Ugg.

Estoy muy molesta con Youtube, resulta que hoy que me inspire para hacer este nuevo capítulo a Youtube le pareció muy conveniente hacer que ponga mi nombre y al hacerlo perdí todas las canciones que llevaba recolectadas en una playlist y resulta que con esas canciones me inspiro para escribir mis fics, por suerte me acuerdo de varias canciones y las busque. Aun así que problema con Youtube…

¿Saben que se siente perder 220 canciones súper mega épicas y terminar con solo 80 de la original colección y otras 100 que no eran de la misma?

Y mis FAVORITOS Y MIS LIKES Y MIS SUSCRIPCIONES

Disfruten el capitulo lo hice con mucho sufrimiento y cariño 3

Atte. Athuria Pendragon.

**Capitulo 4**

**Los encantos de tu presencia**

Link tendido en la cama se encontraba durmiendo muy tranquilamente, con fiebre por su resfriado prematuro de aquella mañana.

La persona que cuidaba de él, tomo un pañuelo húmedo y lo coloco con mucha delicadeza en la cabeza del rubio.

El joven entre dormido y despierto se encontraba, no podía abrir los ojos con voz enferma dijo. – ¿Din eres tú?-

No hubo respuesta por la persona.

Un olor muy singular lleno la habitación y logro penetrar por la nariz constipada del joven enfermo, olor a tierra seca con carbón en llamas lleno de miel, tal vez olor a rosas.

-Beba esto.- Dijo una voz femenina que Link no reconoció. Con pesar el joven se levanto un poco para beber el liquido, con esfuerzos entre abrió los ojos y logro ver unas manos que le tendían el vaso para que bebiera, con eso basto para que el joven acercara sus labios y bebiera. El sabor era extremadamente horrible, mas el joven le dio poca importancia pues su paladar estaba descompuesto en esos instantes.

Después de vaciar el contenido, cerró los ojos y cayó nuevamente dormido a la cama. Escucho claramente como la persona colocaba el recipiente en su mesita de noche y se sentaba a su lado.

Link se sumió en un confortable sueño de fantasía. Sin molestias el joven descanso hasta despertar un par de horas después. Con menos pesar abrió los ojos lentamente, vislumbro una silueta femenina, de cabellera rubia, esta se giro al sentir que la mano del joven se movía.

-¡Pri-prin-princesa!- Exclamo Link con un gallo.

-Me alegra que se despierte con tantos ánimos.- Sonrió la joven tomando la mano del joven y bajando a su muñeca. Link indefenso y confundido se sonrojo, la princesa después de unos segundos soltó la muñeca del joven y dijo. –Parece que la fiebre ha bajado, pero por si las dudas.- Al decir esto apoyo su mano contra la frente de Link, haciendo que los nervios del joven nuevamente estuvieran por los cielos. –Si, la fiebre bajo. ¿Cómo se siente?- Pregunto la princesa mirando fijamente al joven.

-Um yo… estoy bien.- Link desvió la mirada de la joven.

-Que bueno.- Contesto la joven. –Ahora si no le molesta ¿podría beber esto?-

Sin dudarlo, sin hablar y sin mirar nada más que las manos de la joven con otro recipiente, acepto y bebió, era ese horripilante sabor de nuevo.- ¡Puag! Es horrible.- Protesto, pero dejo el recipiente vacio.

La rubia rio. – ¿No me va a preguntar si lo estoy embrujando? ¿Qué tal si es algún veneno?-

Link no lo había pensado, pero por la reacción de la joven princesa era una broma. –Pues siendo honesto no creo que se ese tipo de persona y además usted no necesitaría embrujar a nadie.- Inmediatamente como las palabras salieron por su boca se arrepintió el joven. Le dedico un cumplido a la princesa de Hyrule y eso le causaba mucha pena.

