"No hay presente ni futuro, sólo el pasado que se repite una y otra vez, ahora"
Eugene O'Neill
Desperté con un fuerte dolor de cuello a causa de que dormí en la silla que se encontraba en el escritorio, no me había dado cuenta en que momento de la madrugada me había quedado dormida, bostece y estire mi mano para poder apagar la televisión y el blu ray, así como también tome el reloj en donde marcaban las seis y media de la mañana, arregle un poco mi desprolijo atuendo antes de salir del despacho rumbo a la habitación la cual se encontraba en el segundo piso, sabía que tenía que comer, no quería que le sucediera alguna cosa a mi bebé por no cuidarme bien, al estar frente a mi habitación respire antes de abrir la puerta, con rapidez camine hacia el closet y busque mi ropa, la cual consistía en un pantalón de vestir color blanco y una blusa azul marino, junto con una zapatillas de tacón de punta negras, tome mi ropa interior y mi neceser, para luego entrar a mi baño con agua caliente, no dure mucho en estar lista la verdad no me apetecía estar mucho en la habitación por lo que una vez arreglada tome mi bolso de mano y baje hasta el comedor con las energías renovadas, sonreí al ver a Alexandra y papá platicando entre risas, ellos siempre se llevaron bien, papá decía que le recordaba mucho a mamá y a decir verdad a mí también, toda la vitalidad que tenia era idéntica a la de mamá antes del cáncer, al verme me sonrieron felices.
- Cuando volví a ver a Astoria después de ocho cinco años ella en verdad no le dio gusto volverme a ver, aquella chiquilla enfadosa a la cual le decía cara de mono era toda una mujer, hermosa, fuerte e inteligente, sin contar de su carácter, ella de alguna forma o de otra lograba que yo, el gran Chuck Davenport hacia todo lo que ella me pedía…- Sonreí al escuchar a papá hablar de mamá, sabía que era verdad lo que había dicho MJ ayer, papá seguía amando a mamá a pesar de los años que ya habían pasado, sabía que amaba y respetaba a Natasha, pero el amor que le profesaba a mamá era completamente perfecto.
- Buenos días- Salude sentándome frente a ellos.
- Buenos días, cariño- Contesto papá casi a la par que Lexy
- Buenos días, mamá- Respondió Lexy- Me estaba preguntando si de casualidad… yo… tal vez podría…- Trato de preguntar, sonreí sabiendo cuál era su petición.
- ¿Quieres ir a ver a Edward no es así?- Pregunte, no tenía idea de la reacción de Edward, pero tenía que saberlo lo antes posible por lo que acepte.
- Me parece bien, cariño- Respondí antes de comenzar a comer el desayuno que MJ coloco frente a mí.
Una hora después nos encontrábamos a unos kilómetros del hospital, mire de reojo a Lexy quien estaba completamente callada, con sus manos apretaba el dobladillo de su vestido rosa pálido, para luego jugar con los botones de su chamarra de mezclilla clara.
- ¿Ocurre algo, cielo?- Cuestione con suavidad, ella me miro sonriendo tristemente.
Es sólo que extraño vivir aquí, es decir en genial vivir en New Haven, pero no es lo mismo que estar en Manhattan, ustedes están aquí, creo que no sobreviviría si Evan no estuviera allá conmigo, la gran mayoría la pasamos juntos, o estoy con Devonne, Lauren y Cher, pero no es lo mismo- Dijo suspirando- Y luego esta lo de papá, él no me conoce, no sabe nada de mí, para él será difícil que creer que soy su…- Se quedó callada un segundo- Ni siquiera sé lo que soy de él.- Dijo nerviosa.
