STROBE EDGE
Desclaimer: los personajes no me pertenecen, son absoluta propiedad de Yamaha, así mismo la historia es obra y genialidad de la increíble Akisaka Io.
-diálogos-
"pensamientos"
Narración de Rin
Narración
…Flashbacks…
Notas de la Autora al final…
-ese tipo está saliendo con mi hermana-
¿Eh?
¿No es la hermana de Mikuo la hermosa modelo que aparece en las revistas?
La mirada de Rin se perdía en algún punto muerto, pues aquella fotografía de la chica de largos cabellos turquesa y sonrisa pacífica ocupaba cada rincón de su mente.
¿Ella… sale con Len?
No lo podía comprender.
Es mentira…
No logro ver ninguna conexión entre ellos…
Aún con sus ojos turquesa clavados en la chica que más quería, Mikuo decidió seguir hablando, en un intento de que ella reaccionara de ese letargo.
-ella dijo, que este fin de semana van a encontrarse- dijo el chico seriamente –seguro lo harán frente a la estación en la mañana, ¿por qué no vas y los esperas?-
La rubia levantó levemente su rostro del suelo.
-si no me crees, ve y observa tú misma- finalizó el joven introduciendo sus manos en ambos bolsillos
-Mikuo…- su voz sonaba un tanto trémula pero aún así sus ojos se atrevieron a verlo con confusión -¿cuándo te diste cuenta? ¿Cuándo notaste mis sentimientos?-
Dio un paso al frente, con las mejillas encendidas, el corazón latiendo a toda velocidad, completamente consternada.
-¿cuándo supiste que me gusta…?-
-yo siempre sólo te veo a ti Rin- le interrumpió mirándola con intensidad, sin ningún atisbo de duda en su voz o en su expresión
Inevitablemente los zafiros de Rin comenzaron a humedecerse, y sin poder evitarlo salió corriendo con las lágrimas surcando por su rostro, dejando al chico con un peso en su pecho y el eco de las disculpas que la chica dijo sin voz alguna.
Más Tarde…
Un joven de cabellos largos y púrpura que recogía en una coleta de caballo se dirigía a los casilleros de la entrada para cambiarse las zapatillas por los zapatos normales.
Entonces escuchó una voz que parecía sumamente molesta por algo, pero no logró identificar al sujeto.
-aunque ya tienes a tu mujer, sigues molestando-
El joven podía escuchar el chirrido característico de las puertas metálicas siendo abiertas y el golpe seco de un par de zapatos dejándose caer sobre el suelo. Pero lo que realmente le hizo asomarse al pasillo fue la respuesta que dio otro sujeto que si pudo reconocer.
-¿qué? ¿Acaso tienes un complejo con tu hermana?-
¡Esa era la voz de su amigo Len!
Terminó por cruzar hacia el pasillo de los casilleros para encontrarse frente a sus ojos a un Len siendo sujetado por el cuello de la camisa por un joven de cabellos cortos y turquesa.
Las miradas hostiles de ambos no auguraban nada bueno, por lo que en ánimos de bajar la tensión, se acercó a ambos y los separó colocándose en el medio.
-¡basta! ¿Qué están haciendo?- preguntó mirando primero al desconocido y luego a Len deteniéndose unos breves segundos en su amigo -¿sucedió algo Len?-
El silencio entre ambos sólo hizo la atmósfera aún más pesada mientras la mirada molesta de Mikuo chocaba con la frialdad en los ojos de Len.
Entonces, una chica de rubios cabellos con un enorme lazo blanco atado en la cabeza apareció y sus ojos azules se mostraban bastante sorprendidos y confusos.
-¿qu-qué paso?- preguntó reconociendo a Mikuo entre los presentes –Mi…-
Frustrado el de cabellos turquesa se marchó de allí con un movimiento brusco y sin siquiera voltear a ver a la chica, la cual sólo pudo observar la silueta del joven con tristeza.
