Continuando en donde nos habíamos quedado.

.

-Tiene razón pero…-Eren bajó la cabeza, Rivaille por otro lado no sabia que era para ocultar una sonrisa.

El de ojos verdes empezó a dar pequeños sonidos que se asemejaban a sollozos…

Levi abrió los ojos en señal que estaba sorprendido.

Él… ¿lo hizo llorar?

Bueno, prácticamente le acababa de romper la cara, y recordando las palabras de la llamada anterior del menor, estaba en un estado frágil…

-Pe-Pero…-Repitió evidentemente con la voz quebrada, mientras que su cuerpo temblaba.

-Oi…- Y ahí estaba Rivaille, el inmutable y siempre serio Rivaille, que justo ahora estaba por quebrar ese titulo y entrar en pánico.

¡Él lo hizo llorar! ¡A Eren!…Sí, él ya sabia que era un monstruo que podía hacer temer y congelar a cualquier ser humano con la mirada…Pero a Eren, nunca. O al menos no con intención.

-¿Estas bie...?- preguntó obviamente preocupado sin mover o cambiar su cara, sin embargo fue interrumpido por:

-¡Hahahaha!- Ahí estaba el castaño, apretándose el estomago con fuerza, haciendo que el de menor estatura entendiera un carajo de la situación. –l-lo siento. Pff, hahahaha–dijo Eren con la respiración algo agitada, para luego volver a sacar una carcajada.

Rivaille le miraba incrédulo, tratando de comprender lo que pasaba por sus ojos en ese instante.

Eren estaba… ¿riendo?

¿Después de haberlo golpeado?

¿Era…masoquista?

Lo hubiera golpeado desde hace tiempo si supiera que reaccionaria así

Pero…estaba seguro que la última frase del niño, él quiso llorar…

Le miro extrañado y entre aliviado, al menos sabia que el mocoso no lo odiaba… ¿O sí?

¿Y si se estaba burlado?

Claro, debía ser eso.

¡Por primera vez en su vida se preocupa por otro ser humano y le sale con esto!

Joder.

Gruñó con molestia y dirigió su mirada de desdén al chico.

-¿Qué es tan gracioso?-

Eren había dejado de reír hace instantes, y ahora se encargaba de acomodarse el traje.

-Nadie me había golpeado de esa manera…en mucho tiempo- Mencionando esto ultimo con un tono melancólico-Estoy acostumbrado a las peleas, cuando era menor peleaba mucho con otros chicos de mi calle, incluso ahora que estoy viviendo alguien, siempre peleamos, golpes, patadas, jalones de cabello, puntapiés….Pero, nadie me había logrado sacar un diente.- Contó y Levi abrió un poco los ojos asombrado.

Había visto algo volar en una de las patadas que le dio al ojiverde en la cara…así que fue uno de sus molares ¿eh?, eso explicaba el por que de ese fino hilo de sangre que recorría el mentón, cosa que no vio antes.

¡¿Por qué mierda no lo había visto antes?!

No lo había hecho llorar, pero le quito un puto diente. Bien hecho Rivaille, muy bien hecho.

-Pero ese no es el punto…-Continuo Eren tomando aire y pensando en las palabras que estaba apunto de soltar- …Me fue divertido el hecho de que me lastimara físicamente y después me ofreciera ayuda. Me parece que un aspecto muy característico en usted.-

Su cabeza se inclinaba un poco, y su voz sonaba como si quisiese insinuarle, o mas bien, recordarle algo, desgraciadamente Rivaille no captó el mensaje. Entendiendo las palabras del menor como si de un rencor cínico se tratasen.

-¿Me odias?- fue directo, aunque le tenía un tanto de miedo a la respuesta del chico, tenia que encararlo.

