Odio a los ricos, hermosos, jugadores de quidditch búlgaros
Bueno todo empezó cuando este cegatón me dijo que el rico, famoso, jugador búlgaro de quidditch Victor Krum estaba escribiéndose cartas de amor con Hermione- dijo Ron
¡Era una broma tarado! – Grito Harry – además nunca dije que le había escrito cartas de amor a Hermione, te lo juro Hermione nunca dije eso.
Harry levanto las manos ante la mirada asesina de la chica.
Pues como el macho que soy tenía que defender mi honor y recuperar a mi mujer – continuo Ron orgulloso inflando su pecho
¿Tu honor? Tú no tienes honor - dijo Fred
Ni siquiera tienes calzones propios – dijo George
Tampoco eres un macho – dijo Ginny
NI SOY TU MUJER – dijo Hermione enfurecida, que su cabello se veía más esponjoso que de costumbre, parecía un gato enojado cuando se eriza.
Déjenlo hablar – dijo Sirius con una sonrisa - quiero saber que más paso- agrego emocionado.
Estoo… en que me quede… así, le mande una carta dejándole en claro que se alejara de Hermione porque si no, lo iba hacer trocitos, he iba a hablar con mi amigo Kingsley, el primer ministro de magia, para que no lo dejara entrara nunca más al país – sentencio
Ronald Weasley – dijo la madre del muchacho- ¿Cómo osas amenazar a alguien con el ministro de magia?
Pero saben lo que me respondió ese idiota – dijo Ron ignorando a su madre – me dijo que era un bueno para nada, que Hermione estaba conmigo por pena, que soy tan estúpido que me tatúo micropufs.
Los gemelos entraron en tal ataque de risa que tuvieron que esperarlos 10 minutos antes de poder continuar.
¿Qué demonios es un mircropuf? – pregunto James.
Cuando Harry se los explico Sirius y su padre estalló en carcajadas Lily los tuvo que callar.
Pues saben lo que le dije a es hijo deee…. Su mamá-dijo Ron evitando la grosería al ver a su madre- pues le dije que mi mejor amigo, el gran Harry Potter, domador de hipogrifos, ganador del torneo de los tres magos, el terror de los dragones, el niño que vivió, el que mato a voldemort, que tiene tatuado en el pecho un colacuerno húngaro le iba a sacar la mierr…coles, ahora Harry despeja tu agenda para el próximo sábado que nos vamos a Bulgaria.
Yo lo mato ¿Dónde está mi varita? – pregunto Harry rebuscando sus bolsillos
¿Buscabas esto? – Pregunto Lily con la varita de Harry en mano – no vas a matar a nadie, y menos a tu amigo, James deja de apostar.
Pero Lily ya voy 50 galeones a Harry, además no tiene nada de malo ¿verdad canuto? – pregunto James.
Si si claro, 60 a Hermione – apostaba Sirius, mientras Hermione estaba encima de Ron con las manos en su cuello evitando que respire.
Hermione coff coff ayuda coff cofff- decía Ron con voz ahogada.
Cuando Ron empezó a ponerse azul, James y Sirius tuvieron que jalar a la muchacha, mientras que ella peleaba en los brazos de los dos hombres tratando de librarse de su agarre.
Ronald Weasley en este momento nos vamos a Bulgaria a terminar esta tontería – dijo agitada la chica- vas a pedirle disculpas.
¿Yo? ¿Disculpas?- pregunto Ron horrorizado
Sino lo haces te voy a poner una araña dentro de tu ropa – amenazo la castaña
Pues más vale que busques una porque… guaaaa quítenmela – gritaba Ron mientras corría en círculos quitándose los pantalones donde Hermione le había puesto la araña.
El estallido de risa de todos hizo que Harry liberara esa sensación de furia que tenía, pero la imagen de ver a sus padres y a Sirius reír de esa manera, le dio a él una fuerza increíble por primera vez se no se preguntó ¿Cómo sería vivir como un persona normal? Sino que él lo estaba sintiendo.