- Eres nuestra hija, Alexandra- En realidad rara vez la llamábamos Alexandra, siempre había sido Ane, Annie, Lexy, por lo que ella me miró fijamente- No me importa que no lleves mi sangre, cariño, eso no quiere decir que dejas o no de ser mi hija, eres y seguirás siendo una Cullen, o por lo menos hasta que Evan se atreva a llevarte el altar. Yo mejor que nadie te entiendo, a veces pensaba en que Astoria y Chad Davenport no eran mis padres, pero ellos siempre me amaron incondicionalmente, entonces se me quitaban los temores, cielo- Respondí tomándola de la mano- Eres increíble, hermosa- Dije abrazándola una vez que estacionamos el choque en el estacionamiento del hospital, en mi lugar habitual, casi doce años estacionándome en el mismo lugar, en ese lugar fue donde Edward me pidió que me mudara con él.
Salí corriendo de la sala que utilizábamos para descansar después de la jornada de trabajo del hospital completamente agotada, había estado en cirugía, en realidad era la segunda cirugía que tenia en el día, mire el reloj el cual marcaban las 12: 15 de la madrugada cuando escuche un golpe afuera del hospital, para ser más específicos, al llegar a ese lugar me sorprendí de ver a Edward, mi novio, pelearse a golpes con Mike Newton, un pasante del hospital.
- ¡Alto, suéltense!- Grite corriendo hacia donde se encontraban ambos, Edward al verme se alejó de Mike, quien aprovecho el descuido de Edward, para golpearlo en la mandíbula con su puño- ¡Mi amor! ¿Estás bien?- Grite asustada corriendo auxiliarlo.
- Claro que estoy bien- Contesto Mike. Fue la primera vez que lo mire por más de dos segundos, en realidad él se me hacia un completo idiota, sabia que me miraba con cada depravado cada que me veía pasar, nunca le había dicho nada a Edward, porque sabia que se molestaría, pero al parecer ya se había enterado, al observar a Newton, vi que tenia varios golpes en el rostro, y dentro de unas horas tendría varios hematomas, cosas que en verdad no me importo.- Pero estaría mejor si vamos a mi departamento y me curas con tan sólo tu bata puesta-Respondió mirándome lascivamente.- Edward al escuchar esto, se acercó con rapidez con cara de quererlo matar, trate de detenerlo pero lo golpeo tan fuerte que cayó al suelo.
- ¡Edward, basta!- Alce la voz, Edward me miro furioso, nunca lo había hecho pero al percatarse que se trataba de mí se tranquilizó, ya en el departamento arreglaría las cosas con él seriamente, pero ahora solo me importaba que no hiciera más locuras, por lo que me acerque a él y lo abrace, él inmediatamente me apretó a su cuerpo.- ¿Estás bien cielo?- Pregunte con suavidad, mirando su rostro, no la tenía mallugada, lo único que tenia rojo era su mentón, después de observar que se encontraba bien me separe de él y voltee hacia Newton, quien se estaba levantando con ayuda de sus amigos- ¿Qué demonios les pasa? ¿Por qué se estaban peleando?- Pregunte furiosa.
- ¡Ese estúpido se me lanzo a los golpes!- Explico el rubio.
¿Por qué hiciste eso, Cullen?- Exigí girándome hacia a él.
- Ese idiota, estaba hablando de ti, sobre cómo te metería en su cama- Respondió, su postura era amenazante, sus brazos estaban cruzados y se encontraba erigido en todo su metro ochenta y cuatro, lo conocía demasiado bien para saber que no se arrepentía de nada.- Yo venía a verte cuando lo escuche hablar de alguien, en realidad a pesar de todas las obscenidades no me importo demasiado mi único propósito era verte a ti, entonces escuche que se refería de la Candente Bella Swan, al parecer no le importaba el hecho de que tu tenías novio, y hablo de cómo te metería en su cama y las cosas que te haría- Apretó los puños tratando de calmarse- E hice lo que tenía que hacer- Respondió como si hablara del clima con esa sonrisa torcida.
