Cupido Oscuro.

Otra vez lo veo caminado con su paso lento y sus caderas balanceándose en su andar, sus brazo moviéndose al compas de sus pasos firmes, solo el volvería la calle su propia pasarela, sus cabellos castaños se mueven como bailarinas en el soplo leve del viento, su cuello envuelto en tela de chifón roja, quiero dejar su cuello lleno de marcas de mis dientes. Sujetarlo mientras le hago el amor todas las noches sin descanso escuchar sus gemidos como los cantos de sirenas, la melodía más dulce y su sudor en mi piel la esencia más adictiva.

Mi éxtasis y crack tienen nombre Judai Yuki, mi compañero en historia del arte, no podía quitar mis ojos de él cuando cruzo el marco de la puerta, el color rojo de su ropa que adornaba perfectamente su piel, y su sonrisa que hasta los ángeles del cielo o lo íncubos matarían por ella. Hoy es San Valentín que día mejor para declarar mi amor, te espero entrada la noche mientras esperas el autobús, solo un poco de cloroformo como encendedor y este pirómano, está listo para empezar un incendio en tus entrañas, al reaccionar, te asustas, gritas y lloras cuando logro hacerte mío. Tu olor en mi cuerpo y tu sangre en mi es la sensación más maravillosa del mundo. Yo Johan Andersen jamás fui más feliz.