AVISO IMPORTANTE
Quiero pedirles una disculpa por los errores que tuve en la novela, quiero aclarar una cosa chicas, me equivoque en las fechas es verdad y lo lamentó, y respecto a lo de que si llamaba a "Alexandra" por el nombre de Anne ó Annie, es porque iba a explicar en los próximos capítulos que si nombre era, "Alexandra Anne Cullen" quien es hija adoptiva de ellos, las edades tanto de Edward cómo de Bella es de 33 años aproximadamente… Las hijas biológicas de ellos serán sólo y exclusivamente Kennedy & Bonnie, y después se incluirá el bebé del cual está embarazada Bella, voy a reeditar estos últimos dos capítulos ojo, no pienso cambiar ABSOLUTAMENTE NADA de la historia, solo voy a modificar los errores que tenia en esta, sin más agradeciéndoles todo el apoyo que tengo respecto a la historia, y en especial quiero agradecer a Twilight all my love 4 ever, muchas gracias por tus consejos y agradezco infinitamente que me hayas avisado…
''El amor nace del recuerdo,
vive de la inteligencia
y muere por olvido''.
- Pablo Neruda
Bella POV.-
No tenía ni idea de cuánto tiempo llevaba abrazada a él y a decir verdad no quería enterarme, me reconfortaba el simple hecho de estar así con él, sabía que no era lo mismo, pero no es malo mentirte a ti mismo de vez en cuando, aspire profundamente su olor natural, menta, jabón y el perfume que hace meses le regale, sonreí con ironía al pensar que tan lejano se escuchaba ese meses, no sabía con exactitud en que aspecto esto marcaría nuestras vidas, pero confiaba con toda mi alma que Edward me recordaría, recordaría nuestro amor, lo trascendental de nuestro pasado juntos, porque para mí no había momentos sin sentido a su lado, porque con el simple hecho de saber que él estaba allí conmigo, formaba la diferencia, él era mi luz, pues aunque se escuchara cursi, él iluminaba mis días con cada acto, gesto, mirada e incluso pelea.
- Bella- Hablo con suavidad, yo abrí los ojos con dificultad pues pesaban demasiado a causa del cansancio y lo hinchados que estaban por las lágrimas derramadas.
- ¿Qué ocurre, te sientes mal? Puedo hablarle a Thomas si gustas- Respondí sentándome y quitando la manta que tiempo atrás nos colocó Edward.
- No es eso, estoy bien, es solo que, ¿Te puedo preguntar algo? - Cuestionó tomando mi mano impidiendo que me levantará, quedando así frente a él sentada en la cama. Mire nuestras manos juntas antes de asentir- ¿Cuántos años llevamos juntos?
- Casi dieciséis años juntos, y de casados doce, tengo... Teníamos... Es decir tenemos, tres hijas, Alexandra- No sabía cómo hablarle de Alexandra, no sabía cómo lo tomaría, no era el momento, a parte quería hacerlo cuando Alexandra estuviera aquí- y dos cuatas, Kennedy& Bonneth, de dos años y medio, y uno en camino, estoy segura de que será un niño, lo hemos estado esperando tanto- Suspire emocionada tocando mi vientre plano.
- Yo... ¿En dónde nos conocimos? - Cuestionó.
- En la Universidad en nuestro primer año fue cuando formalmente nos conocimos pero antes nos conocimos la fiesta de disfraces que organizó Emmett y sus amigos- Sonreí recordando aquel día.
- Halloween- Sonrió.
- ¿Qué pasa?- Pregunte.
- Hoy es Halloween- Se alegró.
- No, hoy es nueve de noviembre- Negué, hasta que comprendí a lo que se refería.
- Es el último día que recuerdo, recuerdo haber estado en la fiesta de disfraces que organizó Emmett y los chicos del equipo- Explicó.
- ¿Que más recuerdas de ese día? - Pedí sentándome más cerca de él, ilusionada.
