**Capitulo 2**

**Una jugarreta del destino**

"El destino de un corazón salvaje será encontrar la aventura" Explico el caballero a un niño.

"Te llevara a lugares hermosos y te mostrara la belleza oculta en una flor marchita"

"Mas no te dará un gran destino"

"Un gran destino es inevitable…"

"Es algo con lo que se nace mas no se hace"

"Así corras o huyas lejos, si tu vida está destinada a ser grande"

"No podrás alejarte de este"

"Terminaras llorando"

"En algunos momentos querrás darte la vuelta y gritar que te has rendido"

"Perderás a la gente que amas"

"Quieras o no pasaras por el camino de los tormentos"

"El ser un héroe nunca me ha gustado" Soltó el caballero.

"Pues en el mundo muchos proclaman serlo más pocos lo son en realidad"

"Los héroes verdaderos nacen de corazones rotos"

"Corazones nobles y tiernos, nunca llenan su boca de palabras sabias"

"Pues saben que para ser un héroe no se necesita hablar si no actuar"

"Que hablen los poetas y reyes"

"Que hablen de nosotros los que damos todo por ustedes"

"Nosotros que jamás damos la espalda a traidores y mediocres en el momento de peligro."

"Siempre empuñaremos nuestra espada para proteger a alguien que no es nosotros mismos"

"Aunque jamás debemos perder ya que si morimos no podremos seguir defendiendo lo que amamos"

El pequeño niño soltó una expresión de asombro, mas el caballero se retiraba pues sabía que debía continuar su camino, dejo una moneda de plata para el chico en su paso…

Fragmento del libro "El viaje del caballero errante"

Link continuaba su camino por las praderas junto con Epona. Pensando en aquel libro que le había cautivado desde niño.

-"Un gran destino es inevitable…"- murmuro sin pensar muy bien en que decía.

Llego a una parte donde la pradera se convertía en un espeso bosque, detuvo a Epona un momento a pensar si debía continuar por su camino. – ¿Que dices Epona seguimos?-

El caballo ni relincho ni produjo sonido alguno. –Bueno lo tomo como un si… ¡Vamos!- Dijo el chico de manera entusiasta.

Se metieron a la espesa marea de arboles que les esperaba a continuación.

La luz tenuemente pasaba de la espesa capa de hojas de los arboles, ni un sonido más aparte del mismo trotar de la yegua. Link encontraba el lugar bastante pacifico aunque algo claustrofóbico.

Con forme la marcha comenzó a oír voces, pensó que era el sonido del viento, mas conforme fue yendo mas lejos en el bosque oía mas y mas cercanas aquellas voces, las cuales parecían molestas.

Curioso el joven mando a Epona a acercarse mas al lugar del origen de las voces, poco a poco el joven se percataba que las voces eran gritos de una batalla librandoce cerca de ahí.

Link invadido por el miedo y adrenalina jalo inmediatamente a Epona para marcharse cuando escucho claramente "ayúdenme" en ese momento supo que aquella persona se enfrentaba sola a quien sabe cuántos adversarios y que el huiría como un cobarde…

No señor, no lo permitiría.

Tomo con fuerza las riendas y dio una vez más vuelta a Epona y la echo a correr. Decidido sin pensar en el miedo solo usando la adrenalina para llenarse de coraje…

Salió del mar de arboles para dar con otra pradera más pequeña, allí vio claramente como 2 hombres de negro montados a caballo con espadas perseguían a un solo caballo blanco con un jinete.

El chico no pensó en nada, solo dejo llevarse por el momento y corrió a atacar al hombre más cercano a él, una vez emparejado en velocidad los corceles, el chico salto de su yegua y derribo al hombre, el caballo enloqueció tirándolo y casi aplastándolo hasta que Epona ahuyento al corcel.

Pero no se dio cuenta que tenia al otro hombre encima, temiendo por su vida Link se cubrió solo con los brazos como un niño. Cerró los ojos y pensó. – ¡Idiota!-

Pasaron 5 segundos y aun no se sentía muerto, no sentía ningún dolor, ni siquiera un rozón.

Abrió los ojos y vio como el jinete de caballo blanco le había correspondido el favor. Derribo al segundo hombre de negro y golpeo al caballo haciendo que se alejara.

Una vez fuera de peligro el jinete bajo. Era un hombre alto bastante corpulento de cabellos largos azules con ojos verde intenso, tenia puesta una armadura del reino de Shion… Era de Shion al igual que Link.

-¿Estás bien?- Dijo el joven tendiéndole la mano a Link.

-Si.- Contesto Link tomando la mano del joven.

-Gracias, de verdad. No sé cómo me habría librado de esta.-

-De nada…- Dijo Link pensando que él tampoco sabía cómo se había librado de esa.

-Hmm, parece que no sabes quién soy- Dijo el joven algo emocionado.

-¿Debería?-

-Claro que deberías, eres un hylian nuestro amigo, amigo de Shion-

-Pero señor… Alex.- Corrigió rápidamente el chico al ver la cara de enojo del príncipe. –Yo soy de Shion… Mi sangre es Hyliana pero soy de Shion, me crie en Shion amo Shion.-

-Vaya eso no me lo esperaba… ¿Aun así no sabes quién soy? ¿Ni idea?-

-Pues no.- Contesto Link sin más.

