Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la maravillosamente talentosa Sra. Stephenie Meyer, mis historias solo son para desahogar el impulso de lanzarme sobre Edward aunque este casado (lo siento Bella) C:
Summary: Cuando ya no te queda algo seguro a lo cual aferrarte, cuesta volver a creer en las personas, aunque vengan a ti con una sonrisa tímida y una mirada pura.
Pueden poner su playlist para este capítulo:
Coldplay - Fix you
Incubus -Dig
Revelaciones
¿Vivir en la ignorancia o conocer algunas verdades que podían lastimar? ¿Perder su amistad o sentirme libre por ser completamente transparente? Preguntas y más preguntas, una tras otra más catastrófica que la anterior.
Edward estaba sentado en un sofá frente al mío.
Yo fui la que eligió sentarse lejos, al menos así no sentiría la lejanía en incomodidad en cuanto necesitara su espacio para procesar toda la verdad.
Terminé la poca cantidad de agua que quedaba en el vaso que había traído para mí, hace unos segundos. Tío Carlisle estaba arriba hablando con su esposa y revisando si Rose seguía durmiendo.
Inspiré tan profundamente como lo permitió el nudo en mi garganta.
¡La hora había llegado!
- Tengo… -soné algo ronca y casi forzada, debía ser porque aun quedaban sollozos por salir- Edward. No sé exactamente por dónde empezar, pero voy a pedirte por favor, que si tienes alguna duda o algo no te parece lo suficientemente claro, me lo digas. –él asintió.
- Gracias.
- Bella-interrumpió lo que iba a decir- quiero que sepas que para mí todo esto significa muchísimo. Demasiado. Tú eres parte importante de mi vida ahora, tanto como Rose, mi madre o Carlisle. Eres y significas mucho más que una mejor amiga, y te prometo que te diré lo que quieras saber, si tienes alguna duda de mí, lo que sea. Gracias a ti, por confiar en mí para todo esto. Debo añadir que si hay algo por más mínimo que sea de lo que aún no te sientas cómoda para decirme, no hay ningún problema, yo te entiendo. No quiero que te sientas ni forzada y en la obligación de contarme nada que no quieras. No está bien ¿entiendes? Y Bella… te quiero. Muchísimo. Sin importar lo que me digas, te quiero. –Mis ojos inundados clamaban su liberación, este chico iba a hacerme llorar de felicidad, y jamás creí que eso fuese posible. Es que hay palabras que te marcan mucho más que un tatuaje, que son de por vida, que te definen y Edward acababa de pronunciarlas para mí. No podía ser más feliz ni pensar que iba a cometer un error por que decidí contarle mi pasado. Aunque era realmente contradictorio que me sintiera tan contenta con las circunstancias.
- Edward –la emoción me dominaba- yo… yo también te quiero –no soporté la lejanía, me fui directo a sus brazos. Fue un caluroso apretón a mi corazón, agradable y tierno.
- No me siento obligada para nada Edward. Solo necesito dejar ir todo esto. Ni siquiera tío Carlisle sabe todo lo que siento. Confío en ti más que en nadie y sólo me sentía así con tu padre. –no le di opción a replicar nada y empecé a decirle todo.