- Newton al parecer no te entra a la idea de que yo tengo novio, y aunque no tuviera, no me interesas en lo más mínimo, espero que la próxima vez que nos veamos en el hospital ni siquiera me mires, no quisiera decirle al director del hospital que estoy sufriendo de acoso sexual de tu parte- Lo amenace, no quiera que el muy idiota se le ocurriera denunciar a Edward por agravio o agresión.
- Yo… no… volverá a pasar, lo siento…en serio- Respondió casi corriendo, una vez que nos quedamos Edward y yo solos, camine hasta unos metros más alejada de la puerta que daba al callejón no quería que vieran a Edward y lo asociaran a Newton, Edward me siguió sin decir palabra alguna.
- Edward se sentó en la pequeña banca que había debajo de este, mientras yo me encontraba parada frente a él.
- ¿Y bien?- Pregunte con los brazos cruzados.
- No me arrepiento de nada, Bella, hice lo que tenía que hacer- Hablo con seriedad- ¿Cuándo me ibas a decir que te acosaba ese imbécil?- Pregunto con la mandíbula apretada.
- No te lo dije porque no era importante, yo podía arreglármelas sola, Edward, no necesitaba encontrar a mi novio haciéndola de matón, ¿Sabes qué ocurriría si te llega a denunciar o si en vez de haber sido yo hubiera salido otra persona? Te hubieran metido a la cárcel por una estupidez- Dije mirándolo pararse por lo que me aleje de él, no tan fácil lo perdonaría.
- Lo hice por ti, por lo que no sería una estupidez, nada de lo que se trate de ti lo es, Isabella- Respondió abrazándome por detrás, yo seguía cruzada de brazos, no tan rápido, Bella, pensé.
- Bien perdóname- Pidió, sabía que estaba haciendo un puchero idéntico a los de Alice, su hermana, por lo que en sus brazos me moví para poder mirarlo, él nunca me soltó.
- ¿Te arrepientes en verdad?- Cuestione extrañada.
- Si, la próxima vez, procurare que no haga ruido mientras lo golpeo- Contesto besando mi mejilla, trate de zafarme de su abrazo pero él me lo impido- Bien, ya lo siento, no era mi intensión preocuparte, es por lo único por lo que pediré una disculpa, amor, porque es lo único que en verdad siento- Hablo con sinceridad, mire su rostro y vi en su mirada que hablaba en serio, por lo que no me di cuenta cuando yo ya lo tenía abrazado del cuello, él me sonrió antes de besar primero la punta de mi nariz y luego mis labios con suavidad, nos separamos cuando estaba a punto de estornudar. Por lo que mi atento novio se alejó de mí y me entrego su chaqueta de cuero negra.
- No, Bell…- Se quedó callado al ver cómo metía mis manos en la bolsa de la chaqueta, fruncí el ceño extrañada mientras sentí algo entre mis manos, por lo que lo saque para poderlo observar, me quede callada al mirar la alargada caja de terciopelo negra, volteé a buscar la mirada de Edward, quien de un momento a otro se encontraba jugando con una piedra.
- Sé que no es el mejor momento, que a penas empezamos a ejercer, pero, sé que- Dijo nervioso- Quería hacerlo en mejor circunstancias, pero, ¿Te quieres mudar conmigo? Somos jóvenes lo sé, y también sé que Reneé me odia, pero no me importa eso…- No necesitaba escuchar más, cuando me avente a sus brazos, lo amaba, más que a nada en el mundo, y no me alejaría de él por nada del mundo, no me importaba lo que dijera Reneé al fin y al cabo, a ella yo nunca le importe, al contrario cuando Astoria, su media hermana, le había dicho que ella se haría a cargo de mí a ella no le importo en lo absoluto al contrario, para ella había sido algo bueno, se quitaría un peso de encima.
- Claro que quiero mudarme contigo, Edward- Acepte, llevábamos ya mucho tiempo saliendo, y a pesar de todo, nunca me pedido mudarme con él, sonreí estaba emocionada, en verdad emocionada.- Pero, ¿Qué es eso?- Pregunte señalando la caja.
