A/N: Woooo! Qué racha llevo subiendo dos capítulos en tan poco tiempo! Bueno, esto será muy raro más adelante, puesto que los exámenes se acercan y una tiene que estudiar u.u
Agradecer vuestra paciencia que tenéis conmigo y mi penosa gramática y los reviews, follows y favs, me habéis hecho llorar de verdad.
Espero que os guste, creo que se ha quedado un poco cortito, pero sois vosotros los que tenéis que juzgarlo.
—¿Loki? ¿Qué clase de nombre es ese? — cuestionó Thor—Se parece mucho a "loco" .
—Bueno, es un nombre de origen Jotun, digo yo.—contestó Loki de una manera dubitativa—no le he cuestionado a mi padre porqué me llamó así. ¿Y tú no tienes pensado presentarte?
—¿Acaso no sabes quién soy? — preguntó ofendido—pensaba que todos los seres de los nueve reinos sabían quién era...
—Creerme, a mis oídos no ha llegado mucha información procedente de los demás reinos, parece ser que a Jotunheim los pregones pasan desapercibidos—dijo el joven Jotun.
—Está bien. Me llamo Thor, y soy el hijo de Odín, el Padre de Todos—exclamó Thor con orgullo.
Loki palideció, ¿el hijo de Odín?, el futuro heredero del trono de Asgard, ¿aquí en Jotunheim? No sabía cómo tomárselo, puede que fuera una broma, pero la cara del joven Aesir parecía muy convencido de sus orígenes.
—¿El hijo de Odín?—preguntó Loki, incrédulo—¿y qué haces aquí? No creo que Jotunheim sea un lugar idílico para pasar las vacaciones.
—¿Qué te incumbe eso? —contestó Thor de manera arrogante.
—De acuerdo. Sólo me parecía extraño que alguien viniese a Jotunheim por mero placer.—dijo Loki, sabiendo que Thor mentía claramente.
Súbitamente un fuerte viento procedente del norte del planeta azotó sobre nuestros protagonistas. Era muy frío, tanto que estremeció al propio Loki, cuyo cuerpo estaba acostumbrado a las gélidas temperaturas típicas del territorio. Además del congelante ambiente, se impuso una niebla espesa que impedía la visión de los alrededores. En ese mismo momento, Thor se alteró, más de lo normal, puesto que no conocía el territorio y tampoco confiaba mucho en el joven Jotun que acababa de conocer.
—No me gusta nada este temporal, lo más sensato sería buscar cobijo. ¿No crees?—dijo Loki, bastante alterado y nervioso—nunca he visto semejante fenómeno.
—Cierto, aunque no soy el más indicado para guiarte en esta situación—comentó el hijo de Odín mientras fruncía el ceño.
En estas condiciones se sentía totalmente inútil. Cuando salía al bosque con sus amigos Fandral y Volstagg siempre era él el que se encargaba de sacarlos a los tres de las situaciones más peligrosas, desde ataques de huargos hasta emboscadas de los trolls del río Fiord. y todo ello siempre suponía atacar, casi nunca huir de los enemigos, no le gustaba tener que esconderse, sentía que uno pierde el honor, o al menos era lo que le hacía sentir su padre. El cual lo ha abandonado en este páramo, ¿Cómo puede alguien Inculcar a su hijo que huir de los problemas es de cobardes, cuándo él es el primero que lo hace? Pero este no en el momento de cuestionar los actos de su padre y empezar a pensar como un auténtico guerrero para salir de aquí.
—Creo que no muy lejos del lago hay una cueva, no es profunda, pero nos puede ser útil hasta que pase el mal tiempo.—expuso el joven Jotun—Si quieres luego te puedo guiar hacia la plataforma del Bifröst, que creo que es lo que más buscas.
—Te lo agradezco, Loki—añadió Thor con gratitud.
—¿QUÉ HAS HECHO QUÉ?—exclamó Frigga muy iracunda—¿CÓMO SE TE OCURRE ABANDONAR A TU ÚNICO HIJO EN EL GÉLIDO PLANETA DE JOTUNHEIM EN PLENO TEMPORAL? ¿ESTÁ EN TU SANO JUICIO?
—Controla tu tono, mujer—dijo Odín calmado—Si es cierto que nuestro hijo saca partido de sus lecciones, saldrá con vida.
—¡PERO ES UN NIÑO! ¡Apenas sabe defenderse en las clases de esgrima!—Suplicó la mujer—¿crees que puede sobrevivir en un planeta hostil con temperaturas imposibles y además está en conflicto con tu gobierno? te has ganado el premio a padre del año, sí señor.
—Mis decisiones siempre tienen algún propósito que no tienes porque cuestionar, hablaré con Heimdall y que lo traiga de vuelta, si es lo que deseas—añadió Odín—verás que el niño estará totalmente cambiado y habrá sentado la cabeza.
—Algún día, tus medidas radicales nos llevarán a la desgracia.—dijo Frigga tristemente.
Instantes después, los guardias llamaron a la puerta del dormitorio principal. Heimdall precisaba con urgencia la presencia del Padre de Todos. Sin embargo, tal era la prisa que tenía el guardián de los mundos que él mismo se presentó en la cámara, sin aliento y con dificultad para el habla.
—Heimdall, ¿quién le ha ordenado abandonar su puesto? —preguntó Odín, pero al ver al vigilante, pudo deducir que algo malo pasaba en el Bifröst, puesto que Heimdall nunca se iría de su posición sin motivo alguno.
—Mi señor…el Bifröst…—dijo Heimdall jadeando—…está completamente inutilizable…el temporal ha anegado las bases en todos los demás mundos, así que utilizarlo sería un gasto inútil y desconozco que pasaría si se usara sin ningún receptor de energía.
