Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la maravillosamente talentosa Sra. Stephenie Meyer, mis historias solo son para desahogar el impulso de lanzarme sobre Edward aunque este casado (lo siento Bella) C:
Summary: Cuando ya no te queda algo seguro a lo cual aferrarte, cuesta volver a creer en las personas, aunque vengan a ti con una sonrisa tímida y una mirada pura.
Pueden poner su playlist para este capítulo:
Don't Speak – No Doubt; Chasing Cars - Snow Patrol; Don't you worry Child – Swedish House mafia; Jar of hearts - Christina Perri; Lies - Marina and the Diamonds
Chapter 10: Vale la pena intentar si se trata de ti
Edward's POV
Era ella, la niña que se había quedado huérfana hace unos años, de la que mis padres no dejaban de hablar, Dios. Sé que ni siquiera soy creyente pero ¿Porque carajos tenía que llegar yo justo en ese momento y encontrarla? ¿Porque la asusté?
¡Agh! Detestaba hacer eso, sé que no ando pegado a las personas a menos que sean mi familia, apenas y me junto con mis compañeros del Instituto y eso pero, ¿porqué demonios no me medí? Y si no regresaba, papá no me lo perdonaría… y yo tampoco.
Isabella Swan, era apenas una chiquilla sin gracia. Quiero decir, era linda, si es que la tristeza personificada puede serlo, y estaba entusiasmada viendo a mi hermanita cuando llegué pero cuando le pregunté qué hacía reculó con tantas emociones mezcladas en sus ojos, que no quedaba ni rastro de alegría, por suerte madre apareció y me distrajo, aunque claro, luego ella ya no estaba en ningún lado.
- Tal vez subió… -me dijo mamá no muy convencida.
Ella misma fue a constatarlo, pero nada, la chica había huido.
Me sentí peor que mierda, ¿Qué le iba decir a mi padre?
Madre se desesperó un poco, hablo de un hombre que jamás había oído y llamó a Carlisle, pero no contestó. Casi me pateo yo mismo por no tener tacto.
Luego me contó que había pasado con Bella, en general solo me lo recordó, ya que Carlisle se desvivía contándome de su Bella esto, su Bella lo otro. El dolor que sentía por no haber estado con ella en su orfandad.
Cuando regresó, de la mano de mi padre se encogió de nuevo y me odié. No quería que las cosas fueran así. Tenía suficiente mierda en su vida al haber perdido a sus amorosos padres como para que yo llegase con la mía y termine por estropearla.
Almorcé tenso después de ofrecer mis disculpas sinceras, me sentía obligado a componer su tristeza por alguna razón. Y Carlisle habló de algo que me indicó la forma correcta de buscar una salida para ese camino.
Me ofrecí a darle tutorías en cálculo y letras, estaba muy atrasada. Quise preguntar la razón pero me abstuve. Lo que me desencajó en ese momento fue el último comentario de mi padre "además así no tendrás que salir demasiado" ¿acaso era de las que se buscaban problemas? No lucía así, pero bien dicen que las apariencias engañan, sin embargo Bella se limitó a mirarle con agradecimiento.
Con el paso de los días la notaba aferrarse al hecho de estar siempre que podía con Rose, de a pocos mis padres iban amándola con locura, al menos mi madre, porque papá la idolatraba. Estaba celoso, mucho.
Ella no podía venir de la nada a desaparecer el amor que ellos me daban. Estaba siendo un llorón, en realidad mis padres no se quejaban de mí ni me hacía a un lado por Bella, solo le daban atenciones con más delicadeza. Si es una chica y todo pero no quiero una hermana más, ya tengo una.
Por otro lado estaba en una encrucijada, ella no se portaba mal conmigo o con mis padres, apoyaba a Esme hasta en la cocina y lo hacía de maravilla. Además que mi hermanita era su adoración también.
Con los días me di cuenta que era tristeza, la más grande que llevaba a cuestas y miedo. Yo quería saber que era, o a quién le temía pero ella estaba tan concentrada en sobrevivir que me limité a observarla. Siempre quería estar lejos de mí, además.