Mas la joven como la princesa que era actuó de la misma manera madura, le dedico una dulce sonrisa y dijo. –Supongo que pensaba que quien lo cuidaba era su hermana o ¿me equivoco?-

-Si… eso pensaba su majestad.- Hablo bajo el joven después de su atrevimiento. –Um quisiera saber donde se encuentra.-

-Pues al parecer Alexander quería hablar con ella, por lo visto su hermana ha atrapado la atención de mi padre y de mi prometido…- Casi sin cambiar el tono de voz pasivo, recalco "mi prometido" pero Link no se dio cuenta del minúsculo detalle. –En fin debe venir a verle en cualquier momento, pues me comento que usted casi nunca se enferma.-

-Si, bueno ahora si me permite preguntar ¿Qué era esa bebida?-

La mirada de la joven cambio un poco y tono de voz dejo ese minúsculo tono de perspicacia por un tono más alegre y sincero. –Pues.- Dijo con mucho orgullo.-Estudie magia medicinal, esa bebida acorto la duración de su resfriado, es por eso que insistí en venir a acompañarle hasta que se encontrara bien.- Sonrió nuevamente con sus mejillas rosadas.

Link sintió como si un golpe en el estomago le subiera el corazón hasta la garganta. Nuevamente le parecía que la joven era tan hermosa como un ángel y no pudo evitar sonreír junto con ella. Además que la misma princesa de Hyrule insistió en acompañarle, se sentía muy feliz aun sin saber muy bien porque.

Mas aquel momento fue interrumpido por una estruendosa entrada de Din a la habitación. La joven pelirroja grito. – ¡Link! Mi hermano holgazán ya se siente bien.- Salto a la cama y abrazo a su hermano.

-¡Din quítate de encima!- Se quejo Link empujando a su hermana.

-¿No puedo abrazar a mi hermanito querido?- La joven se aferro mas al cuello de su hermano.

-Esto no es abrazar.- Dijo jadeando. –Es asfixiar.- completo tomando un poco de aire.

-El amor asfixia hermano querido.- Bromeo Din.

La princesa algo sorprendida se aparto de la escena de hermanos y salió por la puerta sigilosamente.

-Entonces no quiero de tu amor Din.- Replico Link forcejeando con su hermana.

-Pero no solo mi amor asfixia, aunque no lo creas la joven que te ame no te dejara en paz.- Din reía al ver las caras de horror de su hermano.

-Entonces no me enamorare.- Grito Link.

Din rio más fuerte y dijo. – ¡Eso es imposible hermanito querido! ¿Verdad princesa?- La joven interrumpió la tortura de Link al ver que la joven se había ido. –Ah… Puede ser que la haya asustado un poco, es tu culpa Link. O puede ser que haya tenido algo más que hacer.- Dijo Din bajando de la cama de su hermano.

Link se decepciono un poco al ver que la joven se había ido, habían tenido un lindo tiempo juntos.

-Bien ahora que ya estás bien, vamos a la biblioteca.- Ordeno Din con una linda sonrisa.

-…- Link miro a su hermana con reprocho. -¿Así es como tratas a tu hermano que apenas salió de una enfermedad?

-No te hagas la víctima, ya descansaste lo suficiente, te espero afuera.-

Link suspiro, quito las cobijas de su cuerpo y se dio cuenta que no llevaba ninguna playera encima. Sorprendido se sonrojo y pensó. ¿Acaso la princesa me vio sin…? El chico soltó un grito ahogado.

Rápidamente se puso una camisa al azar y salió de su habitación.

Din divertida dijo. – ¿Y esos gritos de niña se deben a?-

-Nada que te interese, vamos a la biblioteca.- Dijo Link cortante.

-ju ju Que malo te ves cuando te pones en ese plan tan cortante.- Dijo su hermana aun riendo. – ¡Espérame!-

La biblioteca se encontraba cerca del jardín de la zona este del castillo, la joven pelirroja se perdió un buen rato entre las fuentes y los arbustos antes de ir a la biblioteca, Link tubo que obligarla a salir de ahí antes de que la joven se metiera a nadar a las fuentes.

Al llegar Din excitada por ver tantos libros acerca de la historia de Hyrule, corrió por cada corredor llenando sus brazos de libros. Link se sentó a esperar a que la joven terminara con la recolección de libros, el joven trajo su propio libro y comenzó a leer.

Diez minutos después Din apareció, mejor dicho solo apareció de la falda de su vestido a sus zapatillas, pues lo demás era cubierto por la montaña de libros que consiguió, todos y cada uno dedicado a Hyrule.

-Misterios y mitos de Hyrule… Yo pensaba que eras mucho más madura para creer en los cuentos de hadas…- Se burlo Link de Din.