La mecánica del puente era bastante sencilla, el Observatorio era un generador de energía que la proyectaba hacia el planeta al que se deseaba viajar, en los cuales había una base o receptor que captaba la energía que emanaba del generador y así permitía el paso de la gente. Por otra parte, si ese receptor desaparecía o estaba inutilizable, la energía seguiría proyectándose hacia el planeta, rebotando en la superficie y técnicamente, destrozándola.
Una vez asimilada la información, el Padre de Todos suspiró, se mantuvo sereno y añadió:
— Ahora es cuando mi hijo tiene que demostrar quién es realmente. —
—Loki ¿realmente sabes hacia dónde vamos? —dijo Thor—empiezo a sentirme como si nos hubiésemos perdido.
—¡Shhh! Vas a lograr que nos oiga alguien…—dijo Loki en voz baja, mientras con una mano tapaba la boca del joven asgardiano—…nunca sabes qué criaturas hay fuera, y menos con está niebla que no permite ver nada.
En ese momento, Thor se dio cuenta que algo raro estaba pasando, aunque más bien no estaba pasando. Loki le había tapado la boca y no se había quemado del frío, ya que técnicamente si un gigante de hielo te toca la piel, se te congela de tal manera que se queda una cicatriz. O al menos eso le habían contado de pequeño.
—¡Hey! ¡No me has quemado! —se sorprendió Thor—¿no se supone que se me tendría que quemar la piel?
—Gritando así vas a conseguir que nos maten—dijo el Jotun— y ya te he dicho que pese a ser de Jotunheim, no guardo mucho parentesco con ellos. No sé porqué no puedo quemar a la gente, al igual que no sé porqué soy bajito.
—Tal vez sea porque no eres un Jotun al completo—añadió Thor con humor—mi primo Darmu tiene el pelo pelirrojo y toda su familia es rubia, dicen que cuando mi tía estaba embarazada, le poseyó un demonio y que por eso es parte demonio.
—Bobadas—mustió Loki.
De pronto el joven Jotun se detuvo, y palpando a ciegas encontró la entrada a la cueva que había comentado. No era muy profunda, tal y como dijo, pero sería suficiente para permanecer a salvo del temporal.
—¡Oh no! No hay madera…—dijo Thor decepcionado—¿Ahora cómo se supone que encenderemos un fuego? Hace frío, además de que no tenemos comida…
—¿Para qué querrías fuego? —preguntó Loki—Comida se puede conseguir, algo habrá dentro de esta cueva.
—¡Olvidaba que eras Jotun, ¿vale?! —se desesperó el joven asgardiano—ufff estoy condenado a pasar frío en esta húmeda cueva hasta que pase el maldito temporal y sólo porque a mi padre le da la gana educarme para ser rey cuando apenas soy adolescente.
—Espera, no gruñas tanto y pensemos—dijo Loki con calma—puedo proporcionarte fuego y madera, siempre que vayas tú a cazar algo.
—¿Y cómo piensas hacerlo? ¿Por arte de magia? —añadió Thor con un tono irónico—¡eres un maldito Jotun, no sabes hacer nada más que pescar y matar sin remordimientos a cualquier persona que se pierde en estos páramos!
—Cómo ya te he dicho, soy algo más que un Jotun— dijo Loki.
En ese mismo instante, giró la mano y de ésta emanó una luz de un color verde intenso. Con esta mano tocó el suelo y fue como si se iniciara un fuego solo, sin ninguna otra explicación. Thor quedó totalmente asombrado, ¡el fuego ardía con llamas de verdad! No lo podía creer, al final no todo iba a ser tan malo. Loki también se sorprendió, era la primera vez que había realizado un conjuro sobre fuego, y más temiendo que ello le causaría algún daño a su faceta Jotuno, pero eso no fue así, se encontraba bien, algo débil, pero sobretodo, orgulloso.
—¿Qué acabas de hacer? ¿Cccomo? —preguntó Thor incrédulo—¡No sabía que podías hacer magia! ¡Es maravilloso! ¿Sabes hacer algo más?
—Creo que deberías ir a cazar algo para comer—dijo Loki, muy sonrojado—no me gustaría saber que puede pasar si se apaga el fuego.
—¡De acuerdo! Pero luego quiero que me enseñes más de tus trucos—dijo el hijo de Odín entusiasmado—mi madre también sabe hacer magia, ¡Wow! ¡Es fascinante¡ ¿Alguna v—
—¡Para ya! —lo interrumpió Loki— ¡tengo mucha hambre!
—Está bien, está bien— dijo Thor mientras se alejaba hacia las profundidades de la cueva.
—¿Farbauti, has visto al niño? —preguntó Laufey— hace dos días que se fue a pescar y nada, el tío no aparece por ninguna parte.
— Y yo que sé—mustió desinteresada la giganta— ni que fuera hijo mío. Ya es mayorcito para buscarse la vida.
—Si eso no me preocupa, lo que me importa es la comida que tenía que traer y no está—dijo Laufey—el temporal ya arrecia y los suministros que tenemos son suficientes, pero no dignos de la corte real.
—Padre, si quiere puedo ir a buscarle—añadió Byleist— no andará muy lejos, con lo cobarde que es, seguro que se ha quedado dormido en alguna cueva cerca del lago.
—Cuando vuelva se va a llevar un buen castigo.—dijo Laufey ofendido—Me parece una falta de respeto por su parte que lo tengamos viviendo en estas condiciones y que nos lo pague escabulléndose de las tareas que le mandamos.
—Cómo desee, daré con él. —dijo Byleist inclinando la cabeza.
Y en ese momento, el brutal Jotun salió del palacio real para buscar a su "apreciado" hermano, el cual tendría que acatar las consecuencias de desobedecer al padre equivocado.