- Recuerdo haber con Tanya.- Dijo recordado.
- Vaya la recuerdas- Susurre mordaz sin poder evitarlo.- Lo siento continúa.
- Estaba molesto con ella, estuve recargado casi durante media hora mirando el balcón, hasta que llegó ella.- Dijo sonriente, haciendo que mi corazón latiera como loco, hablaba de mí.
- ¿Ella?- Me hice la tonta.
Edward POV.-
- Ella...- Por inercia me quede callado, no era correcto hablar de ella frente a quién aún en mi amnesia es mi esposa, pero al mirarme comprendí algo y seguí hablando- Estaba disfrazada con un vestido negro de bailarina de ballet, unas medias negras y unos zapatos de bailarina y enmarcando sus hermosos ojos cafés un antifaz del mismo color, se veía herm...- Me quede callado viendo a la nada antes de mirarla con el ceño fruncido- Eras tú, es decir eres tú, la chica, el cisne.
- ¿El cisne? - Preguntó avergonzada.
- En el lago de los cisnes, la protagonista es el cisne negro. Y tú ibas vestida así, eras tú- Afirmó.
- No entiendo, porque antes duraste tanto en saberlo y ahora en segundos lo supiste.- Dijo sorprendida.
¿Antes había durado tanto? A pesar de los años su rostro seguía siendo el mismo, y su cuerpo que a pesar de los años y los embarazos había madurado, haciendo que se viera muchísimo más hermosa de lo que recordaba.
- Tú lunar- Dije con simpleza, al ver su cara de desconcierto.
- ¿Qué? - Preguntó avergonzada.
- Ayer, quiero decir hace años tú lunar se veía desde el escote de tú vestido y hoy en la mañana lo volvía a ver- Contesté abochornado.
Vi sus mejillas enrojecer al rojo vivo, sabía que ella recordaba que la había visto completamente desnuda hoy, era tonto avergonzarse ya que estamos casados con dos hijas y un próximo hijo, pero yo ahorita no era con quién había pasado todo eso, o por lo menos para mí el Edward que estaba casado con ella era otro.
- Yo... Lo siento por interrumpir, pero se trataba de algo importante- Mire de quien se trataba, se trataba de Thomas, mi doctor y amigo de mi supuesta esposa.
- No pasa nada, Doctor, no interrumpe nada.- Dije con autentico sarcasmo, pero al parecer este ni enterado se dio por estar viendo a Isabella.
-¿Qué pasa Tommy?- Pregunto Isabella, ignorándome.
- Te busca la doctora Greene, tuvo una decaída su hija Abbye, se encuentra en terapia intensiva, al parecer fue un paro cardíaco.- Hablo con rapidez.
Mire como Isabella se levantaba con rapidez y con tan solo un disculpa Edward necesito ir, se marchó. Yo me quede mirando a la nada cuando vi que Thomas entraba a mi habitación.
¿Cómo te sientes?- Pregunto con asquerosa familiaridad, bien un hecho era que ''Tommy'' no me caía muy bien, pero tenía derecho de estar, así él le hablaba a quién me acabo de enterar es mi esposa, y no olvidaba que la llamo horas atrás ''hermosa'', ¿Qué clase de amistad tenían ellos dos? ¿Acaso Isabella sería capaz de serme infiel?- ¿Y bien?- Pregunto al ver que no conteste.
Me siento bien, solo que no me gustan los hospitales es todo- Respondí con simpleza.
¿Y ya pensaste si te quedaras en casa de tus padres o te quedarás con Bella?- Interrogo dejándome callado, no había pensado en donde me quedaría cuando saliera del hospital, técnicamente no conocía a este Edward, ni mucho menos su vida, era como si yo hubiera desaparecido o despertado y me hubiera enterado de que todo el mundo ya había seguido adelante, menos yo.
No lo sé, no lo había pensado, esto me sobrepasa, cuando estoy con Isabella estoy bien, siempre y cuando no piense.- Me a sincere.
