A la mañana siguiente Mightyena despertó olfateando cenizas y fuego

-Houndoom-

-¿Qué dijiste?-

Mightyena bajo su vista y vio que Absol estaba despertando y se tallaba su ojo con una pata, soltó una pequeña sonrisa llena de ternura y amor, cuando Absol lo miró se sonrojó

-¿Houndoom viene aquí?-

-Corrección ya estoy aquí-

Mightyena saltó por encima del cuerpo de Absol y la encubrió con el suyo

-Que ni se te ocurra hacerle daño- dije amenazador

-¿Hacerle más daño del que tú ya le has hecho?, no lo creo-

-¿Qué?-

-Escuché su pequeña plática de anoche-

-Maldito déjanos en paz, eso nos concierne a nosotros-

-No me quedaré cruzado de brazos viendo como mi hembra sufre y llora por un don nadie- acercándose a él

-No te la llevarás- en posición de ataque

-Claro que me la llevaré ella estaría mejor conmigo-

-Claro, estaría muy feliz de saber que alguien se quiere aparear con ella a la fuerza-

-Por lo menos yo no me confundiría entre ella y mi ex

-¡Yo no estoy confundido!, ya había tomado mi decisión desde hace mucho tiempo- dijo volviéndose hacia ella, le acarició la mejilla-Yo escojo a Absol sobre todas las cosas-

-Quítale las garras de encima- gruñendo

-¡Oblígame!- volviéndose hacia él en posición de batalla

Ambos se lanzaron en contra del otro dando arañazos, mordidas y uno que otro fuego por parte de Houndoom, una mordida en la cola por parte de Mightyena, un arañazo en el costado izquierdo por parte de Houndoom, Mightyena salta sobre Houndoom y lo muerde en el cuello, Houndoom estaba atrapado entre el suelo y los colmillos de Mightyena

-¡Alto!-

Absol corriendo con dificultad se acercó a ellos

-Mightyena déjalo- suplicó

-Dame un motivo para no matarlo de una buena vez-

-Porque tú no eres así-

Mightyena la observó aun con los colmillos clavados en cuello de Houndoom

-Yo te conozco y sé que no te dejarías llevar por él-

Mightyena lo meditó unos segundos y decidió soltar a Houndoom de su agarre, Houndoom respiraba dificultosamente

-Ahora vete por que te juro que a la próxima aunque Absol me lo ruegue… te mataré-

Houndoom se fue corriendo como un perro con la cola entre las patas, Mightyena miró a Absol y después todo se volvió negro…

Al despertar Mightyena vio como estaba atardeciendo, miró en todas direcciones y no vio a Absol, intentó levantarse pero falló

-¡Auch!-

Miró hacia su costado derecho y vio como tenía la misma consistencia babosa que le había puesto a Absol cuando estaba lastimada de su pata escuchó como algo venía al frente y vio que era Absol trayendo un Magikarp en su boca, llegó hasta él

-Hola-

-Hola-

Ambos desviaron su mirada hacia la herida de Mightyena quien la miró a los ojos y de repente toda esa ternura se volvió enojo

-¿Por qué no me dijiste que estabas herido?-

-No pensé que fuera tan grave- dije restándole importancia

-¿Qué no era nada grave?, te desmayaste enfrente de mi-

-No quería preocuparte, lo siento-

Mightyena la miró con los mejores ojos de perro regañado que pudo encontrar, al instante vio como toda esa furia se desvanecía de Absol y su mirada se enternecía

-Está bien, te daré de comer-

Absol le acercaba trozos de carne del Magikarp a la vez que ella también se alimentaba, al terminar Absol llevó los restos a otra parte, cuando regresó ya había anochecido, se recostó al lado de Mightyena

-Oe… ¿y cómo sigue tu pata?-

-Bien gracias a ti-

Absol se recostó más cerca de Mightyena quien dejó que se apoyara en su costado izquierdo mientras él mismo ponía su cabeza sobre el cuello de Absol

-¡Qué escena tan romántica!-

Ambos miraron en dirección de esa voz y vieron a Migthy delante de ellos

-¿Qué es lo que quieres?-

Mightyena se sorprendió al ver como Absol le hablaba con enojo y mostraba sus colmillos, le pareció algo tan sexy y sensual de parte de su Absol

-Reclamar a mi macho-

Migthy se acercó corriendo hasta ellos pero Absol le hizo frente dirigiéndose hacia ella, Migthy la atacó con sus garras pero Absol la esquivó y le dio en el hocico con su hoja navaja, Mightyena observaba la pelea embelesado por la fuerza, determinación y sobretodo belleza de su Absol, ambas pararon de pelear y Migthy se encontraba en el suelo tratando de no lloriquear por los ataques de Absol

-¡Déjanos en paz!- grité desde lo más adentro de mí, en verdad ya tenía ganas de pelear contra Migthy

-¡No!, yo amo a Mightyena y lucharé por él-

¿Qué era mejor que ver a dos hembras luchar por él?, nada se comparaba con eso pero tenía que intervenir

-Migthy acepta tu derrota, yo- ya-no-te-amo-

Migthy me miró con lágrimas en los ojos pero al final se fue en silencio, Absol se acercó a mí y se recostó a mi lado

-Eres una pequeña fierecilla gatita-

Absol me miró sorprendida pero lentamente un sonrojo adornó su hermoso rostro, puse una pata sobre la suya y ella me miró a los ojos, me acerqué lentamente a ella y junte nuestras bocas, me separé un poco y lambí su boca, ella me correspondió y se acercó más a mi entonces perdí el control me puse sobre ella y lambí sus mejillas, su boca, pasando por su estómago con esas pequeñas tetillas rosadas

-Might…tu herida..-

-No importa- Acallé su gemido con otra lambida, descendí sobre ella y encontré su entrada-levántate amor- ella obedeció y se colocó debajo de mí, me subí en ella y le susurre al oído…-Te amo-

No le di tiempo a responder pues la estaba penetrando lentamente, ella jadeó y yo sentí como sus paredes me rodeaban, comencé con un lento y largo va y ven

-Might…-

Protestó por el ritmo y fui acelerando hasta que sentía su trasero rebotar contra mí, unas cuantas estocadas más y me corrí en ella, ambos nos liberamos al mismo tiempo y como era de suponerse nos quedamos pegados

-Te amo- volví a repetir

-Yo también te amo-

Ambos estábamos tratando de recuperar el oxígeno con fuertes bocanadas de respiración, pasaron unos quince minutos y me separé de ella, vi cómo le temblaban las piernas y se recostó en el pastó, me acerqué a ella y la lambí en la boca

-¿Estas bien?-

-Eso… fue maravilloso-

Me acerqué a ella y vi como de nuestra unión salía un líquido blanco, comencé a limpiarlo con mi lengua mientras ella gemía

-Déjame devolverte el favor-

Me recosté con mi miembro frente a ella y comenzó a lamberlo, me sentía en el cielo al saber que esa hembra era mía, terminó con su tarea y se recostó más cerca de mí

-Te amo… estamos juntos para siempre…

Con esas palabras ella cayó presa del sueño y yo la seguí a ese maravilloso mundo sabiendo que ella me pertenecía en cuerpo, mente, alma y corazón.