Disclaimer: Los personajes son de Hiro Mashima, la trama es mía.

Disculpen el OCC.


.

Chapter 9: Sabor Alcohol

II

.

Suspire. Me había levantado hace una hora, exactamente a las nueve de la noche. Había dormido bastante y tenía el estomago vacío por el tiempo. Me comí un sadwich y el problema del hambre estaba resuelto. No tenía saldo para llamarle a Erza. Así que había decidido vestirme algo simple para salir, al abrir la puerta me encontré con dos pequeñas personas, una estaba sonriendo como siempre, lo hacía mientras me saludaba con la mano algo exagerada, mientras que la otra, tenía una sonrisa de autosuficiencia y una mirada divertida, con una bolsa enorme en las manos.

Eran Ultear y Meredy.

Ahora veía a un sujeto con con un gran saco color azul marino, estaba vestido con un traje que daba un pequeño aire a la epoca victoriana. El rostro de aquel sujeto era algo incomodo y no estaba a gusto con la ropa que llevaba, que vaya que se veía realmente incomoda. El sujeto tomo una caja y empezó a leer, frunció el ceño algo confundido.

Aquel sujeto era Gerard Fernandes, era yo, mientras que un espejo me refregaba.

— ¿Qué clase de disfraz es este? —Pregunte. Volviendo a leer a caja que decía: Traje de pirata, accesorios incluidos.

— ¿Qué no lees? Eres un pirata grrr. —Meredy hizo una expresión ruda al decir lo ultimo. Me causo algo de gracia.

— Soy todo menos un pírata. —Dije inconforme.

— No te quejes, es lo único que encontramos. Por eso te llame en la tarde. —Me informo Ultear.

— Por cierto, ¿estás mejor Gerard? —Preguntó Meredy con el tono de voz algo preocupada.

— Si, ya estoy mucho mejor —Contesté y sin saber, ya estaba sonriendo recordando el momento en el que Erza me estaba cuidado.

Revise la caja para encontrar los demás accesorios, pero no había nada, solo el traje.

— No están los accesorios.

— Con los accesorios iba a salir un cobro extra.

— Les di una buena cantidad de dinero.

— Por alguna extraña razón no completamos.

Esa extraña razón era ellas, sentadas en mi sala, viendo televisión mientras que me contestaban con poco interes ya que estaba muy entretenidas comiendo helado. Si, ahora se porque no alcanzaron de presupuesto.

— ¡Pareces un príncipe Gerard! —Me dice Meredy.

— ¿Qué? Claro que no. — Negué, esa idea me había avergonzado.

— Es un pirata. —Dice Ultear— Un pirata inofensivo.

Bufe.

Me despedí de ellas con un hasta luego, era claro que se iban a quedar en mi departamento viendo televisión y comiendo, lo que me preocupaba es que acabaran con toda mi comida, ya saben, mujeres o eso creo.

Tome un taxi. El señor que conducía me miro algo sorprendido y extrañado por la forma que iba vestido, pero después de unos segundos no le importo más murmuro algo.

— ¿A dónde lo llevó joven? —Me dice.

— A… —Me quede callado.

¿A donde iba?

¿¡Dónde vive ese tal Natsu!?

Mierda. Pero que mal informado estaba.

El conductor me miraba con una ceja alzada signo de interrogación. Iba a bajarme del taxi, pero un gran tipo con fuertes músculos y una chica de cabello castaño con gafas iba vestido de una manera muy rara mientras caminaban sobre la banqueta. La chica le reclamaba, solo podía escuchar un poco.

— ¿Qué clase de disfraz es ese? ¿Por qué tengo que ir contigo a comprar más bebidas? —Se quejaba mientras lo reprobaba con la mirada. Y es que, no la culpo, el hombre o bueno, la bestida que parecía era muy llamativa, ni siquiera podía distinguir que clase de disfraz es, pero tenía cuernos y era claramente algo muy original.

— Los hombres se visten así. —Le dijo muy orgulloso y casi gritando— Y, tu insististe en acompañarme Ever, las bebidas se acaban, gran fiesta la de Natsu.

¿Natsu?

¿Sera el mismo Natsu?

Bueno, no tengo nada que perder.

— ¡Siga a esas personas! —Le dije al conductor apuntándolos y haciendo mi mejor cara de seriedad. Tengo que decir que siempre que querido decir eso.

El conductor claramente me miro extraño y suspiro. Pero de igual manera me hizo caso. En menos de treinta minutos, ya me encontraba pagandole al chofer la cantidad que me correspondía. Suspire y di medía vuelta.