-hey, ¿ese era tu novio?- preguntó el pelimorado captando la atención de la chica -¿qué le pasa? Empezando broncas así como así…-
-¿eh?-
-Kasane-san no tiene la culpa- interrumpió Len que se había girado hacia su casillero para tomar sus zapatos –no te preocupes, ya me la voy a cobrar-
-bueno, supongo que eso es cierto…- comenzó diciendo el otro joven mientras la ojiazul permanecía muda –pero quizás si su novia le dice algo, ayude…-
De alguna forma, sin que me de cuenta la gente cree que Mikuo y yo estamos saliendo.
Con un chasquido metálico Len cerró la puerta metálica y se giró a ver a la chica con la misma aura serena que le impregnaba a sus palabras.
Será que Len…
-quizás pensó que había algo entre nosotros- dijo con una leve preocupación –el novio de Kasane-san, digo-
¿También lo piensa?
En un acto impulsivo, sin poder medirse, con las mejillas sonrojadas y en una voz clara y firme.
-¡Él no es mi novio!-
Ambos chicos la miraron con ojos perplejos al tiempo que Rin se daba cuenta de su torpeza y se cubría la boca con su mano derecha mientras enrojecía aún más.
"he gritado sin querer…" pensó abochornada
Pero…
-ya veo- dijo Len recobrándose de la sorpresa
No quiero que Len piense eso.
Lo siento Mikuo…
-si, no soy su…-
-ya veo, así que no eres su novia- interrumpió el de cabellos purpura soltando un largo suspiro e introduciendo ambas manos en los bolsillos de su pantalón –entonces, ¿qué deberíamos hacer con él?-
-lo siento…- dijo Rin apenada mientras agachaba la vista
-¿por qué?- preguntó Len encontrándose con los ojos de la chica –no es algo por lo que debes disculparte, Kasane-san-
En el pecho de Rin el acostumbrado peso comenzó a acumularse en su corazón al tiempo que se dejaba envolver por el aura del ídolo.
Aunque sé que Len tiene novia,
Como siempre me duele el pecho
Mis sentimientos no importan nada…
-nos vemos- dijo Len marchándose en compañía del otro chico.
Ella sólo pudo despedirse con la mano.
Pero de alguna forma no puedo imaginarlo,
Que Len y la hermana de Mikuo estén saliendo…
Aún cuando no estuviera del todo cerca pudo escuchar los últimos retazos de una conversación entre ambos jóvenes.
¿Cómo se habrán conocido?
-¿hey, Len estás libre mañana?- le pregunto el de cabellos púrpura
A medida que se alejaban sus voces sonaban más tenues.
-tengo planes- respondió el rubio sin dudar
-umm… ¿y pasado?-
-puede que sí…-
Mikuo dijo que se encontrarían este fin de semana.
¿Será que van a verse mañana?
Pero no puedo imaginármelo para nada.
Al día siguiente, Estación Shinsakuta
Escondida entre los arbustos a la entrada de la estación, con un gorro cubriendo sus cabellos, una franela y unos jeans, Rin observaba a la gente entrar y salir frente a sus ojos.
Siempre buscando con un nudo en la garganta.
¿Qué estoy haciendo?
Llevo esperando 3 horas desde esta mañana y
Ni siquiera sé si van a encontrarse aquí…
Se encontraba abrazando sus rodillas contra su pecho, pareciendo aún más pequeña de lo que era.
Pero quizás si lo veo con mis propios ojos…
Algo pueda cambiar,
Quizás pueda resignarme del todo…
Pero quizás…
Un brillo esperanzador recorrió su rostro a medida que apretaba más el agarre de sus piernas.
Mikuo simplemente entendió mal…
Tal vez los planes de Len pueden ser algo totalmente diferente.
Entonces, sus ojos azules se abrieron de par en par al reconocer cierta cabellera rubia sujeta a una coleta.