-No.- Le contesto seguro, haciendo un contacto visual firme- Entiendo porque lo hizo y se que fue necesario. Yo también me hubiera golpeado al gritar semejantes tonterías, aunque estuviera molesto no era razón para actuar así. Soy muy impulsivo.- aparto la mirada- Le pido que me perdone, no fue mi intención que usted haya presenciado eso…- soltó aire. -Sera mejor regresar a la mesa, la señorita Hanji y el señor Erwin, deben estar preocupados.- Le dio la espalda dirigiéndose a la puerta.

-¿No te vas a oponer a mi propuesta?- Levanto una ceja, eso le estaba picando en la mente todavía, no olvidaba que el castaño no tenia lugar donde pasar la noche.

-…Muchas gracias…Pero, iré a un hotel, realmente es algo innecesario y sobre todo problemático si aceptara ir con usted a su casa. – Se disculpo en silencio aún sin mirarle.

-¿Y tu mano?-Recordando que su mano estaba aún herida, y él le había ofrecido llevarlo a algún medico.

-…Estaré bien, iré mañana por mi cuenta a un doctor…Además, mire. –se volteo y le extendió el dorso mano para que el otro lo observara, esta ya había parado de sangrar.- Me recupero rápido- sonrió levemente.

-¿Y?- el azabache arrugó el ceño.- Eso no quita la posibilidad que te contagies del tétano y luego te tengan que amputar la maldita mano, imbécil. Y sobretodo, ¿A un jodido hotel? ¿Es enserio mocoso? ¿A estas malditas horas?

Eren se asustó, Rivaille le miraba mas que enfado, indignado. Estaba seguro que le estaba matando de la forma mas bizarra en su cabeza, un escalofrió le recorrió la parte baja de la espalda.

-¿Q-que tiene la hora, señor?

-Ya es tarde, a esta hora lo único que te encuentras en los hoteles son putas y ebrios.

-S-señor, son las diez.

-Diez y media, estúpido. Te va a pasar algo.

Eren arrugo las cejas e hizo una cara de enfado, volviendo a su actitud anterior – ¿Qué le importa si me pasa algo o no?, es mi vida, señor. No soy su hijo para que me trate de esa manera, y tampoco soy un niño pequeño al que debe cuidar. Puedo estar bien por mi cuenta, ya sabré como arreglármelas.

El menor se estaba ganando otra ronda de puñetazos y patadas, pero el pelinegro se contuvo y fue "benevolente" con el muchacho. Respiró hondo tratando de contar hasta diez para no volverle a sacar un diente al pianista y dijo:

-Mira niño, no tengo ni la más mínima idea, pero ya te lo dije, me interesas. Eso implica que me sienta en cierto punto responsable de ti. Tienes razón, por suerte, no eres mi jodido hijo, por que si lo fueras, ahora estarías lavando un escusado con la lengua por hablarme de esa manera.-

-No puedo ir con usted. No voy a ir con usted. - Concluyó, o eso pensó.

Rivaille recordó algo de suma importancia que quizás le ayudaría en la situación. Estaba por hacer su último ataque. Un muy cruel y desesperado ataque.

-En mi casa hay un piano.- Tal como si hubiese dicho que en su casa tenia una mina de oro, captó totalmente la atención del prodigio- Es de Austria, me parece que es un "Bösendorfer", en perfectas condiciones.

Notó como las manos del ojiverde temblaron un poco – N-no…no me va a convencer con eso…

-¿Enserio?- Le dijo con un tono socarrón- He escuchado que esos pianos son difíciles de adquirir, estaba pensando en deshacerme del mío, ya que nunca lo uso y lo utilizo de decoración. Pobre de ese "mueble", será destruido sin siquiera haberse tocado una vez.

Eren le miro petrificado, no era que le importará la marca, no, este niño era el antónimo de codicia, pero nunca había tocado ningún piano del prestigio de Austria, eran tan malditamente difíciles de conseguir por su precio, solo las mejores sinfónicas poseían uno. ¡¿Y a Rivaille ni siquiera le importaba y lo iba a destruir?!