Se podía escuchar desde lejos la música a todo volumen y podía imaginarme el descontrol que había cuando dabas un pie adentro de esa casa que parecía muy fragíl en estos momentos y más cuando una silla salio de la ventana rompiéndola Me acerque a esta sin presión alguna. La puerta estaba abierta porque constantes personas salían y entraban, algunas estaban a fuera charlando con mejor calma y sin el molesto sonido de la música electrónica que interrumpía la platica. No entre a la casa, estaba en frente de la entrada buscando a Erza con la mirada, pero vaya que había mucho gente, ni siquiera podía reconocer su llamativa cabellera escarlata.

— ¡Gerard! —Me llamó una voz femenina. No la conocía, pero parecía que ella a mí si, viéndola mucho mejor, se parecía mucho a Lissana de la recepción, llevaba un traje que no dejaba mucho a la imaginación… si bueno, es mejor que aparte la mirada ya que hombre rubio asesinaba con la mirada a quién la viera. Parecía que era una especie de demonio.

— ¿Te conosco? —Le dije confundido.

— Me llamo Mirajane, soy amiga de Erza, por cierto, me encanta tu disfraz de príncipe —Dio unos pequeños aplausos.

— Soy un pirata. —Mirajane se quedo callada y con una gran faceta de confusión.

— Bueno —Rio un poco— Supongo que buscas a Erza, ¿no es así? Ella dijo que no vendrías.

—Estaba un poco enfermo y ya estoy mucho mejor. Y si, busco a Erza ¿sabes donde esta? No la encuentro por ningún lado.

— La verdad es que no, hace unos momentos estaba en el sofá charlando con Simon.

Oh genial…

— ¿Y no sabes para donde se fue? —Insistí, esperanzado que no estuviera con Simon.

— Um no, tal vez sepa Juvia, cuando la vi, estaba con Erza.

Mirajane le hablo a la tal Juvia que parecía algo deprimida. Se me hacia conocida por algunas razón.

— Juvia vio a Erza con Ichiga, si quieren Juvia puede buscarla y hablarle —Nos dice. No comprendí el porque hablaba de esa manera, pero parecía que no lo hacía de broma.

— Estaría agradecido Juvia. —Juvia me observó con una mirada seria.

— Juvia piensa que te ves bien de príncipe, aunque Gray-sama se vería mucho mejor.

— Soy un pirata. —Le dije.

— Pero Juvia pensaba que eras un príncipe, un príncipe azul, Juvia esta confundida, tu no puedes ser el pirata azul.

— Juvia mejor, ve a buscar a Erza. —Le dijo Mirajane con una gotita de sudor.

Juvia se fue entre la multitud murmurando algo un poco traumada Mirajane dijo que tenía que ayudar a su hermano con algo, en realidad, ni siquiera la escuche por el volumen de la música.

Me quede solo.

Esperando.

Por alguna extraña razón, empece a recordar el día de ayer. Cuando le explique un poco de mi pasado a Erza, el más doloroso. Es estraño, ya que siempre eh tratado de olvidar esa parte de mi vida, pero no puedo, porque aprendes que lo que más te afecta es lo que más te condena a recordarlo por el restro de tu vida.

La imagen de una habitación oscura se hizo presente en mi mente. Sollozos lamentos, suplicas de querer morir en ese instante. Podía escucharlos, podía escuchar todo.

Cerre los ojos.

Al momento de abrirlos ya no me encontraba en la fiesta, ya no escuchaba la música electrónica. Solo era yo en esa oscura habitación.

Mis manos empezaron a temblar.

Había vuelto a este lugar. Yo ya no quería volver aquí. Nunca.

No podía ver nada. Pero podía escuchar un sollozo, alguien lloraba. Sin saber a donde me dirigía empece a caminar a la dirección donde se suponía que estaba la personas que lloraba. Era un niño, no más de ocho años. Lloraba solo, dándome la espalda en esa oscura habitación donde nos encontrábamos.

El niño me miro y entonces me di cuenta que no era cualquier niño, ese niño que lloraba, y tenía una mirada de soledad, era yo. No sabía que hacer, sentía su dolor porque era el mismo, pero aquel yo, quería que alguien le dijera que todo iba a estar bien.

Pero como iba yo a saberlo… Si nunca lo fue.

Empezó a murmurar algo en voz baja. Quería escucharlo así que me acerque más a él, pero solo movía los labios, sin decir nada. Me miro por ultima vez con sus ojos cansados de tanto llorar y desapareció.

Trague saliva.

Y aquel lugar oscuro desapareció.

