Ansias de fiesta
Hola gente hermosa :3 me ausente bastante tiempo, lo se... temas densos que nqv con el fic /.\ por eso subire este hoy y el sabado o domingo el próximo capitulo, para que me perdonen por la abandonación. Espero que lo disfruten y sea de su agrado. Nos leemos! :D
Los dias pasaron más rapido de lo normal para el grupo. Estaban bastante ocupados con la escuela y los preparativos de la fiesta: Liz había conseguido ponerle un GPS a su hermana sin que ésta se diera cuenta (la última vez se le perdió por mas de tres horas); Tsubaki trataba por todos los medios que su técnico controlara mejor sus impulsos mudándose con el. Tal vez sonara a excusa para estar más cerca de él, pero no le venía mal aminorar un poco los gastos y supervisar con mayor tiempo al heredero del clan de la estrella. Kid y Soul llamaban cada vez más la atención y le hacían una competencia involuntaria a Maka en popularidad y ella estaba cada vez más irritada cuando veía a Soul y Liz juntos.
- Maka ¿Ya sabes con quién irás al baile? – pregunto animada Tsubaki a su mejor amiga, pero ella no contestaba.
La peliceniza hacia trocitos un papel susurrando quien sabe qué, mirando otro lado. La pelinegra mira hacia la dirección de su amiga y encuentra el motivo de su enojo: Liz y Soul estaban hablando, riéndose… y estaban MUUY juntos.
- Maka… - le toco el hombro – ¿estás bien?
La chica dio un pequeño brinco, como saliendo de un trance.
- ¿Eh? ¿Ah? – pregunto algo desorientada – Si… estoy bien. Perdón, me distraje ¿Qué me estabas diciendo?
La sonrisa de la peliceniza no la convencía del todo, pero la conocía lo suficiente como para saber que no le diría nada mas.
- Si ya sabes con quién irás al baile
- Ah, eso – hizo un gesto con la mano, quitándole importancia – hablé con Kid la vez pasada, quedamos en ir juntos.
- Y… ¿Qué tal con el?
- ¿A que exactamente se refiere tu pregunta? –miró a la chica con algo de desconfianza.
- A nada raro – sonrio maternalmente como solo ella sabe hacer – es bueno que tuvieras a alguien con quien te lleves bien y compartan ciertos gustos e ideales… ¿no crees?
-Me llevo bien con todos – dijo incomoda.
-No te hagas la que no entendió – se acerco mas a su amiga - ¿no te gustaría tener alguien con el cual sueñes por las noches o te haga sentir bien con pequeñeces?
La única imagen que le venia como respuesta no le gustaba para nada: un albino con sonrisa tiburona, si, el mismo. Soul Eater. Ese chico que invadió su sueño semanas atrás y fue, sino el culpable, el causante de varias emociones nuevas en Maka: un vuelco al corazón cuando le sonreía, una rabia inmensa al ver como se le caia la baba – y un hilo de sangre de la nariz – al ver pasar una chica bien proporcionada o esa sensación especial cuando se ofrecia a llevarla a su casa. Definitivamente no le gustaba esa respuesta.
-Y tu crees que S…Kid genera eso en mi – pregunto Maka.
-Yo solo decía que seria lindo. Mira, hablando de Roma…
Maka giro la cabeza para ver llegar a Kid. Debía admitir que se veía condenadamente sexy con su look de chico malo: pantalones negros gastados, una remera roja no tan al cuerpo y una campera que hacia juego con el pantalón. Y esa mirada de maton a sueldo que robaba mas de un suspiro, era el combo perfecto.
-Wow Kid, cuando te propones, si que te pasas de "lindo" – dijo dándole un tono burlonamente meloso al adjetivo - ¿a que se debe que andas tan rocker últimamente?
-A nada en especial – sonrio el chico – Tsubaki, ¿Puedo robarte a Maka el resto de la tarde?
La pelinegra, aunque un tanto sorprendida accedió con una sonrisa.
-Claro, tengo que ver donde quedo Black después dde clase lo perdi de vista – dijo con una risita nerviosa – me la cuidas ¿Eh?
-Ey ¿Y a mi quien me pide opinión? – pregunto Maka divertido - ¿Van a decidir por mi asi sin mas?
-Te regalare esos libros que me contaste que querías. ¿Te opones aun? – sonrio la peliceniza – además, te debo una salida.
