Pequeños detalles

Por Nochedeinvierno13


Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling.

Este fic participa del "Amigo Invisible 2014" del Foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Para: Kristy SR.

Petición: "Un Sirius/Remus. Solo pido que no sea algo triste y deprimente. Es decir, que no sea hablando de lo mucho que Remus echa de menos a Sirius o de lo mal que lo pasa en su muerte, etc. No me importa si está ambientada en Hogwarts o después de ella. Puede ser romántico pero, nada cursi, por favor. Y nada de Mpreg, por si acaso".


III

De primeros besos

La primera vez que se besan no sale como Sirius lo tiene planeado.

Quizás es porque le besa con demasiada efusividad y Remus se encuentra, como siempre, pensando en alguna otra cosa que nada tiene que ver con la realidad y no está listo para recibir su boca. Sus labios en vez de encontrarse con los suyos, van a parar al costado de la nariz surcada por un arañazo producto de la última transformación e inmediatamente los ojos ambarinos se abren como platos debido a la sorpresa.

—Sirius, ¿qué estás haciendo? —pregunta Remus pero como respuesta obtiene la boca de Sirius sobre la suya.

Es mantenido prisionero por su cuerpo y la pared del corredor, Sirius le sujeta de los hombros para evitar que escape a cualquier parte como si de verdad Remus estuviera pensando en hacer tal cosa. Para ser el primer beso, ninguno de dos siente las tan famosas mariposas en el estómago ni el escalofrío subiendo por la espina dorsal. Los labios de Sirius están húmedos mientras que los de él permanecen aún abiertos por la sorpresa. Remus gesticula unas palabras con su boca que Sirius no es capaz de entender.

—No hay manera de hacerte callar, ¿no es así? Ni siquiera besándote he conseguido que dejes de murmurar —se queja cuando se aleja de él—. Felicidades, Lunático. Te llevas una medalla por arruinar nuestro primer beso.

—¡Yo no he arruinado nuestro primer beso! —cuando se da cuenta de lo que dice, siente su rostro enrojecer de repente—. Además, no sabía que te importaran esas cosas.

—No me importaría si se tratara de otra persona que no fueras tú. Quería que nuestro primer beso fuera especial pero veo que contigo de por medio, es imposible —responde y chasquea la lengua—. Eres pésimo besando. Se supone que no debes dejar la boca abierta todo el tiempo, sino que debes moverte al compás del otro.

—¿Cómo en un baile?

—¡Exacto! Como un baile, debes seguir los pasos de tu pareja. Seguirle el ritmo y cambiarlo de vez en cuando. No debes quedarte esperando que yo haga todo el trabajo.

—Como tú besas de maravilla —dice rodando los ojos con aburrimiento.

—Tengo conocimiento de mis habilidades cuando de besar se trata —contesta el otro de forma divertida—. La práctica hace al maestro o eso dicen por ahí. Todavía tenemos esperanza de que puedas mejorar un poco. Hasta entonces debemos practicar siempre que tengamos oportunidad. ¿No lo piensas igual que yo, Lunático?

Remus no puede estar más de acuerdo.