STROBE EDGE

Desclaimer: los personajes no me pertenecen, así mismo la historia es obra y genialidad de la increíble Akisaka Io. Yo sólo escribo esto por amor y felicidad.

-diálogos-

"pensamientos"

Narración de Rin

Narración

Flashbacks…

Este capítulo está dedicado a TODOS ustedes mis amados lectores, es lo único que puedo hacer en vista que no puedo darles galletas o chocolates, así que…

¡Feliz Día de San Valentín! 3


-Sabes Len… ¡Me gustas mucho!-

Justo antes de las vacaciones de verano,

-gracias, pero lo siento, ya tengo novia…-

Kagamine Len me rechazó.

El sol de la mañana brillaba en todo lo alto, iluminando el camino de los estudiantes que caminaban con destino al instituto para reiniciar el ciclo de clases nuevamente.

-¡Riinn!-

Una chica de rubios cabellos con enorme lazo blanco giró un poco su rostro en busca de la persona que la había llamado.

Una sonrisa se formó en su rostro al reconocer a una de sus amigas que corriendo se puso a la par de la rubia.

-¡ah, Meiko! Buenos días-

-buenos días también Rin, parece que se han acabado las vacaciones de verano…- respondió la castaña un tanto decepcionada

-si…- le correspondió Rin riendo suavemente

Len me dijo que ya tenía novia…

La chica con las mejillas aun rojizas se rió nerviosamente, mientras sujetaba sus manos tras su espalda. Todo bajo la mirada serena del rubio, en el medio de la estación de tren.

-si, ya lo sabía… pero quería que lo supieras y al final lo he soltado…-

Y…

Cuando pensaba que nunca podría hablar con el de ese modo…

-pero, ¿podemos seguir hablándonos como hasta ahora?-

Estos sentimientos, este amor que siento por Len…

Aunque todavía sigue vivo,

Lentamente en el rostro del joven se hizo aparición una sonrisa sincera y amable.

Eso es lo que yo había decidido.

Con los brazos cruzados bajo su pecho, Rin formó una cara pensativa y hasta un tanto preocupada.

Es cierto que decidí hacerlo así, pero las vacaciones de verano empezaron poco después de declararme…

Y la verdad es que no he hablado con él desde que me rechazó…

Llevando una mano hasta su barbilla sus cejas se colocaron un poco juntas mientras intentaba resolver con el problema que se le presentaba en frente.

"después de tanto tiempo sin vernos, ¿cuál será la forma más adecuada de empezar a hablar con él?" pensó cerrando brevemente sus ojos.

Inhalando un poco de aire, sus mejillas adquirieron un suave tono rosado mientras ponía una cara semi sorprendida y levantaba su mano, bien abierta.

-bu-buenos días- dijo tartamudeando un poco

"no, así se puede notar mi nerviosismo… umm…" se dijo mientras cambiaba a una pose más relajada o "cool".

-oh, buenos días…-

"no, ahora suena demasiado distante…" sus ojos relampaguearon insatisfechos y en cuestión de segundos se encontraba diciendo todo tipo de saludos, bajo la mirada de sus queridas amigas.

-¿por qué está Rin dando los buenos días de esa forma?- preguntó Miki quién acababa de entrar al salón y confusa miraba las muecas exageradas de la rubia.

-dice que está tomando valor para cuando se encuentre con Len…- dijo Gumi haciendo dramáticamente como si se quitara una lágrima del rostro

-resulta muy patético a los ojos…- dijo Meiko sentada en una silla y desviando la mirada con pena ajena

-¡Meiko!- la riñó la pelirroja por semejante comentario a su amiga, se supone que debían apoyarla no criticarla.

-¡holiis!- dijo Rin sacando la lengua y guiñando un ojo mientras su mano hacia un saludo al estilo militar.

Entonces sintió que alguien colocaba una cabeza sobre su cabeza, aplastando su enorme moño blanco.

-¡hey!-

Alzando un poco sus ojos azules logró dar con una despeinada cabellera color turquesa.

-ah, Mikuo…- soltó un tanto sorprendida para luego con energías renovadas corresponderle -¡b-buenos días!-

El chico la pasó de largo y continuó hasta su puesto, para dejar caer su mochila y su cuerpo con pesadez. Aquello lo había agotado mucho más rápido de lo que había pensado.

"incluso Mikuo me está hablando como siempre… ¡Gracias, voy a seguir tu ejemplo!" pensó la chica y completamente conmovida y con enormes lágrimas de emoción en los ojos, apretando una mano en un puño en alto.

Algunos chicos de la clase se acercaron a Mikuo brindándole palmadas y comentarios de apoyo, por su logro obtenido.

-he hecho lo que he podido-

-¡si lo hemos visto!-

-¡buena pelea!-

Entonces de entre todos los comentarios se escuchó una voz tranquila al fondo.

-buenos días a todos, parecen muy animados-

Meiko se giró y formando una gran sonrisa se dirigió a donde se encontraba la recién llegada.

-¡Luka-chan buenos días!- dijo Gumi muy contenta a su lado Mikuo se encontraba completamente tenso y sin siquiera voltear a ver.

En sus mejillas había un marcado tono de rojo, mientras levantaba una mano a modo de saludo. Aun de espaldas a la pelirosada.

-b-buenos días, Luka…-

La susodicha desvió sus ojos a verlo y con una sonrisa le correspondió el saludo, sólo poniendo al de cabellos turquesa aún más nervioso.

-c-creo que voy al b-baño…- dijo el joven masajeándose el cuello y saliendo por la puerta delantera del salón

-¿y a este que le pasa? Parece gelatina- dijo Meiko alzando una ceja de forma interrogante

-si… de repente ha empezado a actuar de forma extraña…- agregó Miki con cara confusa

-a lo mejor es porque me declare a él…- explicó Luka serenamente mientras debaja su bolso sobre su puesto

Al instante ocho pares de ojos completamente abiertos la vieron absortos tratando de procesar la información.

-¡¿EEHH?!-

-¡¿DE VERDAD?!- gritó Rin quien sin darse cuenta se encontraba participando de la conversación

Luka se rió brevemente de la consternación de sus amigas, que no se esperaban semejante noticia esa mañana.

-si, pero aún no me ha dicho nada…- respondió la pelirosada

Entonces en su marco de visión aparecieron los rostros de Gumi y Meiko quienes eran las más exaltadas, haciéndola retroceder un poco.

-¡¿pero cuando paso todo eso?!- le interrogo Gumi dando otro paso al frente

-¡¿cómo te diste cuenta de que te gustaba el retardado de Mikuo?!- pregunto Meiko seguidamente

-creo que el insulto está de más…- acotó Miki pero fue tan bajo que nadie le prestó atención

Un sonrojo se formó en las mejillas de Luka al tiempo que se llevaba un dedo a los labios de forma pensativa.

-mmm… desde que vi como se entregaba de todo corazón a Rin, creo… que fue cuando me enamoré de él…- respondió, con la vista azulina de Rin clavada en ella

-Luka…- lentamente la cara de Rin se contrajo en una preocupada mientras se llevaba ambas manos a su boca un tanto encogida de miedo -¿es posible… que ahora me odies?-

El moño blanco de Rin pareció compartir la misma emoción de su dueña, pues decayó un poco sobre su cabeza.