- Cuando mis padres murieron, hace casi cuatro años, tu papá estuvo de viaje por Europa y no pudo llegar a casa conmigo así que fui a parar con la familia Black. Billy Black es el último de los hijos de Rebecca y Matt Black, era viudo cuando mis padres murieron y como era el mejor amigo de mi papá se ofreció a cuidarme. Debo decir que cuando mi mamá estaba cerca Billy, éste se comportaba muy extraño, yo diría que hasta nervioso, no legué a saber porque hasta hace un año, pero debo contarte primero el resto. Bueno al grano, mi madre no terminaba de aceptar la relación de Billy y mi padre, pero tampoco forzó que se separaran simplemente se sentía algo incómoda al tenerlo cerca. –me intenté calmar, la emoción algo desbordante de hace rato e hacía hablar sin respirar, demasiado rápido- En fin, mi papá había tramitado un documento de orden de apoderado y lo puso a Billy como tal, a mi cargo si algo llegaba a ocurrirles. Juro que todo fue demasiado sospechoso cuando me detuve a pensarlo con calma ¿Cómo sabía i papá que estaban en posible peligro? ¿Por qué no lo dijo? y si era por no asustarme ¿Por qué no eligió a tu padre como mi apoderado? No fue sino hasta una ocasión, muchos meses después de dejar de llorar y sufrir demostrativamente que escuché una discusión de Billy y su madre cuando bajaba a estudiar en su living "esa niña no es tu responsabilidad" –decía" ¿por qué no se la entregas a quien debe hacerse responsable? Tu deber es con nosotros no con hijos de desconocidos" Edward yo te juro que Rebecca jamás me trató mal es más era muy atenta y cariñosa, aguantaba sin reproches mis histéricos llantos de madrugada, me cantaba para dormirme ¡era maravillosa! Pero me di tremendo baldazo de agua helada al escuchar esa reacción tan horrible. Se notaba su desprecio hacia mí de un modo tan claro… nunca comprendí por qué detestaba tanto mi presencia para que intentara forzar a Billy a que me "entregue" a quien sea. Bueno, en ese entonces decidía averiguar un poco y Billy e pescó en plena búsqueda. Ese día me sacó de la casa de sus padres y me llevó a donde vivió con su esposa –la difunta- y… me abofeteó, me gritó y me dijo que jamás debía rebuscar entre sus pertenencias, que ese no era mi asunto. –Edward me apretó a su lado- Yo sólo quería encontrar la respuesta de quién era el supuesto verdadero responsable de mí, no quería nada más, porque aunque no encontré nada, me sentí como si estuviese haciendo algo peor, como si fuese a descubrir algo horrible o demasiado importante para él que no debía ver, o al menos eso fue lo que me demostró su reacción. Me trató horrible, y no pude hacer nada. Le temí como no he temido a nadie. Me dejó llorando allí y se encerró en su habitación. Ese día marcó el principio de un infierno, y yo apenas lo creía. Mi cuerpo había procesado y hasta aceptado que tenía mucha culpa de lo sucedido, me ardía la mejilla y los oídos de todos los gritos que había escuchado viniendo de él, pero mi mente estaba como embotada, desconectada de mí misma, no me creía nada. Lloré hasta que me quedé dormida en el sofá. Por la mañana cuando desperté, Billy me observaba fijamente y me encogí en aquel sofá incómodo.
- No, cariño no temas –pronunció suavemente logrando que me quedase quieta en mi sitio, me daba miedo hasta respirar- Lamento lo que pasó ayer, en serio. Jamás creí que yo fuese capaz de… -allí caí en la cuenta de que lo que Billy había estado observando era exclusivamente mi rostro, pues sentí un dolor punzante apretar mi mejilla.
- ¡Luce horrible! De veras, de veras lo lamento tanto, no pasará de nuevo, jamás. –se acercó y abrazó mi cuerpo rígido. No quise creerle pero en el fondo lo hice, mientras curaba mi rostro que había quedado magullado con el golpe, y cumplió su promesa hasta que… -Edward parecía imaginarlo todo a la perfección, mientras narraba cada cosa. Solo hasta ese momento me di cuenta que estuve llorando, pues había mojado su camiseta- Lo siento, no pretendía arruinar tu ropa…
- No digas tonterías, esto es lo de menos –me observó fijamente, pero no como Billy, en esos ojos verdes no había odio. Levantó su mano y acarició mi mejilla, la misma que Billy golpeó por primera vez hace cuatro años, y luego la besó.- Lamento que nadie le haya dado su merecido aun, y lamento mucho más que nadie haya podido defenderte hasta ahora. -¡Oh Edward!
- Gracias, significa mucho para mí, todo esto. –intenté calmarme- ¿continúo?