Entrando a la estación con las manos en sus bolsillos y la misma característica aura serena, estaba Kagamine Len.
Lo vio caminar hasta una de las columnas y recostarse naturalmente sobre una de ellas, observando a las demás personas.
El nudo en su garganta comenzaba a tirar levemente.
Puede que no esté viéndose con la hermana de Mikuo…
Unos minutos después, inconscientemente, Rin se soltó un poco de su posición de bolita al ver una larga cabellera turquesa recogida en dos coletas agitarse con el movimiento de la hermosa modelo de la revista que en esos momentos corría en la dirección de Len.
Observó como Len volteaba a ver a la recién llegada y se despegaba de la columna diciéndole algo a la chica que la hizo sonreír abiertamente, agrandando aún más su belleza.
Puede que sólo sean conocidos…
Ambos comenzaron a caminar, yéndose de la estación.
Quizás no signifique que salen juntos…
Con una dulce sonrisa la chica se acercó aún más a Len, colgándose del brazo del joven y finalmente tomando su mano.
Pero, quizás…
Toda la fuerza que quedaba en Rin se esfumó al tiempo en que sus vacíos ojos azules se perdían en el punto donde se había marchado la pareja.
-ya… no se me ocurren otras razones…- dijo con una voz quebradiza al tiempo en que bajaba el rostro, ocultando su mirada tras el gorro.
Aquella frase asustó a un par de chicos que iban pasando por allí y que no habían notado a la rubia escondida entre las plantas.
-¡ah! ¡Qué susto!-
-¿qué está haciendo esa chica ahí? Da miedo…-
"de veras, ¿qué hago aquí?" Se dijo a si misma sin lograr conseguir las fuerza para irse
Pensé que si los veía con mis propios ojos,
Podría resignarme del todo.
Instantáneamente y sin ningún ánimo por contenerse, las lagrimas fluyeron libremente, corriendo saladas por sus mejillas.
Pero esas sólo fueron palabras engañosas,
La verdad es que lo que realmente deseaba era que no fuese cierto.
Sólo así, todo estaría bien.
Lo único que podía hacer, lo único que quería hacer era llorar.
En este lugar…
En este momento…
¿Hacia dónde se dirige este sentimiento?
Unos días después, Secundaria
-¿por qué Rin? ¿Por qué rechazaste a Mikuo?- preguntó Meiko con una mirada confusa.
Era la hora del receso, se encontraban en uno de los jardines del complejo y todas sus amigas querían saber que era lo que había ocurrido el otro día.
Cogiendo fuerzas Rin inhaló hondamente antes de animarse a responder.
-quiero a Mikuo, pero me di cuenta de que eso no era lo mismo que amar a alguien…- dijo con una voz firme observando a Meiko directamente
Todas sus amigas la observaron un par de segundos.
-pero, ¿por qué dices eso ahora, después de tanto tiempo?- preguntó Luka alterada, sorprendiendo a todas por su actitud -¡siempre estuvimos alentándolos!-
-cálmate Luka- le pidió Miki moviendo las manos repetidamente
-tal vez presionamos mucho al bobalicón de Mikuo…- dijo la castaña dejándose caer sobre el césped
-eso puede ser cierto… pero no era necesario el adjetivo- mencionó Miki dedicándole una mirada a Meiko que pasó inadvertida
Hubieron unos segundos de silencio entre todas, segundos en los que Luka sólo podía morderse el labio y mirarse las manos.
-Rin, ¿qué fue lo que hizo que te dieras cuenta?- preguntó entonces Gumi captando la atención de todas
Los ojos de Rin se desviaron a un punto muerto en el suelo mientras perdían brillo.
-bueno, verán…- su voz se fue debilitando a medida que hablaba, pues en sus ojos nuevamente las lágrimas comenzaban a salir
-es que… empezó a gustarme Len de verdad…- finalizó con una sonrisa triste y derrotada
Lo había dicho.