-¡Rin, yo jamás podría odiarte!- dijo Luka tomando sus manos firmemente -¡tú eres mi amiga!-

-Luka…- dijo la rubia con voz temblorosa por las lágrimas que querían escapar

Y así sin más se abrazaron, bajo la mirada conmovida de sus amigas que se observaban la escena como si se tratase de alguna obra teatral y las dos chicas estuvieran iluminadas por un par de reflectores.

Después de unos minutos, la primera en recobrase fue Meiko y colocando una mano sobre el hombro de la pequeña rubia.

-¿no crees que ahora te toca a ti Rin?- preguntó con una gran sonrisa en los labios –seguro que Len está a punto de llegar…-

-cierto Rin, ve por él- dijeron Miki y Gumi al mismo tiempo

En los ojos azules una fiera determinación se coló en ellos junto con un pequeño sonrojo en su mejillas.

-¡yo, Kasane Rin, voy saliendo!- gritó Rin mientras dando un saludo militar salía corriendo del salón, escuchando a su espalda los deseos de buena suerte de sus amigas.

Todo el mundo se está esforzando al máximo,

Con los sentimientos que laten en sus corazones…

"yo también voy a poner todo de mí" pensó la chica apretando sus manos en puños mientras se colocaba detrás de una pared al pie de la escalera, por el camino que conducía a la clase de Kagamine Len.

En su pecho podía sentir como su corazón latía velozmente.

"ya tiene que estar a punto de llegar…" pensó mientras se asomaba un poco al pasillo.

Entonces allí al fondo caminando tranquilamente con el bolso escolar al hombro, venía Kagamine Len.

Y los ojos azules de Rin lo contemplaron durante unos breves instantes, con las mejillas sonrojadas junto al corazón más acelerado que nunca.

Ha pasado mucho tiempo desde que vi a Len por última vez…

¡oh! ¡no!

Rápidamente se volvió a refugiar en la pared nerviosa.

"este no es momento para estar mirándolo, tengo que hacerlo de forma que parezca que me encuentro con él de casualidad" se dijo Rin a si misma, dándose dos palmadas en la mejilla "naturalidad, naturalidad, naturalidad…"

Respiró una, dos y tres veces cuando escuchó unos pasos ya bastante cerca de la esquina y pudo vislumbrar el pantalón del uniforme masculino.

"¡ya está aquí!" pensó y con llamas en los ojos se lanzó a la acción "¡ahora!"

Gran sonrisa, actitud relajada y los ojos azules brillando a su máxima potencia, Rin salió de su escondite como si viniera bajando las escaleras.

-¡oh! ¡buenos días!- exclamó entre contenta y "sorprendida, dirigiendo sus ojos al pasillo -¡buenos días!-

Pero entonces se detuvo completamente en seco.

¡¿EH?!

-¿uh? Buenos días, disculpa pero… ¿quién eres?-

Delante de ella se encontraba un chico alto de cabello verde claro y ojos de un tono verde más oscuro que la miraba confuso, con unos audífonos alrededor de su cuello y unos lentes de montura negra encima de la cabeza.

Los ojos de Rin se abrieron como platos, mientras su boca se abría y cerraba sin salir sonido alguno.

-¿eres una fan o algo así?- preguntó el chico pero sin ninguna respuesta porque Rin se encontraba en su propio mundo de humillación

¡Me he equivocado!

¡Esto es tan vergonzoso!

Inmediatamente los colores se le dispararon a la cara mientras componía una mueca de horror, con ambas manos sujetando su cabeza.

Pero, ¿qué es lo que ha pasado?

Estaba segura de que Len venía en camino…

Inclinándose un poco para ver tras el peliverde, descubrió que el ídolo se había detenido brevemente a conversar con un chico en la puerta de uno de los salones del pasillo.

"¡aaahh! ¡Está dando vueltas!" pensó sintiendo que lloraría por su mala suerte

A todo esto el chico seguía de pie, observándola crear todo tipo de muecas.

Dándose cuenta de esto, Rin se recobró un momento y poniendo la cara más neutral que tenía retrocediendo unos pasos, desbloqueando la vía,

-lo siento, me he equivocado de persona…- dijo inclinándose a modo de disculpa y extendiendo su brazo como indicación –puedes seguir con tu camino…-

Hubo varios segundos de silencio en los que ninguno de los dos se movió de su puesto. Rin con la vista clavada en el suelo, y el chico con la vista clavada en ella.

Un tanto confusa Rin se animó a levantar los ojos, para ver por qué el desconocido no había avanzado.

Al instante vio como el rostro del joven estaba a sólo centímetros de su rostro mirándola fijamente y con una mano bajo su barbilla.

-mmm… creo que te he visto en algún sitio…- dijo el joven más a si mismo que a la rubia

Nerviosa Rin retrocedió unos pasos y levantó sus manos a modo de puños, preparada para defenderse de algo que no sabía exactamente.

"¿eh? ¡yo no te conozco de nada!" pensó sin que las palabras salieran por su boca

-¡ah, ya me acuerdo!-

Entonces el chico pareció encontrarlo finalmente, porque chasqueando sus dedos se enderezó en su posición y sus ojos se abrieron brevemente.

-antes de las vacaciones de verano, en la estación del tren…- dijo el chico con una voz grave aun observando a la rubia –tú eres la que se declaró a Kagamine Len y fue rechazada-

El cuerpo de Rin se tensó en ese instante.

¡Qué directo!

No me agrada este chico…

Poco a poco se fue inclinando hacia un lado, con el moño blanco moviéndose en sincronía.

Pero si no se va a alguna parte pronto…

Y si Len llega hasta aquí…

A escondidas, sus ojos se dirigieron al pasillo tras el peliverde, quién curioso giró el rostro para averiguar qué era lo que la extraña rubia observaba.

Allí vio como Kagamine Len se despedía del estudiante con el que había estado conversando y reanudaba su camino, aún sin voltear a ver en la dirección de los dos jóvenes al pie de la escalera.

-ah, así que a eso te referías con lo de que "te habías equivocado de persona"- dijo el peliverde pausadamente entendiendo la situación

Con una sonrisa ladina observó a la chica con ojos divertidos.

-diciendo "buenos días" fingiendo que te lo encuentras por casualidad, ¿eh?- dijo el chico y observó para su satisfacción como el rostro de la chica se encendía como un semáforo

M-me… ¡me ha leído la mente!

No me agrada, no me agrada en lo más mínimo…

Sus ojos se desviaron brevemente cuando vio como una cabellera rubia se acercaba hasta ellos.

¡Ah!

¡Len viene hacia acá!

¿Qué hago? ¿Qué debo hacer?

El peliverde veía como la chica parecía estar en un atolladero, hasta que finalmente pareció decidirse.

Por ahora, sólo me queda una cosa que hacer…

¡Corre!

A la velocidad de un rayo la rubia giró sobre si misma y en una carrera se fue por dónde vino, huyendo hacia su salón.