Te pediré algo Cullen, piensa bien las cosas no quiero ver sufrir a Bella, ella es muy importante para mí y no quisiera que sufriera- Dijo mirando la ciudad desde el enorme ventanal de mi habitación.
¿La amas? ¿Es eso, amabas a la mujer con la que me case?- Pregunte molesto.
Si así fuera no te incumbe, lo único que necesitas saber es que si te atreves a lastimarla te las veras conmigo, Cullen, y no bromeo.- Dijo con seriedad.
Bien, ahora si eres tan amable, me gustaría descansar, no ha sido un día muy tranquilo que digamos.- Respondí, me dolía mucho mi cabeza y no tenía ganas de escuchar lo magnifica que era la mujer con la que me case, ni tampoco ''advertencias''.
No supe en cuanto tiempo me quede por completo, solo recuerdo haber sentido la presencia de alguien en la habitación pero mis ojos pesaban demasiado por lo que no abrí los ojos.
Bella POV.-
Flash Back.-
Abrí los ojos con rapidez, mi corazón latía como loco, no podía respirar, tenía miedo, volvía a tener esas pesadillas, en los cuales la oscuridad reinaba, me apreté más al pecho de Edward, quien al sentir mi pequeñas manos en su abdomen, me apretó aún más de lo permitido, aun dormido susurro un te amo, por lo que sonreí, fuera cual fuera su sueño se trataba de mi este. Espere lo suficiente para moverme sin miedo a despertarlo, aleje despacio sus fuertes brazos de mi cuerpo, una vez fuera de su agarre, me senté en la cama y cubrí mi desnudes con la camisa negra de Edward que había usado la noche anterior cuando me había llevado a aquel romántico restaurant, camine de puntillas hasta el balcón, donde con cuidado lo abrí y cerré al encontrarme del otro lado de la puerta, mire con detenimiento hacia la oscura calle que se presentaba ante mis ojos, pasaban de las cuatro de la mañana y ya sabía que no podría dormir, y no quería preocupar a Edward con mi insomnio y mis ideas, por estar metidas en estas o escuche como la puerta se deslizaba con cuidado, hasta que sentí como Edward besaba suavemente mi cuello desnudo.
Ven a la cama amor, aquí esta frío.- Dijo queriéndome hacer cambiar de opinión.- ¿Volviste a soñar con eso?- Pregunto abrazándome a su frío cuerpo, coloque mi cabeza en su hombro.
Sí, volvía a hacerlo.- Admití avergonzada.- Se repite una y otra vez- Argumente.
Bien, espera aquí.- Pidió, pero no pude contestarle porque cuando estaba a punto de hacerlo, él ya había regresado con una manta grande, para luego jalarme a la pequeña hamaca que le había pedido que me colocara al casarnos. Una vez sentados y abrazados. -¿Todo se repite?- Indago.
Sí, sigo apareciéndome en un lugar obscuro y luego de un modo u otro te encuentro, lleno de sangre, con tus ojos verdes sin vida.- Llore abrazándolo.- No sé qué haría si te perdiera, pero de una cosa si estoy segura, yo me iría contigo, te amo y yo soportaría perderte.- Admití abrazándolo más fuerte.
- Pues entonces no lo pienses, nunca pasara, te amo tanto, mi Bella.
- Prométeme que nunca te alejaras de mí, prométeme que nuestro amor podrá vencer todas y cada una de las barreras que existan.- Le pedí enterrando mi cara en su torso desnudo, me sentía tan débil y avergonzada por lo que le había dicho que negué con la cabeza.- Perdóname Edward, es solo que tengo miedo, eres lo más real que he tenido y me aterra el perderte, es solo eso.- Dije avergonzada.
