Advertencia: alguna que otra mala palabra, lo que está entre corchetes [] lo están pensando

El ambiente era algo tenso, algo perturbador, pero nada nuevo, simplemente la mirada analítica del adorable hombre analizando cada uno de sus movimientos, pero nada de qué preocuparse…

Eren terminó de comer primero y se dispuso a retirarse, ya por costumbre sabía que Levi siempre se quedaba hasta el último momento para luego limpiar y ordenar todo como era su manía, pero esta vez cuando saludó en forma de despedida al sargento, éste le pidió que lo ayudara en el comedor. La escusa fue "Hoy hicieron un desastre, necesitaré ayuda" falto de cualquier aparentemente innecesaria explicación desde el punto de vista de Rivaille y sabiendo que no recibiría más tomó los guantes que su sargento le alcanzaba, agarró una bandeja y comenzó a poner en ella posibles restos de comida y/o valla a saber qué era esa cosa que daba la impresión de que en cualquier momento saltaría y se comería su cara (eso o por lo menos cobraría vida y gobernaría a la raza humana junto a los titanes y las cucarachas) lo único que faltaba… ¿De repente una mugre colosal con alitas destruiría los muros?

Aún asqueado por la ignorancia de la procedencia de esa cosa se decidió a aprovechar la situación para así averiguar el por qué de que de repente su cabo mostrara interés por su presencia para alguna actividad desconocida para él (sí, formal o no lo diría tal cual ya que por fin había podido pensar en algo claramente estando seguro de que el aura de Rivaille estaba detrás suyo, acosándolo… ¿Intimidado? ¿¡Qué es eso!? Bueno, tal vez un poco…) pero de una forma u otra, lo haría. No podía quedarse con la duda (en especial cuando se trata del sargento Rivaille) porque cuando tienes alguna duda estando junto a él, de una forma u otra, terminas con su pulcra y reluciente bota recién lustrada y con olor a lavanda en medio de la cara (lo que sí no podía llegar a entender era como diablos ese hombre era tan elástico, porque… digamos que… no es, técnicamente hablando, de la misma altura) y no decía que ese tan refrescante aroma cerca de tus poros no le alegrara la mañana, pero digamos que se le hacía más placentero el ser triturado y convertido en hamburguesa para titán (¡Sale un Angus-Jeager bien calentito y con mostaza! ¿Quiere papas?)

Volviendo al punto, Eren fue al choque para al fin sacarse ese odioso sentimiento de desfiguración de su rostro de encima. Se paró detrás del cabo y tímidamente dijo:

-¿Rivaille-heichou?- tratando de no escucharse dudoso

-Al habla. ¿Qué necesitas ahora, mocoso?- respondió en un intento fallido de sonar gracioso el temible nomo

-Bueno, sobre lo de hoy… Disculpe señor pero la verdad es que tengo algo de curiosidad sobre para qué me necesitaba esta mañana- lo soltó.

-¿Eso? No fue nada… ¿Es que acaso cuestionas el motivo de pasar un poco conmigo? ¿Acaso no es claro lo que pasará? Después de todo hace bastante tiempo que no entrenas con migo, estoy seguro de que volviste a ser tan inútil como cuando comenzó todo esto, va a ser un problema si te perdemos, tsk- dijo hablando más bien consigo, olvidando que el menor estaba frente a él exigiéndole respuestas

-¿Entonces no me necesita?- siguió Eren haciendo que el mayor reaccionara a sus palabras

-Claro que no, pienso divertirme un buen rato. Te espero en el corredor a las 1900 hs, si faltas te pateo el culo.- frío, preciso, escalofriante y adorable. Como siempre: Rivaille.