-Pues me presento.- El joven dio un aire de superioridad que no le quedaba mal con el atuendo que llevaba puesto, con una voz segura recito. –Soy Alexander Oriath Lung.-

Link casi vuelve a caerse al suelo de la impresión. –Tú… eres el príncipe de Shion…-

-Si…- Dijo Alexander con risa.

-Salve…a-

-Al príncipe de Shion.- Afirmo Ryan. –Me caes bien, supongo que puedes decirme solo Alex ya que mi nombre es muy largo y me has salvado la vida además que no me gusta que alguien de mi edad me llame su alteza.-

-Pero solo tengo 17…-

-Bueno eres casi de mi edad. Tengo 18.- Dijo Alex sin dar mucha importancia. –Bueno tengo algo más importante que decir…-

-¿Qué cosa?.-

-Bueno quisiera saber qué es lo que… um ¿tu nombre?-

-Link Undremeth.-

-Link, Link, Link.- Repito. –Mi buen amigo Link dime…- El príncipe dio unas palmadas en la espalda de Link.- ¿Que es lo que quisieras de recompensa?-

-Ah yo…- Dudo el joven. –No podría…-

-Claro que podrías, tu solo dilo y es ¡tuyo!- Enfatizo el excéntrico príncipe. – ¿Doncellas?-

-¡No!- grito alarmado el joven de cabello rubio.

-Oh así que un virgen bueno no hay problema ¿Dinero?-

Link sonrojo al oír la palabra virgen siendo dirigida a él, con un movimiento de cabeza negó el dinero.

-Oh pues hombre que difícil eres… Dime entonces ¿qué quieres?- Insistió Alex.

-Nada…- Dijo Link aunque pensó por un segundo y dijo. -¿Podrías llevar a mí hermana a Hyrule?-

-Pero tu hermana no me salvo, fuiste tú.-

-Sí pero yo no quiero nada.- Tercamente Link insistió.

-Tengo una idea, llevare a tu hermana a Hyrule pero tu vendrás con nosotros, si no vienes no le llevare de ninguna forma. Además ya iba de camino pero lamentablemente esos tipejos me molestaron en el camino.- Comento Alex. –Tendremos que ir por ella rápidamente, no importa el equipaje eso yo lo arreglo.-

-De acuerdo.- Dijo Link algo seco.

Llegaron rápidamente a la mansión Undremeth, donde el joven príncipe fue la sensación todos los presentes hicieron su mayor esfuerzo por impresionarle pero el príncipe solo haría caso a Link y a la hermana que eligiese este.

El príncipe explico la situación rápidamente, dando a lucir el hecho que gracias a Link ahora ellos serian parte de la gran lista de amistades del rey.

Mientras el resto de la familia se amontonaba ante el príncipe, Link fue raptado por su padre. Le llevo a la biblioteca para obtener un momento de la atención del joven que había criado.

-Link, estoy orgulloso de ti. Me sorprende un poco como ocurrió el incidente del príncipe…-

Link hiso un ademan de querer tomar la palabra pero su padre con un gesto le indico que esperara y continuo hablando. –Creo que tal vez al igual como te encontré hace 7 años, el te encontró y eso significa algo… Como quieras verlo. Pero te agradezco ya que ahora podremos ser amigos del rey y creo que eso es lo mejor de todo esto.-

-Padre yo…- Comenzó a hablar Link, pero nuevamente fue interrumpido.

-Escuche que llevarías a Din a Hyrule… Cosa que yo no he permitido durante todos estos años. Pero hoy me siento de buen humor y tal vez los deje ir…-

-¿Cuál es la condición padre?-

-Que no dejes que mi hija se conquistada por cualquier hombre.-

¿Quién lo imaginaria? el señor Undremeth es celoso con sus hijas pensó Link.

-Vamos de vuelta a la entrada apuesto a que el príncipe te espera.-

Llegaron a la entrada y mágicamente el príncipe había logrado que todos sus hermanos y hermanas desaparecieran y solo quedara con Din a su lado; esperando con una amplia sonrisa la joven de cabellos rojos le miraba acercarse.

-Le confió a mis hijos, príncipe.- Dijo el señor Undremeth con una reverencia.

-No se preocupe por ellos.- Respondió el príncipe-

Din abrazo a su padre y se dio la vuelta, mientras Link y su padre solo intercambiaron miradas de cómplices.

El señor Undremeth arreglo una carreta para los chicos y el príncipe para poder hacer su viaje lo más rápido posible, subieron a la carreta y partieron.

No muy convencido Link miro a la mansión antes de que pusieran en marcha a los caballos. Se preguntaba que clase de nuevas cosas le esperaban en su viejo país de origen.

Estaba enamorado de Shion y aseguraba que nada en Hyrule le haría sentir algo parecido a estar con su familia en la mansión… Nada.

No sabía qué clase de cosas le esperaban allá, que clase de cosas y lugares iría a encontrar…

Temía enamorase de alguna cosa que robase su mirada en un arrebato de locura.