- Sólo si tú quieres…
- Está bien –sequé un poco mi rostro con las manos antes de proseguir- Al cabo de unas semanas de gran confusión de mi parte y de que intentase llevar todo a la normalidad de nuevo, llegó tu papá. Hablé con él durante lo que me pareció muy poco tiempo, él simplemente era mi mejor amigo y la única familia verdadera que me quedaba, lamentó no haber estado conmigo todo el tiempo sobretodo con todo el dolor que sentía al no tener más a mis papás, entonces decidió que iba a hablar con Billy para solicitar un permiso (como era mi apoderado) e irme a vivir con él una temporada.
Salté de emoción cuando me lo contó, al menos sería un mes estando juntos y yo realmente extrañaba a tío Carlisle, estar sin él no había hecho más que ponerme demasiado claro cuan sola estaba. Fueron momentos realmente difíciles. Pero todo se derrumbó, Billy se negó argumentando que Carlisle se la pasaba trabajando y no tendría tiempo suficiente de atenderme ni cumplir con el rol de padre pues no sabía de qué se trataba. En ese momento me di cuenta de algo, él tuvo un hijo, pero no quise preguntarle, era demasiado personal, y estaba segura –al menos inconscientemente- que no se tomaría el tema tan ligeramente. Casualmente unas horas después Carlisle recibió una llamada importante, y debía regresar a su trabajo lo antes posible, tenía una emergencia que no podía aplazar, o su paciente moriría. Lo llevamos al aeropuerto, Matt y yo, porque Rebecca y Billy se despidieron de él en casa. Cuando regresamos, no entendí nada, el Billy que nos esperaba –frío y distante- no era el mismo que se había despedido cariñoso y cordialmente de Carlisle; casi inmediatamente reconocí el tono de ira contenida en sus ojos. No me podía creer lo que pasaba pues él se había movido tan rápido y tan empeñoso. Mis cosas no estaban por ningún lado en esa casa y cuando iba a preguntarle, Billy me apresuró a salir de allí diciéndoles solamente a sus padres que podían contratar a quien sea para que les asista en casa. –Edward dejó de respirar en ese instante, como si su cuerpo predijera que lo peor (al menos hasta ese momento) venía en mi relato. Tuve que pausarme, suspirando profundamente- Billy… me golpeó muy fuerte. Hizo que prometiera que jamás volvería a sentir preferencia por alguien que no fuese el, que le llamase papá y me advirtió que si contaba algo de lo ocurrido en ese momento a Carlisle o a cualquier otra persona, se encargaría personalmente de que no volviese a ver la luz del día. Me dejó allí… en su living de nuevo, con un labio roto sangrando, la cabeza adolorida pues caí al piso en una ocasión que me empujó, y el trasero magullado de los azotes que me dio con su cinturón, quedé tirada en aquel piso frío toda la noche, pero no hubieron disculpas o remordimientos al día siguiente. –terminé esa parte entre susurros algo ininteligibles y sollozos cargados de pena y sufrimiento. Revivir todo aquello era un verdadero infierno, no me apetecería hacerlo de nuevo, pero me sentía casi liberada a pesar del dolor.
Miré dentro de sus ojos, con los míos aun llenos de lágrimas, a pesar de su estoico silencio, se habían escapado muchas lágrimas, mi dolor también le había afectado. Sin embargo podía ver a Edward con odio en sus ojos, furia contenida y malsana destruyendo su imagen de hermoso ángel. El odio destruiría todo por cuanto -estaba convencida- había luchado.
- No llores, estoy aquí ahora –le consolé.
- Quiero… -sonó ronco- realmente deseo matar a ese animal, Bella. En serio, no es más que un… -acallé su cólera con mis dedos en sus labios.