-¡hey! ¿No vas a darle los buenos días?- gritó el peliverde observando como la figura de la chica desaparecía rápidamente de su campo de visión

"bueno, eso ha sido divertido…" pensó el chico sin darse cuenta de que alguien se detenía a su lado

-ah, Gumiya-

El peliverde al escuchar su nombre se giró a un momento, encontrándose con unos ojos azules sorprendidos y una cabellera rubia recogida en una coleta.

-hey Len, ha pasado un tiempo- dijo el chico con voz grave e inclinándose un poco al rubio lo miró con una sonrisa de medio lado –me pregunto…-

Len con ambas manos en sus bolsillos lo miró alzando una ceja.

-¿qué le verán a un tipo antisocial como tú?- dijo Gumiya soltando un suspiro

-¿ah?- fue todo lo que pudo decir Len sin comprender nada en absoluto

¡Argh!

Al final no me ha servido de nada practicar los buenos días…

Mis planes fueron completamente destruidos…

Por los pasillos Rin corría a todo lo que daban sus piernas, sin prestar mucha atención de su alrededor hasta pasar frente a un par de chicas de un curso mayor.

-¡ah! ¡Es esa chica!- soltó una de ellas a su amiga -¿recuerdas?-

-si, la chica del andén…- dijo la otra igualmente sorprendida –que se declaró a Kagamine-kun y fue rechazada-

¿Eh…?

A medida que siguió avanzando, notó como la gente al verla comenzaban a murmurar y a mirarla con cara sorpresiva o burlona.

¿Qué… significa esto?

Y todos llegaban a la misma frase en su conversación.

-¡oh es esa chica!-

-¡la del final del primer semestre!-

-en la estación de trenes…-

-tuvo una derrota bastante digna…

-pobre, la rechazaron sin más-

El rostro de Rin lentamente se fue coloreando de un intenso rojo, a medida que su cuerpo nervioso y muy consciente de las voces de los demás estudiantes, ahora corría con mayor velocidad intentando escapar.

"T-todos… ¡Todos lo saben!" pensaba la chica completamente avergonzada una y otra vez "¡no, no, no, no, nooo! ¡¿Por qué a mí?!"


Y justo así,

Por declararme impulsivamente…

Fui tan tonta…

Quiero desparecer…

Hecha una bolita en la silla, tapándose el rostro con sus manos y el moño caído sobre su cabello, se encontraba Rin rodeada de un aura de depresión y desesperación.

Sin siquiera notar al grupo de chicas que se encontraban tras ella, mirándola un tanto preocupadas.

-la verdad es que Rin-chan me da un poco de pena…- dijo Gumi por lo bajito para que la susodicha no la oyera

-casi todo nuestro curso se enteró de lo que había pasado- agregó Miki también susurrando

-incluso en la ceremonia de apertura estaba así…- dijo Luka cruzando los brazos bajo su pecho

Meiko la miró seriamente durante un tiempo, hasta que contrayendo un poco el rostro no lo pudo soportar más y dio un paso hacia la rubia.

-oh vamos Rin, ¡anímate!- gritó Meiko dándole una fuerte palmada en la espalda que casi derrumba a la rubia

-¡Meiko!- gritaron alarmadas sus compañeras ante la fuerza inhumana de la castaña

Rin se giró a verla después de recobrarse de la sacudida, notando la gran sonrisa en el rostro de su amiga.

-ya sabes lo que dicen, los rumores de la gente duran un pestañeo- dijo alzándole un pulgar

Gumi la observó en shock, mientras Miki hacía una mueca de desagrado y Luka se llevaba una mano a la frente sintiendo pena ajena por su amiga.

-Meiko… ¿acaso eres un vejestorio?- dijo Gumi por lo bajo

-creo que la expresión correcta es: los rumores de la gente sólo duran 75 días…- corrigió Luka soltando un suspiro

-argh… me molesta tanto esa expresión, mi abuela siempre lo dice…- dijo Miki frunciendo un poco el ceño y recordando a su familia

-Mei-chan…- dijo Rin con voz débil mirando a la castaña como un cachorro abandonado

-¡ya sé! ¿por qué no vamos todas al karaoke?- sugirió Meiko pasando su mirada por cada una de las chicas

-suena bien, ¿no crees Rin?- respondió la pelirosa dirigiéndose luego a la del moño blanco –seguro que te animas si cantas un poco-

-¡sii! vamos, vamos- dijo Gumi mientras a su lado Miki reía

-chicas… ¡gracias!- dijo Rin emocionada y se abalanzó a abrazar a Meiko con todas sus fuerzas

-¡decidido entones!- soltó Meiko correspondiendo el abrazo de la rubia

Entonces la alarma del instituto dio anuncio al final del receso, por lo que todas volvieron a sus puestos y la castaña salía disparada del salón, rumbo a su clase.

Unos segundos después la puerta era deslizada y por ella entraba el profesor.

-vale, ya va a empezar la primera reunión- anunció con voz clara mientras colocaba su maletín sobre el escritorio y sacaba algunos papeles

"si tienes buenos amigos puedes ser feliz… muy bien a liberarme un poco y a olvidarme de las cosas malas" pensó Rin con una sonrisa boba en su rostro

-ah, se me olvidaba- dijo el profesor captando a medias la atención de la rubia –los que quedaron en el comité del festival cultural, por favor reúnanse después de clase-

"en días como este, tener reuniones del comité debe ser un fastidio… me pregunto quienes estarán en el comité…?" pensó la ojiazul hasta que algo pareció hacer click en su cabeza

Oh,

Lo acabo de recordar…

Yo estoy allí…


Más tarde…

Con una mirada desagradable en los ojos, Rin observaba la puerta donde se reunirían las personas del comité, desde hace ya varios minutos.

En sus brazos llevaba una pequeña libreta y su cartuchera anaranjada para poder anotar la reunión.

Soltó un pesado suspiro mientras se decidía finalmente a abrir la puerta.

"primero por culpa de ese chico no he podido decirle nada a Len, y ahora no puedo ir al karaoke con las demás…" pensó mientras ingresaba al salón de clase y soltaba otro suspiro "hoy no es mi día de suerte…"

Entonces alzando su mirada del piso sus ojos dieron con una coleta rubia sentada en uno de los escritorios dos filas delante de donde ella se encontraba, en el marco de la puerta.

¡Len!

Kagamine Len se encontraba sentado con una libreta abierta sobre la mesa y un lápiz en mano, su rostro se encontraba levemente girado en su dirección observándola en silencio.

El corazón de Rin comenzó a latir deprisa en su pecho, a medida que sus nervios afloraban al igual que el sonrojo en sus mejillas.

¡aaaaah!

¡No estaba preparada para esto!

¡¿q-qué debo hacer?!

Ejerció mayor fuerza en las cosas que llevaba mientras abría y cerraba su boca, tratando de pensar coherente bajo la mirada azulina del joven.

¡Pero, tengo… tengo que decirle algo!

Inhaló aire profundamente, dio un paso al frente y sosteniendo las cosas con su mano izquierda, comenzó a alzar la derecha.

