Nota de la autora: Uno de mis peores problemas al escribir un fic de múltiples capítulos, es que nunca puedo apegarme tanto al genero. ''El Acuerdo'' se supone que es romance/comedia, pero por alguna razón, se ha estado deslizando al lado serio. Ya verán lo que quiero decir con este capitulo. Hay algunas partes delicadas sobre la pubertad y el crecimiento, así que ténganme paciencia.


El acuerdo

Capitulo Tres


La Arena se había envuelto en una animada fiesta esa noche, y la enorme área justo detrás de la torre del Kazekage se convirtió en un lugar de baile, música y montones y montones de comida y bebidas y luces parpadeantes que colgaban de arriba. La fiesta aun no había comenzado oficialmente. Todos los delegados y sus hijas aun estaban en sus respectivos cuartos en uno de los pisos de la torre. Serian llamados en una hora cuando el mismo Kazekage bajara de su oficina.

Si es que bajaba de su oficina.

Ino estaba de pie en la orilla de la plaza, apoyada en una de las mesas redondas que se habían puesto alrededor de la pista de baile. Sus ojos viajaron a través del lugar de reunión y noto muchos hombres y mujeres instalando un equipo de música en el oscuro final de la mesa del buffet. Ella levanto una ceja ante los platillos puestos en dicha mesa y noto que la mayoría de esos platos no eran más que un surtido de dulces y saladas frituras de deditos.

Por supuesto. Se trata de un evento político disfrazado de… de que? Una estratagema para que Gaara escogiera una esposa? Si, eso sonaba adecuado.

Ino suspiro mientras cruzaba sus brazos desnudos por encima de su media. Los que habían preparado ese encuentro no habían considerado la opinión de Gaara en absoluto. Era obvio que sus concejales simplemente habían ignorado sus sentimientos por completo y se aseguraron de que la reunión fuera fuerte y propiciara un ambiente para los jóvenes, para que ellos pudiesen beber y socializar. Ino supo de inmediato que las hijas de esos delegados eran definitivamente mas jóvenes que ellos. Y juzgando por la variedad de cocteles dulces y amargos alineados en las preparadas barras de hielo en la esquina, sus edades podían oscilar entre los veinte y veinticinco.

Dame un buen trago de ron en cualquier día.

Kankuro, sin la cara pintada y vestido con una túnica oscura, apareció detrás de ella con dos copas de algo con el. – Te ves sola. ¿Dónde esta tu marido?

-Trabajando. Wow con eso – Ino alzo una ceja y bajo la mirada hacia las copas en sus manos. – Ron? – pregunto, esperanzada.

Kankuro negó con su cabeza. –Confía en mi. Sera mejor que permanezcas sobria toda la noche . – El le ofreció una de las copas.

Ino la tomo y olio suspicazmente. Té verde. Ella tomo un sorbo tentativamente y luego continuo explorando el área perezosamente. Ella había sido dejada en la oscuridad en lo referente a los miembros del consejo de Gaara. Por la forma en la que Kankuro estaba hablando, le pareció que iban a darle un mal rato esta noche. –Tienes ancianos aterradores – dijo ella en voz baja

Kankuro se encogió de hombros sin ofenderse –Estamos acostumbrados a ellos- El abandono su propio té en la mesa en la que Ino estaba apoyada y la imito cruzando sus brazos sobre su pecho. –Acaso Gaara te puso al tanto de la posible locura que puede pasar esta noche?

-Vagamente- dijo Ino, tocando cuidadosamente la boca de su copa con el labio inferior.

Alrededor de las seis de la mañana, se había despertado en ese ridículo mar de seda roja e inmediatamente se dirigió fuera de la habitación para ver a Gaara sentado en el sofá, con los codos en las rodillas y sosteniendo su cabeza son sus manos. El levanto la mirada en el momento en el que ella entro en la sala de estar. No lucia como si su té de manzanilla le hubiera ayudado al final, pero a pesar de la evidente falta de sueño, seguía luciendo fuerte y alerta, si no un poco débil y cansado. Y aburrido.

Muy aburrido.

Ino había pensado en sugerirle que llevara a cada el trabajo que tenia esperando en su oficina la próxima vez, así el podría al menos tener algo que hacer en las horas en las que se supone que debería estar usando para descansar. Pero Gaara ya la había invitado a sentarse a su lado y el había comenzado a explicarle lo que podría acontecer mas tarde en la noche.

Ino había escuchado pacientemente, escuchado acerca de los delegados y sus hijas luego de haber sido informados por el consejo que el Kazekage tenia una kunoichi de Konoha quien afirmaba ser su prometida. Gaara le había explicado que, aunque el consejo no creyera que Ino fuera nada por el estilo, ellos no estaban dispuestos abiertamente a avergonzarla públicamente o ser hostiles con ella a causa de su alianza con Konoha. Esto no significaba, sin embargo, que los delegados y sus hijas hicieran lo mismo. Los miembros del consejo expresaron su enojo acerca de que el Kazekage hubiera inventado ese pequeño plan para evitar casarse, y pidieron abiertamente el apoyo de los delegados para convencerlo de detener sus mentiras.

-¿Qué es lo peor que pueden hacer? – pregunto Ino mientras miraba a Kankuro por el rabillo del ojo.

Fue entonces cuando las vio. Aparentemente, los cuartos de los huéspedes estaban en la planta intermedia de la torre del Kazekage que daba a la plaza. Coincidentemente, a través de las ventanas de la sala de la derecha fuera de las habitaciones, Ino vio un total de diecisiete siluetas de mujeres, todas mirando hacia abajo, al lugar de reunión.

-Hola señoritas – murmuro Kankuro, y el frunció el ceño hacia la torre.

Ino lamio sus dientes delanteros y miro a las mujeres en esas ventanas. Gaara no había ido en muchos detalles acerca de estos delegados y las chicas. Su conversación en la mañana solamente aclaro tres cosas: Una, los miembros del consejo ya habían contado a los delegados que pensaban que el compromiso de Gaara e Ino era una mentira. Dos, los delegados habían aceptado cooperar con el consejo. Y tres, esa noche iba a ser una muy, muy larga y molesta noche. Diecisiete chicas. Todas aquí para ganar el corazón de Gaara.

Suena como un mal cuento de hadas ...

-Entonces – dijo Kankuro de repente - ¿Qué tal te parecieron los muebles del dormitorio?

-Vamos a redecorar a primera hora mañana- dijo Ino mientras tomaba otro sorbo de su té.

Kankuro se río de buena gana. -¿No crees que es romántico?

Ino lo miró fijamente. -¿De verdad quieres que responda eso?

-Seda y velas, Yamanaka! Que podría ser mas romántico que eso?

Ino cerro los ojos resignada. Teniendo en cuenta, que ella era una firme creyente del romance, pero eso simplemente era… ridículo – Estoy segura de que tu pensaste mucho en esto, pero solo hubiera sido romántico si Gaara y yo estuviéramos saliendo realmente. Me estoy deshaciendo de tus sabanas y cortinas rojas, y tu deberías mantenerte alejado del vocabulario de tu hermano.

Esta vez, el hombre estaba golpeando su rodilla y riendo aun mas fuerte – No puedo creer que realmente usara esas líneas frente a Ebizo-ojii y Baki!.

A Ino no le hizo gracia –Bueno, te agradezco por encontrar el humor en todo esto.

-De nada.

Ino lo miro, horrorizada – Sabes que? Si no paras de enseñarle esas cosas de muy mal gusto, yo personalmente me asegurare de que tu tengas un muy, muy trágico accidente muy, muy pronto. Preferiblemente mientras estés tomando un baño.

Kankuro estaba tratando de controlar su risa – Aw, vamos Ino. Si no le damos al hombre algunas armas, como se supone que va a luchar?

