Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la maravillosamente talentosa Sra. Stephenie Meyer, mis historias solo son para desahogar el impulso de lanzarme sobre Edward aunque este casado (lo siento Bella) C:

Summary: Cuando ya no te queda algo seguro a lo cual aferrarte, cuesta volver a creer en las personas, aunque vengan a ti con una sonrisa tímida y una mirada pura.

Pueden poner su playlist para este capítulo:

Someone like you – Adele

Never let this go – Paramore

Breaking down – Florence and the Machine

Pieces – Sum 41

Warning Sign - Coldplay

Irrevocablemente en casa

Me pareció escuchar el sonido de una voz suave, como si me cantara, arrullándome. A pesar de todo sabía que no era real, sabía que esa voz se me hacía demasiado familiar y una ilusión al mismo tiempo. Mi madre no existía hace más de cuatro años y por ende, ella no podía estar cantándome para dormir.

Igual mantuve mi aparente calma.

Bella, cariño, ya debes despertar – ese susurro no era de mi madre, ahora era más claro y es verdad que se parecía, pero no era el de mi madre.

Abrí los ojos asustada, seguro estaba teniendo esos sueños raros de nuevo.

Hola, Bella. Soy Esme, tu tío Carlisle tuvo que salir, soy su esposa.

Me quedé estática, tío Carlisle no me dijo que se había casado, ni siquiera me dijo si me podía quedar con él, pero seguramente ya estaban por pedirme que me fuera.

Yo, no quiero importunar – dije por fin, sintiéndome más débil de lo que mi voz demostró. – Seguramente ya debo irme ¿no es así?

¿Qué? – su rostro mostró una mueca de dolor – No, Bella claro que no. Te quedarás con nosotros, claro, si tú lo deseas.

Quise llorar, agradecer, incluso hasta abrazar a Esme tan fuerte como cuando abrazaba a mi madre por decirme algo tan dulce pero me quedé allí, sin moverse, procesando la información con cierto temor.

Era verdad que Esme era la esposa de tío Carlisle, pero por más que el fuese la persona más amorosa y comprensiva que conocía, incluso la única en la que confiaba al no tener a mis padres, tuve miedo, porque ya había confiado en palabras parecidas y ahora tenía las consecuencias marcadas en mi piel.

Yo… no, no sé qué decir. Es muy amable de su parte darme cobijo, pero en serio no quiero molestarlos con mi presencia.

Esme iba a contestarme algo, pero en ese momento una vocecita irrumpió en la sala, donde ambas nos encontrábamos.

Ma… mama mama. – Se dirigió a Esme. Una pequeña niña con rizos dorados y belleza inquietante.

Rose, hola bebé. – la pequeña se arrojó a los brazos extendidos de su madre. – Te voy a presentar a alguien. – la nena aplaudió mientras aun balbuceaba cosas ininteligibles. – Esta hermosa señorita es tu prima Isabella. – la pequeña me sonrió mientras yo dije.

Solo, Bella.

Bea… - balbuceó y logró sacarme una sonrisa, de esas que ya no me salían, una natural, en respuesta a la ternura que transmitía su intento de hablar.

Rose me miro con ojitos soñadores y me extendió sus pequeños brazos. Respondí estirando los míos y sonrió mostrándome sus hermosos hoyuelos.

Le agradas mucho Isa… digo, Bella. Rose no confía tan rápido en la gente a pesar de ser tan pequeña.

¿Cuántos años tiene?

En unas semanas cumple dos.

Eres tan pequeña, y tan hermosa.- le dije sonriéndole, ella rió como si le hubiese contado un chiste muy bueno. Parecía un angelito tierno, y me recordó a tiempos remotos, cuando mi madre me hacia morritos mientras estudiaba en el kínder, incluso en la primaria.

Quería jugar con Rose un rato pero aun no tenía claro nada de nada, así que decidí esperar a mi tío para decidir qué hacer.

Bella, yo entiendo perfectamente que tienes dudas, y quiero que sepas que puedes confiar en mí para lo que sea necesario. Cualquier cosa. – al ver la sinceridad que emanaban sus ojos cuando me hablaba no pude evitar notar que definitivamente mi tío sabía escoger. Esme me recordaba a mi madre, buena y sincera.

Nos pasamos la mañana conversando, cocinando, jugando con Rose. Me contó acerca de sus hijos, porque tenía otro más aparte de Rose, uno mayor que yo, y aunque era su hijo adoptivo, tío Carlisle lo había aceptado muy bien.

Él ya no vivía con ellos porque hace un año había empezado a estudiar como interno en una escuela secundaria en Europa. Le apasionaba la música, y lo inscribieron en una escuela muy importante allá para que pudiera perfeccionar su técnica musical, aún cuando le faltaban dos años para terminar su secundaria. Entonces este sería su último año en preparatoria, aunque siempre pasaba las vacaciones con ellos.

