usa ya son cortas? O.o
-Para quienes no la conozcan, Saw: El juego macabro es una película de suspenso y horror (Con ese nombre no creo que trate de ponis…) hasta ahora tiene 6 películas, en lo personal, la que más me gusta es la cuatro, por eso lo de que Kaito se traumó más con esa xD, la trama es más que nada psicológica, pues no hay "asesinatos", sino "rehabilitaciones" (A que suena interesante ¿Nee?) es altamente recomendable, sabrán porque Kaito estaba así.
¿Qué les pareció este capítulo?
Ahora sí, empieza lo bueno, kukuku, a veces lo gemelos Kagamine me dan miedo….
xD
Déjenme su opinión, es muy importante para mí, y si viene con chocolates, mejor :3
El siguiente capítulo ya está en proceso, no se desesperen, pero
recuerden que tengo mi fic de Princess Tutú, y no puedo dejar a Suli y
Angel Dark Fire colgadas, jeje, me matarían
¡Nos vemos!
Maria
