Al día siguiente, las clases pasaron tranquilamente para nuestros chicos, y al finalizar los tres esperaron a Ryohei y Kyoko para ir donde Yamamoto. Una vez se sentaron todos Rebborn iba a hablar cuando le interrumpió Gokudera
-un momento, donde están esos dos impresentables!?-
-Mukuro ya los sabe porque se lo dije ayer y Hibari-san…no quiso venir-explico Tsuna
-que querías decir bebe-sonrió Yamamoto como siempre
- he decidido dar a Tsuna un entrenamiento especial así que nos vamos por un mes-todos se sorprendieron sobretodo de lo serio que estaba el arcobaleno- no os preocupéis, no hay ningún enemigo al acecho, aun así debéis seguir entrenando como siempre
-decimo permítame acompañarle como su mano derecha-Rebborn dio una patada al peliblanco
-no digas tonterías, Tsuna debe hacer este entrenamiento solo, tardaremos más o menos un mes, eso era todo, -el bebe comenzó a beber al igual que todos pues se había convertido en una fiesta de despedida para el castaño, ryohey comiendo "al extremo", Gokudera en un rincón deprimido por no poder ser una buena mano derecha mientras Yamamoto reía por su actitud las chicas jugando con lambo e i-pin mientras el castaño miraba a su familia, Rebborn se puso a su lado en la mesa
-estas triste Tsuna?-el castaño miraba a una mesa donde solía sentarse cierto prefecto-si no quiso venir no es tu culpa, y deberá aprender por las malas si sigue así-dijo serio el bebe
-ya lo sé, pero me molesta-frunció el ceño
-diviértete Tsuna, mañana nos iremos temprano-el bebe sonrió y fue con Bianchi para que le diese de comer mientras el castaño fue a animar a Gokudera y divertirse con su ahora familia hasta bien entrada la noche
Era jueves y esa mañana iban Gokudera y Yamamoto caminando hacia la escuela después de haberse despedido de su castaño amigo, por eso mismo Gokudera iba deprimido con un aura oscura rodeándole mientras a su lado Yamamoto iba feliz por poder pasar tiempo a solas con el peliblanco
-decimo…ya le extraño, pero no le defraudare, entrenare hasta la extenuación-puso una pose heroica mientras de fondo se veían las olas romper
-jajajaja, no deberías sobresforzarte o Tsuna se preocuparía-Gokudera volvió a deprimirse
-ni siquiera sé lo que quiere el decimo, no merezco ser su mano derecha!-iba a correr pero Yamamoto solo lo detuvo y lo fue arrastrando hacia la entrada
-ya, ya, no dramatices tanto, con que te lo tomes con calma Tsuna se alegrara
-no hables como si conocieses al decimo fanático del beisbol! Decimo, no sé si aguantare sin usted por tanto tiempo-seguía agitándose mientras el moreno reía a pleno pulmón, todo siendo observado por un intimidante moreno desde la puerta de entrada, cuando ambos chicos pasaron por delante suyo ni siquiera le dedicaron una mirada siguiendo a lo suyo, lo que molesto al otro, aunque no supo el porqué de esa molestia
El resto del día paso monótono y aburrido, al igual que el viernes, solo que en esta ocasión Yamamoto arrastraba a un aun deprimido Gokudera a su siguiente clase cuando frente a ellos se paró el presidente del comité disciplinario seguidos por un chico y una chica de aspecto de pandilleros que habían llegado ese mes
-quieres algo Hibari?-pregunto serio Yamamoto sorprendiendo al peliblanco
-donde está el herbívoro, va contra las reglas saltarse clases
-serás!, el decimo hizo una reunión donde explico que-Yamamoto puso su mano ante él para detenerle mientras miraba serio al moreno frente a el
-Hibari, Tsuna nos informo del motivo de su ida ayer por la tarde en una reunión a la que rechazaste ir, así que ahora no tienes ningún derecho a preguntar nada acerca de él, a demás, no tendría que interesarte un simple herbívoro ¿no?-todo esto dicho con su máscara de asesino y con una frialdad increíble-Hayato vámonos-cogió del brazo al otro chico antes de que pudiese siquiera decir algo, pues la sorpresa de ver a Yamamoto enfadado se lo impedía
-quien se habrá creído ese para hablarte así Hibari-dijo la chica con su aguda voz
-y el otro parece un foco de problemas-el otro chico iba a seguir pero no pudo cuando Hibari le detuvo
-cállense o los morderé hasta la muerte-se dio la vuelta y fue directo a la azotea solo, para pensar. Una vez llego se subió sobre el tejado de la caseta donde estaba la puerta para recapacitar sobre las palabras del otro chico
-"por que me importa el herbívoro?, no me importa, solo que está rompiendo las reglas y merece ser castigado…ni que hubiese sido tan importante esa estúpida reunión"-sin darse cuenta había alzado la mano del anillo para contemplarlo, pero cuando fue consciente de ello solo se molesto mas consigo mismo-"que demonios me está pasando!, ese maldito herbívoro se ha ido metiendo poco a poco en mi vida y no me gusta eso, no puedo dejar que siga desmoronando mi mundo"-se levanto molesto para ir a la sala del comité y sentarse en su mesa, justo en ese momento llegaron los dos chicos de antes
-que fue eso Hibari?-pregunto la chica-que coño te ha pasado este tiempo
-no sé de que me hablas
-joder Hibari-ahora hablaba el otro chico-has cambiado tío, y no te has dado ni cuenta-el moreno le miro con dureza-el vivir entre herbívoros te ha convertido en uno de ellos?-sonrió triunfante cuando el moreno le estampo contra la pared con sus tonfa
-como me has llamado?-le miro con una mirada asesina, a lo que el otro chico solo trago duro pensando en cómo salir de ahí
-si no es verdad lo que digo demuéstramelo-un golpe en su estomago le hizo caer al suelo pero el otro le agarro del cuello
-vuelve a decir eso y te matare, entendiste?-el chico solo asintió siendo tirado al suelo de nuevo, mientras Hibari volvió a su escritorio viendo hacia la chica que estaba sentada en uno de los sofás
-entonces te parece salir a cazar a algunos imbéciles esta noche-dijo sonriendo
-mph-ambos chicos se miraron y decidieron salir pues sabían que su antiguo jefe saldría con ellos aunque fuese solo para pasar su mal humor
Cuando oyó cerrarse la puerta Hibari decidió irse a su casa
Una vez llego a ella se ducho para despejarse, al salir del baño pudo ver sobre la mesita el anillo del guardián de la nube que le entrego Sawada, lo cogió para verlo de cerca, recordando todo lo que había ocurrido desde que era dueño de este, las peleas estaban bien pero …no merecían la pena si con ello dejaba que esa pandilla de herbívoros, sobretodo Sawada, se meten en su vida lenta pero imperturbablemente, fue a tirar el anillo a la basura pero antes de soltarlo, sintió que no podía, aun así, volvió a mirar el objeto en su mano, y decidió meterlo en un cajón, desde ese día había decidido volver a ser el de antes de esta estupidez que ni el mismo supo porque acepto