Ino golpeo su taza contra la mesa, derramando té sobre su mano. –Tu hermano esta haciendo un gran esfuerzo por encontrarse a si mismo en todo esto- dijo, señalando la comida en la mesa y las mujeres en la torre - ¿Lo haz visto en su propia casa? Ni siquiera sabe como se supone que debe actuar cuando esta en su casa! El es como una maquina de trabajo, defendiendo quien es el con su titulo. Y luego tenemos que intentar sacarlo de todo esto, tratando de romper todo lo que el consejo espera de el, y entonces te tenemos a ti. Tu, quien se supone que es su aliado, alimentándolo con palabras sucias y arreglando la casa que no necesita ser una especie de burdel!

Eso hizo que Kankuro callara. Comenzó a frotar la parte posterior de su cuello, incomodo – Joder! No tienes que ser tan loca. Solo me estaba divirtiendo.

-Bueno, yo no estoy aquí para tener diversión - dijo Ino, rodando los ojos. Gaara era un cliente. Un cliente que pagaba. Y el la había contratado para asegurarse de convencer a la gente de que ellos estaban comprometidos. Bueno, seguro que después de escuchar el arrebato de sinceridad de Gaara la ultima noche en la sala de reuniones, posiblemente había puesto sus sentimientos personales de por medio, acerca de como eran las cosas desde su punto de vista. Ella nunca había estado directamente involucrada con el hombre antes, y nunca en su vida había pensado que podría darse la oportunidad de que trabajara con el bajo cuartos cerrados. El siempre había sido simplemente el Kazekage para ella, y ella siempre había pensado que el era del tipo reservado. Y aparte de que se llevaba muy bien con Naruto, ella no sabia nada mas acerca de el.

Había sido un extraño día el de ayer, por que había visto tantas cosas acerca del hombre en las pocas horas que habían pasados juntos. A el le encantaba el trabajo, no podía dormir, odiaba los tomates y la pasta de jalea de frijol y le encantaba el hígado. El había estado mas estimulado ante el aroma que a la vista, a pesar de que obviamente le atrajo el color amarillo

Y él se paseaba sin camiseta después de una ducha. Y él tenía un cuerpo increíble escondido bajo las capas de esa vestimenta del país del viento.

Ino frunció el ceño. Le sonaba como un hombre normal. No podía simplemente enamorarse como un hombre normal? Era evidente que a esa chica, Matsuri, le gustaba el, y por la manera en la que Gaara hablo de ella, el tenia una especie de debilidad por la mujer, también. Eso le molestaba, por que a pesar de que Gaara le había prometido que su contrato era solo por un mes, no podía dejar de preguntarse que planeaba hacer Gaara después de que el mes terminara. Seguramente, el no estaba pensando en huir por siempre. Verdad?

-Nos resulta difícil buscar cosas de que hablar con Gaara- dijo Kankuro repentinamente, serio. Ino casi se había olvidado de que ella había regañado al hombre por su descontrolado sentido de humor.

-Entonces, como tratas de hacer mas cómoda… la manera en que le enseñas esas cosas? – pregunto Ino, realmente intrigada.

Kankuro bufo –Mira, el tiene veintinueve años. Supuestamente, esta es una cosa normal de hombres, pero el mero hecho de que estemos aquí hablando acerca de esto como si acabara de darle a un menor una revista sucia es una locura. Se esta enfrentando a gente que lo quiere obligar a casarse y tener hijos – El hombre estaba comenzando a sentirse incomodo, quizás por que estaba hablando acerca de esto con una chica. –Vamos a tratar de mirarlo de esta manera: puedes ver a Gaara… sexualmente preparado para esto?

Ino alzó la ceja. Así era como los hombres de la Arena veían este tipo de cosas? –Antes de pasar al ''sexualmente preparado'', no deberíamos preocuparnos si esta emocionalmente preparado para entrar en una relación de lleno?

-Ah, por supuesto que ustedes las mujeres tienen siempre que venir del punto emocional con cosas – dijo el, sarcásticamente.

-Oh, lo siento. Estoy pensando con lo que hay entre mis orejas y no con lo que hay entre mis piernas. Ilumíname, entonces. Como ves el caso de Gaara? – le iba a encantar escuchar eso.

Kankuro dudo por un momento, miro por encima de su hombro como si temiera encontrar a alguien escuchando su conversación. Cuando vio que no había peligro, el, le indico a Ino que lo siguiera a un lugar apartado bajo un alto cactus a pocos metros de la ahora alegre plaza. Ino lo siguió lentamente.

Ino echó los hombros hacia atrás y vio que el hombre mayor se movía paso a paso. Lo que fuera que le diría a ella, le hacia sentir incomodo. Estaba empezando a pensar que Kankuro no estaba dispuesto a hacer chistes lascivos o a justificar su humor.

-Gaara ... era un adolescente muy difícil entonces- comenzó Kankuro.

Ino entrecerró los ojos hacia él. –Si esto es algo que tu no debes decirme, tal vez tu no deberías contármelo? Suenas como si estuvieras a punto de chillar uno de los mas profundos y oscuros secretos de Gaara.

El rostro de Kankuro repentinamente se torno un poco rosado.

Ino levantó sus manos frente a ella. -No quiero oírlo.

Kankuro se sobresalto –Qu..? Estas segura? Por que acabo de hablar de esto con Temari, y ella estuvo de acuerdo en que nosotros simplemente debemos hacerte participe de esto….desde… bueno… desde que eres la ''prometida''

Ella se percato de que no confiaba en Kankuro ni un poquito – Entonces por que no esta Temari aquí para decírmelo ahora?. Tu sabes que creo mas en ella de lo que creo en ti.

-Puedes ser grosera si quieres, eh?- rompió Kankuro, pero comenzó a hablar de todos modos. –Temari estaba incomoda ante la idea de hablar de esto contigo. Ella dijo que era mejor si yo te hablaba de esto. Se trata de la adolescencia de Gaara…

Ino se encogió de hombros indiferente y pretendió que hablaría acerca de los días de adolescente de Gaara y la pubertad no le incomodaba en lo absoluto – Si esto va a aumentar la taza de existo de esta misión, cuéntamelo, entonces.

Kankuro tragó saliva. Y este era supuestamente el hombre que le había enseñado Gaara hablar sucio. Parecía que estaba más preocupado de ser el que le contara eso a ella, lo que sea que fuera.

-Hay que sentarse? – soltó Ino en tono de broma al tiempo en que hizo un gesto hacia la mesa donde estaban sus tazas de té abandonadas.

Kankuro le lanzo una mala mirada antes de decir – Estas muy consciente de la historia de Gaara, acerca de que el era el recipiente de la bestia de una cola, así que supongo que ya estamos a la mitad de la conversación.

Ino se sorprendió. Ella no esperaba que Kankurou trajera tan de repente esa parte del pasado de Gaara. Había sido un tema que su grupo había evitado, si era posible, al pasar la conversación, por respeto a la amistad hacia Naruto y Gaara, así como la alianza de la arena y la hoja. Esto no significaba, sin embargo, que eran ignorantes acerca de ello.

-Shukaku era un monstro malvado, tu sabes. Y… bueno… el estaba… siempre hambriento. De sangre – Kankuro ahora se estaba rascando la ceja, asegurándose se que sus manos estuvieran ocupadas en algo. El era fácil de leer. El malestar se frotaba en Ino rápidamente – Cuando Gaara era un niño, o al menos tan bien como puedo recordar en ese entonces (éramos todavía muy jóvenes) el siempre había sido temido por los niños de su edad.

-Eso es ... comprensible, supongo.- Ella solo podía recordar la infancia de Naruto vagamente en el fondo de su mente. Sabía que Gaara no había tenido tanta suerte en el control de su propia bestia de cola. Había aprendido que Shukaku estaba más que dispuesto a hacer notar su presencia a cualquier persona alrededor de Gaara entonces.

