Bueno… quería agradecer sus reviews :D de verdad anima ver que haya personas a quienes les guste lo que escribes . y gOgodAnE… amé tu música de suspenso xd
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-¿Dónde estamos? –preguntó Eren, sin dejar de contemplar el hermoso valle que se extendía a sus pies, lleno de flores de todos colores y formas, muchas desconocidas para él.
-Estamos en una cadena de montañas que los antiguos habitantes del exterior conocían como "montañas del alba"
-hmm…
-haah –dijo el otro, cansado por la larga noche en vela que había pasado vigilando. Sacó de unas alforjas a su izquierda un libro que se notaba era muy viejo, ya que estaba todo gastado y las letras de su portada no se distinguían- mira esto –dijo hojeando en busca de algo. Se detuvo ante un mapa –Armin me lo dio. Al parecer pertenecía a sus padres, y en él hay grabados mapas de ciudades fuera de los muros, caminos, refugios, huertas, castillos y ríos.
Eren tomo el libro y lo observó con la boca abierta ¿ARMIN TENÍA ESE LIBRO? Y lo peor de todo ¡NO SE LO HABÍA DICHO! El libro mostraba un diminuto mapa, en la esquina derecha de las páginas estaba marcada la puerta oeste del muro de maría, y hacia la izquierda había marcas de castillos, y la cadena montañosa donde estaban, con una "x" marcando el lugar donde estaba la cueva. También se veían dibujos de ríos y pueblos no muy lejos de donde se encontraban.
-Esto es asombroso… -murmuró. Se olvidó de las otras preguntas que iba a hacerle al sargento, la contemplación del libro y sus mapas y textos lo absorbió por completo, y pasó gran parte del día revisando mapas y leyendo.
-oí, Eren. –Escuchó a su espalda – Tienes que comer algo. Partiremos luego del anochecer.
Eren abrió los ojos de sobremanera, a pesar de que consideraba obvio que no estarían para siempre en esa cueva, y mucho menos con un obsesivo compulsivo por la limpieza (que por cierto, había limpiado una esquina de la cueva y se había asentado allí), pero no pensó que partirían tan pronto.
-¿qué? ¿Estás sordo? –Gruñó Rivaille, algo molesto –ven a comer algo. Es una orden. MUÉVETE.
-… h-hai – balbuceo Eren, al tiempo que se paraba y corría hasta Rivaille, quien le alcanzó un tarro de lentejas- ¿Sargento?
- ¿Qué? –Aún se oía molesto
-¿Por qué hace todo esto?
-…- Pareció pensarlo un poco, pero respondió fríamente- tu meta es la misma que la mía, si te salve fue solo por conveniencia propia, para mis propósitos. No necesito a legiones completas que mueran en esta batalla, necesito a alguien que pueda librar y ganar sus batallas, y confío en que tu ayuda es indispensable para erradicar a los titanes, sin que quede uno vivo.
Eren estaba perplejo. El sargento no solía hablar así, el JAMÁS hablaba así, el era fiel a sus compañeros y soldados, jamás partiría así, abandonando a todos. Pero viendo su expresión, no se atrevió a cuestionar la verdad de su respuesta, parecía ser que incomodaba al sargento, así que prefirió cambiar el tema.
-¿Dónde iremos?
-Esta noche partimos a un pueblo ubicado a 58 km de aquí. Creo que se llamaba Crisom. Estaremos ahí dos días, debemos recolectar más alimentos y agua para los caballos
-¿Y luego de eso? ¿Vagaremos por todos los pueblos? –dijo Eren, algo preocupado de alejarse demasiado de los muros.
-En cierta forma, si… de acuerdo a los mapas, hay una ciudad subterránea a muchos km al oeste de aquí. Buscaremos refugio allí y dejaremos pasar un tiempo antes de volver, lo suficiente como para que las cosas cambien dentro de los muros, o encuentren la manera de acabar con los titanes. Además, al parecer no muy lejos de allí hay un pueblo de los bosques del que, según lo que me explicó Armin, se dice que provienen los titanes. Debemos tener extremo cuidado –miró a Eren, clavando sus ojos en los del otro, cosa que hizo temblar a Eren, y bajó la vista a su tarro de lentejas sin acabar, y Rivaille bajó la suya y murmuró –no quiero que le ocurra nada a alguien tan importante, mocoso.
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La hora de partida se acercaba, y Eren preparaba los últimos detalles de su partida y ensillaba los caballos, mientras Rivaille recolectaba agua para el viaje nocturno.
-Sargento –dijo de pronto Eren, sin dejar lo que hacía, mientras que Rivaille levantaba la cabeza para mirarle – No hemos visto ningún titán desde que llegamos
-Obviamente. –Dijo Rivaille, como si fuera lo más obvio del mundo –todos los titanes cercanos a los muros huelen a las personas dentro de ellos, por lo que todo titán que merodee cerca de aquí, irá hacia los muros.
-¿Y por qué no hacia nosotros?
-Pues… porque solo somos dos, y con la concentración de personas en las murallas nosotros no llamaremos su atención. Al menos, no por ahora.
-oh –fue todo lo que respondió Eren.
Los caballos estaban listos para partir, cargados con todo lo que traían, más las cantimploras llenas de agua que Rivaille había recogido.
-Bien… ¿ya nos vamos? –dijo Eren, al tiempo que se adelantaba. Pero una mano cogió sus riendas
-shhht… no te muevas –le habló
Tomando la mano de Eren junto con las riendas, hizo retroceder los caballos hasta ocultarse tras una roca, desde donde vieron a una pareja de titanes de cerca de 15 metros avanzar delante de ellos. Era inesperado, Rivaille no consideraba encontrarse con titanes durante la noche, además, en el lugar donde se encontraban no podrían utilizar su 3DMG para defenderse, lo que los colocaba en una gran desventaja tras la sorpresiva aparición. Entonces, recordó las palabras de Hanji; "los titanes de 15 metros pierden actividad luego de 3 horas sin luz solar" maldita sea. Lo había olvidado. Como fuera, tenían que salir de esta, y rogar a todos sus dioses por no encontrarse con más titanes en el camino durante la próxima hora y media, por lo que tampoco podía dejar a Eren transformarse y atraerlos. Maldijo aún más su suerte cuando el enorme titán empezó a caminar hacia la roca tras la que se escondían, seguido por el otro. Pensó en huir con los caballos, pero por el peso que transportaban, rechazó la idea. Comenzaba a sudar frio, estaban en una grave desventaja. Dirigió su mirada a Eren, quien estaba atento a los pasos del titán, y sus ojos brillaban por la adrenalina. Volteó hacia los titanes. Definitivamente, él lo protegería, lo había decidido desde el momento en que lo salvó la primera vez en el juicio, ese mocoso era especial –desenvainó sus espadas- especial para él.
-¡HAAAAA! – Gritó al tiempo que saltaba desde detrás de la roca a enfrentar a los titanes, notando a 3 nuevos miembros en el grupo titánico – ¡no pondrán ni un dedo sobre Eren malditos demonios! – dijo para sí, y se abalanzó sobre ellos.
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bueno he ahí la conti :P espero que fuera de su agrado