- Mírame, mi amor.- Pidió tomando con suavidad mi mentón.- Te amo, pase lo que pase, eres la mujer de mi vida, la mujer a la cual amo profundamente, eso nadie lo cambiara, y aunque me lo pidieras no me alejaría de ti, me es inconcebible el imaginarme lejos de ti, eres la mujer con la cual pasare todo los días de mi vida, me escuchas.- Anuncio con tal firmeza que me hizo creerle, asentí sonriente al escucharlo y tome entre mis manos su varonil rostro para a continuación besarlo con infinita ternura, sentí como él nos levantaba con agilidad y sin dejar de besarnos, me depositaba con suavidad en la cama, y él se colocaba arriba de mí, en un casi susurro, nos demostramos nuestro amor.
Fin flash back
Después de salir de la habitación de Abbye Greene, esa pequeñita de tan solo cuatro años de edad, yo me encargaba de su caso, ella había sufrido un trasplante a corazón abierto hace tan solo unas horas, mire mi reloj de oro blanco, quince horas había durado la cirugía, me sentía muerta, sabia porque la Dra. Greene, me había pedido a mí porque sabía que ya tenía mucha experiencia en esto y ella tan solo dos días antes me había suplicado que yo llevara a cabo la cirugía de su hijita, por ello no me pude negar cuando Thomas me dijo de lo que se trataba, yo ante todo era un profesional y sabía que si yo hubiera estado en los zapatos de Aimee Greene hubiera hecho lo mismo.
Camine arrastrando los pies hasta el décimo piso, donde se encontraba la habitación de Edward, al llegar toque suavemente la puerta, no sabía si estaba durmiendo y de ser así no quería despertarlo, a parte sabía que tenía que regresar a casa eran ordenes de Carlisle, el director del hospital y mi suegro, pero en todo un día no lo había visto, nunca creí que al irme de su habitación no volvería hasta el día siguiente. Pero al abrir la puerta nunca me creí ver aquella imagen ante mis ojos, mi marido, Edward Cullen riendo alegremente con Tanya Delani.
- Recuerdas aquella vez, que nos quedamos atrapados por dos días en esa cabaña.- Hablo Edward riendo con ese brillo en los ojos, sabía lo que significaba ese brillo de ojos, alegría, él estaba feliz de que Tanya estuviera con él.
- Fueron los dos mejores días de mi vida, no querían que acabaran nunca, solo éramos tú y yo, como siempre lo fuimos.- Sonrió Tanya jugueteando con su cabello.
- Yo también, siempre creí que al final quedaríamos juntos, es decir nunca me imaginé casado con otra mu…- Edward se quedó callado al verme parada al lado de la puerta, Tanya al ver su rostro, volteo a verme con una sonrisa triunfante en los ojos.
- Vaya, Bella, estas aquí, hola, ¿Cómo has estado? Escuche que llevabas metidas horas en el quirófano.- Saludo, como si fuéramos las mejores amigas.
- ¿Qué haces aquí, Tanya? ¿Cómo te enteraste de lo de Edward?- Pregunte con la mandíbula apretada.
- Me entere por casualidad, mi prima Christina trabaja en la constructora Cullen, y ella me contó lo que le sucedió a Edward y quise venir a saludar.- Respondió.
- Vaya, venir desde Philadelphia hasta Los Ángeles solo para venir a saludar, que considerada.- Respondí con coraje.
- No, Bella, yo me transferí de Philadelphia, ahora viviré aquí en Los Ángeles.- Contesto sonriente.- Pero bueno, yo ya me tengo que ir, ha sido un gusto volvernos a ver Edward, espero que nos veamos de nuevo pronto, adiós.- Se acercó a Edward y beso con lentitud su mejilla, mire su cortísimo vestido color bordo oscuro, strapple y unas zapatillas altísimas del mismo color.- Adiós Bella, me alegra volvernos a ver.- Sonrió con hipocresía.
Mire como se alejaba contoneando las caderas, no entendía porque me ocurría esto a mí, Tanya había vuelto para mi mala suerte, sabía que no sería la única que lucharía por hacer recordarle a Edward el amor que me tenía, sino que Tanya lucharía por quedarse con él.