-Jajaja, jamás me opondría- sus ojos brillaban de la emoción ¡Libros! – y mas si será de la colección de Stephen King ¡OMG! Vamos, nos vemos Tsuba – agarro a Kid del brazo para echar a correr – ¡Y suerte con tu dios azul! – grito a la pelinegra, que adquirió un instantáneo rojo carmín.
Maka reia de su reacción, su lealtad y devoción por B*S era un secreto a gritos, fuera como fuera, Black era el que aun no lo sabia.
Maka y Kid llegaron al centro comercial; tomaron helado, fueron a la librería y por ultimo a una tienda de ropas. Sobra decir que ninfuno de los dos estaban muy a gusto, pero debían ir.
-Kid… - dijo la peliceniza – en serio ¿esto es simétricamente bello?
La chica tenia un vestido negro con blanco, con una cinta roja, con un corte tan extraño que parecía más un triángulo o cualquier figura geometrica extraña
-Si, simétricamente… - solto una risita – discúlpame, por favor, era solo una broma. Esto es para ti – le paso una caja blanca – ve a probártelo, quiero ver que tal queda en ti. Si te gusta claro.
Con un puchero por la broma anterior se va al probador y el chico va tras ella para esperar tras la puerta.
-¿Por qué esta en una caja Kid? Porque… es de la tienda no?
-Si, pero lo mande hacer especialmente para ti.
-La chica se ruborizo ante el comentario. Menos mal y no la podía ver, o sino le seria mas difícil disimular.
-¿Especialmente? – logro decir – como es eso de especial?
-Seras mi compañera de baile de esta noche ¿no? Debemos ir perfectos, e ir iguales… ¿no creeas que lo deje todo al azar no?
-¿Y como sabes mis medidas?
-No en vano soy un dios, Maka. Aunque no lo creas, se muchas cosas sin necesidad de que me digan.
En realidad, le había pedido ese favor a Tsubaki, pero no quiso arruinar el ambiente de suspenso y admiración.
-Así que nuestro amigo es un Shini Gami aparte de sobrador ¿es un pervertido? – una mano se apoyo en su hombro. Era Liz, detrás de ella estaba Soul recostado por la pared con la cabeza gacha mirándolos.
-¡Liz! ¡Soul! ¿Qué hacen aquí? – quiso sonar amable, pero fue lo contrario.
-Estamos de malas parece – dijo la chica - ¿Maka estas ahí? Dejame verte!
- ¿Eh? ¿Liz? ¡No abras la puerta asi, que me estoy cambiando!
La rubia entro sin mas, al principio eran gritos, pero al cabo de un rato eran cuchicheos y risitas complices. Soul se acerco hasta Kid.
-Se llevan cada vez mejor – dijo con aspereza.
-¿Lo has notado? Vaya, si que es notorio entonces – respondió con sarcasmo – Para que te des cuenta de lo que ocurre a tu alrededor estando tu novia cerca de tuyo… - dejo la frase inconclusa-
-¿NOVIA? ¿de que estas hablando?
-¿Con quien iras al baile? – pregunto un tanto molesto, cosa que no paso desadvertido para su primo.
-Vaya vaya… asi que tenia razón – sonrio de costado – ire con Liz, es una de las mas lindas del Shibusen, es nuestra amiga y tiene carácter. ¿Buen partido?
-Callate Soul – siseo el muchacho - solo vas por conveniencia no? Le haces algo y te…
-Chicos, ya estamos – dijo Liz – todo bien?
El aire estaba tenso: Kid agarrando a Soul del antebrazo, y aunque les daba la espalda a ellas, se notaba que estaba bastante molesto. Solto al albino y con una exprecion seria pero tranquila, quedo frente a ellas.
-Todo bien – el pelinegro se dirigió a Maka - ¿Y el vestido?
-Le quedo precioso, hoy a la noche veras como luce puesto.
-Kid, nos vamos? – pregunto la peliceniza un tanto incomoda.
-Claro, chicos, nos vemos mas tarde.
Liz y Soul esperaron hasta que se perdieron de su vista.
-Que bueno que se lleven tan bien, ¿No Liz?
-Simpatico. Maka se ve mejor con el. Todas deberíamos tener uno asi.
-Bueno basta. ¿Ya tienes lo que necesitabas para hoy?
-Claro que si – dijo con una sonrisa misteriosa.