-Quería amigos tanto cualquier niño, ya sabes. Pero sí ... él no podía hacer amigos. Y sabes cómo son los niños cuando no consiguen lo que quieren, verdad?- El hombre sonrió débilmente. -Gaara siempre había sido inestable entonces. Y Shukaku había sido la mountrosa representación de cualquier cruda emoción que Gaara sentía. Dolor, tristeza, todo. Así que cuando Gaara hacia un berrinche, Shukaku estaba allí. Se asustó de Temari y mi en ese entonces. Maldición, yo tenía seis años! Y entonces ver a tu hermanito lanzando arena por todas partes ...- Él negó con la cabeza. -Bueno, con el tiempo creció fuera de él. Pero entonces, no paso nada mejor de eso.

Ino dio un suspiro tembloroso. -¿Q-qué paso? -preguntó ella, temerosa de la respuesta.

-La pubertad - Kankuro se estremeció.

Ino cerró los ojos dolorosamente, sabiendo ya dónde iba.

-Si un niño se satisface con juguetes y un poco de atención, bueno, un adolescente es diferente. Supongo que a medida que creció, decidió que no quería tener amigos y se convirtió en lo que era cuando fuimos por primera vez a la aldea de la Hoja para los exámenes chunnin. – Se rio débilmente – Nuestro padre trato de matarlo, pero fallo las seis malditas veces y eso no ayudo en nada, eso es seguro. Para entonces Gaara ya era un gennin, y así la sed de sangre de Shukaku casi siempre se satisfacía con misiones de asesinatos y cosas similares. Había sido bueno para Gaara estar bajo supervisión. Baki, lo recuerdas de ayer? El era nuestro líder de escuadrón.

Estaba empezando a asustar a Ino ahora. Ella sabía lo que el estaba tratando de decir. Y no sabía si debía detenerlo de seguir contándole mas. La bilis se levantaba en la parte posterior de su garganta mientras Kankuro siguió.

-Gaara y yo nunca fuimos tan cercanos (a mi me daba miedo, honestamente) pero en una ocasión, cuando estábamos juntos en una misión, fue cuando el me pregunto… cosas que un adolescente normal a esa edad preguntarían. Estábamos acampando fuera durante la noche. Fue una de esas raras ocasiones en las que durmió durante diez minutos mas o menos. Se había despertado de una pesadilla, gritando. O riendo. Realmente no lo recuerdo. Casi me orino en mis pantalones, pensando que el estaba fuera de control otra vez. Pero el solo me miro con esos ojos muertos suyos y… bueno… el solo…tu sabes – Hizo un gesto hacia ella sin esperanza. Ino asintió para alentarlo. El se encogió de hombros. –Fue un sueño húmedo. Le pregunte si estaba bien, y me dijo que soñaba con matar y sangre, y que podía escuchar ''madre'' en su cabeza. Y que se sentía… muy bien.

-Madre?- Preguntó Ino.

Kankuro sacudió la cabeza. -No estoy muy seguro, pero él siempre había confundido la voz de la bestia de cola con la de nuestra madre ... - Se aclaró la garganta. -Para hacer el cuento largo mas corto, supongo que Gaara, durante esa fase, había correlacionado... el placer sexual con la satisfacción que monstruo obtenía de la sangre. "

Ino miraba a Kankuro, sintiendo un mal estomacal –Tu… tu no hiciste eso, verdad?

Kankurou casi palideció ante ella. -¿Crees que eso fue duro? Cuando Gaara perdió la bestia de una cola fue lo mas difícil de todo! ¿Crees que fue fácil para mí explicar a un chico de dieciséis años de edad, que la masturbación es normal? ¿Crees que fue divertido para mí?

Por alguna extraña razón, la conversación giro para peor -¿Qué? ¿Por qué has tenido que enseñarle eso?

-Por que el me lo pregunto, maldita sea! – dijo Kankuro salvajemente, luego se cubrió los ojos con una mano – A el no le gustaba. Se… asustaba de eso. Una noche, varios días después de que fue traído de vuelta a la aldea, ya sabes, cuando Naruto y Chiyo-obaa lo trajeron de vuelta a la vida? Gritaba en sueños otra vez. Si, el había estado postrado en cama durante algunas semanas, y nosotros teníamos que usar drogas solo para hacerlo dormir. Temari y yo corrimos a su cuarto medio dormidos para ver que estaba mal. Con la forma en la que estaba gritando, tu pensabas que estaba siendo atacado. Por supuesto, lo encontramos sentado en su cama. Yo entre primero, y cuando vi lo que estaba pasando, azote la puerta en la cara de Temari y no la deje entrar – El mantenía su mano sobre sus ojos –Tenia miedo de su propio… si… era solo una normal… No te importa que use ''palabras sucias'' cierto?

Ino frunció la nariz – Soy una ninja medico. Puedo decir mas palabras sucias de las que tu puedes en toda tu vida.

Kankuro parecía encontrar el humor en eso. Dejo caer la mano y la miro directamente – Tuvo su primera erección sin la bestia en el, ok? Y eso lo asusto como el mismísimo infierno. Y me refiero a asustado asustado. Has oído a Gaara levantar la voz? Lo has escuchad gritar alguna vez? Créeme, no es nada agradable. Tuve que enseñarle como.. 'deshacerse de eso'. Fue un proceso doloroso para ambos. El estaba temblando como bobo mientras se aliviaba el mismo, y lloro cuando termino. Yo no sabia que más hacer.

Y los dos se quedaron en silencio. Kankuro estaba ahora mirándola con sus penetrantes ojos, como si buscara algo de disgusto sobre el tema del que estuvieron hablando. Aquí, ella se había estado preguntando que era de lo que Gaara había estado huyendo. Justo ahora, ella había aprendido que lo que pensaba del Kazekage-sama era solamente la punta del iceberg, que Gaara no le temía solo al compromiso con una mujer, pero que el tenia miedo a una de las cosas fundamentales que venían con eso.

Sonriendo tristemente, Ino dio un paso al frente, se alzo y rodeo el cuello de Kankuro, y le dio un fuerte abrazo – Tu, Kankuro, has sido un gran hermano mayor para el. Eres increíble.

Kankuro se endureció en sus brazos – Qu..? Ya… bájate de mi! Yo no hice nada… - el alejo a Ino de el, pero Ino podía ver una pequeña sonrisa en una esquina de su boca.

Ino le apretó la mano con rapidez antes de dar un paso atrás y mirarlo a los ojos. -Gracias por decírmelo.

-Decirte qué?- dijo una voz a su espalda.

Ino prácticamente saltó de su piel. Girando alrededor, se encontró a pocos centímetros de chocar su nariz en el pecho de Gaara. Otra vez. Ella se alejó de él. -Nada.

No, Gaara. No estábamos hablando de cómo Kankuro te enseño a masturbarte cuando tenias dieciséis años. Nope. No eso. Por que deberíamos estar hablando de eso?

Ella se echó a reír nerviosamente.

Gaara la miró fijamente, luego vio a Kankuro. -Los delegados están en camino. ¿Dónde está Temari?

Kankuro se había compuesto el solo mas rápido que Ino. El hizo un gesto con la cabeza hacia la plaza, donde pudieron ver a Temari vistiendo su kimono negro formal emergiendo de la parte posterior de la banda en vivo, que ahora estaba tocando algo de música rara con sus arpas y tambores. – Ella estaba haciendo los preparativos finales. Hay algo que necesites? Diecisiete mujeres vendrán a vigilarte esta noche. Espero que estés usando desodorante.

Gaara no se río. Ni siquiera parpadeó. Se volvió hacia Ino. -Siento todo esto.

Ino sacudió la cabeza rápidamente. –Todo esta bien, de verdad. Quiero decir, que tan malo podría ser, cierto? - Ella se echó a reír en voz alta.


Fue malo. Definitivamente malo.