- Chicos, Rose y yo debemos salir un rato, Carlisle probablemente llegue a casa hasta las siete, así que no serán interrumpidos mientras estudian. Les traeré helado, o lo que deseen comer…- hoy por fin empezaría a darle las tutorías- ¿Qué sabor te gusta, Bella? – madre cuestionó.
En una conversación sencilla yo hasta me hubiera reído, pero hoy debía iniciar con el pie derecho con ella, decirle a solas cuan tremendamente jodido estaba por asustarla, no quería que las cosas fuesen de mal en peor. Quería que supiera cuanto lo sentía.
Le expliqué todo después de estudiar, era tan buena y captaba tan rápido que no entendía a ciencia cierta porque se había atrasado en clases, aunque no estaba seguro si podía preguntar.
Antes de dar por terminada nuestra tutoría, le pedí un segundo para hablar. Era el momento. Debía dejarle claro cuánto lamentaba haberla asustado, haberla herido con mi indiferencia también. Terminé explicándole lo más sinceramente posible mi posición y hasta se escaparon los sentimientos ocultos. No sé qué me hacía para desatar en mí el aire de sinceridad que explotaba en mi pecho. Simplemente le dije que sabía que debía odiarme por haber sido un asno con ella.
Contrario a mis expectativas era ella la creía que la odiaba. Solo en ese momento me di cuenta de la baja autoestima que tenía, no porque se limitase a asentir cuando mis padres lo pedían o porque se quedaba la mayor del tiempo en silencio sino por cómo reaccionó al momento en que le dije la admiración que sentía por ella, por su forma de afrontar el dolor.
- ¿Estás hablando en serio? –Conseguí decir- Yo no puedo odiarte. Aunque a veces quisiera… -No pensé eso antes de soltarlo, y vi el reflejo de sus orbes marrones apagarse y luego encenderse repleto de ira. Otra vez la estaba cagando.
- No, Bella, yo no quise decir… -debía arreglarlo ipso-facto- escucha Bella, eres tan… eres realmente como un tipo raro de persona, de esos que crees que ya no existen. Eres tan maravillosa que he estado encontrarte un defecto para dejar de creerte irreal. Solo quise decir que admiro tu fuerza. Eres todo lo que mis padres o cualquier otro desearía como hija. Estaba celoso, demasiado, pues a fin de cuentas ahora eres como… como mi hermana –lamentablemente, al final, cuando vi a donde se dirigían mis palabras recapacité pero ya habían salido, me reproché mentalmente. Acababa de decirle cuan celoso me sentía… genial.
Ella estaba petrificada por lo que parecía una eternidad… y cuando volvió en sí misma, se lanzó a abrazarme.
Sus cálidos bracitos me envolvieron dulcemente aunque también eran fuertes. Me perdí allí, primero no sabía qué hacer y luego devolví su abrazo como si fuese lo más natural del mundo, me sentía bien.
Ella parecía llorar en silencio un momento y nos separé un momento, solo un poco. Ese día empezamos a ser amigos.
Ella era una personita tan dulce, tan correcta. Me sentía como si la conociera desde siempre, sin ninguna cosa que dañe nuestro continuo estado de ¿felicidad? ¿calma? Bueno una mezcla de ambos sentimientos.
Esa relación se hacía más fuerte día con día, pero aun no me contaba nada de su pasado y yo empecé a preocuparme. Aun en momentos se quedaba demasiado callada. Intenté comprender de cierta manera sus silencios, perder a tus padres debe ser muy jodido y más si es a los dos a la vez. Eso sin contar que ellos la amaban de verdad, tal y como era.
Algo que yo no había tenido, pero que no venía al caso en este momento. Estábamos realmente felices en casa, Rose irradiaba alegría a cada momento, intentaba pronunciar claramente lo que sea que Bella le enseñara. Ella estaba ayudando mucho en su desarrollo.
Y luego estaba el hecho de que Bella no era solo una amiga para mí, sin embargo tampoco era una hermana, debía tratarla así, porque puestos a ser honestos, eso era lo que Esme y Carlisle estaban buscando, una nueva hija a la que amar.
Y yo estaba confundido, pero hasta aclararme no la iba a confundir a ella también así que me dediqué a abrazarla fuerte siempre que podía, a sonreír por tonterías, a pasar la mayor parte del tiempo con ella y Rose, jugando, contándoles historias, a veces perdiendo el tiempo. Solo estábamos allí pasando el rato. Siendo lo más felices que podíamos.