Llegaba la noche, las chicas staaban hechas un manojo de nervios, se habían reunido en casa de Maka para no ser interrumpidas por ninguno de los chicos y una le transmitia la ansiedad a la otra. Incluso Maka estaba en esa situación. Faltaba menos de una hora para que vengan a recogerlas e ir al Shibusen.
-Patty, estas bellísima – comento Tsubaki.
Patty vestia un crossplay de Jack Sparrow (recuerden que la tematica era de disfraces) bastante original: botas negras con cintas negras metalicas, doblado el borde, dejando ver la tela roja de la bota; una mini de tela blanca con retazos de tul rojo y marrón; corsé marrón y una camisa blanca de mangas anchas; cintas rojas: una en la cintura y otra en la cabeza. Estaba irreconocible, más por la peluca marrón que traía puesto.
- Tsubaki ¿Y qué me dices de tí? - dijo Liz - ¡Estás divina! El dios morirá al verte. - comentario que enrojeció furiosamente a la pelinegra.
Pero era verdad, Tsubaki estaba más que radiante, y como no, si representaba a la diosa Venus: vestido blanco metalizado de espalda abierta con los bordes del cuello dorado y los bordes inferiores de un rojo degradado, sandalias no tan altas con cintas también doradas, y el cabello suelto con rizos suaves en las puntas, dándole un aire inocentemente sensual.
- ¿Y el tuyo Liz? No es un disfraz...pero estás despampanante - dijo la pelinegra.
- ¿¡Cómo que no!? Mírame – se señaló l arubia - ¡Soy La Viuda Negra!
Liz era amante de los comics de Marvel, y amaba la película advengers, su personaje favorito es obvio...aunque su atuendo no concuerda tanto con La Viuda Negra peliroja de la pelicula. Un vestido negro ceñido - hasta la mitad de sus muslos - escotado en corte V, espalda abierta con los lazos en forma de telaraña; un reloj de arena rojo a la altura del abdomen el corte de la falda por delante era por encima de la rodilla llegando al suelo por detrás, guantes semi-transparentes negros, zapatos negros y el cabello recogido con algunas mechas sueltasaumentando así su sex-appeal.
- Jejeje, te dije hermanita que era difícil de adivinar – rió Patty – Ey, Maka, sal. ¡Te queremos ver!
- Ya salgo, ¡No sean impacientes! - gritaba la chica desde su habitación – y bien, ¿Qué les parece?
- Estas...RAW jijiji – contestó Patty.
- Una rompecorazones... - agregó Liz con tono meloso, haciendo alusión de su atuendo; apoyada por la sonrisa pícara de las otras dos.
Estaba disfrazada de una sexy reina, la fría Reina del País de las Maravillas: Corcé negro de rayas rojas con corazones blancos en las franjas negras; faldita ¾ encima de la rodilla con retazos de tul blanco, negro y rojo abundando el segundo; medias negras red encima de la rodilla con cintas rojas al final; tacones negros y una capa negra y blanca por dentro con cuello alto, con un corazón alado en la espalda, rodeado de algo similar a una corona de espinas. El cabello que siempre llevaba atado en dos colitas, para esta ocasión prefirió llevarla suelta, con las puntas ligeramente en fucsia, perdiendo el tono gradualmente.
- Qué-simpá-tica Liz – aunque trató de sonar molesta, no logró, más bien parecía lo contrario - ¿Viuda Negra?
- ¿Ves? - miró a su hermana con una gran sonrisa en los labios – ella sí sabe.
- Bueno, lo que digas – respondió ésta, después miró el reloj de la sala – Pero ¿Dónde están los chicos? ¿No deberían estar ya...? – suena el timbre, iluminándole el rostro - ¡Aqui! ¡Son ellos!
Todas empezaron a tropezarse entre ellas de la emoción. Maka, con buena dosis de autocontrol, abrió la puerta con rostro sereno. Ante ella, un apuesto joven bien trajeado le regala una sonrisa, una de la más sensuales diria ella haciendo una reverencia.
- ¿La Srta. Albarn? - preguntó el joven.
- Sí... así es – respondió la chica, detrás de ellas, las demás miraban sin disimulo al joven.
- Por favor, acompañeme – miró a las tres restantes – ustedes también, señoritas.- agregó extendiendo una mano frente a ellas.
Ese chico regalando sonrisas una más hermosa que la otra dejó sin defensas por un segundo al cuarteto. ¿Quién era? ¿Que les acompañara pero a donde? ¿Porqué?
Hasta aquí llegamos por hoy, que me dicen..¿les gustó? ;3 En breve la conti