Ino miro resignada con horror como otra de las diecisiete mujeres se acercaba a ella y la miraba de arriba abajo. Gaara había sido arrastrado por los delegados (una vez mas) a la mesa de bebidas, dejando a Ino vulnerable ante otra ronda de cachetadas de perras provenientes de sus hijas.

Gaara aun no se había ido pero a los pocos segundos una de las dichas hijas se había acercado a ella, echando humo.

-Nos tomo dos días enteros llegar aquí, solo para encontrar al Kazekage-sama con una rubia que dice ser su prometida – susurro la mujer. Ella era un pie mas alta que Ino, y estaba usando todas las ventajas que tenia para intimidarla.

Ino, por supuesto, no se dejo intimidar. Pero estaba cansada. Las mujeres estaban fastidiando, todas ellas luchando con cualquier otra para ver quien era la mejor para Gaara.

Cuando Sakura y yo luchábamos por Sasuke, éramos tan patéticas?

Ella pensó por un momento, luego se estremeció. Si. Ella y Sakura debieron de haberse visto así de patéticas…

Ella se mantuvo firme. Otra vez. Y puso en marcha su modo de explicación diplomática. Otra vez. –Gaara y yo realmente lamentamos el malentendido. Apenas si nos veíamos el uno al otro durante el año pasado. Ambos hemos estado muy ocupados con asuntos de nuestras propias villas. El intento explicarle al consejo todo – sonrió sinceramente – pero supongo que no los culpo por no creernos. Gaara nunca fue muy vocal acerca de nuestra relación, tu sabes.

-No, Yo no se – replico la mujer, y ella se movió hacia un lado, lo suficiente para que Ino pudiese ver los pequeños cuchillos que ella había escondido bajo sus ropas delgadas.

Ino alzo una ceja. Así que todas ellas habían venido armadas. Una mujer se habia jactado de su senbon. Otra había aleteado cerca de ella su abanico de mano hecho de cuchillas. Varias de ellas tenían shurikens escondidas bajo sus cintos. Las mujeres que cargaban consigo armas no eran nuevas para Ino. La mayoría de los delegados y representantes debían de tener al menos algo bajo la manga por si a caso. Ella estaba un poco sorprendida, sin embargo, para tenerlas haciendo frente a ella alarde de sus armas era como si la desafiaran a mostrar sus propias armas.

Lo cual había sido uno de sus grandes errores esta noche. Ella no traía ni un solo kunai.

No es que lo necesitara.

-Tengo mis ojos puestos sobre ti – susurro la mujer, y en un remolino de faldas agitándose ella dejo a Ino embobada tras su espalda en su retirada.

-Oh, estoy tan asustada – murmuro Ino y su rostro volvió a la normalidad con una sonrisa bastante digna. Esa había sido la candidata numero catorce. Tres mujeres aun no habían venido a hacerle sentir su ira. Escruto alrededor de la plaza, en busca de ellas solo para acabar las cosas de una vez. Vio a una de ellas cerca de la mesa del buffet, sosteniendo tímidamente su plato frente a ella y bajando la mirada hacia la comida, pero sin nunca recoger nada.

Ino estudio a la mujer curiosamente. Ella era una cabeza mas pequeña que Ino, con el cabello de color cobrizo recogido en un moño revuelto en el lado izquierdo de su cabeza. Se paseaba alrededor de la mesa, como si estuviera profundamente sumida en sus pensamientos.

Enderezando su propia falda, Ino decidió abrirse camino hacia la mujer, para presentarse, dejar las cosas en paz, y luego seguir adelante.

-Hola allí – saludo Ino, deteniéndose justo detrás de la mujer.

La mujer salto un pie del suelo, chillo y dejo caer su plato en la mesa estrepitosamente. Ella se dio la vuelta, con sus enormes ojos azules muy abiertos, que aterrizaron en la cara de Ino – Oh! Oh Lo siento tanto! Me has asustado! Oh, querida – Ella se rio estridentemente y recogió su plato de la mesa nuevamente, pasa sostenerlo frente a ella como si fuera un escudo.

Ino sonrió con incertidumbre – No fue mi intención asustarte. Acabo de pensar en venir aquí y presentarme. Mi nombre es…

La muchacha se ilumino – Ino Yamanaka, de la Hoja, si? – Ella dio un paso atrás, y luego como si se diera cuenta de que se estaba comportando grosera, se adelanto de nuevo y le tendió la mano con voz temblorosa – Se quien eres. Eres la prometida del Kazekage-sama, si? Mi nombre es Masami, de la colonia del desierto Pippu. Eso esta al sur oeste de aquí. Lejos, lejos al sur oeste.

Ino e estrecho la mano suavemente - Es un placer conocerte – Se sorprendió al encontrar alquilen que fuera buena entre las hijas de los delegados. Podría ser que Masami fue arrastrada por su padre en contra de su voluntad por una oportunidad de ser elegida por el Kazekage. No se le ocurrió a Ino que alguna de las mujeres que habían venido no quisiera casarse, para empezar. Masami parecía que apenas tenia veinte años de edad.

Masami miro por encima de la mesa, y una mirada preocupada cruzo su rostro.

Ino la siguió con la mirada –Hay algún problema con la comida? No te gusta?

Masami salto por segunda vez, y rápidamente negó con la cabeza – N-no! No es eso! Estoy segura de que todo sabe delicioso. Es solo que… - se mordió el labio inferior antes de regresar hacia Ino – Soy alérgica.

Ino espero un momento antes de que Masami continuara. Como no lo hizo, Ino pregunto – Alérgica a que?

Masami agacho la cabeza –Un sinfín de cosas, en realidad. Nueces de árbol, cacahuates, sésamo… uhm, la soja y el trigo… Creo que soy alérgica a la leche… o tal vez solo soy intolerante a la lactosa? No estoy muy segura…

Ino miro la mesa y luego señalo un plato de fruta. –Bueno, no estoy tan familiarizada con la comida que sirven aquí en el país del Viento, pero tal vez tu deberías mantenerte del lado seguro y tomar las frutas y comida que tu ya conoces.

El humor de Masami se aligero evidentemente, asintió con la cabeza – Tienes razón. Debería solo tomar la comida que yo se que no me hace daño… - y ella comenzó a tomar una gran variedad de platillos, apilándolos en su plato.

Ino la miro con incredulidad. Oh, sabia que era ese tipo de persona. Ese era el tipo de persona que sabia lo que quería y sabían que era bueno para ellos, pero necesitaban que alguien mas le diera su opinión para tomar una decisión. Probablemente estaba aquí, no por que quisiera casarse, si no por que su padre le dijo que lo hiciera. Decidiendo que aunque Masami se veía como una difícil persona con la quien estar, ella era mejor que las otras chicas quienes le cortarían la garganta si se les presentara la oportunidad. Ino tomo un plato para ella, y coloco varias cucharadas de tomates cereza crudos en su plato

-Entonces, – dijo Masami, al tiempo en que se llevaba una pieza de ciruela a la boca. – Uh, felicidades por el compromiso, Yamanaka-san. Nosotros salimos de Pippu hace un día, y acabamos de descubrir que Gaara-sama no necesita elegir a alguna de nosotras, por que el ya esta enamorado de alguien mas. – Sonrió tímidamente – Lo siento mucho por esto. Mi padre no cree en su compromiso, pero yo si. Creo que ustedes dos hacen una pareja adorable.

Ino casi dejo caer su plato. Lo ultimo que esperaba conseguir era una felicitación. Y… una pareja adorable?. Ella no tenia que pretender sonrojarse –Eso es muy amable de tu parte. No muchas personas aquí quieren reconocer este hecho, sin embargo. Significa mucho para mi.

Masami dio un paso adelante, y luego en voz baja, pregunto – El no te asusta en absoluto?