La hora del almuerzo pasó de manera rápida en la que se gastaba bromas, por parte de los merodeadores; a Harry por tener novia; a Ron por su ropa interior con corazoncitos y halagos por la comida.
Harry ¿te comente la razón por la que querrías venir conmigo a patear el trasero de ese idiota? – pregunto Ron mientras comían.
Harry pretendió no haber escuchado, no quería que Hermione le pusiera una araña en sus pantalones, el también estaba con ropa interior poco adecuada para que todos lo vieran.
Le mando una carta a Ginny – dijo Ron – la estaba invitando a salir.
¿queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?- grito Harry mientras se levantaba de golpe, con la cara blanca como el papel.
Miro a Ginny, tratando de ver si era verdad, pero le sorprendió verla tan calmada.
Entonces ¿es verdad? – pregunto harry
Hay harry no hagas tanto escándalo, es solo una carta – dijo Ginny tratando de apaciguarlo- si hiciera caso a todas las que me mandan…
¿Qué? ¿Quién te mando más cartas? – pregunto Harry. Sentía que la sangre se le subía a la cara, Ginny era suya, había tenido que matar a lord voldemort simplemente para poder estar en paz con ella, ningún jugador búlgaro se la iba a quitar, por más guapo que fuera.
Pues Dean Thomas, Colin Creevey, Seamus Finnigan, Ernie MacMillan, Zacharias Smith, Draco Malfoy, Blaise Zabini…..- enumeraba la chica con los dedos.
¿Draco Malfoy?- preguntaron todos al unísono, mientras Ginny asentía como si nada.
Paren, paren- dijo James levantando las manos- porque el niño se llama dragón, tan feo es, o sus padres simplemente son muy malos.
Se llama Draco – explico Sirius – y es algo así como mi sobrino, es el hijo de Lucius Malfoy.
¿malfoy? – preguntaron Lily y James
Harry ignoraba todo esto, estaba pensando seriamente como ir a Bulgaria. Estaba enojado con Ginny ¿Por qué no se lo dijo? Él había escuchado a varios tipos diciendo que era muy bonita, pero jamás escucho que le mandaban cartas. Se volvió a sentar y se sumió en sus pensamientos hasta que…
¿Ron de donde sacaste esa ropa interior? – Pregunto la señora Weasley – no recuerdo habértela comprado.
Ron se volvió escarlata- pues me la regalo Lavander por mi cumpleaños cuando todavía salíamos.
Parecía que una bomba hubiera estallado en la cocina de los Weasley's, y las carcajadas solo hicieron que Ron se avergonzara más.
Tú de que te ríes- pregunto Ron señalando a Harry – si Lavander te regalo unos de una snitch.
Harry se quedó pasmado, mientras que todos volteaban a verlo, vio la sonrisa maliciosa de Sirius, James y los gemelos, así que antes de pensárselo mucho, salió corriendo con los demás detrás de él.
Harry ven que queremos verlos – gritaba Sirius riéndose.
Solo una miradita Harry – gritaba james.
Harry siguió corriendo, en el intento de evitar que sus pantalones revelaran su ropa interior.
Justo tenía que habérmela puesto hoy- pensó el muchacho.
De repente, al dar la vuelta a la casa, choco contra los gemelos, que lo agarraron por debajo de los brazos, mientras que llegaban los demás. Los merodeadores empezaron a quitarle los pantalones, pero para su suerte llego Lily, que con un movimiento de la varita los lanzo a diez metros de Harry.
Nadie va a avergonzar a mi hijo, si le gusta tener ropa interior un tanto rara, pues hasta yo le voy a regalar una - sentencio la mujer sin poder ocultar la sonrisa.
Harry llego al departamento entre enojado, avergonzado y feliz, se encerró en su cuarto tratando de poner sus ideas en orden, tenía que matar a Victor Krum, eso era un hecho, como se atrevía a ofrecerle a Ginny salir con él, ¿Por qué Ginny no le dijo nada de las cartas?, descubrió que hedwing estaba en su jaula así que decidió su plan.