Yo estaba segura que reprobaría este periodo, pues llegaba tan distraída a clase que no podía resolver después los exámenes. Mis maestros se mantenían al tanto de mi progreso porque sabían que yo había llevado las notas más destacadas del salón, hasta el año en que fallecieron mis padres. Ahora me sentía un cero a la izquierda, aunque entendía de que me hablaban los profesores, el haberme vuelto tan introvertida me hacía quedarme callada, como si alguien dominase mi voz. Y se sentía terrible, como si no pudiese respirar.

Necesité de varios minutos para dejar de auto compadecerme, ahora ya no volvería a ese lugar que me tenía aterrada. No lo haría, así Carlisle y su esposa me dejaran de lado, yo no volvería ni aunque me prometieran no encontrármelo allí. Jamás lo haría.

Mientras que esperamos a tío Carlisle escuche hipar un poco a Rose, y me acerqué a su corral.

¿Qué pasa Rosie? – pensé que me respondería al menos con un quejido. – ¿te lastimaste cariño? – estiré mis brazos en su dirección - Ven aquí, eso es. Muéstrame que pasó contigo.

Estiró su manita y me enseño el raspón que había en la cara interna de su codo. Le di un pequeño beso y la balanceé con cuidado.

Busquemos una bandita ¿sí? todo estará bien. - ¿Dónde se habrá metido Esme? Ella no se despega de su bebé por tanto rato.

¿Qué haces con mi hermana y husmeando en mi casa?

No tiré las banditas que aparecieron en ese instante porque tenía miedo de tirar también a Rose, pero me asusté con el tono de molestia notoria en aquella voz.

Te hice una pregunta. – sentenció- ¿Es que acaso también eres sorda?

No me salían las palabras, y menos con el tono autoritario y enojado con el que me hablaba, y yo que creí que podía hablar con alguien que no fuese conocido.

Yo… eh. Soy Isa Isabella Swan y esto, tus padres…- fue lo único que balbuceé sin siquiera mirar a la cara al dueño de aquella entonación que me asustaba.

¿Edward? – la emoción no se podría disimular menos en la voz de Esme – ¡Oh Dios hijo eres tú!

La expresión de desconcierto y enojo que mostró el hijo de Esme hasta hace unos segundos atrás fue cambiada casi automáticamente por una sonrisa dulce cuando ésta se lanzo a sus brazos extasiada. Sentí verdaderos celos de semejante muestra de afecto maternal, no me había dado cuenta hasta ese momento que falta me hacía un abrazo como ese.

La lágrimas se desbordaron automáticamente de mis ojos, y Rose acarició mi rostro. Negué con la cabeza debido a su repentino asombro. A veces los pequeños se dan cuenta del dolor que uno lleva sin necesidad de nada más que observar, lastimosamente yo no cabría en ese círculo familiar, aunque quisiera. Y no quería.

Se nota que me extrañaste ma. Yo también, pero igual no me habías contado nada de… - eso fue lo último que alcance a oír antes de salir dejando a la pequeña Rose en el corralito.

Tenía miedo, muchísimo.

Lo único que podía pensar para alejar el dolor de la pérdida de mis padres era que si él me encontraba ya no tendría tiempo ni para gritar de seguro me golpearía rápido para llevarme a donde él sabía que podía, y luego…

Las imágenes de lo sucedido la última vez que eso paso me hicieron temblar, no podría con aquello otra vez, ya no, así que lo mejor era huir, escondiéndome cuanto se pudiera, donde sea, debajo de las piedras si fuera necesario.

De pronto choqué con algo o alguien y entre en pánico. ¿Qué hago si es él? ¿qué hago?

Bueno este primer capítulo (que se ha demorado una eternidad) se lo dedico a mi preciosa Annie (Mikathevampire) por su apoyo y palabras hermosas… y por su amenaza de si no seguía con el fic… Ya vería jajajaja

Me ha costado un poquito hacerme algo de tiempo entre el horror de estudiar para el último examen del primer ciclo y demás pero ya estoy de vuelta. Ojala y se puedan dar una vueltita por mis demás fics. Dentro de unos días estaré subiendo el primer capítulo de Todo Lo Que Siempre Quise … Hablando de ese OS les agradezco a las hermosas lectoras que me dejaron su rr y a las que me han agregado a sus favoritos en este último mes.

Sin más les vuelvo a invitar a pasarse por el resto de mis historias.

Que estén muy bien y sigan leyendo.

Ah!

PD: Le agradezco también e infinitamente a Valerya y por recibirme como su Beta. Las quiero muchísimo chicas!

C:

Ahora sí, un abrazo de oso.