Ino parpadeo ante la chica, y las dos desviaron su mirada hacia donde estaba Gaara de pie rígidamente frente a tres delegados que le hablaban animadamente de algo que no le interesaba en absoluto. Tenia los brazos cruzados sobre el pecho, el rostro sombrío y los ojos mirando hacia el frente.

Ino se encogió de hombros – No da miedo, verdad? Míralo.

Masami trago con dificultad –Pero… es tan serio. Y se ve malvado.

Ino casi se echó a reír a carcajadas. Hablaban del Gaara que metía la nariz en latas y jarras de hierbas – Yo pienso que es un poco lindo – dijo, sin pensarlo.

Masami repentinamente chillo feliz – Oh! Deben estar muy enamorados el uno del otro!

Ino hizo una mueca mientras miraba a la chica mas baja – B-bueno, nosotros estamos comprometidos…

Masami negó con la cabeza –No! No! Esa no es la forma en que lo miras. Es como… yo ni puedo poner mi dedo sobre eso… Es como si necesitaras protegerlo de algo…

Ino parpadeo nuevamente, entonces no podía dejar de regalarle a la muchacha una sonrisa compungida. Bueno, era por que tal vez ella estaba tratando de proteger al hombre o algo asi… tal vez solo un poco. De conseguir ser explotado por Kankuro y demás… -Tu siempre necesitas proteger a la persona que tu amas, verdad?- se volteo hacia Gaara, justo cuando el también se estaba volteando hacia ella. Sus ojos se encontraron a través de la plaza y el alzo su mano para saludarla. Luego, se inclino hacia los delegados quienes seguían hablando frente a el, como si se disculpara, y comenzó a caminar hacia Ino.

Masami estaba bailando sobre un pie, y bajo su plato a la mesa. – Oh, querida! El esta viniendo! El esta viniendo! Que debería de hacer, Yamanaka-san? Debería dejarte sola? O el podría pensar que estoy siendo grosera si me voy cuando el esta viniendo?

-Quedarte. Y relajarte. Solo es Gaara – Ino dejo su plato en la mesa junto a de Masami.

Masami no de veía muy convencida, pero asintió con la cabeza de todos modos, por que Ino había decidido que se quedada – Bueno… esta bien… pero…

Gaara finalmente llego junto a Ino y, para su gran sorpresa, el bazo de Kazekage se poso alrededor de su cintura naturalmente, como si hubiese hecho eso muchas veces antes, apoyando su mano en su cadera. Así que tal vez Kankuro podía ser bueno a veces. Gaara inclino su cabeza mas cerca de su oído – Estoy cansado. Hablan y hablan, acerca de los camellos y la ciruela y el comercio.

Ino le sonrió. Esta vez, sabia que Gaara no estaba actuando. Era extraño oírlo quejarse – Bueno, que mas hay para hablar?

Gaara frunció el ceño –Hablan de sus hijas como si estuvieran vendiendo ganado. Y algunas de las mujeres han estado haciendo avances. Una me embosco por el mostrador de bebidas. Ella intento poner algo en mi bebida – realmente parecía muy perturbado.

Ino a su vez paso su brazo alrededor de la cintura de Gaara –Debes de permanecer junto a mi, entonces. Te protegeré de las mujeres malas – Trato de dejar de reírse. La mirada en el rostro de Gaara era tan divertida.

El asintió, creyéndole. Finalmente dirigió su mirada a Masami –Tu. La hija del delegado de Pippu?

Masami quedo petrificada en su lugar cuando los ojos de Gaara se posaron sobre ella. Asintió rígidamente y, a continuación, como si estuviera recordando sus modales, torpemente inclino la cabeza – Masami, señor. Y-y… Er… felicidades pro su compromiso.

Gaara se quedo mirando a la mujer sorprendido, luego se volvió a Ino silenciosamente, como si dijera 'ella no esta tratando de acercarse a mi!'

Ino le regalo una mirada significativa –Estábamos hablando de ti

Ino le dio una mirada significativa hacia atrás. "Estábamos hablando de ti."

-De mi?

-Si, te vez un poco lindo- Ino alzo sus cejas ante el – Ya sabias que estas mujeres se estarían vendiendo a si mismas a ti. Por que actúas tan sorprendido?

Gaara no respondió, sino que apretó su brazo alrededor de Ino, y presiono sus labios sobre su sien ligeramente, haciendo que Ino se tambaleara.

Masami chillo, luego agacho la cabeza –Oh..Yo… acabo de recordad…tengo sed. Mucha sed! Creo que necesito un trago! – apresuradamente tomo su plato, entonces son una cortes sonrisa de complicidad hacia Ino y Gaara, se escabullo hacia el mostrador de bebidas.

Ino se volteo hacia Gaara, cuyos labios todavía estaban en su sien – Que pasa?

Gaara suspiro abatido, su cálido aliento choco contra la piel de Ino. –Me preguntaba como estabas. Ellas no trataron de… hacerte algo?

Ino se encogió de hombros, apretando su brazo alrededor de la cintura de Gaara. Desde una perspectiva ajena, la gente podría ver a un pareja en una conversación intima. Ino casi podía sentir las molestas miradas que sin duda pertenecían a las hijas que estaban al acecho en algún lugar alrededor de ellos. Ellas habían estado siguiendo a Gaara durante toda la noche.

-Bueno, ellas se aseguraron de que yo supiera que son capaces de hacerme algo. Esperaba mas. – Se volvió a la mesa y señalo la comida – Ya comiste? Quizá deberías…

-No tengo hambre – dijo Gaara rígidamente, y se volvió hacia los delegados que se reunieron en el otro extremo de la plaza. Todos ellas cuchicheaban entre si mientras los miraban –Han estado aquí solo por tres horas, pero yo ya me canse de ellos. Estarán aquí por un mes…

Ino uso su mano libre para girarle la cara hacia ella. Se sorprendió de la poca resistencia mientras apretaba su mejilla con su mano y le hizo bajar la mirada hacia ella. Aquellos ojos verdes solo eran frustración. –Escucha. En el transcurso de estas tres horas, catorce mujeres han descubierto sus colmillos hacia mi, demandando su derecho en ti. Masami era la decimoquinta, pero yo pienso que ella se dio por vencida ya. Hay otras dos que no he visto, pero lo mas probable es, que podrían ser como Masami, quien ha aceptado el hecho de que somos unos tortolitos, o podrían estar planeando algo que nos tomara por sorpresa- usando su dedo pulgar, acaricio su mejilla con simpatía – Mantente atento.

Y fue entonces cuando sucedió la cosa mas extraña. Gaara había cerrado los ojos, asintió con la cabeza y apoyo la mejilla en su mano. Ino se congelo en su lugar ante aquella visión. La expresión de cansancio que había usado desde ayer en ese momento se marcho, y el aliento choco contra la palma de su mano silenciosamente. Era como si estuvieran en un momento privado, y eso la avergonzó un poco.

El momento terminó cuando abrió los ojos de nuevo, y él la miró.

Ino asintió ante el y dejo caer su mano de su cara, sintiendo su propio rostro calentarse un poco, sin saber el por que ella se estaba sonrojando. Se cubrió su vergüenza con una risa y palmeo su pecho juguetonamente –No les tengo miedo a esas chicas, así que no tienes que preocuparte por mi. Ellas deben saber que es mejor robarse el hombre de alguien mas.

Gaara miro el lugar en el pecho en donde lo había golpeado, y dijo –Yo soy tuyo.- Era una afirmación, no un pregunta, y lo dijo como si estuviera tratando se convencerse a si mismo de entrar en el papel. El asintió. –Y tu eres mía.

-Ah…- dijo Ino repentinamente sintiendo el calor subir a su cara nuevamente –Si. Si, Soy tuya- ella se abanico el rostro con su mano libre. –Uf, hace calor… Creo que necesito un trago…

Gaara inmediatamente se alerto – Te traeré algo frio, entonces. Que te gustaría? Vino?

