Disclaimer: Los personajes son del gran Hiro Mashima yo solo creo la trama y amo a está pareja.

Disculpen el OCC.


Pastel de Fresas.

Sus ojos estaban unidos al ver la reacción del otro. Estaban demasiado cercas, podían sentir sus respiraciones chocar la una contra la otra. Ambos disfrutaban aquel momento a solas, ninguno se atrevía hablar por miedo a que toda esta magia terminaba. Sus manos hablaban por los dos, el joven de aquel tatuaje extraño acaricio con suma delicadeza una de las mejillas de la chica haciendo aquel roce el mas tierno para la chica.

Te quiero —Salió de los labios de la pelirroja aquellas palabras que hicieron sonreír abiertamente al joven.

Yo te prometo no hacerte nunca daño —Juro ante todo. Ante ella, ante él mismo, en aquel apartamento.

Siguió aquel silencio entre ambos.

Tú, ¿te aprovecharías del amor que estoy dispuesta a darte? —Preguntó la joven de cabellos escarlatas con algo de temor en la respuesta.

No —Aseguro mirándola a los ojos.

Entonces… ¿puedo quererte?

Me encantaría.

¿Y si me lastimas?

Me mataría.

Y entonces, con esas palabras la Scarlet estaba segura que con él no iba a ver sufrimiento y ella sorpresivamente quién dio el primer paso en esta futura relación acercándose a los labios del Fernandes con el fin de sellar aquel momento con un beso.

.

— ¡Luuuuuuuuuuuucy!

— ¿Qué sucede Erza? —Preguntó mi amiga la rubia un poco desconcentrada y algo temerosa por tal vez mi cara.

Mirajane solía decirme que tenía un temperamento que debía cuidar con mis amigos, ya que a veces los espantaba con mis cambios de humor, según comentarios de ciertas personas que cuyos nombres no me quiere decir por miedo a que los trate mal cuando según yo me disculpaba ellos creen que los estoy amenazando a muerte.

— ¿No te gusto como redacte lo sucedido entre tú y Gerard?

— ¡Creo que lo hiciste de una manera muy estupenda Lucy! Me encanto la parte donde aparecen los zombis. —Mirajane sonrío de una manera simpática al decir esto, me pregunto si en verdad leyó lo que escribió Lucy o se fue a un relato de terror.

— No es que no me guste, di-digo, pero eso no paso.

— ¿En serio escribí algo sobre zombis? —Se interrogó Lucy a si misma.

Tal vez contarles a Lucy y Mira lo que ocurrió aquel viernes en la noche no fue una buena idea. Lucy se emociono ante tal explicación y lo primero que hizo fue escribir algo que según-ella-debió-de-pasar. Lo cierto era que… si me hubiera gustado que pasara eso.

— Erza, entonces, ¿si te gusta ese tal Gerard? ¡Tenemos que conocerlo! —Dice Mira muy emocionada ante tal idea.

— N-o n-o me gus-gusta.

Detestaba ponerme tan nerviosa cuando hablaban de él y de mí.

— Pero si Lucy escribió lo que ocurrió, y dice que se declararon amor.

— ¡Eso no paso! —Dije alzando la voz.

— Pero Erza, admite que esta mejor esta versión a la verdadera. —Dice Lucy cruzándose de brazos.

— Y, ¿cuál es la verdadera? —Pregunto Mira, Lucy guardo silencio y yo empecé a reír nerviosamente.

La verdadera historia de lo ocurrido es un caos.

Gerard POV

Ultear tenía una mirada seria, pero de un momento a otro tuvo que contener una risa. Bufe algo molesto.

— ¡Gerard! —Y de repente no pudo contener la risa y soltó todo en una gran carcajada.

— Por eso no te quería contar nada. —Me maldije una y otra vez. Sabía perfectamente que si le contaba algo realmente estúpido que haga se burlaría Ultear.

— Ya, ya. No te moleste Gerard. Pero admite que fue algo muy estúpido –Volvió a reírse. Puse los ojos en blanco.

— La verdad… fue algo muy desafortunado. Lo admito.

— Y estúpido…

— Si, y estúpido. —Tenía que admitirlo si no, seguiría insistiendo hasta que yo mismo lo digiera.

