Capitulo-2: Soberbia.
-¡Ahora, todos de rodillas!-Dijo la chica.
Todos se pusieron de rodillas-¡Que viva la soberana Rilliane Lucefania d'Austriche!
-¡Retiraos todos!-Mandó.
-Princesa Rilliane- Dijo el chico.
-¿Qué quieres Allen?
-Recuerdas que hoy es el baile ¿No?
-Si-Una mujer de pelo largo y blanco, con heterocromía, el derecho verde y el izquierdo azul, en las manos unas líneas cruzadas.
-Disculpe, soberana Rilliane, pero, ya no me queda dinero, no tengo comida, vendí mis últimos objetos de valor para comprar comida para mí y para dos chicas que acogí, por favor, su noble majestad, si su amabilidad me diese unas pocas monedas para sobrevivir.
-¡No!
-Pero… ¡Su majestad!-La mujer susurró-Me las pagaras…
Rilliane tiró de una cuerda y vinieron soldados, cogieron a la mujer y la llevaron a fuera del palacio-Si todos hacen igual que tú, si intentan rebelarse, diles que de todos ellos me desharé.
La noche del baile llegó. Allí se encontraban los gobernantes de diferentes Países, el Azul País, Verde País, Lila País y Rosa País.
Alicia se quedó en un rincón, nadie podía verla, ni tocarla, tampoco oírla.
Rilliane fue donde estaba el príncipe del País Azul. Era joven, de pelo rubio, casi castaño muy claro, ojos azules y traje azul.
-Hola, yo quería pedirte, si quieres bailar conmigo-Dijo Rilliane.
-¿Contigo?
-Sí, quiero que seas mi pareja.
-¿Cómo? Este amor es imposible, además, yo amo a la princesa del País Verde-Dijo señalando a una chica también joven, pelo castaño claro y largo, ojos marrones, era muy delgada y bastante alta, vestida de verde.
Alicia fue a la cocina, allí estaban Allen el sirviente de Rilliane y otra mujer un poco más mayor que él.
-Allen-Musitó la mujer.
-¿Si, hermana?-Preguntó el chico.
-Me estoy muriendo de una enfermedad, moriré pronto…
-¿¡Que!?
-Sé que no debería de trabajar, pero ya sabes cómo es la soberana, mas tenía que decirte la verdad y este era el momento.
-El… ¿El qué?
-Los reyes del País Amarillo tuvieron gemelos, pero los gemelos solían dar mala suerte al gobernar, por eso el rey mandó a matar al que nació último, pero la reina no lo quería así que mandó a su sirvienta de confianza a adoptar al niño como si fuera suyo. Cuando volví a casa, dije a mis padres que era un niño bastardo, ellos decidieron decir que era hijo suyo. Allen, yo no soy tu autentica hermana, y papa y mama no son tus padres, tus padres eran los reyes del País Amarillo y Rilliane, es tu hermana gemela-Dijo la mujer apenada.
-¿Cómo no me he dado cuenta? Somos muy parecidos... Yo-Yo... Amé a la princesa, me enamoré de ella, ahora es mi hermana ¿Qué le diré?
-A... Allen-La mujer cayó al suelo.
-¡Hermana!-Allen corre hacia ella, estaba pálida y perdía el calor corporal.
Los cocineros se acercaron
-¿Así que tu hermana murió ayer? Que lastima, era muy buena sirvienta, era la mejor, ahora, espero que lo seas tú, en realidad ya lo eres, ella fue la primera y tú el segundo, Allen, te nombro ministro.
-Her… Soberana Rilliane-Dijo inclinándose.
-Ministro Allen, estoy enfadada.
-¿Eh? ¿Por qué? ¿Con quién?-Preguntó sorprendido.
-Con la princesa del Verde País, me robó a mi príncipe azul ayer en el baile ¿Qué harás?
-Prometo que la ruina al Verde País vendrá-Allen parecía triste.
El Verde País fue invadido, numerosos hogares ardieron y muchas vidas se perdieron. Ni el dolor ni sufrimiento alcanzaron a la princesa.
Alicia entró en la que debía ser la habitación de Allen. Allí estaba él, con un periódico en las manos
-Princesa del Verde País muerta-Comenzó a llorar-Yo te he amado de verdad... lo siento mucho... por matarte...
Alicia entró en la habitación de Rilliane, en el tocador vio a ese espejo amarillo, entonces entraron Rilliane y Allen.
-Ri… Rilliane, tengo que decirte algo-Dijo Allen.
-¿Qué pasa Allen?
-Pues-Se comenzó a oír gritos, y muchos pasos. Rilliane miró por la ventana, una enorme multitud intentaba abrir la puerta.
-Son los ciudadanos... Vienen a...-Rilliane no terminó.
-Hermana...-Allen cogió a Rilliane del brazo y la llevo a su habitación-... Ponte mi ropa...
-¿Eh?
-Me haré pasar por ti, cumpliré el castigo...
-No puedes...
-Querida princesa, hermana...-Allen se vistió igual que ella y se soltó el pelo, era una copia de Rilliane, él le dio una túnica y dijo que se marchara.
Rilliane así hizo, se marchó y Allen fue al lugar de su hermana, la mujer de pelo blanco, vestida de rojo cogió a Allen-Te dije que me las pagarías... Por todo, por la princesa del Verde País, por los ciudadanos y por mi esposo al que mataste…
Entonces entró el príncipe del Azul País.
-¿Qué haces aquí?-Preguntó la mujer.
-Vengo a vengar a mi amada princesa del Verde País, ella ordenó matarla-Dijo empuñando su espada.
-¡No! La llevaremos ante justicia...-La mujer llevó a Allen fuera del palacio-¡Desde hoy será día de paz!
Metieron a Allen a la cárcel, este estaba sentado en la cama-... A las tres, será mi fin, al menos, salve a mi princesa...
Fijó su vista a la ventanilla, comenzaron a caer pétalos amarillos de allí-... Hermana...
Finalmente la hora llego, el reloj marcaba las tres de la tarde, la mujer de armadura roja llevó a Allen a una guillotina, delante de todo el País. Allen puso su cabeza.
Alicia contemplaba la escena, a su lado vino corriendo Rilliane, escondida en la túnica, miró a su hermano y le sonrió, este también la miró y le sonrió. La mujer cortó la cuerda de la guillotina, Rilliane comenzó a llorar.