-Si me dejas ayudarte, estúpido, te daré un lugar donde pasar la noche sin que algo te pueda pasar, te llevare a un medico y…te regalare ese piano.

El prodigio se estaba doblando, pero no era por lo que estaba ofreciendo, era por el casi 'desespero' del mayor en ayudarlo, esto le ponía…triste, demasiado.

Tenia que poner su cabeza en orden. No podía ir con él. No específicamente con él. Sabia que estar cerca de ese hombre… le lastimaba de sobremanera…

-No….-masculló- No es necesario que me lo regale, solo con que prometa que lo no destruirá, son demasiado costosos, y sobre todo seria un desperdicio…

-¿Entonces?

-No quiero causar problemas…

Le costaba decir lo siguiente, tenia demasiado en cuenta que no era lo mismo el tiempo, y aunque había notado la persistente mirada de los ojos grises, todavía no confirmaba sus suposiciones. Era imposible que le recordara.

Sin embargo…

Eren también quería estar un poco mas de tiempo con Rivaille. Aunque le doliera, aunque no fuera lo mismo. Aunque no le recordara…

-Si no le molesta, aceptare quedarme en su casa esta noche.- Y finalmente se rindió.

"No me molestaría aunque te quedaras meses", divago en su cabeza victorioso.

Salieron del lugar sin antes, cerciorase que Eren se viera decente y no como quien perdió una riña callejera, Rivaille le había amarrado en trapo con el que le limpio a su mano, aunque el sangrado era nulo, y por supuesto también limpiaron el lavadero.

Veamos adentro de la mente del protagonista otra vez:

" Eren. Eren. Eren. Limpiar. Eren. Eren. Eren. Limpiar a Eren, porque sigue viéndose como una mierda."

Se sentía extrañamente feliz, estaría mas tiempo con el niño, y también…preocupado con demasía.

Aún no se sacaba de la cabeza aquella llamada

¿Con quién diablos hablaba?,

¿Quién mierda hubiera dejado a ese indefenso cachorro a su suerte?

…¿él realmente hubiera ofrecido su cuerpo a cualquiera?

Bueno, podía hacer todas esas preguntas y más, cuando estuvieran en su casa, solos.

Ahora, solo había un maldito dolor en el culo que remediar.

Por todos los dioses de todas las malditas religiones del mundo, ¿por que no había pensado eso antes?

¿Como se llevaría a Eren a su casa sin que esa mujer loca lo interrogase?

Oh, Maldita seas Hanji Zoe.

Y Erwin no diría nada ¿verdad?, era su hermano o a una mierda parecida que siempre le recordaba, tenia que apoyar su acto…de pederasta.

¡PERO NO LE VA HA HACER NADA!, Hasta se lo había prometido al mocoso. Él no era un degenerado que buscara algo a cambio para estar con él una noche, ¡No!, el dormiría en su propio cuarto y Eren en otro.

Simplemente le diría "Hanji, se lo que vas a decir, pero no es lo que crees, encontré al chico teniendo practicas suicidas en el baño y oí una llamada donde dijo que era puta o algo parecido, pero eso no es el punto, él no tiene donde dormir esta noche, ira a mi casa, y tú te callas."

Pero al llegar a la mesa, cuanto fue su asombro al no ver a nadie en ella. El castaño se encontraba igual de confundido, y buscaba con la mirada a los mayores.

Rivaille notó algo, en la mesa, una servilleta con algo en pluma en ella. Puedo reconocer inmediatamente la letra de la 'mujer loca'. Tomó la 'nota' en sus manos y leyó:

"Un día lleve a un enano gruñón con cara de gato feo..."