¡Naturalidad Rin!

-¡UISSU!- gritó con todos sus pulmones

Su cara mostraba una expresión terrorífica, como si quisiera matar a golpes a alguien, al tiempo que su brazo derecha estaba completamente recto con todos los dedos de su mano pegados entre si a modo de saludo.

Definitivamente no era la mejor forma de saludar al chico que te gustaba, en especial porque había terminado usando una expresión que utilizaba el sexo masculino entre sí, y también porque había sonado como alguna especie de yakuza.

Al notar las miradas que le dirigieron algunos estudiantes que se encontraban cerca y se sobresaltaron por tan repentina acción, Rin se sintió enrojecer hasta los cabellos.

"¡aaahh! ¡¿por qué he dicho eso!?" pensó al borde de un ataque de nervios cubriendo su rostro con la libreta y la cartuchera.

-¡usu!-

Abrió los ojos sorprendida, porque la voz que había hablado la conocía muy bien.

Mirando al frente vio como Len, levantaba un poco su mano devolviendo el saludo, como si nada.

¿U…su?

-es un fastidio que tengamos una reunión del comité ¿no?- dijo el joven acomodándose en su silla para poder hablar mejor con la rubia –en especial ahora que podíamos ir temprano a casa…-

Len… él me ha correspondido el saludo…

Actuando así…

¡Qué amable es!

Una dulce sonrisa se formó en su rostro.

-si, yo había pensado ir al karaoke- le comentó la chica llena de felicidad

-ah, que mal- dijo Len apoyando su cara en su mano que reposaba sobre la mesa del escritorio

-¡¿verdad?!- dijo Rin riendo suavemente

Me alegro tanto de que me hable con normalidad…

"ahora estoy en un sueño, un sueño muy feliz…" pensaba la chica aún parada en la entrada sin darse cuenta de que alguien se aparecía por detrás

-ah, no sabía que tu también estabas en el comité…-

¿Eh?

Esa voz siento que la he escuchado…

Inclinando su rostro hacia atrás, sus ojos azules vieron como un chico de cabellos verdes se encontraba tras de ella, con una mano apoyada de un extremo del marco de la puerta y cargando con una libreta en la otra mano.

Automáticamente su cuerpo se paralizó al reconocer al recién llegado.

¡Es el chico de esta mañana!

-Gumiya, ¿tú también?- preguntó Len sorprendido

-sí, como nadie quería el puesto me lo dejaron a mí- explicó el peliverde entrando un poco al salón y ajustando los audífonos en su cuello

¡¿Y además conoce a Len!?

Rin lo miraba entre horrorizada y traumatizada, captando la atención del joven quién alterno su vista de la chica a Len un par de veces antes de componer una sonrisa traviesa en los labios.

Aquello puso en alerta las defensas de la rubia que se alejó unos pasos de Gumiya.

"¿pero qué? ¿A qué viene esa mirada sospechosa… y esa sonrisa como si quisiera decir algo?" pensó Rin antes de decidirse a decirle unas cuantas palabras.

-ni se te ocurra decir nada que no sea necesario…- susurró tapando su boca con la libreta -¿entendido?-

-tranquila, no he dicho nada…- susurró Gumiya de vuelta pero la sonrisa aún estaba en su rostro –aún…-

"¿qué ha querido decir con "aún"?" trató de comprender la chica preocupada y sudando frío

-disculpen haberlos hecho esperar, comencemos con la reunión- dijo el profesor encargado del comité mientras entraba al salón cerrando la puerta tras de él –procederé a contar el número de persona que se encuentran hoy…-

Todos en el aula procedieron a sentarse correctamente en sus puestos y a anotar lo que dijera el profesor, incluyendo a Len.

De alguna forma me siento inquieta con respecto a esto…

-oh, mira hay un puesto cerca de Len…- dijo Gumiya mientras caminaba en dirección al rubio

Rápidamente y ejerciendo más fuerza de lo normal Rin tomó el brazo del peliverde cortándolo en seco y obligándolo a sentarse una fila más atrás del ídolo de la preparatoria.

-¡este asiento está libre!- gritó mientras ella ocupaba el asiento de al lado y apretaba un poco más el brazo de Gumiya antes de soltarlo

Tengo que mantener una extrema vigilancia sobre este tipo…

-hey no pasa nada, no tienes que ser tan persistente- dijo Gumiya con un tono burlón mientras dejaba sus cosas sobre el escritorio

Rin lo observó un par de segundos un tanto insegura y llevándose una mano a la altura de sus labios. Con la cabeza un poco gacha el moño se ladeó un tanto al frente.

A Gumiya aquello le pareció divertido.

-dime… ¿de dónde conoces a Len?- preguntó la rubia después de un par de minutos

Gumiya la miró unos segundos reclinando todo su cuerpo sobre la silla.

-fuimos a la misma secundaria- respondió con voz grave

-ya veo…- soltó Rin distraidamente

Así que fue a la misma secundaria que Len…

La voz del profesor resonaba por el salón de clase que permanecía bastante silencioso.

Estirando las piernas por debajo de la mesa los ojos de Rin se desviaron a la figura de Len, unos puestos en diagonal a ella, en la fila continua.

Ahora que lo pienso,

Esta es la primera vez…

Que veo a Len durante una clase…

El rubio se veía sumamente concentrado, con la vista clavada en el pizarrón mientras de vez en cuando anotaba una que otra cosa en la libreta, con esa aura de serenidad tan característica de él.

-¿aún estás enamorada de Len?- preguntó entonces Gumiya inclinándose hacia delante y bloqueando la vista de Rin

¿Pero qué le pasa?

¿Por qué es tan fastidioso?

"¡además se atravesó en el medio de mi contemplación de Len!" pensó la chica indignada inflando las mejillas molesta y desviando su vista lo más lejos del joven.

Gumiya divertido con la situación, pudo notar como la chica apretaba con extremada fuerza el lápiz en su mano.

Por eso decidió bromear un poco más con ella.

-hey, ¿qué tal si me das tu número?- le preguntó mientras sacaba su celular del bolsillo y notaba como se ponía aún más enfurruñada

"¿q-qué? ¿a qué viene eso?" pensó Rin mientras pensaba una forma de salirse de la situación

-n-no traje mi celular hoy…- mintió como pudo

-ya veo…- dijo el peliverde notando el colgante para celular con forma de clave de sol que se escapaba por uno de los bolsillos de la falda de Rin

-bueno, si no piensas dármelo…- continuó el chico apoyando su rostro sobre su mano y observando al profesor frente a la clase –entonces debería decirle a Len sobre el pequeño incidente de esta mañana… y como hace unos segundos le mirabas con esos ojos de borrego…-

"¿ahora me está amenazando? ¿qué es un mafioso?" pensó Rin girándose a verlo con la boca y los ojos bien abiertos.

"probablemente es una treta, lo mejor es no hacerle caso…" pensó la chica optando por ignorarlo como la correcta forma de actuar en este momento.