Ino negó con la cabeza –Creo que debería evitar el alcohol esta noche. Kankuro pensaba lo mismo. Quieres que vayamos juntos? Ya sabes, para mantener a las mujeres alejadas de ti?

Gaara sacudió la cabeza y quito el brazo que tenia alrededor de su cintura – Creo que es el trabajo de un hombre traerle a la mujer su bebida.

-Y Kankuro te enseño eso? – pregunto Ino secamente.

-Si- dijo Gaara –No me tardo- Y se acerco a la barra de las bebidas.

Ino vio como Masami vio a Gaara acercarse y esta salto antes de arreglar su vestido tímidamente. Vio como Gaara se detuvo frente a la chica y asintió hacia ella cortésmente. Masami retrocedió tímidamente y le dijo algo. Ella abrió la bosa para decir algo mas, pero inmediatamente la cerro cuando una alta y esbelta mujer en un delgado vestido color verde camino hacia donde estaban Gaara y Masami.

Ino enderezo su espalda involuntariamente. Esa chica…

Fue una de las ultimas dos que Ino aun no había visto esa noche. Ella era unos centímetros mas baja que Gaara, con el cabello negro azabache cayendo en cascada por su espalda como una capa brillante, el flequillo estaba hacia el lado izquierdo de su cara. Tenia una cierta arrogancia al caminar, y prácticamente exudaba feromonas de sus poros. Ante su visión, Masami tomo su plato nuevamente, hizo una reverencia ante Gaara y desapareció entre la gente que bailaba detrás de ellos.

Las cejas de Ino se alzaron mientras ella cruzaba los brazos sobre su pecho, esperando pacientemente

Parecía que Gaara ni siquiera se había dado cuenta de que la mujer se había acercado a el. El estaba de espaldas a la multitud ocupado escogiendo una copa limpia de la barra. La chica se puso a su lado, fingiendo estar ocupada también, esperando por que Gaara se fijara en ella. Tenia el aspecto de una chica en la que siempre se fijaban los hombres. Después de un minuto, se acomodo el cabello, obviamente molesta por que Gaara aun no volteaba a verla. Abandonando su orgullo femenino, se volteo hacia Gaara y golpeo su hombro ligeramente. Fue cuando Gaara finalmente subió la mirada, observando fijamente el lugar donde lo habia golpeado y finalmente mirándole el rostro.

Ino no pudo evitar sonreír mientras Gaara se paraba recto, con la copa en la mano. La mujer sonrió como una zorra al tocar el antebrazo de Gaara con sus dedos. Los ojos de Gaara se estrecharon ligeramente. La mujer dijo algo, luego tomo la copa que Gaara tenia en la mano. La elevo como si tostara por algo, acerco la copa a sus labios, lamio la boca de la copa y de un solo trago se bebió todo el contenido que tenia. Gaara le dijo algo a la mujer, y ella se echo a reír alegremente. Ino dudaba que Gaara hubiese bromeado con algo, pero la mujer sustituyo la copa que le habia robado a Gaara y recogió una nueva, llenándolo con algo que Ino pensó que era té. Se inclino cerca (muy cerca) hacia la oreja de Gaara y susurro algo. Gaara simplemente se quedo ahí. La mujer le entrego la copa que había llenado ella misma, y luego tomo su propia copa. Ella hizo tintinear sus copas gentilmente. Gaara la miro fijamente durante un minuto completo antes de darse media vuelta sobre sus talones y abrirse camino entre la gente.

-Espera! Quédate y bebe…! – pudo oír Ino el grito de la mujer hacia Gaara horrorizada. Parecía que iba a correr tras el, pero inmediatamente se detuvo cuando se dio cuenta de que acababa de gritarle al Kazekage.

Gaara dejó escapar un suspiro de alivio cuando por fin regresó al lado de Ino, luciendo terriblemente molesto.

Ino rápido le acaricio la espalda y dejo que su brazo se deslizara alrededor de su cintura nuevamente, usando esa oportunidad para que esa chicha tuviera una imagen completa de ella y Gaara con sus brazos alrededor del otro – Lo manejaste muy bien.

Gaara sacudió la cabeza. -Ella era una mujer aterradora.

-Me puedo imaginar el trauma – dijo Ino y asintió con gratitud cuando Gaara le entrego la copa que había traído con el –Bueno, me ofrecí a acompañarte allí.

-Debi de haberte escuchado – dijo Gaara tristemente, y apretó su brazo alrededor de la cintura de Ino cuando vio a la mujer que los seguía mirando con incredulidad.

Ino sacudió la cabeza y luego tomo un gran sorbo de su te, cubriendo una risa divertida que amenazaba en escapar de ella. No quería avergonzar a Gaara. Parecía que estaba teniendo un momento difícil ahora mismo.

-Bueno, eso solo nos deja solo una candidata mas por ver –le dijo a Gaara mientras el se frotaba la nariz con el dorso se su mano libre – Y hasta ahora, ella es la mas bonita. Que opinas de ella?

Gaara se estremeció evidentemente – Ella era…aterradora. Hablo de cosas que no creo que una mujer debería decir en voz alta.

Ino se echo a reír, y tomo un trago aun mas grande de su té antes de poner la copa sobre la mesa a un lado de su plato, luego se abanico la cara nuevamente – No te preocupes. Solo quédate conmigo el resto de la noche y estarás bien.

Gaara asintió, confiando en ella mientras descansaba su barbilla sobre la cabeza de ella, relajando sus hombros.

Ino no sabia si era solo el clima de esa noche, o el hecho de que Gaara estaba tan pegada a ella que le daba calor. Se limpio el poco sudor que había aparecido en su frente, peinando hacia atrás su flequillo que caía en un lado de su rostro y poniéndolo tras su oreja. Inhalo con la nariz y perdió el aliento cuando sintió el vago aroma a canela mezclado con la esencia natural de Gaara que recordó de ayer cuando Gaara le puso su túnica. Trago saliva y subo su mano libre hacia su collar y estiro este con irritación. Por que estaba tan caliente?

-Estas bien? – pregunto Gaara, sin mover su cabeza de encima de la de ella. Podía sentir su voz retumbar en su pecho e Ino vio su yugular extenderse hacia arriba y abajo por su delgado cuello, y aparto la mirada al instante.

-Estoy bien. Pero, soy yo, o hace calor esta noche?

-Esta noche esta relativamente fría – dijo Gaara e Ino una vez mas se fascino por la forma en que su manzana de Adan se movió.

Ella se rio. Rio? –Ah, entonces soy yo… - levanto su mano y trazo círculos perezosos en un lado de su cuello.

Gaara se puso rígido contra ella – Que estas haciendo?- pregunto.

Ino trago saliva y se apresuro a quitar su mano, secándose de nuevo la frente. Que le estaba pasando? – No tengo idea. Perdón. Supongo que solo estoy… - Muy, muy muy caliente…!

La mano que Ino tenia la cintura de Gaara de repente tenia mente propia y ella sintió esta bajar, bajar…

Ino agarro el culo de Gaara. Que esta pasando aquí?

Gaara dejo escapar un jadeo ahogado cuando salto un centímetro lejos de ella, con los ojos asustados buscando su rostro – Que..?

Ino rio cuando se presiono contra Gaara, con su otra mano agarrándole la otra nalga. La apretó con fuerza. –Perdón.. – dijo, sintiéndose desmallar por el calor que irradiaba por todo su cuerpo –Yo… Dios…

Era como mirar todo desde una perspectiva en tercera persona, como si alguien hubiera usado su propio jutsu en ella, y ella se miraba haciendo el ridículo.

Suelta su culo, Ino! Ella pensó que su cuerpo se inclinó hacia un Gaara muy confuso y un poco asustado. El estaba ante una perdida, a sabiendas de que no podía simplemente empujar lejos a su prometida. No, eso llegaría a ser muy sospechoso…

Ino jadeo con fuerza contra el cuello de Gaara, luchando consigo misma para no lamer su yugular que se balanceaba repetidamente mientras el tragaba. Las manos de Gaara estaban en su rostro.