A eso de las 5p.m. Sirius llamo a su puerta, entrando malhumorado y mojado, con James detrás de él riendo.
Harry vamos a comprar otro colchón.
Te dije que no te compraras el de agua- dijo el muchacho, si bien los primeros días fueron difíciles escuchando a Sirius quejarse de su cama inútil, pensó que al final se acostumbraría.
Pues mira tú que ya le había empezado a cogerle cariño, pero cornamenta tenía que hacer el idiota- señalo a su padre que muy sonriente levanto un gran cuchillo.
Harry estallo en carcajadas al entender la situación.
En la tienda
Canuto mira esto – gritaba james por la tienda, mientras que Harry se escondía de la vergüenza parecían dos niños gritando, corriendo y probando todos los colchones de la tienda.
Este colchón tiene para hacer masajes- gritaba entusiasmado el padre del chico.
Los dos hombres se echaron en la cama
Hhaarrrryyy ven a probarlo esta buuueeennniiisssiiiimoooo –gritaba Sirius temblado.
Harry salió de la tienda todo abochornado, empezó a caminar sin rumbo, cuando lo vio.
Peter Pettigrew, Harry se quedó paralizado, el acababa de salir de un callejón, lo siguió entre la muchedumbre, pero era tanta que cuando llego a donde había creído verlo ya no estaba. Harry se sintió un tanto decepcionado de no poder verlo, entonces, un ambulante se le acerco, trato de venderle algo pero lo ignoro.
Maldita rata, dijo que lo vendería muy rápido- murmuro este
El muchacho se volvió a ver al hombre y lo que vendía, tenía un montón de baratijas sin ningún valor en especial excepto una… era el guardapelo, el horrocrux, aquel que en algún tiempo atrás había contenido un pedazo del alma de Voldemort, la única diferencia es que no se encontraba.
¿De dónde consiguió eso?- le pregunto al vendedor.
¿Te interesa? Pues cómpralo – respondió. Cuando sonrió pudo observar que le faltaban dietes en su boca y que debía rondar por los 70 años el anciano – 10 galeones, nada menos ni nada más.
Harry no tenía dinero, estaba acostumbrado que Sirius pagara todo, porque no lo dejaba a él, o consiguiera las cosas gratis.
Si me esperas a mañana te daré 20 galeones- dijo el muchacho en el intento de convencerlo, el hombre se lo pensó mucho.
Bien muchacho te lo guardare por 30 – y le tendió la mano sucia – y te responderé todo lo que me preguntes.
Harry la sacudió cerrando el trato y el hombre desapareció, Harry volvió a la tienda consumido en sus pensamientos.
Harry ¿Dónde estabas? Cornamenta consiguió un colchón gratis- declaró Sirius sonriente, pudo ver a su padre hablando muy entusiasmadamente con la vendedora que reía tontamente.
James se acercó a ellos muy sonriente – dos colchones que hacen masajes al precio de uno, ahora volvamos a casa antes que tu madre se dé cuenta que volví a correr con cuchillos, que mate a la cama de Sirius, inunde el pasillo, manche las paredes y rompí una lámpara.
¿Cómo has hecho para romper la lámpara?- pregunto el muchacho
Pues con eso trate de parar a canuto cuando intentó matarme por desinflar su cama- declaro sonriente mientras Sirius lo mataba con la mirada- parecía perro rabioso hasta le salía espuma por la boca.
Ambos hombres salieron de la tiendo discutiendo, pero Harry solo podía pensar en el medallón.
Hola chicos disculpen por tardarme mil años en escribir el capítulo pero ya saben los estudios y la falta de inspiración (la flojera ¬¬).
Espero que les guste el capítulo gracias por los reviews, prometo escribir más seguido (¬¬ sino me vuelvo a olvidar)
XD los quiero gracias y sigan leyendo…