Sus amigas la miraron completamente impactadas, procesando aquella noticia hasta que simplemente explotaron.
-¡de todos los chicos! ¿¡Por qué Len-kun!?-
-¿¡cuántas otras chicas crees que tienen sus ojos en él!? ¿¡Cuántas chicas no ha rechazado, rompiéndoles el corazón!?-
-Rin, ¡a esa gente es mejor mirarlas de lejos sin involucrarse!-
La rubia se cubrió el rostro con ambas manos sin poder evitar el seguir llorando.
Todo lo que decían era cierto, ella lo sabía, estaba muy consciente de eso.
-sí, soy una idiota…- dijo a duras penas silenciando por unos momentos a las demás que la miraban con preocupación –además Len… él ya tiene novia-
-¿¡Qué!? ¡No puede ser!- gritaron todas al unísono
-pero si eso es verdad, más razón para olvidarlo Rin-chan- dijo Gumi preocupada
-¿por qué no dejas ese amor no correspondido?- sugirió Miki con suavidad
-¡Es que aunque quisiera!- gritó Rin completamente abandonada en sus sentimientos dejando al descubiertos sus azules ojos un tanto rojizos y con rastros de lágrimas en ellos -¿¡acaso es algo que puedes detener!?-
Sus manos se apretaban en puños a sus lados y sus mejillas se encendían a medida que continuaba hablando.
-aunque Len tiene novia, y aunque sé que mi amor no será correspondido, ¡este sentimiento no desaparece!-
Ah…
Se detuvo al instante.
Es verdad.
No se trata de ser aceptada o no,
Si lo piensas así eso que sientes no sería amor…
Las lágrimas dejaron de fluir.
Me enamoré de Len, experimenté el amor y fui feliz…
Sus músculos se fueron relajando y sus ánimos fueron calmándose segundo a segundo.
Y aunque estaría mintiendo si digo que no deseo ser correspondida,
Yo más que nada…
Poco a poco, su mirada azulina se fue dulcificando y una pequeña, pero sincera sonrisa, se apareció en sus labios.
Fui feliz
-él fue mi primer amor…- dijo con suavidad –es por eso que quiero atesorar este sentimiento-
-puedo entenderlo Rin, pero sabes si las cosas no salen bien con Len-kun ¿por qué mientras tanto no sales con Mikuo y ves cómo resulta?- preguntó Luka con una mirada indescifrable en sus claros ojos
-¡es que Mikuo es un buen chico!- dijo Rin con energía y completamente sincera –pero no puedo salir con él, teniendo estos sentimientos, yo no puedo hacerle eso-
Luka permaneció silenciosa.
-ya veo…-
-eso es verdad…-
-bueno, si esa es tú decisión ¡no diremos nada más!- concluyó Meiko brindándole una sonrisa sincera a la cual se unieron todas
La calidez de sus amigas embargó a Rin, haciéndola llorar pero esta vez de felicidad y completa gratitud.
-las quiero tanto, gracias- dijo la rubia conmovida mientras todas se fundían en un abrazo
De verdad les estaba muy agradecida.
Más tarde, en la Azotea
-Así que entiendes que Kagamine sale con mi hermana, ¿no?- preguntó la voz de Mikuo
Rin asintió lentamente con la cabeza.
Ambos se encontraban uno frente al otro siendo rodeados por la suave brisa que corría en aquel lugar, bajo el azul celeste del cielo infinito.
-entonces, ¿saldrás conmigo?- preguntó con un brillo esperanzador en sus ojos turquesa y dando un paso al frente
Apretando firmemente sus manos a los lados de su cuerpo, Rin alzó la mirada con determinación.
-a pesar de eso, mis sentimientos por Len no han desaparecido- dijo la rubia mientras su moño se mecía suavemente al igual que sus cabellos –es por eso que no puedo salir contigo, lo siento Mikuo-
El chico soltó un largo suspiro recostándose sobre la alta verja metálica de seguridad.