Una sonrisa de medio lado apareció en el rostro del chico junto con una mirada maligna en los ojos verde oscuro, unos segundos antes de girarse en dirección al rubio.

-¡hey Len!- llamó Gumiya captando la atención del susodicho –sabes, justo ahora…-

-¡aah! ¡espera!- gritó Rin interrumpiéndolo mientras sacaba rápidamente su celular del bolsillo -¡mira! Parece que si lo traje después de todo… Jajaja-

Unos minutos después, Len volvía a prestar atención a la reunión y Gumiya guardaba a Kasane Rin como un nuevo contacto en su celular, aún burlándose de lo fácil que era molestar a la chica a su lado.

Este tipo es demasiado problemático…

-ahora que accedí a lo que pediste…- dijo Rin seriamente mientras se sentaba recta en su asiento con la vista clavada al frente –no se te ocurra decir nada que sea innecesario, ¿de acuerdo?-

Gumiya la observó durante unos segundos delineando las facciones de su rostro, hasta que soltando un suspiro volvió a reclinarse de su asiento.

-si, si… ya entendí…- dijo con desgana mientras se colocaba los audífonos en sus orejas y cerraba sus ojos

"¿de verdad lo habrá entendido…?" se preguntó Rin sospechosa dándole una mirada de reojo

De repente se empezó a escuchar un suave murmullo de música que provenía del joven, que con los ojos aún cerrados le dio a entender a Rin que no diría nada más.

Así que, por primera vez desde que entrara al salón decidió poner su atención en la reunión.

Un par de horas después se escuchó el sonido de las sillas al ser arrastradas mientras los estudiantes se ponían en pie y el profesor daba por finalizada la reunión.

Rin se levantó de su asiento rápidamente.

"mejor me voy yendo de una vez, antes de que termine involucrada en algo más…" pensó la chica recogiendo sus cosas.

-adiós Len- dijo con una sonrisa nerviosa

El chico se volteó a verla un tanto sorprendido pero recobrándose al instante.

-ah, sí, nos vemos- se despidió con voz serena

Rin pudo sentir como su corazón latía con fuerza, queriendo salir de su pecho.

Ha dicho "nos vemos"

Entonces sintió que alguien la observaba y cuando se giró pudo notar a Gumiya aún recostado de la silla con los brazos tras su cabeza y con un parpado abierto.

Una sonrisa burlona perfectamente instalada.

-¡adiós!- dijo Rin con una mirada asesina en los ojos y dándole la espalda al chico

"ja, que mirada tan desagradable…" pensó el joven riéndose internamente y volviendo a cerrar su ojo, con la intención de esperar hasta que todo el mundo hubiera abandonado el aula. Total, no tenía mucha prisa.

¡Es tan frustrante!

Si ese idiota no hubiera estado allí,

¡Yo podría haber hablado con Len un poco más...!

Rin iba caminando con sus cosas abrazadas contra su pecho, sus cejas fruncidas durante unos momentos, hasta que sus facciones se relajaron.

Pero,

Estoy tan agradecida de que Len y yo hayamos podido actuar con normalidad…

Y para que esto siga como está…

Tengo que esforzarme en no pensar tanto en él…


Al día siguiente, en la clase 1-1

-disculpen-

Un grupo de chicas que al escuchar la voz se habían girado, ahora permanecían en estado de shock con las bocas abiertas conteniendo un grito y los ojos absortos en la figura que se asomaba por la puerta.

-¿está Rin aquí?- volvió a preguntar el recién llegado ocasionando aún más impacto en las chicas

-¡Len!- gritó entonces una rubia haciendo aparición detrás del grupo de chicas anonadadas que no lograban hacer funcionar su cerebro correctamente

Kagamine Len parado en la puerta, pareció aliviado de ver como la chica que buscaba se acercaba hasta él con su moño blanco danzando sobre su cabeza.

-¿q-q-qué pasa?- dijo Rin con sus brazos completamente tiesos y firmes a su costado mientras se detenía frente al chico de rubios cabellos

-ayer en la reunión, parece que no se distribuyeron unas impresiones- explicó Len mostrando unas hojas que tenía en las manos

Recobrando lentamente la capacidad de hablar, las amigas de Rin sólo podían cuchichear entre ellas, observando la escena que se desarrollaba frente a sus ojos, aún sin poder creérselo del todo.

-¡es Len-kun!- repetía Gumi una y otra vez sacudiendo el hombro de Miki en el proceso que también decía lo mismo

-¡está hablando con él!- dijo Meiko con cara de susto a una Luka que se tapaba la boca con una mano

-oh…- soltó Rin con voz extraña y un sonrojo en las mejillas

"¡Len ha venido a mi clase!" pensó la ojiazul emocionada con el corazón latiendo con fuerza

-así que el profesor ha pasado por mi clase y me ha pedido que las reparta…- finalizó Len tranquilamente sin notar en nada las miradas furtivas de las amigas de Rin

Ahora estoy un poco nerviosa,

-¿de v-verdad?- respondió aceptando los papeles de manos del ídolo –gracias-

Pero…

-lo más probable como tú salón queda cerca de la sala de profesores…- comenzó diciendo Rin en voz alta

¡Tengo que actuar de manera natural!

Para que así no parezca que aún tengo sentimientos por él…

-les pareció que sería fácil pedirte a ti hacer el trabajo de repartirlas por ellos, ¿no?- dijo Rin colocando sus manos sobre su cadera y riéndose de forma un tanto escandalosa y mecánica

-si, supongo- respondió Len con una expresión indescifrable

Atrás las amigas de Rin trataban de desviar la vista un tanto apenadas de los esfuerzos de su amiga, que actuaba de una forma completamente antinatural.

-tsk, es casi como si nada hubiese pasado…- soltó un Mikuo que observaba cabreado la escena y que captó la atención de las cuatro chicas –ese bastardo de Kagamine, hablando con ella como si nada-

Todas permanecieron en silencio, rotando sus miradas un momento de Mikuo a los dos rubios en la puerta un par de veces.

-Rin sólo está actuando como si todo estuviera bien- continuó Mikuo molesto -¿qué no lo entiende? ¿o es estúpido?-

-bueno…- intervino Luka llevándose un mechón de cabello tras su oreja distraídamente –los chicos pueden ser bastante monos cuando actúan como bobos e ingenuos…-

Al instante Mikuo comenzó a reírse mientras agitaba su mano de arriba abajo repetidas veces.

-¡eso es demasiado Luka, te has pasado!- decía el de cabellos turquesas entre risas –no importa cuán estúpido sea él…-

Luka le sonrió inocentemente mientras sostenía sus manos tras su espalda.

Unas gotas resbalaron por las cabezas de Gumi, Meiko y Miki mientras veían a Mikuo como el retardado que era.

"ella estaba hablando de ti…" pensaron todas conjuntamente

-¡ah, Len!-

Todos los ojos se giraron a ver quién había llamado al joven, encontrándose en la puerta a un chico de cabellos verdes con las manos en sus bolsillos y los lentes de pasta negra en su cabeza.

Rin al instante puso una mala cara cuando lo reconoció.