-S… Sí Rivaille-heichou- por protocolo

La verdad es que no había logrado aclarar ninguna de sus dudas, (ahora que lo piensa, era así cada vez que molestaba al sargento con alguna de ellas. La verdad ya ni sabía el por qué se molestaba en intentar aclararlas, después de todo, nada nunca cambiaba) lo único que había conseguido (y tómenlo como todo un logro) era averiguar la hora, el punto de encuentro y al último pero no menos importante: que si osaba dejar plantado al sargento, éste se encargaría personalmente de patear su lindo culito hasta que quedara como trasero de babuino

En fin, esperaría hasta que sea la hora de la verdad e iría al lugar quedado para evitar dolores indeseados e incomodas sensaciones, y pasa eso hizo tiempo hablando con sus amigos hasta que fue hora de cumplir con el compromiso. Entonces se paró y se despidió con un simple gesto bien entendido por el resto y así salió por esa puerta en dirección al punto de encuentro

-Bien, corredor, 06:57 pm. Tengo unos minutos de sobra. Ahora solo resta esperar al sargento-

Pero esos no eran los planes de Rivaille

-Tarde.- dijo fríamente Levi viendo llegar a su subordinado, felíz de la vida pensando que por no llegar a las 8 pm no lo compararían con un babuino

Claro, la charla estaba entretenida y por eso había olvidado que el maniático de su superior siempre llegaba 15 minutos antes a lo que sea. Hasta a lo que le disgustaba estar presente (órdenes sin importancia o del todo inútiles, por ejemplo) y por supuesto no se iba a prever de su beneficio, obviamente imposible. Es decir, ¿ahorrarse el molesto comentario? ¿¡Qué es eso!? ¿¡Con qué se come!? En resumen, luego de estamparlo metafóricamente contra el suelo, le ofreció una disculpa por su "incompetencia" y prosiguió.

-Heichou, ¿Cuál es la actividad programada para esta tarde?-

-Bueno, pensaba patearte, *cof cof*, entrenarte hasta el cansancio pero por alguna razón estoy de buen humor, así que limpiaremos los caballos. En la última salida la silla del mío estaba embarrada, fue muy incómodo desagradable, no podía montar bien-

-[Sin embargo no tuvo piedad con ese titán, ¿verdad?] Sí, heichou-

Se dirigieron hacia el lugar a través del enorme jardín. Ya casi estaba anocheciendo y las sombras que aparecían en el cobertizo completaban una escena tenebrosa, aún más con el nomo del demonio a su lado... realmente causaba escalofríos

-¿Por qué sonríes?- cortó el silencio el mayor

Realmente no era una sonrisa, solo era su reacción ante los nervios, algo así como un mecanismo de defensa automático contra terroríficos pitufos que aparecen de la nada y comienzan a patearle el culo. Pero tal vez para alguien que apenas sonrió una vez en su vida eso fuera una espectacular carcajada (TAL VEZ) o tal vez se estuviera riendo para sus adentros al ver la gotita de sudor frío que se deslizaba por su cien, sabiendo muy bien que tan horrorizado estaba en ese momento

-Jej, p-por nada, sargento...-


(no se ustedes, pero yo le apuesto a la segunda y pido truco, retruco y quiero vale 4, jeje)

Bueeeno... al fin terminé el capítulo! Perdón por tardar casi un mes en publicar, ya sé que siendo mi primer fic queda medio mal, pero la verdad estuve bastante ocupada con problemas de la vida, cambié de instituto, rendí exámenes y en unas horas me voy de vacaciones por una semana, así que si no lo publicaba hoy no lo hacía más.

IGUALMENTE pudieron haberme escrito :( tengo 100 visitas al fic pero ningún review! D: no les gustó? venga, no sean tan malos con migo D: es mi primer intento!

Bueno, con respecto al próximo cap, lo voy tirando más al romanticismo. Obviamente alguien se va a caer encima de alguien por accidente o algo así, que se va a hacer... pero les tengo una preguntita, una amiga (que es muy directa) me dijo que me ve pinta de lemon hard e incluso de sadomasoquismo, jeje, es cierto? que dicen? lo intento? claro, recuerden que este es mi primer fic, y por lo tanto, o queda épicamente bien, o queda asquerosamente mal ._. Pero lo dejo en sus capaces manos (?

Hasta el próximo cap!