Capitulo-3: La hija de la Maldad.
'¡Ahora, todos de rodillas!'
Hace mucho, mucho tiempo en algún lugar,
Existió un reino de la inhumanidad.
Y ese lugar era gobernado por,
La joven princesa de catorce años de edad.
Poseía lujosos y elegantes muebles.
Un sirviente con un rostro muy similar.
Su corcel se llamaba Josephine.
'Todo cuanto quería podía poseer'
Si el dinero escaseaba, no era de importar.
Bastaba con tirar de una cuerda y ya está.
'En cuanto la gente vaya contra mí,
De todos ellos me desharé'
'¡Ahora, todos de rodillas!'
Malvada rosa entre flores finas,
Con hermosos y vivos colores.
Rodeada de hierba, que creció a su alrededor.
Que se hicieron nutritivos y se pudrieron.
La tirana princesa se enamoró,
Del hombre de azul, del otro lado del mar.
Sin embargo, este a su vez se enamoró,
De la princesa que gobernaba el Verde País.
La princesa, llena de envidia.
Al ver a su ministro, también cautivado
Con una serena voz, dijo esto:
'Prometo que la ruina al Verde País vendrá'
Numerosos hogares ardieron en llamas,
Numerosas vidas se perdieron allí.
La pena y el sufrimiento de las personas,
No alcanzaron a la princesa
'¡Ah! ¡Pero si ya es la hora de la merienda!'
Malvada rosa y de fragante olor,
Dentro de una maníaca combinación.
Aunque sea bella está cubierta de espinas,
No podía ser tocada, no te dejes engañar.
Para derrotar a la princesa del Mal,
La gente finalmente se levantó y así,
Aquellos que se revelaron los conducía,
Una espadachina de armadura carmesí.
Todos los que se habían aliado ahora,
Consiguieron tomar el país completo.
Se llevó al cabo una gran guerra,
'Los soldados no fueron enemigos nunca'
Finalmente, cuando todo terminó,
Todos los sirvientes huyeron dejándola.
La princesa fina y encantadora,
Por fin fue capturada
'¡Ah! ¡Tan brusca como hombre!'
Una malvada rosa y de fragante olor,
Con hermosos y vivos colores.
Es un paraíso para ella, aquel lugar,
Que de a poco consiguió su alma derrumbar.
Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar.
Existió un reino de la inhumanidad.
Y ese lugar era gobernado por,
La joven princesa de catorce años de edad.
La ejecución seria a las tres de la tarde,
La hora en la que las campanas sonaban.
La persona a la que llamaban princesa,
Se encontraba ahora solitaria en prisión.
Finalmente la hora acordada llego,
Las campanas anunciaban el fin de la bruja.
Y sin ver a los presente por última vez,
Ella dijo esto tranquila:
'¡Ah! ¡Pero si es hora de la merienda!'
Malvada rosa, se está despertando,
Con hermosos y vivos colores.
Las personas de hoy en día hablan de ella y dicen,
'Ella fue realmente la Hija de la Maldad'
Todo se iluminó, Alicia volvió al teatro, estaba sentada en el suelo. Los dos chicos llegaron donde estaba Alicia.
-Nadie escapa de la Ama del Cementerio-Dijo Waiter.
-Rilliane... Allen...-Dijo Alicia. Waiter e Irregular parecían sorprendidos.
-¿Qué? ¿Cómo sabes eso?-Preguntó Waiter.
-Lo he visto, en el espejo, erais vosotros...-Dijo Alicia levantándose.
-No éramos exactamente nosotros-Irregular se acercó a ella-Eran nuestras vidas anteriores, las primeras con el pecado...
-Pecado ¿Que pecado?-Alicia se echó atrás.
-Soberbia, y ese es nuestro espejo, el espejo de Lucefania, Rilliane y Allen, Carla y Manuel y ahora somos Waiter e Irregular...-Dijo Waiter, Alicia no entendió.
-¿Habían más antes de vosotros y después de Rilliane y Allen?
-Sí, nosotros éramos personas normales, hasta que la conocimos, nuestro hermano la conoció primero, ella, demonio de sangre pura, atrapada en un mundo humano, será destruido, allí nos volvimos pecados, ella no nos lo dijo cuándo lo supo, su intención era coleccionarlos...-Allen bajó el tono de voz.
-¿Quién es ella?-Preguntó Alicia, pero los gemelos fueron al espejo y entraron en él.
Alicia, salió de esa habitación, corrió hasta llegar al centro del teatro, allí una chica, también joven, de unos 14 años, estaba sentada en la silla del juez, tenía el pelo negro, muy rizado y casi hasta la mitad de la espalda. Llevaba un vestido azul claro y blanco, ojos café, en su mano, un mazo. Alicia miro la llave de cuerda que tenía en la espalda.
-¿Quién eres?-Preguntó la chica.
-Me llamo Alicia…
-Yo soy la Muñeca de Cuerda, tu juicio está a punto de empezar…-Dijo mirándola.
-¿Juicio? ¿Qué juicio?
-Juzgare tus pecados, si eres inocente, saldrás de aquí, si eres culpable, si tu pecado es menor, morirás siendo devorada por la Ama del Cementerio, si tu pecado es mayor, el Amo del Jardín Infernal elegirá un castigo para ti…-Alicia miró a la Muñeca de Cuerda, se acercó a ella.
-Pero yo no tengo pecados.
-Todo el mundo los tiene, menor, mayor o capital, solo los niños recién nacidos se salvan, cuando alguien muere, viene aquí, su alma es juzgada, la maldad y bondad suben y bajan en la balanza injusta, si las dos quedan iguales, es pecado menor, si el lado de la maldad baja, es pecado mayor, y el lado de la bondad naja, es inocente…-Dijo cogiendo la balanza.
-¿Y el pecado capital?-Alicia la miró a los ojos.
-Los 7 Pecados Capitales, son los que juzgan…-La Muñeca de Cuerda se levanta y camina alrededor, mientras camina la llave gira en su espalda.
Alicia se acerca a ella sigilosamente y, será curiosidad, coge la llave. Todo volvió a iluminarse, sentía que se ahogaba, sentía estar bajo el agua, burbujas flotaban a su alrededor mientras las algas de agua dulce bailaban con las burbujas.