Urgh…

Es él…

Gu…

-¡Gumiya, justo a tiempo!- dijo Len ofreciéndole otro grupo de impresiones –aquí tienes unos papeles que no se entregaron en la reunión de ayer-

-¿oh?, gracias- dijo Gumiya aceptando los papeles y hojeándolos sin mucho interés

-bueno, me voy ahora…- dijo Len girándose para continuar con su camino

-ah, de acuerdo- dijo Rin con un pequeño sonrojo -¡gracias de nuevo Len!-

El chico levantó su mano libre a modo de respuesta, se marchó silenciosa y serenamente. Y Rin sólo observaba como su figura desaparecía por el pasillo, entre los demás estudiantes.

Yo lo sé perfectamente,

Así como cualquiera que ha sido rechazado…

Que habrá una incómoda tensión entre nosotros dos después de todo…

Pero para mí el poder ser capaz de hablar con Len como antes,

Es gracias a su amable y gentil forma de ser…

Yo entiendo eso muy bien…

Aún así…

El ceño de Rin se frunció ligeramente, mientras observaba de reojo como Gumiya parado a su lado doblaba las impresiones y se las guardaba en el bolsillo de su pantalón distraídamente.

"¿qué hace él aún aquí?" pensó un tanto fastidiada antes de girarse y decidir entrar de vuelta a su salón con sus amigas

-adi…- comenzó a decir Rin cuando fue interrumpida por Gumiya al tomarla del brazo e impedir que se alejara de él

-me da curiosidad saber…- comenzó diciendo el joven con una mirada seria en los ojos -¿cómo es capaz de hablar tan tranquilamente con una chica a la que ha rechazado?-

Rin lo miró con cierta reserva sintiendo como la mano de Gumiya sujetaba su brazo firmemente.

-¿no hace eso de él una persona insensible?- continuo el peliverde ante el silencio de la chica –como si no entendiera el sufrimiento de la gente…-

"¿tú de entre todas las personas estás diciendo esto?" preguntó Rin haciendo un intento por soltarse pero sin éxito.

Entonces el ceño de Rin se frunció y sus mejillas se colorearon al tiempo que le dirigía una mirada molesta a su captor.

-¡te equivocas!- le dijo con voz firme y tono enojado –porque es para no hacerme sentir incómoda, que Len me habla con normalidad-

Los ojos verde oscuro del joven se abrieron de par en par ante la fiera aura que envolvía a la rubia en esos momentos.

Su rostro se mostraba confuso, porque no lograba entender a la chica.

-pero, ¿estás segura que este es el mejor modo de actuar?- dijo el joven alzando una ceja –porque Kasane, a ti aún te gus…-

-¡es por eso que se lo he pedido!- le interrumpió Rin apretando sus manos en puño –que sólo por haber sido rechazada, no pudiera hablar con él o si quiera mirarlo a la cara nunca más…-

Respirando profundamente, Rin tomó una pausa y le miró con un brillo de determinación en los ojos, completamente segura de lo que iba a decir.

-yo preferí que fuera de esta manera ¡porque es mucho mejor que todas esas cosas que no podría hacer!- dijo firmemente –así que te pido que no te involucres en algo que no te concierne-

El agarre de Gumiya se aflojó un poco mientras en absoluto silencio observaba a Rin de una forma indescifrable, completamente fijo en los ojos azul zafiro de la chica.

-hey, ¿podrías dejarla tranquila?- interrumpió entonces Luka pasando sus brazos alrededor de los hombros de Rin, quién se giró a verla

-¡Luka!- soltó sorprendida Rin

Eso pareció traer la atención de Gumiya, porque al instante formó una sonrisa de medio lado y tenía esa expresión divertida en los ojos verdes, cuando quería bromear con alguien.

-mmm… si me das tú número de celular, Kasane es toda tuya- dijo el joven inmune a la mirada desagradable que le dedicaba Rin

"y aquí vamos de nuevo…" pensó Rin girando los ojos incapaz de comprender al peliverde en lo más mínimo.

El resto que había permanecido en silencio durante toda la conversación, comenzaron a dar su opinión en el asunto.

-ahora ha pillado a Luka…- soltó Meiko mientras se sentaba sobre una de las mesas del escritorio de forma casual

-¿estará bien Luka?- se preguntó Gumi un tanto preocupada mientras Miki se llevaba una mano a la boca igualmente preocupada

-¿y quién es este idiota?- dijo Mikuo con una cara de gamberro que no combinaba para nada con su personalidad -¡como si ella fuera a entregarle su número!-

-de acuerdo, aquí lo tienes- dijo Luka sonriendo tranquilamente mientras sacaba su celular al igual que Gumiya

Inmediatamente Mikuo se levantó de su asiento con los ojos y la boca bien abiertos, no creyéndose lo que estaba pasando.

-¡¿eh!? ¡¿Qué rayos estás haciendo Luka!? ¿¡Y qué clase de actitud frívola es esa!?- gritó Mikuo bajo las miradas burlonas de Meiko y Miki -¡no le des tú número a un tipo como ese! ¿te has vuelto loca o qué?-

-jujuju…- soltó Gumi en ese momento contagiándose de las sonrisas burlonas y un tanto enfermas de la castaña y la pelirroja

-¿huh? ¿De qué se están riendo ustedes ahora?- preguntó Mikuo dirigiendo su atención a ellas como si fueran un fenómeno o algo por el estilo

-¿un… idiota cabeza dura que es ingenuo…?- soltó Miki encogiéndose de hombros y causando más risas en sus compañeras ante la incredulidad del joven de ojos turquesa

-¿quién? ¿Este idiota frívolo?- preguntó Mikuo sin entender nada

Entonces antes de que pudiera hacer más preguntas, Luka y Rin se acercaron hasta el grupo de chicos, a primera con una sonrisa en el rostro mientras la otra la veía insegura.

-¡listo, ya estamos todas a salvo!- dijo la pelirosa

-lo siento por eso Luka…- se disculpo Rin un poco apenada

-está bien, no te preocupes- dijo Luka con una sonrisa encogiéndose de hombros –sólo era mi número de celu…-

-no, no está bien- le interrumpió Mikuo seriamente sin mirarla a los ojos –¿no sería mejor no habérselo dicho?-

"umm… Mikuo luce algo ¿disgustado?" pensó Rin sin intervenir en la discusión

-¿ah?, es mi número de celular así que tengo la libertad de dárselo a quien yo quiera- dijo Luka ya sin la sonrisa en el rostro y cruzando sus brazos bajo su pecho

-¡pero ni siquiera lo conoces!- le espetó Mikuo observándola fijamente y con el ceño un tanto fruncido

-¿y qué importa? Estará bien, no pasará nada…- respondió Luka regresándole la mirada y alzando una ceja

"¡wah! Se ven como novio y novia…" se dijo Rin mientras alternaba su vista de uno al otro, retrocediendo unos pasos.

Tal vez,

Algún día ellos realmente se hagan pareja…

Y sería genial si fueran felices juntos…


Más tarde, a la hora de salida

Con un chirrido, Rin cerró la puerta de su casillero después de haber guardado en él la muda de zapatos, para así finalmente marcharse a casa.