— ¡Es que en serio! —Tomo un gran bocado de aire para relajarse y no caer entre las risas— Creí que ese moretón que tienes en la mejilla te lo habías echo en una pelea callejera o un accidente de auto.

¿Por qué no le dije a Ultear que me lo hice en una pelea? Así, lo olvidaría muy pronto.

Lo cierto era que aquel color morado que ahora tenía una parte de mi mejilla no se debía a una pelea, o mucho menos un accidente de auto, accidente… bueno, tal vez eso si.

— Cuéntame de nuevo que es lo que ocurrió. —Me pidió con mucho interés y con una pequeña sonrisilla.

— No te lo diré de nuevo, suficiente fue las carcajadas que diste ahorita.

Ambos suspiramos.

Ese viernes hubiera sido el más perfecto con ella si; Erza no se hubiera tropezado con un pastel en manos, si el pastel no nos hubiera embarrado por completo y también el suelo. Si Erza no tuviera esa maña de ponerse extremadamente nerviosa al darse cuenta de la cercanía que teníamos no se hubiera levantado rápidamente y torpemente, si yo no me hubiera resbalado con el betún disperso en el suelo, si ese pequeño mueble de madera no existiera, tal vez, no me hubiera golpeado la mejilla.

Demasiado estúpido si lo planteas de la forma anterior.

— Y, ¿la verás de nuevo? —Preguntó Ultear.

— Claro.

— ¿En verdad la quieres no?

Sonreí.

— Si.

— Si te dejas de comportar como un estúpido seguramente se enamorada de ti. —Me sonrió.

Conocía Ultear Milkovich desde hace ocho años, ella junto con Meredy han sido grandes amigas y compañeras en mi vida. Desde mi despido en el anterior trabajo Ultear convenció a su jefe para rápidamente contratarme, aquello significaba un: Me debes una Gerard. Si, le debía "una" más ella siempre encontraba la forma de hacer que un favor se convirtieran en varios, ella siempre ah sabido muy bien en como controlar a las personas sin que se den cuenta. Aunque fuera de esa forma, ella era mi amiga.

— ¿Me acompañas a comprarle algo a Erza?

— ¿La verás?

— Algo así, ella no sabe, iré a su trabajo. —Alcé los hombros.

— Está bien, pero si a mi también me compras algo —Me sonrió, puse los ojos en blanco.

Salimos de aquel edificio donde pasábamos ochos horas de nuestro día. Meredy nos esperaba afuera, ella estaba en el último año de la Universidad, tenía sus orejeras negras, eran sus favoritas, casi siempre cuando salía las usaba.

— ¡Ultear! ¡Gerard! —Nos encontró rápido con la mirada y fue directamente con nosotros corriendo, se abalanzo hacia Ultear, abrazándola.

— ¡Hola Meredy! —Dice Ultear de la misma forma animada que Meredy.

— Parece que no se han visto en años. —Dije.

— Estas celoso —Dicen Ultear y Meredy al mismo tiempo.

— Claro, claro —Conteste irónicamente.

Ellas eran demasiado cercanas, algo así como mejores amigas, o hermana menor y hermana mayor. Aunque, a veces Ultear se comportaba como si fuera su mamá, ella tenía ese "sentido maternal" con Meredy.

Se podría decir que en esté trio, Meredy era la más alegre, por así decirlo, ya que comúnmente yo y Ultear tenemos la mirada algo seria o relajada, en cambió Meredy siempre está feliz y animándonos. Recuerdo que hace tiempo, ella solía decirnos que yo y Ultear hacíamos bonita pareja, que estaría bien que saliéramos un día, como un intento de ser algo más que amigos.

No funciono.

Es algo que realmente no nos queremos acordar. De esos pasados que simplemente los quieres dejar atrás enterrados… bien, estoy exagerando todo. Lo cierto era que Ultear me veía como otro hermano. Y yo, bueno, la veía como aquella hermana molesta. Los tres éramos como esa familia que no tuvimos.

— Gerard, ¿y ese moretón en la mejilla? –Quiso saber Meredy situándose en frente de mí y alzando la mirada hacia arriba, ella era algo pequeña.

