A la mañana siguiente desperté para encontrarme con Absol pero… no estaba, levanté rápidamente e investigue la cueva, ella no estaba adentro, sin si quiera pensarlo salí corriendo de la cueva pero un rayo de luz me cegó por un momento, cuanto mis ojos se apartaron a la luz vi como toda la nieve y el frío se habían ido, ahora en su había pasto verde y árboles empezando a florecer, a lo lejos divise a Absol corriendo y jugando con unas mariposas a su alrededor y la imagen me pareció tierna, Absol iba de aquí para ya corriendo y jugando con las mariposas cuando me vio a los ojos, me sonrió sinceramente y se acercó corriendo hacia mi
-Hola- me dijo feliz
-Me alarme al no verte en la cueva-
-Lo siento, me desperté temprano y quise estirarme un poco, cuando salí de la cueva vi que el invierno había a cavado y me puse a correr por aquí-
-Si ya lo noté- dije feliz
-Ven vamos-
Corría detrás de Absol gozando de la vida nuevamente, por primera vez en muchos años sentía una gran alegría recorrerme el cuerpo, sin darme cuenta habíamos llegado a un río lleno de Magikarps y escuché a mi estómago gruñir por falta de alimento, por suerte no era el único porque también el estómago de Absol rugió y se sonrojó
-Supongo que también tienes hambre-
-Un poco-
-Podría cazar por los alrededores, con algo de suerte tal vez y haya un tauros corriendo o un…-
-No gracias, no me gusta cazar-
-¿No te gusta cazar?- dije incrédulo- ¿entonces que comes?-
-Magikarps-
-¿Puedes pescarlos?-
-Claro soy una experta, mira te enseñare-
Ambos nos acercamos a la orilla del río
-Solo tienes que concentrarte y… ¡lo tengo!-
Lo miré anonado, ella de un solo zarpazo había capturado un Magikarp, ¡en un intento! Mientras que cuando yo intentaba pescar no lo conseguía o hasta terminaba yo metiéndome al río
-Vamos come no me lo cabaré yo sola-
Ambos comimos la carne del Magikarp que por cierto estaba deliciosa, al terminar ambos estábamos acostados uno al lado del otro descansando
-¿Y adonde quieres ir?- le pregunté curioso
-¿Por qué?-
-Cuando es época de primavera me gusta pasarla en unas montañas un poco lejos de aquí-
-¿Montañas?-
-Si, ahí el aire siempre es fresco y en la cima de la montaña hay un pequeño prado con flores de muchos colores y puedes ver el amanecer y la puesta del sol-
-Suena interesante, vamos- me dijo levantándose- ahora
-¿Quieres ir ahora?-
-Si- me dijo impaciente
Me levanté y miré el sol encima de nosotros
-Para llegar hasta las montañas hay que hacer 3 días de viaje-
-Pues empecemos ahora-
Ambos comenzamos a correr una al lado del otro, Absol siguiéndome a todos lados para no perderse, para cuando nos dimos cuenta ya era de noche y teníamos que acampar, nos resguardamos debajo de un inmenso árbol y Absol se durmió recargada en mí.
-Al despertar me sorprendí al ver a Absol empezando a comer-
-Buenos días dormilón-
-¿Cuánto llevas despierta?-
-Unos minutos, pero anda ven a comer-
Me levanté y me acerqué a ella, ambos comíamos otro Magikarp que ella había pescado cuando de pronto un olor se impregno en el aire
-Houndoom-
-¿Qué dijiste?-
-Sígueme-
Absol me seguía muy de cerca, ese maldito había regresado y nos estaba alcanzando, cada vez olfateaba más su olor
-Te tengo-
Me giré hacia Absol que estaba petrificada mirando a Houndoom
-¡ABSOL!-
Sin saber cómo tomé fuerzas para impulsarme hacia Houndoom, lo intercepté y lo empujé lejos de Absol quien lo miraba horrorizada
-¿Otra vez tú?- dijo mirándome a los ojos
-Aléjate de ella- dije seguro
-¿Acaso tú me lo vas a impedir? Hahaha ¡Cola de acero!-
Mightyena esquivó su ataque aduras penas y lo embistió con todo su cuerpo dejando a Houndoom tirado en el piso
-Qué te quede claro que yo defenderé a Absol hasta la muerte-
-Es un trato- dijo Houndoom en voz baja y se levantó-¡Fraaa!-
Houndoom me atacó con su fuego pero antes de que me golpeara escuché esa voz que tanto conocía
-¡Déjalo en paz! ¡Hoja navaja!-
Absol lo atacó con su hoja navaja dándole de lleno mandando a Houndoom al suelo, sorprendido me acerqué a Absol que miraba a Houndoom sin creer que lo hubiera atacado, ambos lo vimos huir jurando regresar muy pronto, mire a Absol a los ojos y ella me miró todavía en shock
-Yo… ¿yo hice eso?- me dijo temblando ligeramente
-Si, lo atacaste-
-Yo… yo nunca-
Me acerqué a ella y la abrasé con una pata
-Tranquila, se lo merece por todo lo que te a hecho pasar-
Absol comenzó a sollozar
-Estoy… muy feliz- me confesó en medio de sus sollozos
-Tranquila, yo te protegeré-
Absol se separó un poco de mí y me sonrió aun con algunas lágrimas en sus ojos escarlatas
-Gracias por todo-
-No es nada- dije tratando de ocultar mi emoción al verla superando sus miedos- vamos
Absol me siguió y llegamos a una pequeña pradera, ambos nos recostamos en la sombra de un árbol admirando el paisaje
-¿Ya estas mejor?-
-Sí, es solo que jamás me creí capaz de enfrentarlo-
-Eres muy fuerte, verás que pronto dejarás de temerle-
-Y todo gracias a ti, gracias a ti e vuelto a tener fe en mí-
-Es solo cuestión de enfrentarlo, y te prometo que cada vez que lo enfrentes estaré ahí para apoyarte-
-Gracias-
El resto del día Absol y yo nos la pasamos admirando el paisaje, al anochecer Absol dormía plácidamente recostada a mi lado, nada podía arruinar ese momento con mi pequeña Absol, pero de repente una esencia muy conocida llegó a mi olfato, con cuidado de no despertar a Absol, me levanté y seguí el rastro hacia donde estaba la esencia, llegué a un sitio rodeado de árboles y arbustos y en medio de estos vi a alguien, alguien que conocía desde hacía mucho tiempo…
-¿Qué estás haciendo aquí?-
