LOVELESS
Capítulo 2: Cena
Tal vez ya lo había olvidado.
Tenía diez años cuando Sakura volvió a verlo propiamente; antes se habían cruzado en la calle un par de veces, sin embargo, ninguno había reparado en el otro. Sus madres se habían encontrado en el centro comercial y, cómo no, habían comenzado una larga charla acerca de sus vidas, maridos e hijos. Había mucho para contarse y poco tiempo para hablar, así que pronto concertaron una reunión para intercambiar nuevas recetas. Sin embargo, en estas nuevas citas entre amigas sus hijos no estaban ya incluidos. Sakura pasaba gran parte de su tiempo con su mejor amiga y vecina, Ino Yamanaka, así como en sus clases de danza folklórica y Sasuke gastaba el suyo tomando cursos de inglés, yendo al club de futbol al que pertenecía y evitando que su mejor amigo Naruto Uzumaki rayara las paredes de su casa. Por esto y otros contratiempos, las madres de ambos infantes no organizaron una reunión entre ellos. Si quisieran verse, Sakura preguntaría por Sasuke y viceversa.
Entonces, tras un par de meses de reuniones entre sus madres, las señoras decidieron organizar una cena conjunta. La idea había parecido mala para todos, especialmente para los niños Uchiha; Itachi tenía una novia a la cual no descuidar y Sasuke una dignidad qué mantener (recibir caricias y jalones de mofletes a su edad la hacían peligrar). Fugaku no era muy social y Kisashi tenía el don de incomodar a las personas después de su broma número cinco. Sakura estaba en medio de un proyecto de decoración de su casa del árbol que su padre había construido para ella e Ino, pero claro, las madres de los pequeños eran quienes llevaban los pantalones en la relación.
La cena se hizo sin mayores contratiempos un viernes por la noche. Las dos familias se reunieron e hicieron gala de sus mejores modales y cortesía. Hubo una charla agradable entre los adultos y, entre los más jóvenes, una camaradería amigable. Sakura era menos tímida, menos tonta cursi, más valiente y más firme. Sasuke, por su parte, era menos agrio, aunque continuaba siendo reservado, y respondía a cualquier pregunta que la niña tuviera, que no eran muchas; también tenía la cortesía indagar un poco sobre su vida o sus gustos y no convertir todo eso en una conversación unilateral. Itachi que era el más fuera de lugar ahí, se deslizaba entre la conversación de los adultos y la de los niños. Siempre tenía algo inteligente que decir o algún comentario ingenioso que hacía a Sakura reír.
Ni Sasuke ni Sakura mencionaron el incidente que los había convertido en mejores amigos durante unas semanas cuando eran más pequeños. Ya habían olvidado la mayor parte de los recuerdos de ese verano y Sasuke continuaba en la etapa donde creía que las niñas eran una constante molestia que transmitía piojos. Sakura atravesaba la faceta feminista de "las niñas son mejores que los niños". No quería ser más princesa y no necesitaba más un príncipe.
Pese a eso, Sakura tuvo un flechazo por Itachi esa noche. Sí, era demasiado grande para ella, pero eso no le impedía idolatrarlo. Estuvo pegada a él toda la noche, buscando su compañía y pidiendo su atención. Hablaba con él y para él, recalcando en todo momento que ella ya era una niña grande que podría casarse en cualquier momento (comentario por el que Itachi rió y Sasuke hizo cara de desagrado). Al final de la velada, los torpes coqueteos de Sakura no surtieron efecto y el adolescente de dieciséis años pensó en la niña como una hermanita postiza, no como en su futura esposa. Acarició su cabello como si de un cachorrito se tratase y se despidió de ella. Sasuke dijo un simple adiós. Ella se fue de allí con un par de ilusiones más y una sonrisa suave en los labios.
Tras el éxito de la velada, era esperarse que las familias se reunieran nuevamente, empero, eso no sucedió. Todos estaban muy ocupados para reunirse nuevamente y, cuando lo hacían, lo hacían por separado. Entonces perdieron contacto otra vez y Sakura no volvió a ver al que una vez fuera su príncipe encantador ni a su apuesto hermano mayor.
Entonces, tal vez Sakura ya lo había olvidado, pero Sasuke seguía siendo su primer amor y lo sería por siempre.
Oficialmente esta historia me deprime como escritora. Luego les cuento por qué, el punto es que estoy atravesando un horrible bloqueo de escritor con algunas de mishistorias, el segundo que atravieso desde siempre. Es deprimente y todavía yo de tonta voy a youtube y pongo una playlist de canciones deprimentes. Mátenme.
La extensión de capítulos va a variar dependiendo de la duración de los encuentros entre los dos protagonistas (en la adolescencia se extienden, alegraos).
Espero que les haya gustado este capítulo también y que estén contentos por la pronta actualización.
¡Besos embarrados de Nutella para todos!
:*