- Una vez me enteré de algo terrible –argumenté- algo sumamente denigrante que le hicieron a una compañera de mi clase hace un par de años, deseaba que el culpable pagara con la muerte, que se fundiera en el infierno, pero la que se llenó de odio, destrucción y sufrimiento también, fui solo yo, y por supuesto todos los que nos indignamos después de oír aquella aterradora historia que culminó con la muerte de aquella niña, pero me enseñó que con odio no ganaba nada. Te ruego que no digas algo así, la muerte no es algo de lo que tú debas encargarte ni tampoco alguien que se crea dueño el mundo. Cuando nos ponemos en el plan de jugar a ser Dios, siempre terminamos mal. Sólo Él puede con todo, nadie más. Es tan sabio que estoy segura que lo hará pagar todo por lo que ha dañado y más por lo que ha destruido.
- No creo en Dios. –sonó convencido
- ¿Crees que el diablo y el infierno existen?
- Eso es real, Billy Black es un claro ejemplo de eso.
Si crees en uno no puedes dudar del otro, son justo lo contrario, por eso inseparables en concepto. Los seres humanos venimos al mundo a buscar el bien y nos descarrilamos porque no nos damos cuenta de los abundantes y claros signos que nos guían hacia allí. Solo con Dios pude salir del odio que me ataba a Billy, al asesino de Jessica –mi compañera de la que te hable hace rato- y de todo por lo que me sentía culpable sin serlo. Él y la memoria de mis padres son lo único y suficientemente fuerte para hacerme resistente a todo eso, gracias a ellos he llagado aquí, tengo una familia que me ama, tío Carlisle, tía Esme, Rose y tu. No creo que haya más prueba de Dios que ustedes como el hecho de haberme puesto en su camino. Los amo y no hay nada que me haga pensar que no ha valido la pena todo el camino que he recorrido. –lo abracé fuerte, aquellas palabras habían, simplemente, fluido para mí, pues solo eran verdad, mientras Edward parecía verme con admiración sopesó todo aquel monólogo.
Después de un rato, en el que supuse sopesaba mis palabras dijo:
- ¿Quieres saber porqué no creo en Dios, Bella? –ese pregunta me tomó con la guardia baja ¿me contaría porque no dejaba que nadie se le acercara?
- Solo si te sientes listo.
- Estoy listo, Bella –asentí dándole algo de aliento.
- Soy adoptado, ¿eso lo sabías no? –aunque fue en tono de retorica asentí nuevamente- Bien, Esme me rescató de mi madre biológica –¡Oh Dios Mío! Yo creí que era huérfano como yo- Ella, Camile Elizabeth Masen, nunca me quiso a su lado, fui un estorbo siempre, pero le servía como ayuda con mi padre, un hombre con dinero, con futuro y con esposa. Camile me usaba para que Edward McCarthy, mi padre biológico, le diese una pensión para que ella mantuviese la boca cerrada acerca de mi procedencia. Sin embargo, Edward no tenía idea de en que realmente usaba su dinero. Obviamente no era en mí. Y lo descubrió de la peor forma, un día que se suponía no llegaría aún a dejar el dinero de siempre me lo encontré un par de calles más abajo de donde viví con Camile, como no me conocía decidí seguir mi camino, pero se quedó mirándome cual si fuera un fantasma. "y ni siquiera vas a decirme hola" me vio muy triste y el dolor de sus palabras me afectó solo un poco. Yo lo había visto antes a hurtadillas cuando iba a casa de Camile pero jamás preguntó por í, por verme o siquiera pidió una foto, simplemente se limitaba a llegar dejarle el dinero a Camile, y largarse. "¿no tienes frío? Si apenas estas cubierto, y ¿Por qué estás tan delgado y pálido? Elizabeth debería alimentarte mucho mejor, le doy lo suficiente para que no te falte alimento o vestido… iré en este instante a hablar con ella" quise –o al menos una parte de mi lo hizo- salir detrás de él a impedirle que subiera o al menos inventarle alguna mentira para