-Tienes temperatura – dijo Gaara rotundamente, con su rostro casi a punto de arder en llamas.

-Estoy ... tan ... tan ... caliente ...! – ronroneo Ino mientras una de sus manos dejaba ir a Gaara y ahora estaba tratando desesperadamente de romper los botones de su top.

Algunos de los delegados se habían reunido a unos metros de distancia, quedando boquiabiertos al ver como Ino intentaba subirse encima del regazo de Gaara, lo cual era prácticamente imposible por que Gaara estaba de pie. Las hijas de los delegados comenzaron a gritar en puro disgusto e indignación. Estaba debatiéndose entre ver la escena y salir corriendo.

Las manos de Gaara eran rápidas, y el agarro su muñeca antes de que ella comenzara a desnudarse frente a la audiencia que se había formado a su alrededor. Sus ojos se posaron en la copa Ino habían abandonado sobre la mesa, y luego escudriñó la multitud enojada.

Ino tomo el rostro de Gaara con ambas manos y le dio un descuidado beso sobre la barbilla. Era lo único que podía alcanzar de el, ya que era demasiado alto. Pero Gaara no estaba a punto de ser interrumpido. Con la fuerza que Ino había olvidado que tenia, Gaara arranco las manos de su cara, tomando ambas muñecas con una mano y luego la cargo sobre su hombro sin esfuerzo.

Ino se quedo sin aliento ante la conmoción sobre su estomago que se poso sobre el duro hombro de Gaara, con las piernas colgando sobre las espalda. Jadeo cuando el calor comenzó a palpitar por todo su cuerpo y se retorció contra Gaara, tratando sus manos de liberarse para que pudiera rasgar la ropa de Gaara. Sus dedos se aferraron a una parte delantera de la camisa de Gaara.

La otra mano de Gaara se extendió delante de el, llamando a la arena que tenia en la calabaza que dejo en su oficina. La arena pululaba por la ventana y se deslizo alrededor de su brazo, mano y dedos. Cuando finalmente encontró lo que buscaba entre la multitud, su arena salió disparada como un misil y un grito broto de entre la gente.

Ino levantó la mirada para ver a la chica de cabello azabache en el ligero vestido verde sentada en el suelo de la plaza, con las manos atadas tras ella por remolinos de arena alrededor de sus muñecas. El público inmediatamente se separo de ella, y todo mundo se quedo en silencio.

-Déjame ir, en este instante!- lloraba la mujer mientras intentaba liberarse de la arena de Gaara – Como te atreves a tratar a un invitado así, Kazekage-sama!

Los ojos de Gaara se entrecerraron –Es porque eres una invitada que estoy mostrándote misericordia. Por deslizar una droga desconocida en la bebida de la mujer quien se ve favorecida por el Kazekage, tendría que normalmente haberte matado. Toma tus cosas, ve por tu padre y deja la Arena inmediatamente, antes de que cambie de opinión.

Y de la nada, dos shinobis que usaban el chaleco protector de Suna aparecieron a cada lado de la mujer. Ella no se fue feliz e iba protestando todo el camino. Otro par de shinobis estaban escoltando a un hombre quien probablemente era el padre de la mujer.

-Es la primera vez en muchos años que he visto al Kazekage-sama perder la paciencia…

-Da miedo…

-La mujer se lo merecía…

La respiración de Ino se engancho y ella chillo cuando Gaara cambio su agarre en ella, aun manteniendo sus muñecas juntas sosteniéndolas con una sola mano. Se volteo a un lado y enterró su nariz en el cabello de Gaara, enterrándose los hijos rojos en su boca mientras murmuraba disculpas hacia el.

-Gaara…Gaara… No se que esta mal… pero… yo solo… te necesito tanto ahora mismo… !- Ino casi palideció al oírse hablar. Por que no podría la droga ser algo que al menos le hiciera olvidar lo que estaba haciendo?. Estaba haciendo el ridículo! Gaara iba a matarla!

Gaara alejo su cara de su cabello gentilmente, con el rostro tan inexpresivo como siempre. Se volvió hacia la multitud de nuevo. Ino vio a Kankuro, tieso como una roca mirando todo lo que ocurría ante el. Temari estaba pálida.

-Siento mucho decir que tengo que retirarme temprano por esta noche. Como pueden ver mi prometida requiere mis… servicios… en este momento y yo no puedo rechazarla.

-Gaara..! – chillo Ino mientras le acariciaba el costado de su cabeza con la nariz.

Gaara fruncio en ceño ante la multitud – Mis hermanos se encargaran de todo si ustedes necesitan cualquier cosa. Ninguno de ustedes podrá salir de la torre del Kazekage sin escolta, y sus pertenencias serán revisadas en busca de objetos que puedan hacer daño a mi o a mi prometida. Aquellos que no estén de acuerdo en que sean revisadas su pertenencias se le pedirá abandonar la villa inmediatamente – Sus ojos se encontraron con Temari y Kankuro, y los dos hermanos mayores asintieron en silencio.

-Eso es todo. Ahora, si nos disculpan –Gaara arrastrando las palabras se dio vuelta y tiro a Ino de su hombro, y ella cayo entre sus brazos.

Los brazos de ella volaron alrededor de su cuello y ella empezó a besar el costado de su cuello.

Ino, en ese momento, solo quería morirse. Y el hecho de que Gaara ni siquiera trato de apartarla cuando ella empezó a lamer la dura piel fue empeorando las cosas.

Por supuesto, una parte de ella estaba feliz cuando finalmente llegaron a la casa de Gaara y el suavemente la dejo sobre el sofá retorciéndose y desgarrando su ropa. Gaara tuvo que convocar a un poco de la arena del jardín para unir las manos de ella en la pared detrás de si para evitar que se desvistiera frente a el.

Ino jadeo contra el respaldo del sofá mientras miraba a Gaara, que estaba de rodillas frente a ella y examinaba su rostro preocupado.

-Te duele? –pregunto finalmente, asegurándose de mantener un poco de distancia con ella.

Ino sacudió la cabeza, tratando de aplacar los efectos de la misteriosa droga que habia tomado en su descuido – Quema… Arde tanto… En un lugar malo

-Era una especie de veneno?

Ino sacudió nuevamente la cabeza, molesta por que sus manos estaban atadas contra la pared cuando Gaara estaba lo suficientemente cerca como para tocarlo –Probablemente alguna… alguna hierba… Quizás? Gah…

Gaara frunció el ceño y dijo – Siento esto. Esa bebida debió de haber sido para mi…

Ino respiro profundamente, el calor estaba en lugares en los que no debería estar, sobre todo cuando estaba en frente del Kazekage. –Lo dudo. A esa mujer no le importaba quien lo bebiera.. –Ino se movió en su asiento, cruzando y volviendo a cruzar sus piernas incomoda. Sintió una gota de sudor filtrándose por el rabillo de su ojo y se estremeció.

Gaara se detuvo un momento, y luego se acerco y le limpio la frente con la palma de su mano. – Voy a llamar a un medico, entonces. Tal vez ellos conozcan algún antídoto.

-No – dijo Ino, apoyándose en su mano desesperadamente. –Eso es probablemente lo que quieren que hagamos. Es una trampa para hacer caer nuestro acto.. – Ella presiono sus labios en la mano de Gaara antes de que el vacilantemente la apartara de nuevo.

Gaara la miro sin saber que decir. Parecía que estaba tratando de pensar mucho sobre que hacer.

Ino le sonrió débilmente –Voy a estar bien. Esto era probablemente alguna mezcla para aumentar el libido o algo así- Solo diez veces peor. Apretó las piernas juntas, luchando contra la sensación que quería apoderarse de ella.