Frunció el ceño… esa maldita loca. Reanudó la lectura después de maldecirla mentalmente

"…a beber a un bar, a él no le gustaba beber mucho, pero esa vez, recuerdo que tomó aproximadamente unas 7 botellas completas. No le pregunte por que…hasta que estuvo muy ebrio para decirlo él mismo. Me dijo; 'Lo vi morir, murió en mis brazos, yo no lo protegí, le fallé.' Obviamente me asuste al oír esto, y aprovechando su estado, conseguí que me contara una bella y cursi historia de amor con un niño, que trágicamente no acabo bien.

No quiso decirme nada mas en la noche, y yo no tampoco pregunte. Nunca lo había visto de esa manera, con esa mueca…solo quizás cuando vio a ese niño, que tanto estuvo buscando, mirarle de una manera fría, hace unas horas.

Eren es tu niño soñado ¿eh?

Trátalo bien, no le grites, se amable, así tal vez te deje de mirar de esa forma y caiga en tus encantos 'Levicienticos', yo por ahora ¡Ya te conseguí a que hora sale por el pan! ¡Y su facebook! HAHA

Ve a dejarlo a su casa Levi, como en esas películas que pasan en la tele los domingos, guíalo hasta el marco de la puerta y por primera vez en tu enana y reluciente vida, se romántico. Eren lo vale, ¿no?

-Con cariño, Hanji (:

PD: Tranquilo, Erwin no sabe nada de esto.

PD2: Si te propasas con el muchacho, te denunciaré.

PD3: ¿No te asombra lo mucho que puedo escribir en una servilleta?

Rivaille leyó atento. A veces olvidaba por que había aguantado a Hanji tanto maldito tiempo, de vez en cuando era buena amiga, pero claro, eso no le quitaba lo loca.

Después conseguiría que jurara con sangre no hablar de ese tema con nadie, y contrataría unos matones que la dejaran tan lisiada que pensara que lo de esa vez en el bar fue un puto sueño.

Suspiro de manera pesada.- Mocoso – llamó a Eren- Vayámonos.

-P-Pero y…

-Ya se fueron, hay que hacer lo mismo.

Sin oportunidad de decir otra cosa o reclamar, tomó al pianista de la muñeca derecha, jalándolo hacia la salida del restaurante, vio algo particular en la cara de Eren; una mueca de dolor, lo soltó en seguida de cruzar la puerta.

Sin embargo aun seguía con la misma cara, frotándose la muñeca. No es que le haya hecho daño el agarre un tanto brusco del azabache, él lo dijo antes; Estaba acostumbrado a las peleas, pero al haberlo tomado de esa parte especifica de su cuerpo…

-No seas niña, no dolió, quita esa puta cara de cachorro.

Le miro para después bajar la mirada hacia su brazo- …si dolió- susurro bajito, haciendo un puchero.

Rivaille suspiró, debía admitir que esa imagen del menor le había provocado cierta pasión el en el pecho…

Chasqueó la lengua -Déjame ver- Le intentó tomar del antebrazo, pero rápidamente el chico dio un paso para atrás impidiendo el contacto.

-¡Tiene razón! ¡No dolió! ¡Que tonto soy! HAHA- habló atropelladamente y evidentemente nervioso mientras sus orejas volvían a ponerse carmín. -¡Vayámonos de una vez, señor!-

Levi le miro medio confundido, pero no diría nada si quería apresurarse en ir a su casa… Pero, primero irían a un doctor.

Sacó su teléfono y llamó un taxi. Este llegó pronto y ambos entraron, Eren estaba como perdido, viendo hacia un punto en calle, pensando. Levi tampoco decía nada, el no era de decir gran cantidad de cosas, solo se limito a decirle a el conductor que los llevaran al hospital general de Trost.

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Ya en el hospital, recorrieron los pasillos, Rivaille tomando a Eren del antebrazo, esta vez se procuro por tomarlo con menos fuerza, hasta llegar a una pequeña sala especifica.

El azabache entró sin esperar indicación, en la sala, estaba una mujer sentada atrás de un escritorio ordenando un poco algunos papeles, esta siguió observándolos aún cuando escuchó el portazo dado por la brusca intromisión de Levi.

