Mientras caminaba por el pasillo; pensaba en lo mucho que quería irme de este lugar y en otras; de repente tropecé con un pie, ese pie era de una chica odiosa, vanidosa y pretensiosa; se llamaba Mérida, ella era del equipo de porristas y era la más popular del colegio; todos los chicos sueñan por ella. Mérida tenía el cabello rojo y despeinado, con tez blanca, ojos azules y una expresión de triunfo al verme caer.
Todos se reían de mí; alguien me tendió la mano para ayudarme y esa persona era Hiccup Haddock, el más popular del colegio. Me pregunto si estaba bien; yo estaba petrificada, no sabía qué hacer; asentí rápidamente.
Todas las chicas estaban embobadas, pues Hiccup es el chico más guapo de todo el colegio, además de tener una sonrisa tierna, tenía unos hermosos ojos verde esmeralda que derretía a cualquiera; ok soy demasiado cursi, pero así es como lo veo ya que he estado enamorada de él desde octavo grado, pero no el no sabe que existo, hasta ahora.
El era una chico bueno, gentil y generoso, lo único malo que tenia era que salía con es tal Mérida; UG; como odio esta situación.
El me miro y me dijo que lo sentía; de pronto yo quede hipnotizada en sus ojos y el también en los míos; una unión de azul y verde tan perfecta que nada podía arruinar el momento; hasta que Mérida hablo. -Ejemm, oye niña rubia torpe fíjate por dónde vas la próxima grito ella. Oh como quería golpearla en ese momento, mire a Hiccup ene se monto y solo me dio una mirada de disculpa, marchándose del lugar con su novia. Me quede ahí, sin saber qué hacer, sola y triste.
Como estaba tan distraída no me di cuenta que mis amigas se habían quedado atrás; y estaban mirando todo lo que paso, cuando llegue a su lado Cami fue la primera en saltar de la emoción.
-hay que felicidad Hiccup te hablo por primera Cami. La mire con una cara de palo no conforme con su reacción.
-Cami no es para tanto, solo me ayudo y se fue con su novia- Dije. Queriendo sonar como que no pasaba nada, pero dentro de mi estaba mal; pues hasta en un buen momento tiene que ser arruinado por esa chica pelirroja.
No se dijo más durante el día, tuvimos que volver al salón de clases y de ahí a nuestra casa, por fin, un lugar de tranquilidad. Me despedí de mis amigas y tome el autobús que me llevaría a casa, me senté en la parte de atrás del autobús para no ser molestada y saque mis auriculares para poder perderme en el infinito mundo de cantos y melodías que me permitían sentirme en otro universo.
Cerré mis ojos y momentos después sentí que alguien me toco el hombro, abrí los ojos y me encontré con el más hermoso verde bosque que había visto jamás; era Hiccup, estaba sentado tan cerca de mí que me sonroje; pero él no se había dado cuenta. Tartamudee un hola y él me respondió un qué tal nervioso.
-quería disculparme por lo que te hizo Mérida esta mañana, fue grosero, lo siento mucho- me dijo.
- no hay problema ya paso, además no fue tu culpa- le respondí. Me atreví a preguntarle-¿te montaste ha este autobús solo para pedirme perdón por Mérida?
-que, no, no del todo, siempre viajo en carro, pero esta es mi ruta a casa, también quería aprovechar para pedirte disculpas- me dijo.
Solo hice una expresión de sorpresa, me sonroje, ya que seguía sentada cerca de Hiccup. No sabía que decir, otra vez, así que solo hice lo más razonable posible.- quieres oír música...Conmigo- dije tímidamente.
-oh claro, por que no.- respondió. Y ese fue nuestro camino a casa.
Espero que les haya gustado, lamento no haber actualizado pronto, estaba muy ocupada, así que espero que lo lean y comenten ya que es mi primer fic que he escrito en mi vida.