-En vez de hacerme burla de un caballero y ayúdame… Ah cierto no lo eres.- Dijo Din poniendo los libros bruscamente en la mesa.

-Ah sabia que los volvería a ver aquí.- Dijo Zelda abrazando dos libros.

-Princesa…- Dijo en voz baja Link fijando su atención a la bella joven.

-Me alegra mucho que vuelva a juntarse con nosotros.- Dijo Din.- Puede que usted me ayude a entender la historia de Hyrule.-

-Estaré encantada de ayudar.-

Link soltó un soplido.

–Hmm te burlas por el titulo infantil de mis libros, pero sigues leyendo el mismo libro desde pequeño.- Se defendió Din del pesimismo de su hermano.

Link se sonrojo al instante e intento ocultar su libro, pero era demasiado tarde, Zelda tomo la palabra y dijo algo emocionada. –Ah "El viaje del caballero errante" leí ese libro como 3 veces de pequeña, creo que es un gran libro.-

-¡Ha! Ves Din.- Link triunfante sonrió.

-¿Dime que es lo que te gusta más de la historia?- La princesa se sentó enfrente de Link.

Link comenzó a explicar cuál era su afición al personaje principal del cuento y resulto que Zelda tenía una opinión más rebuscada pero casi igual que la de Link.

Din algo suspicaz miro a los jóvenes que muy cómodos entablaban una conversación, como si se conocieran de años. Además que a su parecer la princesa le daba mucho material a Link para que pudiese hablar con él.

La joven se sentó a un lado de la princesa y comenzó a leer, o eso pretendió que creyeran los jóvenes.

-Ah Din, ese libro no es muy bueno.- Zelda interrumpió su plática con Link. –Mejor dicho ningún libro aquí es muy bueno…-

-Pero si es la biblioteca Real ¿Cómo no puede ser bueno?- Dijo Din intentando desplazar de la plática a su hermano.

-Si, pero aquí lo mejor es trasmitir la historia de Hyrule por palabras, además el único libro que contiene las verdades de Hyrule está encerrado bajo llave.-

-¿Y porque no me dejas echarle un vistazo?-

-Pues porque el libro está perdido…- Dijo Zelda algo apenada por dar la noticia.

Din en vez de decepcionarse se emociono aun más. –Entonces aquel libro es tan importante que se ha perdido en el tiempo.- Los ojos rojos de la joven brillaban como un fuego avivado. –Que excitante ¿y no lo han buscado?-

-Claro que lo hemos buscado pero… es difícil seguirle el rastro a algo tan viejo.- Zelda se relajo por la reacción de Din.

-Ya veo…- Dijo Din tomando nota de cada palabra de la princesa. –Entonces es verdad… Hyrule es bastante mágico.-

-Pff Hyrule mágico…- Hablo Link después de haber sido apartado por su hermana de la agradable conversación con la princesa. –Solo tu hermana mía podría creer semejante cosa, hay bastantes misterios pero eso no significa que este sea el mundo mágico que imaginas… Aquí las cosas no son cuentos de hadas.-

La princesa sorprendida por las palabras de Link, dijo rápidamente. –Pero si tú eres Hylian…- Link al oír esto aparto la mirada de las jóvenes y soltó un sonido de incomodidad. -¿Cómo puedes… ser tan cruel al hablar de tu país de origen?-

-Déjelo princesa, es un amargado.- Dijo Din al ver que Link no contestaría. –El ha sido así desde que llego a la casa de mi padre. Nunca quiere hablar de Hyrule y por eso estoy aquí leyendo libros…-

-¿Pero porque?- Insistió la princesa en preguntar.

-Por… su infancia, la vivió aquí en Hyrule, me comento que vivía cerca de los bosques perdidos y los volcanes del desierto.-

El semblante de la princesa obscureció y evito mirar a Link que a su vez se levanto y dijo. –Voy a dar una vuelta.- El joven salió por la puerta agachando la mirada.

-Princesa… ¿usted sabe algo de ese lugar?- Din esta vez lucia preocupada, sentía que había metido la pata.

-Tu hermano tiene buenas razones para no querer hablar de su pasado… Te sugeriría que no lo molestes con el tema, no quiero decir nada pues siento que el debe ser quien te hable sobre ese lugar.- Dijo la princesa seriamente.