-Rivaille, ¿cuantas veces te he dicho que primero tienes que hacer una cita?, si otra vez vienes para que te de desparantizantes ya te dije que…-La mujer calló en cuanto vio al joven a lado del pelinegro, miraba hacia otro lado, con un leve puchero y sobándose la muñeca.

-Vengo por él. –Dijo Rivaille- Véndale la maldita mano.

-Ohh, no sabía que tenías hijos, Rivaille-

El otro frunció el ceño- No estoy tan viejo para tener hijos de su edad, él no es mi pariente, ahora has lo que te dije y véndale la mano, Rebecca.

La doctora le sonrió divertida al muchacho, y se burlo internamente de Rivaille, ella era la medico de cabecera de la familia Smith, así que conocía a Erwin y a Rivaille desde hace unos años atrás.

-Entonces, ¿Quién este jovencito?

-Se llama Eren Yaeger.

-Oh, yo lo conozco. –Sonrió- Escuche mucho de su evento, si mal no recuerdo era hoy, me hubiera encantado ir, dicen que tocas como los dioses, Eren.

-Gra- Gracias, señorita.- Le devolvió el gesto con algo de entusiasmo.

-No necesitas tener tantas formalidades, muchacho. Llámame Rebecca, ese es mi nombre, yo te he llamado por el tuyo, ¿no?, Eren.

El chico se sonrojó levemente ante la amabilidad de la doctora y volvió a sonreírle -Gracias.

Rivaille estaba cabreado. Esa maldita mujer llevaba a penas 2 minutos con Eren y ya le había conseguido un gesto de agrado, él llevaba unas 4 horas con el joven y lo único que se llevaba de su parte eran miradas esquivadas.

-¿Qué le paso?- preguntó poniéndose de pie, para indicarle a Eren que se sentara en una de las sillas enfrente del escritorio, mientras ella buscaba algo en las repisas.

-Se lastimo la puta mano. –Gruñó sin darle oportunidad a Eren de responder.

-Ya veo, ¿con qué se lastimo?

-Con sus putos dientes.

-Se mordió el mismo, hum. ¿Es alérgico a algún medicamento?

-No creo- volteó a ver al chico quien negó con la cabeza- No lo es.-

-¿Algo mas que deba saber?- Tomó la mano del chico y quito en pañuelo con el que estaba envuelta, para poder examinarla.

-Esta enfermo de la garganta, y le saque un diente. – Habló como si de lo más común del mundo se tratase, aunque el castaño le miro con una expresión suplicante temiendo que dijera algo demás.

-Eso explica el moretón en la mejilla- suspiró- ¿Esta tomando algún medicamento para la garganta?- Ahí iba el miedo del chico, en silencio estaba suplicando que Rivaille no dijera nada, por favor, que no dijera nada.

-Si, creo que esta tomando 'cymbalta' o alguna mierda así, no puse mucha atención, pero trae esas pastillas en el saco. – Dijo natural, sin notar el gesto en la cara del menor. Era algo semejante al pánico y el horror.

No. No hablar de 'eso' de nuevo. No, por favor.

Rebecca puso una cara parecida a la de Eren dirigida especialmente a él. Aunque, esta manifestación en su rostro duro poco, para ser remplazada por una totalmente seria.

-Rivaille sal de la sala.

-¿Disculpa?- Levantó una ceja indignado.

-La herida de la mano se infecto, no creo que quieras ver cuando le quite la pus acumulada.- Mintió, por creerlo lo mas coherente

-Tsk- hizo una mueca- Avísame cuando termines.- Y con esto dejo a ambos solos en la habitación.

.

Lamentablemente no podemos saber, por ahora, del hallazgo de la doctora en la mente de Eren, así como en su cuerpo.

Espero una media hora, ¿Cuánto tiempo se ponía tardar en ponerle una venda alrededor de la mano?