"espero no tener que encontrarme con Gumiya y que intente hacer algo de nuevo…" pensó la chica un tanto nerviosa mientras se acomodaba mejor el bolso en el hombro.

-¡Kasane Rin!-

-¿eh?- soltó la chica girándose a donde habían dicho su nombre

Al hacerlo terminó encontrándose con un grupo numeroso de chicas que la miraban fijamente.

Nerviosa y un tanto asustada por Rin, no supo que decir y se congeló en su sitio.

-¿podemos hablar contigo un momento?- dijo una de las chicas y que llevaba el cabello rubio recogido en una coleta de lado, su tono de voz era serio e intimidante

Pero antes de que Rin pudiera siquiera responder, otras dos chicas la tomaron de los brazos y comenzaron a llevársela fuera del edificio.

La ojiazul sólo pudo entrar en pánico sin lograr conseguir como escapar.

¡Aaah!

¿Qué está pasando? ¿A dónde me llevan?

Lejos en una zona completamente sola del instituto las chicas soltaron a Rin y la acorralaron contra una pared, aún observándola atentamente y con el aura peligrosa.

Rin tragó saliva asustada mientras se pegaba aún más de la pared, en un intento de crear cierta distancia entre el grupo de chicas y ella.

¿Qué… quieren hacer conmigo…?

Entonces repentinamente todas las chicas comenzaron a sonreírle abiertamente.

-¡Bienvenida a la alianza de rechazadas!- gritaron todas al unísono y algunas comenzaron a reír

La asfixiante amenaza completamente desaparecida.

¡¿Eh!?

Aunque Rin estaba aún más confundida que antes.

-¿alianza… de rechazadas…?- dijo pausadamente la rubia tratando de comprender

-¡así es!- dijo la chica de la coleta guiñándole uno de sus ojos dorados y luciendo ahora más amigable –a nosotras nos ha pasado lo mismo que a ti…-

-todas y cada una de nosotras…- continuó la frase otra chica alta de cabellos plateados –somos almas inocentes que se confesaron a Len y fueron rechazadas en el pasado-

Algunas se rieron un tanto apenadas, otras se encogieron de hombros y otro grupo sólo asentían con la cabeza.

"¡t-tantas chicas! ¿Es en serio?" pensó Rin sin acabar de creérselo, había por lo menos una quincena de chicas allí.

-¡fuiste tan valiente al confesar tus sentimientos en público en la estación!-

-y también el coraje que tuviste cuando los rumores comenzaron a esparcirse…-

-¡estamos sumamente conmovidas!-

Una por una las chicas comenzaron a dar su opinión, simultáneamente hasta que se formaron pequeñas conversaciones, contando anécdotas, riendo y compartiendo.

-eres asombrosa Kasane-san-

-¡sí, lo diste todo de ti!-

-a mí me costó mucho confesarme del otro lado del instituto cerca de las canchas, ¡estaba tan nerviosa!-

-¡ah! yo también me confesé allí-

Rin comenzó a reírse un tanto apenada, mientras sus mejillas se sonrojaban y con el dedo índice se rascaba un poco la sien un tanto insegura de tantos halagos.

-n-no fue nada… no soy tan genial- dijo la ojiazul –pero todas ustedes son bastante unidas, ¿no?-

-fue tan difícil tomar la decisión de confesar mis sentimientos…-

-si…-

-es por eso que tú también estás molesta, ¿no Kasane-san?- dijo la chica de cabello plateado frunciendo un poco el ceño –con Kagamine Len-

¿Ah?

Los ojos de Rin se abrieron un poco al sentir como de repente, el aura agradable y amistosa que había hacía unos momentos era reemplazado por disconformidad y enojo.

-todas las chicas a las que ha rechazado…- dijo ahora la de coleta cruzándose de brazos y con una cara de desagrado –es definitivamente arrogante-

-¡si, si!-

-¿quién se cree que es?-

-hablando de eso, ¿no se han enterado?-

-¿qué, qué cosa?-

-¡al parecer Len está saliendo con una modelo!-

-¿¡Eh!? ¿¡De verdad!?-

-si, yo supe que alguien los vio juntos-

-¡argh! Ahora lo odio mucho, mucho más que antes-

-Seguramente sólo se fija en el físico-

-así qué el también es uno de esos-

-¡nos ha engañado a todas!-

-¡tienes razón!-

-lo peor-

-¡devuélveme mis sentimientos!-

Silenciosa y viéndose atrapada entre tantos comentarios negativos, Rin trataba de controlar las sacudidas nerviosas de su cuerpo. Estando un tanto preocupada de lo que estaba sucediendo.

¿Será esto a lo que llaman… resentimiento?

Ninguna de las jóvenes que estaban allí se daban cuenta de que en el edificio de enfrente, asomado por la ventana se encontraba un joven peliverde con una paleta en la boca y sus codos apoyados en el marco.

Observaba la escena un tanto divertido, por lo ridículo de los comentarios.

"vaya… la cosa se está poniendo bastante seria…" pensó el chico sin nada que hacer más que estar allí recostado de la ventana.

-¿Gumiya?- soltó una voz a su lado y ladeando un poco el rostro sus ojos verdes dieron con unos azules tras unos mechones de rebelde cabello dorado

-¡ah, Len!- dijo Gumiya y haciéndole indicaciones con la mano –ven y echa un vistazo, hay una conversación bastante divertida ahí afuera-

-¿de qué estás hablando?- pregunto el susodicho confundido y acercándose más a la ventana abierta

-sólo mira ahí abajo- le dijo Gumiya un tanto fastidiado del lento entendimiento del ojiazul y dándole espacio en la ventana para mayor visualización –es una reunión de todas las chicas que has rechazado-

Len observó un momento al grupo numeroso de chicas, sin decir nada.

-andan diciendo cosas horribles de ti…- continuo Gumiya inclinándose un poco más en una actitud relajada y burlona

Un tanto incómodo, a oídos del rubio llegaron las exclamaciones de las chicas y como había dicho el peliverde, todo eran insultos hacia él.

-¡Len sólo es como el resto, escogiendo una chica sólo por su belleza y su estatus!-

-¡se cree la gran cosa!-

-¡sí!-

-¡qué tipo más patán!-

Sin poder soportarlo ni un minuto más y con la vista completamente clavada en el piso, Len decidió marcharse de ese lugar.

Los mechones rebeldes de cabello rubio ocultaban un poco sus facciones, mientras guardaba sus manos en los bolsillos.

-no importa de todos modos…- dijo el rubio reanudando su paso –nos vemos-

-¡ah!- soltó Gumiya sorprendido y todo rastro de diversión se le borró inmediatamente del rostro –Kasane está allí también-

Al instante Len se detuvo y se giró un momento para ver si era cierto.

Ambos jóvenes dieron con el enorme moño blanco y su dueña que se encontraba rodeada por el grupo de chicas.