- Escuche que estuviste en una operación de trasplante de corazón, ¿Cómo te fue?- Preguntó.
- Con sinceridad ¿Qué sentiste al volver a ver a Tanya?- Vi como él agachaba la mirada, sonreí con dolor, tomé mi abrigo el cual había olvidado el día anterior en el sofá.
- Isabella por favor...- Me llamó.
- Sabes no sólo es duro para ti, duele, duele saber que la persona a la que amas no te recuerda, saber que no significas más que un borrón en su mente... Por favor- Suspire- Necesitó, tengo que pensar muchas cosas, antes de que me vuelva loca- Hable antes de abrir la puerta y salir con lágrimas en los ojos.
Al llegar mi auto, con mis manos temblorosas introduje con dificultad la llave, al entrar no evite llorar, no quería hacerlo, está no era Bella Cullen que todos conocían, la Bella de ahora no tenía motivos para llorar; la Bella de ahora es feliz, apreté con tanta fuerza el manubrio hasta que mis nudillos se hicieron blancos, pero simplemente no podía dejar de hacerlo, no podía, maneje a pesar de mis lágrimas, no podía dejar de llorar, no quería dejar de llorar, llorar se sentía tan bien, se sentía correcto, aumente la velocidad a todo lo que podía, casualmente el trayecto del hospital a casa era muy transitado pero esta vez no, a pesar de ser el medio día, comencé a llorar más fuerte sin dejar de manejar, por lo que no me di cuenta que me había colocado en el carril contrario, hasta que escuche el claxon de un camión sonar, con rapidez pude voltear el manubrio lo más rápido que podía, Dios había estado a punto de morir por no prestar atención, no era justo que manejara en este estado, por lo que me tranquilice un poco y maneje los pocos kilómetros que faltaban para llegar a casa, cuando llegue por fin a casa, y estacione mi auto en la cochera, pero en vez de salir del auto prendí la radio a todo lo que daba, para no tener que salir, no podía sí quiera hacerlo, mis ojos estaban rojos e hinchados, no quería entrar a casa, dolería demasiado y más el tener que dormir en nuestra habitación, sonreí con tristeza al escuchar lo que la conductora decía.
- Yo me despido sin antes recordarles, amen como sí no hubiera más tiempo que el ahora, que este instante, no saben cuándo no van a ser olvidados, por aquellos que tanto aman, mi nombre es Ila, y para despedirnos les dejó, con Linger del grupo The Cranberries.
Al escuchar la canción rompí a llorar más fuerte que la vez anterior, esa canción describía mi situación, quería quitarla, apagar la radio, pero simplemente no podía, escuche con dolor cada una de las letras.
Si tú, si tú pudieras volver
No lo dejes quemar, no lo dejes apagar
Estoy segura de que no he sido ruda
Pero es sólo tu actitud
Me estás apartando
Se está arruinando todo
Y juré, juré que sería sincera
Y cariño así lo hice
¿Entonces por qué estabas cogiendo su mano?
¿Es esa la manera en la que estábamos?
¿Me mentiste siempre?
¿Era sólo un juego para ti?
Pero estoy tan deprimida
Sabes que estoy loca por ti
Me tienes atrapada entre tus dedos
¿Vas a permitir que siga así?
¿Vas a permitir, a permitir, a permitir que siga así?
Pensé en tu mundo
Pensé que nada iba mal
Pero estaba equivocada, estaba equivocada
Gracias por todos sus Review chicas, no saben como le alegran el día.
Dejenme un lindo Review para que me digan que les parecio el capitulo!
¡Chicas muchas gracias, por los Reviews, los PM, los Favoritos, Alertas, Follows! Me alegra que les este gustando la historia, y gracias a aquellas que me dieron sus consejos, sin más solo querías agradecerlos, con Amor.
Astoria Eaton Cullen Potter