- Oh eso, lo mire hace una semana en un estante y lo compre, ábrelo- Me ínsito a hacerlo, asentí abriéndolo, era un guardapelo de oro blanco, en la parte de atrás "E&I" y me gusto ver que se encontraba dentro de este dos fotos de nosotros una en la graduación y la otra del ultimo cumpleaños de Shai.
- Me encanta esta hermoso muchas gracias, amor- Dije abrazándolo.
- ¿A qué horas saldrás?- Me preguntó abrazándome, estábamos sentados en la pequeña banca, Edward ya me había colocado el guardapelo, al mirar el cielo vi que estaba el amanecer, lo cual lo hacía ver perfecto.
- Ya salí, en realidad iba para tu departamento, pero entonces ocurrió lo de Mike, lo que me recuerda... Necesito curarte ese golpe- Hable.
- No, es nada- Trato de aligerar la tensión que se formó.
- Oh, no señor, claro que sí, iremos a nuestro departamento, te preparare esos panques que tanto te gustan, te curare ese golpe y festejar que me mudare a tu departamento- Dije seductoramente.
- Me parece bien, porque en realidad ya comienza a dolerme el golpe- Dijo haciendo un puchero- Y solo me dejare curar por mi doctora de cabecera, espero que mi novia no se moleste- Sonriendo torcidamente antes de con su brazo levantarme.
-… ¿Mamá estás bien?- Preguntó Lexy, mirándome con el ceño fruncido a causa de la preocupación.
- ¡Oh! ¿Qué?- Pregunte.- ¡Oh, sí, sí! Lo siento estaba recordando algo, perdón- Explique sonriendo avergonzada.- Vamos que tu padre nos espera- Hable bajándome del coche.
Durante todo el viaje podía sentir la mirada de mi hija, en mi espalda, sabía que estaba muy nervioso ya que yo me sentía igual, por una parte quería ver a Edward, pero por la otra, no quería recordar lo ocurrido ayer, "No por miedo a errar vas a dejar de jugar" me dije, recordando que había escuchado esa frase en una película hace tiempo, llegamos a su piso sin contratiempos, al verme Renata, mi asistente y secretaria me saludo y me explico que habían llevado a Edward a hacer unos análisis, y que a lo mejor tardaría un rato más, Lexy decidió ir a la oficina de Carlisle, ya que no lo había visto desde que se había ido a la Universidad, ella había adelantado un año de escuela, gracias a la gran inteligencia que poseía, entrando así a Yale. Me pregunto que si la acompañaba pero rechace su propuesta, yo estaría un rato con él mientras Edward y Lexy se conocían… de nuevo.
A través del vidrio de la habitación podía apreciar todo el esplendor del cielo, realmente se veía hermoso imperturbable, simplemente perfecto, coloque mi mano en el vidrio y al hacer eso mire mi anillo, lo acaricie con la mirada.
Camine con lentitud hasta la puerta gigante de madera, al llegar frente a la puerta la abrí despacio, y al entrar pude observar como todo seguía exactamente igual a como lo recordaba, me dirigí a la chimenea
- Bien, bien, basta ya chicos, es hora que Edward responda, mi querido Eddie, sabes que te quiero como a un verdadero hermano- Se escuchó las risas de todos los presentes, al escuchar la burla que Emmett hizo- Pero Bella es la mejor cuñada que me pudiste haber dado sin duda alguna, pero... ¿Por qué Bella es a quién amas?- Mi yo del video volteó sobre el abrazo que Edward me estaba dando por la cintura. Edward y yo nos vimos durante unos segundos antes de que mi novio, nos levantara del sofá y nos llevará hasta donde minutos antes había estado Emmett. Pero en ningún momento soltó su agarré sobre mí.
- Él día que conocí a esta mujer, vi que en ella había algo único y maravilloso, ella era todo lo que yo siempre quise, dulce, atenta, amorosa, inteligente y con un carácter de los mil demonios- Todos volvieron a reír, mientras yo enterraba mi rostro en su cuello avergonzada antes de darle un juguetón golpe en el pecho- ¡Auch! A eso me refiero, estoy a punto de pedirte que te cases conmigo y tú me golpeas.- Se quejó.