-él probablemente piensa que "mi tipo de novia debe ser del nivel de una modelo", ¿cierto?-

-hey…- dijo Rin tratando de llamar la atención de las chicas pero sin éxito

-¡tienes razón!-

-¡hey!- lo intentó una vez más pero más alto, nuevamente fallando

-ni siquiera le interesa lo que hay en el interior, qué superficial-

-¡HEY!-

Al escuchar el grito todas las chicas guardaron silencio y dirigieron sus miradas confusas a la joven del moño blanco quien apretando las manos en puño se daba un poco de valor.

-¿de verdad ustedes se enamoraron de Len antes?- preguntó Rin firmemente –porque si realmente lo hicieron, es obvio de ver que él no es esa clase de persona-

-¿d-de qué está hablando Kasane-san?- dijo la de cabellos plateados confundida frunciendo ligeramente el ceño -¿qué no estás enojada con él?-

-si, digo está saliendo con una modelo ¿no?- intervino ahora la de cabello dorado con desagrado y colocando sus manos sobre las caderas –es bastante claro que se estaba riendo de nosotras cuando confesamos nuestros sentimientos-

-¡Len no es así!- gritó Rin enérgicamente y molesta

Len la observaba a la distancia, en la ventana, completamente en silencio.

-dios… ¿no me digas que aún sigues soñando con él?- dijo una chica y al instante todas comenzaron a reírse de ella

-¡vamos abre ya los ojos! ¡estás siendo engañada!-

Pero las burlas y las risas. No surtieron efecto en la joven, que no podía comprender en absoluto a estas personas.

-¡lo mismo va para ustedes!- dijo Rin con determinación -¿exactamente qué parte de Len estaban mirando? ¿Qué parte las hizo enamorarse de él?-

La de cabellos plateados pareció retroceder un poco ante la fuerza en las palabras de la ojiazul, mientras que la de coleta rubia se ofendía.

-¡es su propia culpa que no sean capaces de ver la verdadera personalidad de Len!- finalizó Rin con las mejillas enrojecidas y los brazos tensos terminados en puños

-¿q-qué? ¿qué sucede contigo?- dijo la de dorada mirada con las cejas juntas y sumamente colérica con la irracionalidad de Rin –¡actuando como si fueras una niña buena y especial!-

-¡cierto, cierto!-

-¡no entiendo a esta chica!-

-nosotras somos las únicas que nos deberíamos quejar-

-estoy de acuerdo-

-las novatas no deberían hablar tan creídas y libremente-

-¡exacto!-

-¡son horribles!- gritó Rin con todas sus fuerzas –diciendo esas cosas a espaldas de las personas, son horribles ¡horribles, horribles!-

-¿q-qué dijiste…?- comenzó diciendo la de coleta y dando un paso a Rin como si fuera a agredirla pero una mano en el hombro por parte de una chica de cabellos negros la detuvo

Mirando a Rin de arriba abajo durante un par de segundos, decidió finalmente que no valía la pena discutir con ella.

Así que soltando un suspiro se giró sobre sus talones y comenzó a marcharse.

-¡vámonos chicas! Si estamos un minuto más se nos contagiará su ceguera- dijo y todas las demás le siguieron no sin antes dirigir insultos hacia Rin

-tienes razón, parece una idiota con esas lágrimas en los ojos…-

Se que no estoy equivocada

Los ojos acuosos de Rin no pudieron contener más las ganas de llorar, mientras ella permanecía de pie en el mismo sitio, viendo las figuras de las chicas perderse por el campus del instituto.

Lo que dije ahora, y todas las cosas sobre Len también…

Mis sentimientos de cuando me enamoré de él,

Todo, absolutamente todo…

Sé que no está mal…

¡Que no me equivoqué!

-¡es tan frustrante!- gritó mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas sonrojadas y en vano ella trataba de limpiarlas con sus manos -¡eso no es resentimiento, es pura crueldad!-

Sólo porque fueron rechazadas,

Terminaron odiando a esa persona…

En la ventana Len y Gumiya observaban intensamente como la rubia desahogaba sus pensamientos, inconsciente de que no se encontraba tan sola como ella creía.

-una alianza con esa negativa forma de pensar…- continuó hablando contrariada y con seguridad en cada una de sus palabras –¡me rehúso a formar parte de algo así!-

Esa forma de actuar y pensar está mal,

Muy mal…

-¡argh!- soltó la chica furiosa y salió corriendo de allí con la intención de llegar lo más rápidamente a su casa

Kagamine Len no apartó sus ojos azules de la chica ni un segundo, hasta que simplemente se volvió un punto muy lejos a la distancia.

-Kasane Rin, ¿eh?-

Captando su atención sus ojos se desviaron hacia el rostro serio de Gumiya, quién despegandose de la ventana, se colocaba sus audífonos en las orejas.

Sus ojos verdes lucían mucho más oscuros que antes y parecían mostrarse pensativos, en algún lugar muy lejos de allí, armonizando con un rostro completamente serio sin atisbo de sonrisa alguna.

Yo no odiaré a esa persona…

Incluso si mis sentimientos nunca llegan a alcanzarlo…

Con la música lentamente aflorando por los audífonos, las manos en los bolsillos, la mochila colgando a su hombro, y los ojos cerrados en un aire relajado, Gumiya comenzó a marcharse por el pasillo.

Pero Len pudo ser capaz de escuchar perfectamente como antes de cruzar la esquina, se le escapaban unas palabras de los labios.

-ella parece bastante interesante…-

Porque aún son,

Mis preciosos y adorados sentimientos…

.

.

.

.

.

.

Continuará…


N/A: Finalmente, chan chan~

Un capítulo de Strobe Edge, disculpen que me haya tomado tanto tiempo pero espero que lo que les he traído haya valido la pena.

¿cómo están todos?, tiempo sin pasarme por este fandom, espero que hayan pasado todas las festividades con mucha alegría y que el día de hoy (sin importar si tienen pareja o no) la pasen de maravilla y disfruten de ¡deliciosos chocolates!

Bueno, el capítulo creo que me ha salido bastante largo (38 páginas), cuando lo estaba pasando me iba extinguiendo por el cansancio pero luego pensaba en ustedes… y ¡manos a la obra de nuevo!

Les agradezco muchísimo por el recibimiento que le han dado a esta historia, ya sea con reviews, favorite, follow o el simple hecho de tomarse un tiempo para leerla.

¡Muchas gracias son maravillosos!

Ahora como habrán visto, ha aparecido un nuevo personaje en el panorama y es… ¡Gumiya!

Aquí evidentemente no es hermano de Gumi, y espero que haya podido manejar con el personaje, es uno de mis favoritos y desde que vi las imágenes de anya, no hago más que suspirar por él. Así que, no me fue muy difícil conseguirle un buen papel.

Espero les haya gustado y lo hayan disfrutado que es lo importante, y como cierta personita me mencionó que me disculpo demasiado… no lo haré en esta ocasión, tanto como quisiera.

Ahora de cuando actualizaré… umm… no sabría decirles, pero les prometo ¡no, les juro que no abandonaré este proyecto!

Así que sin más…

¡No se olviden de presionar ese maravilloso botoncito para dejarme su opinión, crítica o sentencia de muerte!

Mil besos y abrazos,

Kirumi