Observe de reojo a Ultear, tenía una sonrisa burlona.

— Me pelee… con alguien —Conteste con un hilo de voz.

— ¿¡En serio!? —Meredy se sorprendió de inmediato.

— Si, ¿en serio Gerard? —Pregunto burlonamente Ultear.

— Si. —Conteste nervioso y evitando miradas con ellas.

— ¡Genial! ¿Y ganaste? ¿Cómo se llamaba? —Dice Meredy. ¿Estaba emocionada porque "supuestamente" tuve una pelea?

— Em, bueno, supongo que gane.

¿Si no? "Pelear" con un objeto inanimado significaba automáticamente mi victoria, ¿no?

¡Vamos porque me preguntó aquello!

— Y se llama mueble.

Inmediatamente fulmine a Ultear con la mirada por decir lo anterior, ella me enseño el pulgar.

¿Mueble? ¡Que nombre tan original!

— Meredy… —Dijimos yo y Ultear con una cara de póker.

— Mande.

— Todo lo que dije es mentira.

— Sabes que Gerard no sabe mentir y aun así le creíste.

Buen punto. Mis mentiras son algo para nada convincentes.

— ¿Fue mentira lo de la pelea? —Demando saber Meredy— ¿Entonces que fue lo que te ocurrió en la mejilla? —Miro a Ultear por unos segundos y abrió un poco la boca sorprendida— ¡Ultear, le pegaste!

— ¿¡Qué!? —Dice Ultear sorprendida.

— No Meredy, Ultear no me pego, bueno si lo hace pero no tan fuerte —Sentía la mirada furiosa de Ultear, la ignore con una sonrisa.

— ¿Entonces, que fue lo que en verdad paso?

— Bueno… —Sabía que Meredy no era tan burlona como Ultear, así que, no tendría problema con ella.

— Anda, mejor ya vámonos que Romeo tiene que ver a Julieta. —Se adelanto Ultear al caminar, sonreí— En la casa te cuento que fue exactamente lo que ocurrió.

— ¡Si! —Dice feliz Meredy— ¿Iras a ver a Erza?

— Eso es lo que pienso hacer. —Sonreí de lado.

— ¿La conoceremos?

— Pues, se supone que me acompañaran a comprarle algo, y luego se irán a sus casa. —Dije de lo más normal.

La verdad me gustaría que la conocieran. Que conocieran a aquella chica torpe de la que me eh enamorado, aunque claro, sabiendo como son, sé que, la asustaran de cierta forma, o diciendo comentarios inapropiados. Vamos, son como aquellas mamas que avergüenzan a sus hijos sin tener la intensión de hacerlo, pero en este caso era con la intensión.

— Pero que amargado Gerard —Die Ultear.

— Pero, ¿algún día nos la presentaras? —Pregunto Meredy.

— Tenlo por seguro.

Les sonreí y ellas me devolvieron la sonrisa.

.

Fuimos a una pastelería, a la más cercana que había. Había muchos tipos de pasteles, pero en especial buscaba uno, claro, el favorito de Erza. Al Ultear le compre otro, pero de diferente sabor, chocolate amargo, ella lo compartiría con Meredy.

— Nos vemos mañana —Se despidieron las dos.

Aunque casi siempre nos la pasábamos molestando, o bueno, me molestaban a mí, eran importantes para mi vida.

Erza POV

— ¿Y entonces se pego con un mueble en la cara?

— … Si.

Natsu soltó una gran carcajada. Esperen… ¿Cuándo se supone que llego Natsu aquí? Solo Mira y Lucy estaban en mi oficina. Debe ser un gran ninja como él suele decirse.

— Me gusta más la versión de Lucy —Dice Mira un tanto decepcionada.

— Erza insiste en contar la verdadera —Le dijo Lucy.

— ¡Tengo que conocerlo! —Dijo Natsu muy animado. Me sorprendió por aquello.

— ¿Por qué quieres conocerlo? —Pregunte curiosa.

— ¡Porque te hace feliz Erza!

Le sonreí tiernamente. Natsu podía ser el más tonto, pero lo que lo hacia realmente especial era porque se preocupada de una manera muy fuerte con la felicidad de sus amigos. Eso me hacia respetarlo.