que solo se fuera pero mis acciones y mis palabras se atoraron en mi garganta, todas estaban atascadas en mi. Lo demás pasó muy rápido, yo subí a la casa después y Edward McCarthy estaba viendo aterrorizado la escena con la que había crecido prácticamente. Encontró a Camile inyectándose algo en el brazo. Había un "amigo" de ella medio borracho en el único sofá del living y un par de líneas blancas en la mesa. Edward pareció volverse loco, le gritó hasta de que se iba a morir y agregó que regresaría con un abogado lo antes posible. Camile me vio entre confundida y enojada, se acercó tambaleando y me empujó al sofá al lado de sus amigo que ni se inmutó cuando choque con su cuerpo "eres un imbécil, ni para eso sirves ¿acaso no podías largarte y ya? ¿Ahora qué mierda haré? ¡Ese bastardo de tu padre no me dará un jodido centavo!" y me golpeó hasta cansarse. La puerta se había quedado abierta, así que todos los vecinos escucharon aquello, Esme estaba allí, se acercó a la escena y me llevó con ella. Edward volvió como había prometido y Esme le gritó que también había sido culpa suya por lo que yo pasé. El abogado de Edward le propuso quedarse conmigo, con mi custodia, y mamá no lo dudó. No supe de Camile hasta el año pasado, la mataron. De Edward no me interesa saber nada –solté todo el aire que no sabía estaba conteniendo. Ambos estábamos destrozados por esos fantasmas, pero no nos habíamos dejado amilanar por las circunstancias que nos había tocado vivir. Entendía perfectamente mi dolor porque también era el suyo, ahora lo veía claramente. Lo apreté a mi lado.
- ¡Oh Edward! Yo… lo siento tanto. Pensé que mi vida había sido un infierno pero la tuya… -me largué a llorar por el horror que había pasado. No podía creer como su madre jamás le había dado al menos un poco de amor, si era tan sencillo confiar en él y más aun amarlo ¿acaso había estado ciega esa mujer? ¿o no tenía corazón? Probablemente esa era una razón fuerte para no creer ni en Dios ni en nada. ¿Cómo una madre no puede querer a su hijo?
- No Bella, no lo sientas. A mí solo me golpeó esa ocasión. A ti… estoy seguro que más de las que me has contado.
- Pero a mí… -¿Qué iba a decir? ¿mis padres si me amaban?
- Losé Bella, tuviste padres maravillosos, no me molesta que lo digas, al menos con eso consigo algo de calma en mi corazón, saber que tu vida no siempre ha sido un infierno antes de venir aquí. Es grandioso saber que no siempre Billy Black destrozaba tu vida. No te sientas mal por eso, ahora los tengo a Esme, a Carlisle, a Rossie y a ti. Son lo que más me importa. El pasado ya no existe más. Soy muy feliz así, con ustedes.
¿Cómo tener la fe suficiente para lograr que un desconocido llegue a tu vida? Si era completamente normal y entendible que tuviese cuidado con las personas que lo rodeaban, que se aislara. De cierta forma intenté ponerme a mí en su lugar, imaginarme una madre como la suya. No podía, las sonrisas y el cariño de mi adorada madre no se podían borrar o cambiar con nada. Sin poder contenerme otra vez lloré, en silencio, pero con el corazón mil veces más dolorido por conocer la versión nueva y trasparente de la vida de mi amigo. Mi mejor amigo. No tenía ni idea que vendría después de esto per si sabía con total certeza que este sentimiento tan fuerte y poderoso que nos unía no se rompería de ninguna manera.
DISCULPENME!
Si me he demorado un buen! Pero les aseguro que he tratado de apurarme todo lo que me dió el tiempo libre que me quedaba. Les mando un abrazote y las espero en "Que tu ¿QUÉ?" a las que se pasan por allí. Un millon de gracias por su rrs sé que no los he contestado en el capi anterior y me disculpo también con eso. Las amooooooooooooooooo
Preguntas, reviews, lo que sea aquí estoy, y también en el Fb.
C:
Ale!