-¡ah…! soy un idiota- se dijo a si mismo a modo de reprimenda –si sólo me hubiese declarado como se debe antes, el resultado habría sido totalmente diferente pero…-
Sus ojos se alzaron de sus pies y volvieron a encontrarse con los azules de una Rin silenciosa.
-aún si la persona que quieres ya tiene a alguien en su corazón, tus sentimientos no desaparecen…- repitió lentamente -¡a mí me pasa lo mismo y no hay nada que hacer!-
Una sonrisa vergonzosa se formó en sus labios y una mueca extraña en el rostro de Rin, al no saber exactamente qué cara poner.
-lo siento- dijo suavemente
-baka*, no te disculpes- dijo el de cabellos turquesa riendo un poco –ya estaba preparado para el rechazo de todas formas…-
-um… ya veo-
-bueno, puedes ir volviendo a clase- poco a poco se giró dándole la espalda a la chica y llevándose una mano detrás de la cabeza –yo voy a quedarme aquí por un momento más…-
-eh… sí, pero…-
-ahora quiero estar solo, por favor-
No sabía si fue por su tono de voz o por el hecho de que no podía darle la cara, que Rin agachó la vista comprendiendo el significado de las palabras de Mikuo.
-okay, gracias Mikuo- dijo yéndose de la azotea
Sólo hasta que escucho el chirrido metálico de la puerta al ser cerrada Mikuo se dejó caer al piso sosteniendo su cabeza con ambas manos.
Sólo entonces se permitió sucumbir a la tristeza.
Pero no había pasado mucho tiempo cuando escuchó la puerta abrirse de nuevo, tensando al joven.
"¿qué le pasa a Rin? ¿Por qué vuelve?" Pensaba tratando de decidir si debía darse la vuelta o no "ya déjame deprimirme un poco".
Los pasos acercándose lo hicieron escoger finalmente la primera opción.
-Rin, estoy bien- dijo levantándose y girándose para tener contacto visual –quiero estar solo un momen…-
Sus ojos se abrieron sorprendidos.
La que se encontraba parada frente a él era una joven de largos cabellos rosa pastel.
-¿Luka? ¿q-qué estás haciendo aquí?- preguntó el chico entre avergonzado y nervioso -¿vienes a ver la cara de un chico rechazado?-
Pasando de largo y con ambas manos cruzadas bajo su pecho, la chica ignoró el comentario del joven.
-sabes, si tú y Rin se hubiesen juntado antes, me habría rendido- dijo Luka con la mirada clavada en el horizonte y una voz aterciopelada –pero parece que no es así-
Mikuo la miraba sin comprender muy bien lo que le decían, lo que dio pie a Luka para continuar.
-aún si la persona que quieres ya tiene a alguien en su corazón, tus sentimientos no desaparecen- dijo pausadamente y sus ojos se encontraron con los del chico –a mí me pasa lo mismo-
Durante varios segundos Mikuo se quedó observándola, procesando las palabras de la joven y no fue sino hasta que la vio sonrojarse levemente que lo entendió.
-¿¡EH…!?- soltó dando un paso hacia atrás y con las mejillas encendidas como un semáforo
-¿está mal?-
Ambos se miraban atentamente, sin lograr configurar ninguna otra palabra.
Ella por vergüenza, él por el impacto.
Cuando te gusta alguien…
Son personas distintas y todos sus sentimientos,
Bajo el traqueteo de los rieles, Rin se encontraba con la cabeza recostada sobre el vidrio de la puerta en el tren a casa.
Sus ojos se perdían en la distancia mientras su mente se encontraba en cualquier lugar menos allí.
De su hombro colgaba la mochila y su moño inclinado se encontraba un poco desarreglado.
No siempre llegan a combinar…
Con el fin de alternar el peso de su bolso se despegó de la puerta y sin notarlo dio un pequeño vistazo a los demás pasajeros.