Un día cualquiera después de haber estudiado ya lo suficiente como para que tuviera un examen con resultados honorarios, le pregunté si quería ir conmigo a Port Ángeles. Sin dudar dijo que si ya que mi padre la había convencido antes que era muy bueno para ella distraerse, ver más allá que solo las paredes de la casa. Quería ver una película, tomar algo por allí y quién sabe pasearnos sin darle mucha importancia al tiempo. Aunque ya tenía dieciséis cumplidos no tenía auto, no me llamaba la atención aun conducir, soy raro supongo. Así que tomamos el autobús que nos llevaba directamente a la ciudad.
Como no encontramos nada interesante en cartelera, decidimos pasearnos por todos lados, vimos de todo en las tiendas de arte que encontramos abiertas, y después almorzamos unas enormes hamburguesas que estaban deliciosas. Bromeamos acerca de eso, y nos reímos muchísimo, era tan sencillo estar con Bella. Fácilmente olvidaba cualquier cosa.
Hablamos de Rose y de su pronto cumpleaños, justo después de que quisiera pasar a ver unas hermosas muñecas en una tienda de antigüedades, ella parecía un poco sorprendida cuando le dije que no faltaba mucho para el evento. Luego me preguntó mi cumpleaños, no era una fecha que me entusiasmara demasiado pero con ella las respuestas fluían sin problemas. Luego recordé que Carlisle me había dicho la fecha en que nació. Trece de Septiembre… era bueno para recordar fechas, lo había aprendido de pequeño.
Y de repente, su rostro quedó frío y yo ya había avanzado un poco nuestro camino al paradero del autobús a casa.
Juro que el terror que había visto en su rostro solo me hacía recordar el mío propio muchos años atrás.
Me aterraba, me cagaba de miedo.
Entonces regresó el camino hasta el último lugar en que compramos y buscó los servicios. Hablaba desesperada, sus ojos parecían querer salirsele de las órbitas y miraba en todas direcciones intentando pasar desapercibida.
No entendía nada pero me estaba transmitiendo un túnel de regreso a mi infancia con su actitud. Podía sentir que respiraba miedo en todos lados. Sin embargo, ella parecía más que inquieta hasta que nombró a quién la había cuidado cuando sus padres murieron, pensé que estaba buscando como verlo y no como huir. Fue desastroso notar que era terror lo que sentía cuando le pregunté porque no quería saludarle.
Sus ojos lucían más alarmados y vivos d los que podía recordar haberlos visto nunca y sus fosas nasales se expandieron, la sangre parecía que no vivía jamás en sus ya nada sonrosadas mejillas, y el rictus de su postura me decía demasiado.
Era él a quién temía, y no quería imaginarme porque.
Hello there! Espero que no estén muy enojadas por dejarlas colgadas tanto desde la ultima vez que subí un capítulo en este fic, vengo para decirles cuanto las quiero por seguir allí. y claro para escuchar sus opiniones... Yo particularmente ODIO al salvaje, estúpido, malnacido que es Billy. Espero que pronto lo agarren, y que no me odien a mí por seguir esta ruta en la historia pero verán que todo tiene una razón.
¿Que tal el primer Edward POV? ¿Alguien se lo esperaba? No estoy segura que tan bien se lo han tomado, pero quería hacer una especie de recuento en medio de esta odisea. Ojala lo disfrutaran. tampoco aseguro si es o no el unico Ed's POV, veremos que tal aceptan este.
Espero que se encuentren muy bien. Las amo, mucho. Por favor cuénteme sus teorías, locuras, que odiaron del capi si es el caso, lo que sea, me gusta leerlas.
Ale!
Cumplimos un año desde la primera publicación de "Te Quiero a Ti" el 31 de Julio ¡Felicidades, para ustedes y para mi aunque ya haya pasado tanto!
PD: ya estoy avanzando el siguiente capi!
Otra cosa... no quiero parecer mentirosa, pero este fic será el unico en el que trabaje a conciencia en estos ultimos meses al menos hasta terminarlo porque ya terminé mi otra publicación yayyyyyyyyy! Besos ;)