Abrí los ojos y estaba ella en frente de mí, con una mirada sorprendida porque estaba en este lugar. Sonreí con algo de nostalgia al verla, quería sonreír de alegría, pero no podía, ahora no.

— Gerard, ¿Qué haces aquí? —Preguntó. Se acerco a mi y se tambaleo un poco. Temía que se cayera al suelo así que me acerque a ella lo más rápido que pude y le tome de la cintura. Sentía que toda su fuerza se apoyaba en mi.

Soltó una pequeña risa.

Apenas me di cuenta que tenía en la otra mano un vaso de alcohol. Ahora comprendía el porque estaba de esa manera.

— Eres torpe y con el alcohol aun más. —Le dije y sonreí juguetón.

— Vivo con mi torpeza. —Me dice mirándome a los ojos. Olía a alcohol. Parpareo un poco— ¿Qué haces aquí?

— Me siento mejor y alguien te tiene que cuidar ahora a ti.

— Deberías estar en cama.

— No toda la vida me la iba a pasar en la cama.

— Si es necesario para que estés mejor, creo que si.

Sonreí.

— Deja eso, estoy mejor. Anda, presentame a tus amigos. —Ella me miro confusa y luego sonrió.

Se alejo de mi para empezar a caminar entre la multitud, ahora ya no estaba cercas de mí como hace unos segundos, pero teníamos las manos entrelazadas, no sabía en que momento había ocurrido eso, pero se sentía bien. Aunque, era extraño ver a Erza de esa manera, ahora no parecía tan tímida conmigo o porque estabamos de esa forma como lo fue en la tarde, si que el alcohol hace milagros, pero no debería de tomar mucho de todas formas.

Erza me guiaba a dirección de un chico de cabello rosa que estaba sentado en el sofá con con una chica rubia. Los reconocí de inmediato por la foto del departamento de Erza.

— Gerard, ellos son Natsu y Lucy, chicos él es Gerard.

— ¡Oh! —Natsu se puso en frente de mí, tenía una botarga de dragón color roja y me extendió la mano, observe la mano de botarga, y luego mire a Natsu a la cara, tenía una enorme sonrisa que me dio confianza y la estreche.

— Un gusto.

— Igual Gerard, al fin conozco al tal famoso Gerard, él que hace feliz a Erza —No sabía si era posible, pero el hizo más grande la sonrisa. Parecía un buen tipo, alguien que Erza admiraba.

Apenas me di cuenta, pero al momento de ver a Erza, estaba roja de la cara. No evite sonreír.

— ¡Yo soy Lucy! Me alegra concocerte Gerard. —Lucy tenía las mejillas color carmín, y por la forma en que hablaba podía apostar que estaba borracha.

Erza solía nombrar a Lucy, supongo que debe de confiar mucho en ella. La salude sonriendo.

— Y ustedes, ¿son novios? —Pregunte. Erza empezó a toser algo incomoda.

Lucy iba a contestar, pero rápidamente Natsu le cubrio la boca con su mano de botarga algo nervioso.

— So-omos amigos —Rio nervioso— Y si te pregunta algo Lissana, dile que solo somos amigos.

— Basta Natsu —Erza lo fulmino con la mirada.

¿Lissana?

¿Será el novio de Lissana la recepcionista?

Bueno, en realidad, eso no me incumbe.

— ¿Qué pasa con ellos? —Le dije a Erza mientras caminabamos en dirección de otro de sus amigos, seguramente era Gray.

— ¡Se dieron un beso y Natsu tiene novia! —Erza lo dijo de una manera muy rápida que lo único que me causo fue un poco de gracias.

— ¿Y como sabes tú eso?

— Los vi, estaba buscando a Natsu y por accidente vi esa escena indebida para los dos. Tenía que desahogarme con alguien y no quería hacerlo con Mira, porque ella es hermana de Lissana, sería una pésima idea decírselo a ella. —Me dice.

— ¿Mirajane?

— Si, ¿la conoces?

— La conocí hace unos momentos cuando te estaba buscando, ella me reconoció —Las mejillas de Erza tomaron un color carmín.

— Lo siento por si te molesta que les hable de ti. —Se disculpo.

— No me molesta, me hace feliz, no es necesario por disculparse por cosas que hacen feliz a alguien más.

Erza asintió con la cabeza.

Me presentó a Gray, que se encontraba en la cocina sirviéndose algo de beber con muchos hielos, no tenía camisa ni calzado, pero tenía unas orejas de gato. Ahora parecía mucho más calmado, no como la primera vez que lo vi y me fulminaba con la mirada.