Iba a tocar la puerta de la sala, cuando escucho un grito con una voz femenina: "¡¿Desde cuando tomas esas pastillas?!"

Evidentemente era Rebecca, no escuchó la voz de Eren, pero si la de la doctora repitiendo numerosas veces "Oh, dios mío", pasaron 5 minutos para que se abriera la puerta del consultorio, saliendo el castaño cabizbajo y la mujer mayor detrás de él

-¿Por qué diablos tardaste tanto?- peguntó Rivaille con desagrado a la doctora, esperando que Eren se alejara un poco.

- Mañana trae a este chico de nuevo.- Hablé seria.

-¿Qué tiene?

-No te lo puedo decir ahora, y al parecer él no quiere que lo sepas, le necesito hacer varias pruebas.

-¿Es grave?

-Tal vez para su edad…es tan joven.- Le dijo mientras suavemente negaba con la cabeza, suspirando pesadamente.-

-Maldita sea, habla claro.

-Rivaille- Le encaró- ¿Conoces a los padres del chico? ¿Puedes contactar con ellos?

-No los conozco, pero dijo que estaban en Alemania.

La doctora rechino los dientes insatisfecha.

-¿Vive solo?

-Dice que vive con un amigo, probablemente un mocoso de su misma edad.

-¿Y con él sí puedes contactar?

- ¿Por qué no le preguntas a él directamente?, no, no se una mierda de Eren, hoy lo encontré. Hoy lo conocí.

-Rivaille, has que Eren se quede contigo hoy. – le tomó por los hombros.

-¿Eh? ¿Por qué?

- No lo dejes solo, ni un solo momento, cuídalo. Si es posible, duerme con él en la misma habitación. Alguien en sus condiciones puede hacer locuras estando solo. Por favor.

Frunció el ceño, y se soltó del agarre, rodando los ojos.

-Oi, Eren. Larguémonos. –

El castaño asintió desde lejos y se dirigió a la entrada principal del hospital.

-No le tomes de las muñecas. – Habló Rebecca, mientras se frotaba el puente de la nariz, el azabache no volteo a verla- Están lastimadas- Explicó – Ni de las muñecas, ni de la cintura, ni de ninguna parte del cuerpo.

Iba a pedir una explicación, pero ya tenia suficiente. Suficiente mierda que pensar en un día.

Le dolía la estúpida cabeza a más no poder.

Solo quería llegar a su casa.

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.

.

Habían tomado otro taxi para llevarlos a la mansión blanca, fruto de la posición económica del mayor.

Eren no había dicho nada en él camino, ni Rivaille tampoco, ambos se sentían abrumados, con la cabeza pesada y punzante.

Abrió la puerta, dejando entrar al castaño primero.

Ahí se iría su dolor de cabeza.

El menor estaba mirando un punto en la sala, ahí en medio del salón un gran piano negro, sonrió de forma abierta, volteó a ver a Rivaille, quien no inmutó en su expresión, para después caminar a paso rápido hacia el instrumento.

Bueno, esa era la razón por la que aceptó, ¿no?

Solo para ver el piano.

No porque se sintiera de la misma forma que el mayor.

No porque le conociera.

Solo para ver el piano.

¿Qué tan equivocada estaba la mente del pelinegro?

Hagan sus apuestas.

Eren parecía tan entusiasmado, mirando cada detalle del lujoso piano.

"¿A Heichou le gustara la música clásica?"

Levantó la tapa para ver las blancas y sin detalle alguno de deterioro, teclas del piano.

"¿Le habrá gustado como toque?"

Rozo la superficie del marfil con la punta de los dedos

"¿Puedo interpretar una canción para Heichou?"

Paso de la parte de enfrente del piano para levantar la tapa de la caja de resonancia.

"¡Al fin me encontré con él otra vez!"

Se detuvo en seco.