Su corazón latió con fuerza, cuando al fondo del vagón con un libro de texto en sus manos, la chica dio con la figura de Kagamine Len.
Sus mejillas se sonrojaron como siempre mientras delineaba cada uno de los rasgos del joven.
Estoy enamorada…
Es un amor no correspondido…
Y aún así, mis sentimientos por Len no cambiaron ni un poco…
El tren se detuvo lentamente en una de las paradas, permitiendo la salida y entrada de pasajeros.
Entre ellos, a paso lento una mujer al no conseguir un puesto dónde sentarse se acercó a uno de los tubos metálicos, el enorme bulto en su vientre dejaba en evidencia su embarazo.
Rin pudo notar como Len guardaba su libro en la mochila y se levantaba de su asiento, para cedérselo a la mujer con suma amabilidad.
-¿eh? ¿Estás seguro?- preguntó la mujer con ese tono cariñoso de cualquier madre
-descuide, me bajo en la próxima estación de todos modos- respondió el joven brindándole su mano para ayudarla a sentarse
Al instante la mujer le sonrió completamente agradecida por el gesto tan caballeroso del rubio.
-¡oh! Muchas gracias querido, eres muy amable- le dijo dulcemente
-no es nada- dijo Len dándose la vuelta
Rin no pudo evitar formar una sonrisa en su semblante, sin despegar sus azulinos ojos de Len.
Para la estación de Len todavía falta mucho…
"Quizás debería alejarme más…" pensó el joven mientras caminaba por el vagón buscando un lugar dónde estar, lejos de la mujer no notara su mentira.
Cuando la persona que me gusta es amable,
Me hace muy feliz…
En su búsqueda la mirada de Len dio con el gigantesco moño blanco de la chica, reconociéndola al instante.
-ah- soltó mientras se acercaba donde estaba y se recostaba levemente de la barandilla cerca de la puerta y frente a la joven –estamos juntos otra vez, en el tren que va a casa-
-eso parece- respondió Rin contenta y después de unos segundos ambos comenzaron a ver por la ventanilla
Ahora que lo pienso,
La primera vez que hablé con Len fue en el tren que va a casa…
Después de eso, de a poco empezamos a hablar…
Sus pensamientos fueron dulcificando sus facciones lentamente, coloreando sus mejillas, dándole un brillo soñador a sus ojos.
Y ya sea notándolo a consciencia o no,
Fui sintiendo la amabilidad indiferente de Len…
Segundo a segundo, sintiendo aquel peso pujante en su pecho, sus labios se fueron curvando en una sonrisa amorosa.
Me alegro,
De que la primera persona de la que me enamoré,
Haya sido Len…
El chico que se encontraba cruzado de brazos, inconsciente volteó a ver a su compañera entre los mechones rebeldes de su flequillo presenciando por completa la enorme sonrisa de Rin.
-¿de qué te ríes?- preguntó Len interrumpiendo con su voz el hilo de pensamientos de la joven
-¿eh? ¡n-no me estaba riendo!- dijo la chica nerviosa y abochornada al mismo tiempo por su descuido
Ambos zafiros se encontraban sin discreción alguna.
-claro que sí, tenías una súper sonrisa en la cara-
-¡ah! bueno… no era nada, ¿creo?-
Durante unos segundos Len la miró con extrañeza hasta que naturalmente sin poder contenerse comenzó a reírse llevándose una mano hasta sus cabellos cubriendo un poco su cara.
-¿cómo es eso? "¿bueno?" "¿creo?"- dijo Len entre risas aniñando su rostro e iluminando su figura al completo -¡eres extraña!-
La chica al instante se sintió hipnotizada por la escena que ocurría frente a sí, y por esos breves instantes no se sintió para nada avergonzada.
Si me está yendo bien o me está yendo mal,
No es lo que importa…
-Llegando a la estación Shinsakuta, Estación Shinsakuta- anunció el parlante del vagón
Todo lo que quiero…
Poco a poco el tren se fue deteniendo y la gente se fue preparando para salir.
