Disclaimer: Total Drama series no me pertenece, sino que a Jennifer Perth y Tom McGill. El concepto principal de esta historia pertenece a Disney & Pixar. Escribo por diversión, no por dinero y blah, blah, blah...
Resumen: ¿Alguna vez te has preguntado dónde viven nuestras emociones? Tal vez esta historia responda a esa pregunta. Sigue a Alegría, Tristeza, Furia, Desagrado y Temor mientras guían a Noah en su viaje para recuperar a la chica de sus sueños. / AU. Basado en la película del mismo nombre, pero sólo el concepto principal.
Actuando desde la furia
A las siete y media, Noah se dirigió al café del centro con paso cansado pero decidido. Temía que aquel fuera el final definitivo de su relación, pero también tenía la esperanza de que no fuera así.
Al llegar, escogió la misma mesa en la que ellos solían tomar café juntos, al lado de una ventana enorme. Solían ir allí por las noches, pedir un capuchino y galletas con chispas de chocolate, para pasar un rato charlando y riéndose de las personas que veían por la ventana.
Noah podía recordarlo perfectamente. Y mientras se acomodaba en su asiento, sonrió.
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Y aquel recuerdo había llegado a su mente en el momento justo, gracias a la intervención de Alegría.
—¿Quién es un hermoso recuerdo?—canturreó ella, tomando la esfera amarilla para regresarla a su lugar, fingiendo que le hacía cosquillas—. ¡Eres tú, eres tú!
—Sabes que no te responderá, ¿cierto?—cuestionó Desagrado, arqueando una ceja ante su demostración de afecto
—Y también sabes que vinimos aquí en vano, ¿no?—intervino Furia, cruzada de brazos y dedicándole una mirada de ojos entrecerrados
Alegría negó con su cabeza, aún sonriendo enormemente al dejar aquella memoria en su lugar. Dio un par de saltitos, acercándose a sus compañeros.
—¡Vinimos a solucionarlo todo!—aseguró, abrazando a ambas por los hombros cariñosamente—. ¡Esta noche es la noche!
—Pensé que la otra noche era la noche...—susurró Tristeza, tirado en el suelo y con la misma expresión derrotista de siempre
—¡Pues esta es la nueva noche, mejor que la otra!—aclaró la más feliz emoción, dejándose caer en el suelo a su lado con una risita—. ¡Créeme, sé lo que digo!
Desde algún rincón de aquella mente, una voz chillona y temblorosa tomó la palabra.
—¡También sabías l-lo que decías la otra n-noche...!
Alegría se encogió de hombros tranquilamente, dando una voltereta para ponerse en pie otra vez rápidamente.
—¡Confíen en mí, chicos! ¡Tenemos esto en el bolsillo!
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A los pocos minutos, Nirvana llegó al café. Se acercó automáticamente a la mesa que él había elegido, pues sabía que la elegiría.
—Hey—saludó, con una pequeña sonrisa en su rostro al sentarse frente a él—. Sí viniste.
—Por supuesto—murmuró él, intentando devolverle la sonrisa con esfuerzo, aunque no podía—. ¿Cómo estás?
—Arrepentida.
Noah hizo una pequeña mueca ilegible ante eso, e iba a decir algo, hasta que la camarera llegó con su bloc de notas y sus globos de chicle.
—Buenas noches, ¿qué puedo servirles?—farfulló, con una expresión de total desinterés, mientras hacía estallar un nuevo globo con sus dientes
—Dos capuchinos y galletas con chispas de chocolate, por favor.
Noah no pudo evitar sonreír un poco ante eso. El hecho de que Nirvana eligiera por ambos también le traía buenos recuerdos, por extraño que pareciera.
La camarera asintió una sola vez mientras escribía, antes de alejarse a paso relajado. Nirvana rió un poco.
—¿Recuerdas aquella vez en que se ahogó con su propio chicle?—cuestionó, viéndolo con una pequeña sonrisa traviesa
Él soltó una carcajada honesta ante eso, pues podía recordarlo con total claridad. La camarera había tenido suerte de que alguien se había dignado a ayudarla, o no estaría atendiéndolos en ese momento.
Pero había sido gracioso para ellos, y Noah recordaba haber tenido que reprimir sus carcajadas, con dificultad.
—Claro que lo recuerdo—aseguró, encogiéndose de hombros levemente, antes de adquirir una expresión pensativa—. ¿Qué nos trae por aquí esta noche? ¿Esperar que se ahogue otra vez?
Nirvana rió un poco ante eso, casi nerviosamente, y negó con su cabeza. Suspiró.
—Noah... lamento lo que pasó. De verdad—declaró, bajando su vista hacia sus manos sobre la mesa—. He estado pensándolo, y... no necesito un tiempo. Te necesito a ti.
Las mejillas de Noah se sonrojaron furiosamente ante sus palabras, y apartó la vista, abochornado. Observó el paisaje nocturno por la ventana, pensando.
Y tal vez se quedó así por varios minutos, porque Nirvana tuvo que aclarar su garganta para llamar su atención nuevamente. Se sobresaltó un poco, y al volverse hacia ella, notó que su orden ya estaba en su mesa.
Nirvana le sonreía un poco, dulcemente, y con cierto toque de nerviosismo.
—Entonces... ¿qué dices?
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—¡Sí, digo que sí!
La exclamación de Alegría fue inmediata, y estuvo a punto de lograr que Noah asistiera con su cabeza.