"Pero él….Pero yo…"

Sus ojos se sintieron húmedos de repente

"Ya no es lo mismo"

Sus manos empezaron a temblar

"Ya no soy el mismo." "Ya no lo merezco"

Apretó sus puños con fuerza.

"Ya no merezco ser mas que escoria"

Comenzó a jadear sintiendo que el aire se le acababa

"Yo ya…no merezco amarlo"

-Si vas a tocarlo, hazlo de una vez. Comienzas a desesperarme.- Rivaille le saco de sus pensamientos, no notó el estado frágil del menor.

-No, no voy a tocarlo.- Ocultó sus ojos con el flequillo de su cabello, el mayor levanto ambas cejas.

-Pensé que solo habías venido por eso.

-Estoy muy cansado, quiero irme a dormir. Por favor ¿Me podría indicar donde puedo quedarme?

El pelinegro suspiro por enésima vez, le indico al chico que lo siguiera, llevándolo hasta el tercer piso, en donde estaban las habitaciones.

Le señaló una, al fondo del pasillo, apartada de su propia recamara por unos tres cuartos.

Eren se despidió formalmente, solo con un: "Gracias, y buenas noches." Levi solo movió la cabeza y se retiro a su habitación, una idea le paso muy fugazmente por la cabeza;

"Eren, ¿Acepto venir por algo más que el piano?

.

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Historia de amor- Ludwig Van Beethoven.

Comenzó a leer un libro, sentado en el respaldo de la cama, miro de reojo el reloj de pared, eran mas de media noche, Eren debía ya estar dormido, otra vez las palabras de Rebecca le pasaron por la cabeza: "No lo dejes solo, ni un solo momento, cuídalo. Si es posible, duerme con él en la misma habitación."

Sintió un hueco en el estomago, como si fuese la señal de que algo malo iba a pasar.

Justo entonces escucho el sonido de algo rompiéndose.

Un grito después.

-¡AAAAAAAAAAAAHHHHHH¡-

Y para su temor, era la voz del ojiverde.

Salió de la cama, dirigiéndose hacia la habitación que te había asignado al menor, a toda prisa. Los gritos no paraban, se hacían cada vez más fuertes, cada vez más desgarradores.

-¡¿Eren?!- Grito al entrar en el cuarto

El menor estaba con la respiración agitada, con los ojos cerrados con fervor, con las manos aferradas a las sabanas con una fuerza brutal, con una lámpara rota a su lado, la habitación en penumbra, mientras seguía gritando

-¡AHHH!

Como si le doliera.

-¡AHHH!

Como si le estuviesen haciendo algo horrible.

-¡AHHH!

Como si le destrozara.

-No… ¡NO! ¡NO POR FAVOR!

Esta vez salió un sollozo ahogado.

-SÁQUENME DE AQUÍ.

Otra vez exclamó.

-¡MAMÁ!

Rivaille estaba a lado de la cama viéndole con sorpresa y al mismo tiempo terror.

-Eren…- le llamó suave mientras le pasaba una mano por el cabello, efectivamente el joven seguía durmiendo.

-Por favor…-susurró bajo mientras que su respiración todavía se tornaba jadeante

-Despierta.- Ordenó el mayor mientras se sentaba en el borde de la cama.

-¡MAMÁ! ¡NO ME TOQUEN! ¡NO!

Eren se movía mas por las sabanas, gritando cada vez mas desesperado-

-¡Despierta!- El mayor se coloco arriba de el, tomándole de los hombros y sacudiéndolo.- ¡Eren!

Poco a poco y con un temblor el cuerpo, los orbes verdes se iban abriendo. Lo que ocurriría entonces seria algo inesperado:

Ni siquiera pudo enfocar bien la figura que se encontraba encima de él, cuando se le abalanzo.

Rivaille abrió los ojos más de lo que podía.

Eren le estaba…le estaba besando.

