Puedo cumplir lo que promete de vez en cuando -_-U
Esta parte es un poco corta porque la verdad me cuesta un poco meterme a la cabeza de Kurt pero espero aún así les guste.
Disclaimer: ya lo saben, sólo tomo prestados a los personajes para esta historia loca.
TAL VEZ, SÓLO TAL VEZ
No tenía ni idea de cómo había llegado a la barra o que había pedido pero su vaso ya estaba casi vacío. No que le importara mucho, Blaine había destrozado su corazón, él ya no quería estar unido a un patético y común humano. Había esperado demasiado en volver, ya no lo amaba, no era suficiente.
¿Cómo iba a olvidar todo el amor que sentía por Blaine? ¿Cómo olvidar todas y cada una de sus vidas, sus sacrificios y promesas? ¿Cómo dejaría de amar a su alma gemela?
A pesar de los hombres con lo que había salido, ninguno conseguía hacerlo sentir ni un poco lo que Blaine, ni siquiera lograban distraerlo del "zumbido". Sólo existía un hombre para él y ese hombre no lo quería.
Sentía tanta rabia por su culpa, deseaba odiarlo y repudiarlo, cualquier otra cosa que la desesperación y el dolor en el que se estaba ahogando. Tantos años peleando por ellos para obtener esto ¿De qué habían servido? ¿Blaine realmente lo había amado o sólo había sido conveniente? Realmente quería odiarlo porque como detestaba en ese momento amarlo a pesar de todo pero no lo quería a su lado, así que tendría que encontrar la forma se seguir sin él… seguir a pesar de él.
Primer paso: no irse a lamentar a su casa. Llevarse a alguien o que alguien se lo llevara, daba igual.
Se giró hacia la pista buscando lo que fuera, cualquiera que lo deseara por esa noche serviría. Un chico rubio, alto y pálido se estaba dirigiendo hacia su lugar. Lo que era más extraño es que había otros cuatro pares de ojos que no lo perdían de vista. Todos igual de pálidos y hermosos: vampiros seguramente. Esa no era una mala idea, que un vampiro se lo llevara, seguramente su tormento terminaría esa misma noche. Sí, un vampiro tenía que llevárselo.
Con la mente resuelta se levantó de la silla y caminó hacía el extraño. Debía destruir lo poco del vínculo que aún los unía, desaparecer por completo del radar. Al fin y al cabo ya casi no lo sentía, cada paso y decisión que estaba tomando en ese instante lo debilitaba un poco más. Pronto ya no serían Kurt&Blaine sino Kurt y Blaine, entidades separadas, ya no serían almas gemelas ¿Quién pensaría que esa clase de vínculo se podía romper?
Al menos el podría morir de forma definitiva y su vampiro podría seguir viviendo la vida que se merecía.
Su corazón latía muy rápido, el vacío comenzaba a consumirlo por dentro. Blaine se volvía un recuerdo lejano, una promesa de calor opacada por el crudo invierno… estaban a tres pasos de perder cualquier conexión que pudieran tener como almas gemelas.
Dos. Todo lo que había hecho antes lo había conducido a los brazos de un extraño.
Uno. Sólo debía tomar la mano ofrecida y todo habría terminado. Nunca volvería a amar con tanta pasión o sonreír con todo su ser, jamás volvería a ser feliz. Que frío sentía.
- ¡Kurt! – El gritó resonó con fuerza por el lugar, la desesperación era evidente en su voz - ¡No lo hagas! No nos destruyas…
- ¿Qué? ¿Yo? – no podía dar crédito a lo que acaba de escuchar, él no había destruido nada había sido su vampiro. El cual se encontraba a la mitad de la pista con la misma expresión desamparada y vulnerable que había visto la noche que esta pesadilla había comenzado… ahí estaba Su Blaine – pero si tú…
- Sé lo que te dije pero era mentira, todo eso fue una gran y absurda mentira
- ¿¡Me mentiste sobre nuestro vínculo!?
- Sí
Una palabra y Kurt se había movido tan rápido que ni siquiera él lo comprendía. La bofetada resonó por todo el lugar, curiosamente hasta la música se había detenido. Llevaba dos, jamás pensó que él iniciaría un ataque en contra de su pareja pero esta noche se las estaba ganando a pulso.
¡Lo había hecho sufrir en vano! Todo lo que había dicho antes había sido una mentira, por alguna retorcida razón Blaine creía que destruirlos era la salida ¡Se habían hecho daño para nada! Agh, más valía que las razones fueran buenas porque en su mente no había nada que justificara lo que acaba de sentir.
La tensión no sólo existía entre ellos, sino que todo el bar estaba atento de todas y cada una de sus acciones. Muchos mostraban asombro o incredulidad pero unos pocos se estaban transformando en depredadores. Tal vez la bofetada no había sido la mejor decisión pero no lo había podido evitar, se sentía traicionado y confundido, Blaine simplemente no podía hacerle tanto daño y luego decir que eran falsas sus palabras porque además le creía cuando decía que había mentido. Aún creía en su amor, sin embargo, había tantas cosas de ese mundo que no comprendía que no había forma que hubiera podido evitar lo que hizo pero sí sabía que su vida acababa de ser marcada como blanco por los mismos cinco sujetos de antes.
Todo ocurrió tan aprisa. En un momento estaba frente a Blaine y al siguiente se encontraba entre él y la pared con cinco cadáveres convirtiéndose en polvo frente a ellos. Nunca vio venir el ataque, no supo ni en qué momento habían sido exterminados pero la realidad era que Blaine los había matado para protegerlo.
- Este humano me pertenece. No comentan su error – señaló a las manchas que habían quedado impregnadas en el piso – Cualquiera que vuelva a intentar tocar a mi pareja correrá el mismo destino que esta escoria
¿Pareja? ¿Pertenece? ¿Quién diablos se creía Blaine que era para decir semejantes cosas después de la discusión que habían tenido? Claro, no podía negar que podía respirar con mayor facilidad tras ese discurso pero aún habían muchos cabos sueltos que atar pero en otro lugar. La expresión de su vampiro era bastante intimidatoria y sabía que no podía poner en juego su lugar en ese mundo, del cual no sabía nada. Tenía que existir una razón por la cual semejante declaración y exhibición habían tomado lugar.
- Sácame de aquí Blaine – fue todo lo que se atrevió a decir. Tal vez el futuro no fuera más simple o el que él deseaba pero al menos esta vez se veía prometedor.