- ¿Qu... Qué acabas... De... de... decir?- Tartamudeé.
- Lo que quiero decir es que quiero amanecer siempre a tú lado, quiero tenerte siempre conmigo, te amo Isabella, eres mi mejor amiga, mi guía, la única mujer con quién quiero pasar lo que me resta de vida, eres lo mejor que me ha sucedido, cuando no estoy a tú lado siento que algo me falta, me siento incompleto en tú presencia, sé que no es la declaración en la cual he llevado pensando los últimos meses, pero necesitaba decírtelo, sé que somos jóvenes y podemos esperar sí así lo deseas pero...- Lo interrumpí cuando brinque sobre él riendo y gritando.
- Sí...- Beso- sí... - Beso- quiero...- Beso- Te amo...- Beso- Te amo más que nada en este mundo- Beso- Es la declaración perfecta- Te amo.- Grite, no me importaba que trajera un micro vestido, ni las personas que nos observaban, me iba a casar y con Edward.
- Hola- Hablo Edward, no había necesidad de voltearlo a ver para saber que se trataba de él, su olor ya lo tenía impregnado en mi cuerpo y alma.
- Hola- Respondí sin girarme.
- Es una gran vista, no es así- Dijo carraspeando.
- Lo es- Afirme- Necesitamos hablar- Dije suspirando.
- Yo… lo de ayer- Trato de explicarse.
- No, no sobre eso, eso lo podemos hablar luego, yo quería hablarte sobre Alexandra… nuestro hija- Dije volteándome hacia él.- Siéntate por favor- Pedí.
Él acepto de inmediato y se sentó en el sofá que había en su habitación mientras yo me quede parada.
- Cómo ya te dije su nombre es Alexandra, tiene dieciséis años- Explique.
- Sí ella tiene dieciséis eso quiere decir que… ¿Qué edad tengo?- Pregunto haciendo cuenta.
- Treinta y cuatro- Dije con seguridad.
- Si yo tengo treinta y cuatro, y ella dieciséis, la tuvimos a los dieciocho- Dijo mirándome sorprendido.- ¿Por ello… bueno tu sabes?- Pregunto.
- ¿Qué? ¡Oh, no! Ella es nuestra hija, pero no biológica, la adoptamos cuando ella tenía seis años, la conocimos desde que era tan sólo una bebé y de inmediato nos enamoramos de ella, mi padre y los tuyos nos ayudaron para poder adoptarla- Explique nerviosa, espere que dijera algo, pero no hacia comentario alguno por lo que proseguí- Ella ha entrado este año en la Universidad, ella quiere ser arquitecta.
- ¿Ella donde esta ahora?- Pregunto después de un rato.
- Ella está aquí, Edward, se encuentra en el despacho de tu padre- Avise- Ella quiere verte- Dije.- ¿Quieres verla?- Pregunte.
- Esto es extraño… pero si ella está aquí, dices que si nombre es Alexandra.
- Sí, Alexandra Anne, pero siempre la hemos llamado Annie, Anne o su favorito, Lexy- Explique.
Fin Pov Bella…
Pov Edward:
- ¿Yo como la llamó?- Pregunte interesado.
- Lexy, tú fuiste quien me lo puso- Respondió a mi pregunta una hermosa rubia de ojos celestes, ella entro a la habitación, sin poder dejar de mirarme de pies a cabeza, al sentir su mirada sobre mí recordé las miradas de Isabella, aquellas que sientes hasta que pueden ver tu alma, me había sorprendido mucho la noticia sobre su edad, por un momento había creído que por ello nos habíamos quedado juntos o casados, pero no era así, a ella la habíamos adoptado cuando era pequeña, me sorprendió ver el amor que profesaba hacia ella, ella me miro dudosa antes de correr a abrazarme, me tense un poco al sentir tal expresión, pero al mirar la mirada temerosa de Bella y la vez protectora me dio el valor de hacer lo mismo.