× SUEÑO [X] PESADILLA [ ]

× Inconsciente.

Y si quiera eso era un simple contacto de labios, no, el menor estaba besándole con pasión. Recorriéndole toda la cavidad con la lengua que buscaba la otra. El azabache por supuesto no correspondía a tal beso, su cabeza estaba más que echa mierda, estaba totalmente revuelta.

Hizo lo que toda persona con razón haría; intento apartar al castaño, golpeándole el estomago, pero con anterioridad este le había enredado los brazos alrededor del cuello, y en el momento que el cayó de lleno en el colchón, el azabache cayo con él, ambos haciendo sonar los resortes de la cama.

Rivaille, en otro intento de apartarle, le mordió el labio. Esta vez funciono, el menor se aparto de él.

-¿¡Que mierda piensas que haces!?-

No le contesto nada, y lo abrazo para de nuevo atraerle con los labios.

-Házmelo. – susurró de manera demasiado adulta, y algo somnolienta contra su oído.

Volvió a besarle de forma desesperada, rozándole el paladar con la punta de la lengua, provocándole cierta sensación extraña en el cuerpo, y sobretodo en la entrepierna.

¿Qué mierda estaba pasando? ¿Qué puta mierda?

Esto…no podía ser verdad. Apenas si llevaba unas horas de conocer a Eren, físicamente hablando. Y ahora le dice que se lo haga… ¡¿Qué le haga que carajo?!

El menor se separo con pesar de sus labios, mirándole con algo de inocencia fingida.

-¿No quiere hacerlo conmigo, señor?-

Oh, vaya que quería, pero estaba demasiado confundió.

El castaño solo se comportaba así cuando tenían sexo en sueños.

Eren comenzó a quitarse la camisa de una forma semejante a un baile, moviendo los hombros de una manera rítmica y lenta.

-Por favor…-susurro de nueva cuenta, ronroneando contra el oído de Rivaille.

Eso no podía ser verdad.

No era coherente no tenia concordancia.

No podía ser otra cosa que un sueño…

¿Un sueño?

Si, eso…

Era un sueño.

Esta vez fue él el que empezó el contacto de labios, tirando y posicionando al menor debajo de su cuerpo.

Un grave. Muy grave error de su parte.

× SUEÑO [X] PESADILLA [ ]

× Inconsciente.


Perdón por no actualizar la semana pasada, ( u n u) Yo ya tenia todo listo, cuando PUFFF; Adiós señal de Internet. No se como he vivido estos días QnQ. Al menos me dio tiempo para organizarme un poquito.

Algo que me han pedido aclarar:

Mi intención era actualizar 2 veces a la semana, pero dado a que la escuela empezó a ser algo demandante, solo será una vez. –Aunque si habrá veces que actualice dos veces, como posiblemente, esta semana-

Los capítulos se suben: Lunes, Martes, Jueves, o Sábados. Cualquiera de esos días. ;33; ( Esto también aplica a mi otra historia, si es que alguien la lee)

El capitulo…Quedo algo extraño. (¿)

Como sea explicaciones, amados míos, tendrán que esperar. Todo tiene explicación.

Ya les había dicho que no iba a ser nada tierno.

Y sí, Saque el nombre de 'Rebecca' del fic 'Está en los genes', pensé que sería más fácil para ustedes relacionar nombres, no tiene ninguna relación con esa historia.

Si les gustó, o quieren darle una patada a la autora, déjenlo en un comentario. No saben lo bonito que se siente cuando leo los comentarios que me dejan, ya sea cualquier cosa xD, por favor si notan algo mal en tanto a la ortografía o la redacción, también estoy contenta de recibir correcciones; no solo me ayudan aquí, si no también en la escuela, así que ayúdenme (¿?)

Y a ti.

Tú que estas leyendo esto; Muchisisimas gracias.

Te deseo muchas cosas buenas para esta semana. ≧◡≦)

Kuromi.