Gaara no parecía estar convencido – Hay algo que pueda hacer para… aliviarte?

Ino sintió que su estomago salto a su garganta. Su cuerpo estaba gritando; Si! Si! Si!

Y entonces la conversación que había tenido con Kankuro antes sonaba como un gong en su cerebro. Miro a Gaara, que la miraba expectante. Para alguien que Kankuro había afirmado que le temía a… eso… Ino no podía creer que la forma en la que se había manejado a si mismo en la plaza. Pero su situación actual era el resultado de su propio descuido, y ella no podía simplemente pedir al hombre… ella no podía depender de un cliente para algo tan… vergonzoso…

Ino sonrió débilmente –Estoy bien, Gaara. Gracias. Solo… déjame quedarme en el sillón por esta noche. Se que no te gusta tu cuerpo, pero no pienso que necesite estar en el esta noche.

Gaara la miro dudativamente –Segura que no hay nada…?

-En serio, estoy bien. Ha sido un largo día. Hay que ir a dormir… me refiero a descansar, ya que no duermes – Ino se retorció y uso su brazo para limpiar mas el sudor que había aparecido una vez mas en su frente. El calor pasaría pronto, dependiendo de que tan fuerte era la droga que la mujer había usado en ella. Que demonios había usado ella? Era inoloro, insípido…

Esa droga podría ser un gran avance médico, pensó para sí misma.

Gaara dudo un poco antes finalmente asentir, y se levanto – Quieres que te desate las manos? – pregunto, mirándola de reojo.

Ino se mordió el labio inferior antes de decir –Por mi bien para no hacer algo mas vergonzoso, me gustaría pedir tu arena por esta noche, si eso te parece bien.

Gaara no se veía muy feliz con eso, pero asintió de todos modos. Cuatro largos pasos lo llevaron frente a la puerta de su dormitorio, que abrió a regañadientes –No me siento cómodo dejándote así. No creo que sea adecuado mantenerte atada de esa forma.

Ino se río con fuerza. -Confía en mí, es mejor así. Buenas noches.

Gaara seguía mirándola no muy convencido, pero asintió con la cabeza y dijo, -Buenas noches – y cerro la puerta detrás de el.

Ino cerro sus ojos, con una sensación de calor y pegajoso en lugares que eran demasiado delicados para mencionar, y estaba molesta consigo misma por haberse permitido bajar la guardia. Pero al menos ahora sabia lo desesperadas que algunas de las mujeres podrían ser. Todavía no había visto a una de las diecisiete (ahora dieciséis) hijas que se alojarían en Suna durante un mes. Ella debería de mantener siempre la guardia desde ahora.

Sus ojos se abrieron cuando oyó la puerta del dormitorio abrirse del golpe. A Gaara sin camisa, y usando solo esos ondulantes pantalones que el había usado la noche anterior, salió de la habitación con un mirada seria en su rostro. El se dirigió hacia Ino, y con un movimiento de su mano, la arena que ataba sus manos en la pared cayo lentamente por el sofá.

-Gaara..! – chillo Ino cuando el hombre inmediatamente tenia las muñecas sujetas a su lado antes de que ella pudiera arremeter contra el. El la llevo rudamente hacia la ducha como si no pesara nada.

Ino casi tropezó cuando Gaara la metió en la ducha antes de entrar con ella.

El la agarro por las muñegas de nuevo, su toque envió ondas eléctricas de arriba abajo por todo su cuerpo. Era un gran nervio, y se odiaba a ella misma en ese momento.

-Gaara, que estas haciendo? – pregunto sin poder hacer nada cuando el uso una mano para fijar sus muñecas por encima de su cabeza sobre la pared a sus espaldas. Con su otra mano, el giro la llave hacia la izquierda para el agua fría y luego se corrió la cortina de la cucha. El agua helada cayo sobre ellos dos como pequeñas agujas de hielo, pinchando su piel dolorosamente.

Ino dejo escapar un ruidoso chillido por la caída repentina de la temperatura. Pero después de algunos segundos, mientras el agua caía en cascada por su cuerpo, empapándola con su ropa, sintió el calor disminuyendo un poco. No podía ver claramente, por el agua que goteaba sobre su cara, pegando su flequillo sobre sus ojos.

La mano libre de Gaara aparto suavemente el flequillo de su rostro, y lo metió por detrás de su oreja. Ino subió la mirada para ver a Gaara, el pelo empapado pegado a su propia frente, ahora de un color rojo vino oscuro, sus ojos bajando la mirada hacia ella con una mirada sobria que no solía pertenecer a un hombre que estaba tomando una ducha fría en medio de una helada noche con una mujer sexualmente impulsada en la que no estaba interesado.

Ino casi no podía respirar por la nariz y se concentro en aspirar aire por la boca. No se dio cuenta cuando Gaara soltó sus muñecas, pero se encontró a si misma posando sus manos sobre los anchos hombros de Gaara y apoyando la frente en su pecho.

-Te sientes mejor? – pregunto Gaara sobre el fuerte sonido de la ducha sobre sus cabezas.

Ino asintió débilmente. A pesar de que todavía podía sentir el deseo de tirar la mitad de su estomago, con la temperatura corporal por encima de varios grados, no era tan difícil de tolerar – Si, gracias. Me siento mucho mejor…

Gaara apoyo su barbilla encima de su cabeza una vez mas –Bien.

Ino clavo sus dedos suavemente sobre sus hombros – No ayuda que estés aquí y medio desnudo, y que estoy empapada, y que estamos solos en la ducha, sin embargo. – Rio ella.

-Debes conseguir ropa seca y descansar. Te prometo que nada como esto no volverá a pasar nueva mas mientras estés aquí – dijo Gaara bruscamente, alejándose de ella y mirando hacia abajo para encontrarse con su mirada.

Ino aparto su cabello y se busco detrás de ella para cerrar la llave. El silencio que siguió a la ausencia de agua rociada era ensordecedor, e Ino se aliso la falda, ahora cargada de agua.

Gaara también estaba apartando el cabello de su cara, revelando la marca en su frente. Probablemente fue la droga, pero Ino se encontró a ella misma tocando la marca con cautela usando la punta de sus dedos índice y pulgar.

Gaara alzo su mano para tomar la otra persistente, tirando de ella hacia abajo y lejos de el, incomodo. Corrió la cortina del cuarto de baño abierto. – Deja que te traiga una toalla…

Ino asintió. – Gracias. – Y vio como Gaara salió del bajo, dejando tras el huellas húmedas en el piso de la sala de estar.

Parpadeo cuando vio que Gaara regreso rápidamente y se asomo al cuarto de baño.

-Oh, y si, Yo quiero el sillón por esta noche, también – dijo el.

Ino cerro sus ojos y se acurruco como una bola en el piso del baño.

Como sea.


Nota de la autora: La única cosa que conozco acerca de la relación de Gaara con el Shukaku es que el Ichibi era un monstro sediento de sangre que hizo a Gaara volverse loco. De cualquier forma esa relación afecto a Gaara cuando el tenia entre 12 y 16 años y el canon esta lejos de mi, asi que la parte de eso en este capitulo queda muy bien para el argumento. Ho ho ho.

Por favor, no se acostumbren a estas actualizaciones rápidas. Yo realmente solo escribo por diversión, y dependiendo de como fluya la inspiración. Hoy, no se por que pero yo estaba justo… en la zona. Y probablemente voy a ser capaz de subir el próximo capitulo antes de que actualicé ''Protected up''. Así que hasta entonces…

Dejen un review si gustan.

Nota de la traductora: Bien. Aquí finalmente traducido el capitulo 3. Posiblemente tenga lista la traducción del 4 pronto, dado que voy a la mitad. Tal vez la suba este sábado, quien sabe xD. Me alegra mucho ver que estén disfrutando este fic tanto como yo :D. Nos leemos pronto! Saludos, besos y abrazos a tod s *-*!