Es decirle, te amo…
Las puertas se abrieron y acomodándose la mochila en su hombro, Len alzó la mano a modo de despedida.
-nos vemos Kasane-san-
Desde que me enamoré de Len,
Experimenté muchas sensaciones nuevas…
Con la vista clavada en la espalda de Len que paso a paso se iba alejando, era incapaz de mover ni un músculo tanto que no podía estar segura de siquiera respirar.
-las puertas ya van a cerrarse-
Desde que me enamoré de Len,
Sólo quiero decirle…
En un acto no premeditado el rubio giró un poco su rostro hacia donde el tren comenzaba a marcharse a toda velocidad de la parada.
Su sorpresa hizo que sus ojos se abrieran de par en par ante lo que estaba frente sí.
Con la misma intensidad del azul de las olas del mar, los ojos de Rin lo observaban al tiempo en que su moño y sus dorados cabellos eran agitados por el viento de tren avanzando.
Con cierta preocupación y confusión en su rostro, dio un paso hacia ella.
-¿qué sucede?-
Quiero decirle todas esas cosas,
Que me han hecho feliz…
Una enorme y brillante sonrisa apareció en los labios de la joven que con una determinación y valentía que tal vez jamás volviera a repetirse.
-Sabes Len…-
Gracias por enseñarme,
Su voz salió clara, firme y armoniosa.
Tan hermoso sentimiento…
-¡Me gustas mucho!-
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Continuará…
N/A: ¡Tadá!
Me he aparecido de la nada después de un largo período de desaparición en el que fui despiadadamente secuestrada por los trabajos de la universidad.
¡Les pido un trillón de disculpas por eso!
Pero bueno, me imagino que ya estarán un tanto acostumbrados (por las malas) a mis extensos retrasos, pero quiero que sepan de verdad que no fue intencional ¡se los juro!
Bueno, sé que algunos me matarán por lo cortado que ha quedado este capítulo y aún más después de haberlos dejado en el anterior con el enorme shock de que Miku era la novia de Len… pero ahora es que va a comenzar lo bueno.
Pero les pediré por favor que no vayan a detestar a Miku, en este fic no será una desgraciada ni una mal nacida así que ¡no la odien por favor!
Espero la narración haya sido de su agrado, trato siempre de esforzarme en que al traducir del manga en inglés (me fío más que en la traducción al español) no aparezcan muchas cosas repetitivas, tales como frases, descripciones, etc. Estoy dando lo mejor de mí para pulir ese aspecto.
Bueno, que puedo decir en este capítulo ha habido muchas sorpresas y muestras de ¡muchos sentimientos! Espero les haya gustado, fascinado, deleitado y si no entonces me disculpo por haberles fallado.
¡Les estoy enormemente agradecida por todos los reviews, favs y follows que le han dado a esta historia!
Les agradezco a:
YuzukiToriOnee-san, Lily Magane, Lilliam, Repollounicorniano, dekki yorokobi,Gabriela Kagamine, Kiranathas yue, Diana Kaito Kagamine Megurine, Laura Mine, Alguienquemira, luni-chan,Rin Isakura, SeijuroMai,Angessama, megu-chan, Lenkun.
¡Muchísimas Gracias!
Como agradecimiento prometo tenerles el capítulo número seis listo para este viernes 7 de Abril del 2013.
¡No se olviden de presionar ese maravilloso botón para dejarme su opinión, crítica o sentencia de muerte!
PD: puede que en uno de estos días cambie mi nombre de usuario, mi madre me ha recomendado tomar mayor seriedad y utilizar un nombre decente ¡je je je! Así que no se vayan a confundir. ¡Oh! Lenkun me halaga que pienses de mí como una senpai, así que descuida no tengo ningún problema.
Un beso,
Kirumi