— ¿Por qué no lo invitas a la fiesta que esta organizando Natsu este fin de semana? —Me dijo Lucy con una sonrisa.

— ¿Estas organizando una fiesta Natsu? —Pregunté. Él asintió con una sonrisa y con los brazos cruzados.

— ¡Genial! Y lo más maravilloso es que será de disfraces —Me dijo Mira.

¿Disfraces? ¿Por qué se le abra ocurrido eso a Natsu? Pero me gustaba la idea.

— ¿Y en donde será? —Pregunté.

— En casa de Luigi —Contesto Natsu con una sonrisa.

— ¿Luigi? —Dije.

— Perdón, quise decir Lucy. —Hizo más grande la sonrisa Natsu.

— ¿¡QUE!? —Grito Lucy completamente sorprendida.

— Me apunto —Dijimos yo y Mira sonriendo.

— ¿Pe-pero en mi casa? ¡Natsu! Ni siquiera me habías dicho nada de esto. —Lucy parecía preocupada, o más bien asustada.

— ¿En serio? Pensé que si te lo dije, tal vez se lo mencione al idiota de Gray.

— Anda Lucy, acepta, conviviremos, será divertido, además, Gerard ira —Dice Mira.

— ¿Qué? Ni si-siquiera lo eh invitado.

— Pero lo aras.

— Bueno, está bien, pero ah… tonto Natsu —Al final Lucy siempre era convencida para hacer las locuras de Natsu.

El teléfono de mi oficina timbro, conteste.

.

¿Alguien vino a verme? Debe de ser algo de trabajo, aunque últimamente no tengo mucho ya que siempre me adelanto en algunos proyectos teniendo "días libres". Baje a la recepción, y entonces, ahí estaba él.

Gerard Fernandes con algo envuelto en manos y… ¡Un moretón en su mejilla!

No creí que el golpe fuera tan fuerte.

Me sentí muy culpable. ¿Servirá que también yo tenga un moretón en mi cara?

— ¡Gerard! Hola —Le sonreí.

— Hola Erza —Me sonrió. Me gustaba su sonrisa— ¿Qué haces aquí?

— Bueno, estaba algo cercas, y pues, vine a visitarte.

— Mentiroso.

Bufo. Le sonreí por aquel detalle de venir hasta acá.

— ¿Qué traes ahí? —Me entro una gran curiosidad.

— Oh bueno —Alejo un poco el objeto y saco una caja de plástico blanca. ¡Conocía ese tipo de envolturas!

— ¡Un pastel! —Dije emocionada.

Compórtate Erza. Él se río.

— Y de fresas. —Agregó. Me lo extendió, lo tome sintiendo la calidez de sus manos.

Me sentí realmente apenada con él. Recordar todo acerca de mi lo hacia ver sumamente tierno.

Tome el pastel. —Gracias.

Se sorprendió cuando lo deposite en una pequeña barra de madera que se utilizaba para poner algunos adornos.

— ¿No te gusta la marca? Puedo comprar otro. —Dijo algo alarmado. Me reí negando con la cabeza.

Me acerque a él lentamente.

Y lo abrace.

— Gracias, Gerard. —El correspondió el abrazo.

Me di cuenta que era casi media cabeza mas pequeña que él, que su perfume me enamoraba y… estar a su lado me hacia sumamente feliz.


Bueno, aquí finalmente el capitulo ¡4! En esté capitulo como se abran dado cuenta quise meter a más personas de FT, como que este completo Crime Sorciere, la verdad yo amo a los tres. Si se abran dado cuenta también el ultimo párrafo, lo dice Gerard en el capitulo anterior juju*—* Pero ahora Erza, con lo que piensa (?

Muchas gracias por sus comentarios, en verdad se los apreció ¡mucho! También a esas personas que no están registradas pero dejan su review, ¡muchas gracias! Y a los que leen solamente, simplemente gracias por pasarse a mi Fic :)

Ah, también espero que allá tenido una bonita Navidad, si lo se, muy tarde, pero mejor tarde que nunca xD (Me regalaron una pijama, nada que ver con el celular que queria ¡Hahah! Pero esta bonita LOL!)

En fin, gracias por leer.

Saludos~