-Entiendo…- Din estaba irritada pues nadie le quería decir que sucedía con el pasado de su hermano. ¿Qué podía ser tan malo que hasta la misma princesa de Hyrule justificaba la actitud infantil de su hermano?-

-Bien…- Hablo una vez mas Zelda. – ¿qué es lo que quisieras saber sobre Hyrule?-

-Dígame ¿Que fue primero la diosa Hylia o las tres diosas?-

-Bueno por lo visto no estás tan perdida en cuando a la historia, pues sabes de las diosas, además de que te llamas como una de ellas.-

-Si, la diosa del poder… Me ha dicho mi padre.- La joven se apeno un poco.

-¡Ah ya veo!- Se emociono la princesa.

La plática entre las jóvenes fue bastante amena. Mas la princesa en su mente aun tenía la expresión de dolor de Link al oír hablar a su hermana sobre Hyrule, su conciencia no permaneció tranquila durante toda la plática. Sentía que debía de hablar nuevamente con el joven, sin la presencia de su hermana.

Dieron las 7:30 la luz de la luna comenzaba a iluminar el cielo de Hyrule, la princesa le propuso a Din que fuera a cenar, que continuarían hablando mañana por la mañana.

La joven pelirroja pregunto si ella no tenía hambre y la princesa negó muy segura pero temía que algún sonido de su estomago emanara en aquellos instantes.

Después de convencer a Din y esperar a que se alejara lo suficiente de la biblioteca, la princesa camino rápidamente hacia la habitación de Link. Al llegar no toco ni pidió permiso para entrar, pero Link no se encontraba ahí.

Asustada por no encontrar al joven, le busco en cada habitación, de cada corredor. Al final se asomo por un balcón y logro vislumbrar que el joven se encontraba en los jardines cercanos a la biblioteca.

La chica sintiendo su corazón estallar, corrió a toda velocidad a donde el joven se encontraba. Paso entre los rosales y un par de fuentes, en la fuente más grande fue a encontrar a Link.

-¡Link!- dijo la princesa en voz alta pero moderada para no ser escuchada por alguien más.

El rubio volteo y miro a la princesa, con ojos tristes musito. –Princesa… supongo que se ha sorprendido por enterarse de que parte de Hyrule vengo.-

-Y justifico tu comportamiento.- Dijo la princesa benevolente. –La verdad me sorprende que seas…- La voz se corto de la joven.

-¿El único que sobrevivió?- Completo Link. –creo que cualquiera estaría sorprendido.-

-Debes odiar Hyrule…- Dijo la princesa en voz baja.

-Lo odio.- Afirmo Link.

-Entonces ¿Qué haces aquí?- Pregunto la princesa acercándose un poco al joven. -¿Por qué aceptaste que Alex te trajera aquí? ¿Acaso fue por tu hermana?-

-No lo sé, no lo hice solo por mi hermana.- contesto Link sin apartar la mirada de los bellos ojos azules que le hipnotizaban. –La verdad, Hyrule contiene muchos encantos, lo único que temo al estar aquí no son mis recuerdos. Sino enamorarme de algo que me haga quedar.-

-Respeto tu forma de pensar, no diré nada a Din.- Comento la princesa algo apenada si la luz no hubiera sido tan tenue Link habría podido vislumbrar el sonrojo de la joven. –Me retiro.- Dio la vuelta y comenzó a caminar.

Más Link la detuvo con una pregunta. -¿Por qué se preocupa tanto por mi princesa?-

La princesa se detuvo en seco, tomo su tiempo para responder, se giro, con la tenue luz Link vio que la joven le miraba intensamente, con la voz monótona de siempre la joven contesto. –Yo me preocupo mucho por los demás, es mi naturaleza.- La joven hizo una leve reverencia y dijo.-Buenas noches.- Y salió rápidamente de los jardines.

Link después de un par de horas abandono el jardín y fue a su habitación, pensativo. Llego y nuevamente se quito todo para dormir, esta vez cerró las puertas del balcón con todo y cortinas. Se tiro en la cama y nuevamente no podía dormir no exactamente por su odio a Hyrule, esta vez sus pensamientos se enfocaban a su mayo miedo, enamorarse de algo… o mejor dicho de alguien. Que tal vez y solo tal vez ese alguien podría ser la mismísima princesa de Hyrule, Zelda.