Sin embargo, Furia la detuvo, apartándola de su lugar.
—¡No!—vociferó, con tono de advertencia—. ¡Espera un momento! ¡¿No se supone que debemos estar todos de acuerdo?!
—¡Pero lo estamos!—aseguró Alegría con una sonrisa, antes de volverse hacia sus compañeros—. ¿Cierto, chicos?
Como respuesta, sólo recibió un silencio sepulcral, mientras ellos intercambiaban miradas llenas de indecisión.
Temor tembló ligeramente, y negó rápidamente con su cabeza en forma de tácita negativa ante su pregunta.
—Pues no. Estoy en desacuerdo—aseguró Desagrado, con sus manos en sus caderas mientras fruncía los labios—. Insisto en que merecemos algo mucho mejor.
Alegría observó a ambos con una pequeña mueca desanimada, aunque su expresión se iluminó un poco al ver a Tristeza.
—Tristeza... dijiste que confiarías en mí—le recordó, con una diminuta sonrisa en sus labios—. ¿Confías en mí?
Tristeza le devolvió la mirada con desánimo, antes de volverse hacia la fila de esferas celestes que había recibido durante las últimas dos semanas. Tragó saliva, y al volverse de nuevo hacia Alegría, negó con su cabeza casi imperceptiblemente.
—Lo lamento...—susurró, antes de apartar la vista
—¡Excelente ejercicio de democracia!—exclamó Furia, ignorando la expresión herida de Alegría, y enseguida tomó el control—. No se preocupen, yo haré los honores.
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—No.
Aquella única palabra pareció tardar algunos minutos en llegar a los oídos de Nirvana, quién parpadeó repetidas veces al escucharla, confundida.
—¿Disculpa...?
—Digo que no—aclaró Noah, con una expresión casi indiferente—. Creo que tenías razón, necesitamos un tiempo. Un tiempo largo.
Ella lo observó en silencio por unos momentos que parecieron eternos, antes de tragar saliva sonoramente, asintiendo lentamente.
—Vaya, definitivamente no esperaba esa respuesta—susurró, y su voz se quebró un poco al hablar—. Yo... en serio lo siento.
—Yo igual. Pero lo hecho, hecho está—farfulló Noah, volviendo su vista nuevamente hacia el paisaje nocturno que le ofrecía la ventana—. Ahora, sólo queda esperar. Eres libre, y yo también.
Nirvana continuaba asintiendo, su respiración comenzó a acelerarse y sus ojos se humedecieron, aunque Noah no pudo notarlo.
—Al menos... ¿somos amigos?—murmuró, encogiéndose un poco en su lugar
—Sí, supongo que sí.
Él se volvió de nuevo hacia ella, a tiempo para verla colocar un par de billetes sobre la mesa, poniéndose en pie. Le sonrió, aunque era una sonrisa falsa, por cortesía.
—Bueno... nos vemos.
No dijo nada más, simplemente se alejó de aquella mesa rápidamente, restregando uno de sus ojos con su mano.
Noah creyó escuchar un sollozo, pero tal vez sólo fue su imaginación.
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—Listo—farfulló Furia con una sonrisa de satisfacción, cruzándose de brazos orgullosamente
El silencio volvió a apoderarse de aquella mente, que se había quedado en blanco. Así se quedaron, por unos momentos, en los que nadie decía ni una sola palabra.
De repente, todos pudieron ver llegar una nueva esfera. Y era de color celeste. Tristeza se acercó a la misma, y la tomó, con un suspiro lúgubre.
Tanto Desagrado como Temor se volvieron hacia Furia, con miradas de reprobación e inseguridad. Furia, por su parte, comenzaba a perder ese sentimiento de orgullo que tenía hacía unos momentos.
Alegría no dijo ni una palabra. No reclamó a nadie, ni intentó subir los ánimos.
Sólo se acercó a uno de los ventanales que poseía aquella mente, y observó. Una de las Islas de Personalidad de Noah en especial. La que conservaba todos sus recuerdos y conocimientos sobre Nirvana, y su relación.
La observó fijamente, con anhelo. Aún estaba en pie. Pero no estaba segura de cuanto tiempo tardaría en derrumbarse.
¡Hola!
¡"Intensa-mente" es tan maravillosa! ¡Si no la han visto aún, vayan ya mismo! ¡Si aún no se estrenó en su país, esperen, y vayan enseguida!
De verdad, fue hermosa. Pero no daré spoilers, para que puedan disfrutarla al máximo.
En fin, como casi nadie respondió mi pregunta (malos malosos :c), pos entiendo que no quieren compartir esos pensamientos. Y respeto eso :3
Ahora, responderé sus reviews.
Guest: Because Spanish is my native language! This is the original version, the one I translate to English!
DeathValery: Bueno, diría que ésta vez fue de más o menos bien a terrible... muchas gracias por contarme tu recuerdo feliz x3
Umeki-Nara: ¡HEEEEEY! \0w0/ ¿Demasiado emocionada? Nah u.u xD Pues pronto veremos qué pasa en la mente de Nirvana 7u7 Y Scax... sólo espéralo eué - Osheesoesmuyobvio :v -
RG1998: ... ¡sorpresa, todo empeoró! :D Tenía que pasar u_u Ow, lo lamento... ¡pero de todas formas sé que te encantará!
Bien, eso es todo por ahora. Cuídense, son amados.
¡Nos leemos!
_-*-_-*-_KovatePrivalski97._-*-_-*-_
