Pequeños detalles

Por Nochedeinvierno13


Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling.

Este fic participa del "Amigo Invisible 2014" del Foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Para: Kristy SR.

Petición: "Un Sirius/Remus. Solo pido que no sea algo triste y deprimente. Es decir, que no sea hablando de lo mucho que Remus echa de menos a Sirius o de lo mal que lo pasa en su muerte, etc. No me importa si está ambientada en Hogwarts o después de ella. Puede ser romántico pero, nada cursi, por favor. Y nada de Mpreg, por si acaso".


II

De galletas y bocas que saben a chocolate

Entran a hurtadillas en las cocinas tratando de no llamar la atención de las pequeñas criaturas que se mueven de un lado al otro, haciendo los preparativos para lo que seguro será la cena de esa noche.

—Recuérdame una vez más, Lunático. ¿Por qué nos encontramos aquí?

Remus gira la cabeza en su dirección y se coloca el dedo índice sobre los labios. Señala una fuente de galletas de chocolate que se encuentra a pocos centímetros de ellos y camina lentamente hasta ella, estirando su mano para atraparla. Sirius piensa que se van a meter en un gran problema si los elfos los descubren robando comida de las cocinas pero francamente no le interesa. James y Peter se fueron a dormir temprano, por lo que solamente quedan Remus y él.

O mejor dicho, la adicción de Remus por el chocolate y él.

Cuando consigue tomar las galletas de chocolate, le indica a Sirius que comience a dirigirse a la salida y así lo hace. Una elfina suelta un grito al verlos y les dice que va a avisarle al director pero ellos ya se encuentran demasiado lejos como para escucharla.

—Unas galletas de chocolates y una elfina chillona, ¿esa es tu idea de diversión? —interroga Sirius con una ceja alzada pero Remus no le responde, está demasiado concentrado en devorar lo que acaba de conseguir—. Al menos no seas goloso y comparte un poco.

—Pero si a ti no te gusta el chocolate —protesta él mientras hace a un lado las galletas.

—No seas egoísta, Lunático.

Sirius se le tira encima luchando por atrapar una galleta de chocolate mientras que él estira su brazo tanto como puede para que no sea así. Claro que no repara en el detalle que Sirius es más alto y que no le cuesta nada estirarse y tomarla. Su cuerpo queda aplastado debajo del suyo y la respiración se le acelera por un instante al sentir el calor de su piel. Sirius le observa fijamente con sus ojos grises como la tormenta y se inclina lentamente.

—¡Aquí tengo una! —dice alejándose repentinamente y dándole un mordisco a la galleta. Luego sonríe triunfal—. Tienes razón. No me gusta el chocolate.

Remus abre la boca a punto de protestar pero Sirius coloca sus labios sobre los suyos y pierde la noción del tiempo. No sabe cuántos segundos transcurren, de lo único que es conciente es de la boca de Sirius que sabe a chocolate sobre la suya.

—A mí me gusta el chocolate, pero más cuando tu boca sabe a él.

—¡Qué romántico que te has vuelto, Lunático! —exclama—. Espero que no se te ocurra cargarme como una doncella hasta la torre de Gryffindor.

Remus niega con la cabeza y le golpe en el brazo.