— Ese Lyon es un imbécil, ni siquiera se porque el idiota de Natsu lo invitó. —Bufo dándole un trago a su bebida— ¿No quieren? —ofreció.

Erza aceptó. Yo negue, no podía tomar por los medicamentos.

— ¿Y que es lo que más te molesta? ¿Qué Lyon este aquí o que Lyon este con Juvia? Eh Gray Fullbuster —Le dijo Erza seria.

— Um —Gray se masajeo la barbilla con un rubor— Ni siquiera conozco a Juvia, pero Lyon es mala influencia —Se excuso.

El apellido de Gray de algún lugar me sonaba, pero no recordaba muy bien, lo único que recuerdo es que un día Ultear lo menciono, pero no le puse la debida atención, tal vez, luego le pregunte. Erza siguió tomando, y desde que llegue se ah tomado como unos cuatro vasos, y va por más. Me presentó a varios de sus amigos y compañeros de trabajo, todos eran muy amigables, aunque claro, algo desordenados, descontrolados, no encontraba la palabra adecuada para describirlos.

Ahora nos encontrábamos sentados en el sofá En frente estaba ya varias personas bailando, pero el que más sobresalía era un tipo que bailaba muy extraño, Erza me dijo que su nombre era Visitor.

— ¿Por qué escojistes el vestirte de conejo? —Pregunte curioso.

— Me gustan las orejas. —Contestó. Rei por su respuesta— ¿Y que se supone que eres?

— Un pirata. —Ella me observo mejor.

— ¿Un pirata rudo?

— Algo así. —Ella se rio.

Lo cierto es que cuando estas borracho, te causa risa hasta lo que no. Aunque también depende mucho la persona.

— Aunque todos están diciendo que parezco mejor un príncipe más que nada. —Dije.

Mi príncipe. —Soltó. Me sorprendí por lo dicho y nos quedamos callados, ahora, en este momento no sabía que decir exactamente.

Erza se rio.

— ¿Qué dije? —Se dice a si misma confundida.

Suspire. Menos mal que está más inconsciente.

— Ven —Me levante del sofá, me puse en frente de ella y le extendí la mano. Ella la tomo sin dudarlo y dejo la bebida a un lado.

— ¿A dónde vamos?

— Te invitó a bailar. —Erza soltó una risa.

— ¿A bailar? Que se supone que bailaremos, ¿ electrónica? Yo no se bailar eso.

Aun así, aunque Erza se estuviera quejando acepto, y la llevé a la pequeña pista de baile que había en la casa. En realidad ni siquiera pensaba bailar ese tipo de música en primer lugar. Con una mano la tome de la cintura y con la otra sujetaba su otra mano, ella tenía su mano en mi hombro, y empecé a balcear, lo se era tonto, y Erza se rio al momento que se dio cuenta de lo que iba hacer, pero ella hizo lo mismo y me miro directamente a los ojos.

— Te extrañe —Me dijo.

— Yo también te extrañe. —Conteste con una pequeña sonrisa de labios. Hice una pequeña pausa y pensar en como formular la siguiente pregunta.— ¿Por qué te alejas cuando estoy cercas de ti? Y no solo hablo de contacto físico, si no también emocional.

Aun recordaba lo de hoy en la tarde. Y si, sabía que hacía mal en aprovecharme de una Erza casi borracha, o tal vez, ya estaba completamente borracha.

— Es solo que a veces desearía olvidar todo lo que un día viví Pero luego los recuerdos llegan, me golpean y me tiran al suelo —Me dijo, su tono de voz cambió un poco, ahora parecía más seria.

— Sabes que yo estoy aquí para levantarte. —Erza me observo y sonrió un poco.

— Lose, pero, tengo miedo que tú seas el causante de mi caída.

— Eso nunca pasará. —Le asegure.

— Uno nunca sabe Gerard.

— Oye, soy tu príncipe. —Bromee.

— Eres un pirata. —Me dijo y los dos reímos.

Erza recargo su cabeza en mi pecho mientras balceabamos. Tome ese gesto muy tierno. Me alegro el echo que la conversación no se haya ido a un tema triste, hoy no, bueno, esta madrugada, ya que ya eran la una de la mañana.

Me di cuenta que Erza se estaba quedando dormida, sonreí divertido.

— Anda, te llevare a casa.

— No tengo… sueño —Contestó muy apenas y algo adormilada.

— Te estas quedando dormida en estos momentos, vamonos —La tome de la mano ya que ella aun no tenía bien sus sentidos.