- Me asuste saber que estabas mal, cuando me dijeron que estabas en el hospital, tomamos Evan y yo el primer avión que encontramos.- Explico, ¿Evan? ¿Y quién demonios era ese?
- ¿Evan?- Exteriorice mi duda, Bella soltó una risita antes de decir.
- Iré a ver a Carlisle, necesito hablar sobre un caso- Se excusó, no pude evitar mirarla hasta que se perdió de vista por el pasillo.
- ¿Es muy hermosa, a que sí?- Preguntó sonriendo, la mire un poco avergonzado.
- Oh por Dios no te había visto avergonzado desde la vez que por abrí la puerta de su habitación sin tocar hace como un año, o cuando después de eso me trataste de dar la "charla"- Dijo haciendo comillas con sus dedos.
- Yo…- Dije sin saber que decir.- ¿Quién es Evan?- Volví a preguntar.
- Evan es mi novio- Dijo contenta.
- ¿Tu novio? ¿No eres muy pequeña para eso?- Pregunte.
- Tenia casi tu misma edad cuando huiste con mamá, a pesar de que ella tenía prohibido verte- Respondió.- Sé que recordarás pronto, estoy segura de ello, pero por mientras no puedes quedarte sin recuerdos, ¿Te gustaría preguntarme algo acerca de tu vida?- Pregunto. Sonreí un poco más confiado, en verdad necesitaba respuestas, por lo que ya tenía mi primera pregunta preparada.
- ¿Qué tanto me consideras tu padre? Es decir, ¿Qué tan bien nos llevamos?- Pregunte.
- Eres mi confidente, incluso hablo más contigo que con mamá lo cual es raro ya que hablo demasiado con mamá, soy de confianza, no le contare a nadie acerca de tus dudas-Confió entendiendo lo que quería desde el principio.
- ¿Qué es Thomas de Isabella?- Pregunte esa duda tenia carcomiéndome desde ayer.
- Vaya sabía que harías esa pregunta, pero nunca creí que fuera técnicamente la primera ya que las otras no cuentan, pero él ha sido el eterno enamorado de mamá, lo cual es casi incestuoso, él es sobrino del abuelo, pero ya que mamá también es adoptada no son nada consanguíneamente, al parecer él siempre quiso a mamá, pero luego llegaste tú a su vida o ella a la tuya como quieras verla, y se quedaron juntos.- Explico- Mamá niega que sea verdad, ella lo ve solo y exclusivamente como su mejor amigo/primo.
- No estaba tan perdido en ello, entonces- Respondí- Te puedo hacer una pregunta pero no quisiera que nadie supiera de ella, mucho menos Isabella.- Ella asintió con rapidez.
- ¿Es sobre Tanya Delani, no es así? Escuche que vino ayer- Me sorprendió lo bien que me conocía ella, no tuve que decir nada porque ella asintió- Cómo ya sabes estuvieron mucho tiempo "juntos" si a eso se le puede llamar juntos, vaya que sólo estaban juntos por el sexo, ya que tampoco tenían exclusividad, bueno por lo menos no por completo, terminaron al tiempo después de que mamá volvió a Forks. Gracias a ella terminaron tres veces mamá y tú, ella se fue tiempo después de su compromiso y por lo que se volvió para quedarse.- Termino dejándome pensando en toda la información.
Gracias por todos sus Review chicas, no saben como le alegran el día.
Dejenme un lindo Review para que me digan que les parecio el capitulo!
¡Chicas muchas gracias, por los Reviews, los PM, los Favoritos, Alertas, Follows! Me alegra que les este gustando la historia, y gracias a aquellas que me dieron sus consejos, sin más solo querías agradecerlos, con Amor.
Astoria Eaton Cullen Potter