Algunos que otros amigos de Erza nos despedían, los demás estaban ya tirados en el suelo con una botella de alcohol. Oh pobre Lucy y Natsu, todo lo que tendrán que limpiar. Ya en frente de la casa de Lucy esperábamos a un taxi para dejar primeramente a Erza en su departamento.

— ¿A dónde llevas a Erza, Gerard?

— ¿A dónde más? A su casa —Le conteste simple.

— Eso ni te lo crees tú.

— Anda Simon, antes nos llevábamos bien. Somos amigos ¿no?

Simon se quedo callado.

¿Qué significaba eso?

— Has lo que quieres, solo cuida a Erza. —Me dice y da media vuelta.

No lo comprendía, no sabía que había significado lo último. Si aun seguíamos siendo amigos o no. Habían cambiado muchas cosas entre nosotros desde hace tiempo, desde… bueno, desde Kagura.

Suspire y deja de pensar en ello.

.

Erza se tambaleo al entrar a su casa por… no se, ¿la tercera o quinta vez de la noche? Me resultaba gracioso, pero también me preocupaba. Me preocupaba que se podía caer en cualquier momento. Por ende, la ayude a pasar y a instalarse en su casa.

¿En que momento llegue a esto?

No se en que momento me encontraba en su cuarto, ayudándola a acostarse. Se reía por su torpeza. Tonto alcohol. Me acerque a ella para despedirme.

— Descansa —Le di un beso en la frente. Sentía que sus ojos me penetraban de curiosidad, está Erza me ponía nervioso.

— ¿Ya te vas?

— Si, es demasiado tarde. Mañana podremos platicar y tal vez vernos. —Le asegure alejándome un poco de ella.

— Gerard…

Me llamó. Voltee para verla y me rodeo del cuello con sus brazos sin darme cuenta ya estabamos de nuevo muy cercas. Estaba sonrojada, yo también estaba sonrojado por esta situación.

¿Por qué Erza Scarlet estaba tan atrevida?

— Erza… estas borracha. —Si, era lo único que se me ocurria decir en esta situación. No me quería aprovechar de Erza, porque soy hombre, y tengo unas malditas ganas de besarla.

— Eso lo se —Me miro jugetona— Oh eso creo.

Iba a decir algo más. Pero sus labios callaron mis palabras, olvide quién era yo, o porque estaba en está situación. Solo continué el beso que ella inició, me deje llevar por lo que sentía por ella, por que siempre la quise, desde aquella vez que la vi, y ahora, fundiendo nos en este beso como si quemara todo mi ser y fuera remplazado por todo el amor que le tengo. No se, puede decir que soy feliz.

Nos separamos porque nuestros pulmones nos exigían oxigeno.

Nos miramos a los ojos y sonreímos.

Le acaricie una de sus mejillas, ambas se encontraban con un tierno color carmesí. Me acerque a ella y la bese nuevamente. Sus besos sabían alcohol, ella me llenaba de alcohol, Erza jugaba con unos mechones de mi cabello, se fue recostando en su cama mientras que me llevaba consigo. Mis manos no solo querían acariciarle las mejillas, querían más, querían recorrer su cuerpo, pero no debía. No podía hacer aquello.

Me separe de ella, y le di pequeños y cortos besos, en sus mejillas, en su nariz, en su frente, me abrazo acercándome a ella cuando los cortos e inocentes besos se fueron directo a su cuello.

Mierda, detente Gerard.

Me ordeno mentalmente una pequeña fracción de mi conciencia. Advirtiendome que si seguía, ya no había vuelta atrás.

Decidí separarme de Erza, dejándola confundida. Me sentía realmente avergonzado y algo acalorado. Esto ni siquiera debió a ver pasado, por Dios, Erza esta borracha, por eso está de esa forma. Y yo bueno, yo un maldito que se aprovecho de la situación.

Y ahora que caigo en cuenta.

¡Había besado a Erza Scarlet!


:D

¿Menudo beso no? Hahaha, bien, me deje llevar yo también, pero la conciencia de Gerard me paro u.u Espero que les haya gustado asdasadas *—* El primer beso Gerza, quería hacerlo no se, algo simple, pero luego pensé: Oh! Erza esta borracha, tiene que a ver más :3 Bueno, a ver que pasara ahora en adelante. Scarlet War, espero que te haya gustado lo ultimo asdasad *-*

Oh, y disculpen las faltas de ortografía. Mi Word no se que le pasa pero no me está corrigiendo nada! No le importa ya nada a mi Word, ok no. Pero ahí me disculpan.

Gracias por sus reviews, se los agradezco de corazón :3

Les mando un abrazo de oso! *—*

Saludos~