Como no estaré el fin de semana en casa les dejo el segundo cap.. gracias por leer y no sean timidos XD dejenme su opinion n_n besos y abrazos

(Los personajes de Kurono no Basuke no me pertenecen)

CAPITULO 2: A donde fueron mis dulces?

-Murochin baka…- con su hermoso rostro adornado con un tierno puchero, el peli morado le reclamaba a su acompañante

-Atsushi, no te portaste bien, rompiste tu promesa, no más dulces- el pelinegro molesto, con sus brazos cruzados, miraba al más alto con algo de pesar

-pero murochin, me voy a enfadar si no puedo comer mis dulces- el mayor parecía más un niño pequeño que un adulto hecho y derecho

-enfádate todo lo que quieras, no te voy a perdonar tan fácilmente- y el pelinegro le trataba como tal, como un niño pequeño, no podía hacerlo de otra forma

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El pelinegro esperaba, con los boletos del cine, un enoooorme tarro de maíz de caramelo y las bebidas, la cita era a las 7 pm, la razón, bueno estaban de aniversario, y habían planeado ver esta película desde hace más de 3 meses que se había anunciado.

-"Atsushi baka" pensaba el pelinegro, busco una mesa cercana para poner la comida, y tomo su celular, para marcarle al mayor. "Su llamada está siendo transferida al buzón de mensajes"

-"para colmo de males apagado y yo que pensé que si le decía que lo dejaba sin dulces iba a recordarlo"- triste y solitario entro a la sala de cine, se sentaría a ver la película y a esperar si recibía un mensaje o una señal de vida de su novio

Pasó media hora y ninguna señal, Himuro enfurruñado ni siquiera prestó atención a la película, devoro las palomitas de maíz y las dos gaseosas, el dulce iba a matarlo, pues no era de mucho comer dulces, lo más dulce que probaba eran los labios de su novio, pues siempre que le besaba el sabor era dulzón.

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-en donde, en donde están, porque, murochiiin, tengo tantas ganas de mis dulces, de haberlo sabido me quedaba en la pastelería hasta saciarme

-Pues debiste hacerlo Murasakibaka- esta vez el tono de voz del más bajo era un poco más serio

-porque estas tan molesto murochin, que pasó? -inocente y olvidadizo, el peli morado no se daba cuenta que entre más hablaba sin recordar que pasaba ese día, se metía más en la boca del lobo, molestando más y más a su acompañante

-mis dulces quiero mis dulceeeeees!

Himuro que estaba sentado en el sofá viendo como su novio daba vueltas por el apartamento buscando sus dulces se levantó de la silla, fue hacia el pequeño patio y sacó una enorme bolsa de dulces de atrás de la lavadora y se la aventó al más alto.

-aquí están, ya cállate, solo te importan tus malditos dulces- camino hacia la habitación y se metió al baño dispuesto a tomar una ducha

Murasakibara abrió la bolsa y como niño empezó a devorar uno a uno sus dulces, solo en el silencio de la sala, pero el silencio fue interrumpido por el llanto, el llanto de su acompañante que alcanzaba a escucharse en medio del ruido de la ducha

-Murochin?- dejó su bolsa al lado y entro sigiloso en la habitación, entre la ropa tirada que se acababa de quitar Himuro, encontró una pequeña tarjeta decorada con pasteles y cosas dulces escrita a mano "feliz aniversario mi dulce gigantón… Te amo"

El peli morado sin pensarlo 2 veces abrió la puerta del baño en un solo golpe, corrió la puerta de la ducha y aun con la ropa puesta se aventó a los brazos de su novio, estallando en llanto

-Pero que baka que baka soy, murochin, perdóname, lo siento soy un tonto buaaaaahhhh

Sorprendido Himuro, solo dejo salir más las lágrimas de sus ojos

-Pero me llego un encargo de última hora, y yo de baka lo acepte, gomen ne Murochin, yo te amo más que a nada en el mundo, pero es que soy muy despistado, porque no me llamaste al celular

-Lo hice, lo hice varias veces

-Buaaaaaahhh, porque, porque, gomen ne murochin, que quieres que haga para compensarte- el peli morado se veía realmente desesperado, pues de verdad amaba a su novio y no se perdonaba ser tan torpe y olvidarse de todo

-Murasakibaka- himuro se desplomo en los brazos del más grande

-Que pasa, que tienes murochin

-Creo que comí mucho dulce, estoy algo mareado

Murasakibara lo sacó de inmediato del baño, lo secó y le puso un abrigado pijama, lo metió bajo las cobijas y le trajo un vaso de agua tamaño familiar

-Tómatelo murochin, el agua te va a ayudar, perdóname

-Gracias, cámbiate y ven acá- Himuro le hizo señas para que se acostara a su lado

Murasakibara se quito la ropa frente a él deleitándolo con un grande y hermoso cuerpo

-Pero sabes algo murochin…. Para que el azúcar no se suba a tu cabeza tienes que gastar esa energía, verte desnudo e indefenso entre mis brazos me descoloca.

Con picardía Murasakibara se coló en la cama desnudo abrazándose a su novio

-No lo mereces Murasakibaka…..

-Pero murochin, me dejaste sin dulces y ahora sin postre?

-No sé que voy a hacer contigo, me dejaste plantado, me hiciste llorar, te olvidaste de mi por culpa de tus pasteles, siento como si fuera lo último en tu lista de cosas importantes

-Murochin, eres y serás siempre lo primero para mí, pero es que soy muy torpe ya lo sabes, a la próxima pasa por mi si?, prometo que sin importar lo que esté haciendo voy a salir contigo, más bien no arruinemos la parte B de la cita

-Cual parte b?- antes de dejarlo decir otra palabra Murasakibara estaba sobre él, besándolo con ternura, sus labios dulces, dulces como siempre, exquisitos y jugosos

-Esta parte…-radical, el cambio del dulce murasakibara con tono infantil, a él sexy peli morado excitado por su novio- bajo su mano acariciando la entrepierna de su novio encima del pijama- será un lindo regalo de aniversario, no tendrás que hacer nada, lo haré todo por ti

-Atsushi ahh- Himuro incapaz de contenerse dejaba salir uno a uno los gemidos de su boca, y es que lo amaba con todo y su torpeza amaba a ese tonto pastelero, no podía negárselo también quería la parte "b" de la cita- después me las cobrare baka.

Sin más preámbulos el gigante quito con afán el pijama que le había puesto con tanto empeño a su novio- voy a devorarte muro chin- le lamia por todas partes, salvaje y ansioso, disfrutando de el mas delicioso de los manjares, ese cuerpo que yacía débil debajo del propio- así no fura nuestro aniversario, tenía planeado llegar y comerte

-no digas mentiras Atsushi, querías comerte tus dulces y nada más- decía esto entrecortadamente mientras sujetaba los cabellos del más alto mientras este iba del ombligo a más abajo

-quería dejar el bombón más grande para el final- metió el miembro del moreno en su boca de lleno, dejando al pobre himuro casi en coma por el placer instantáneo, quien arqueaba su cuerpo a más no poder, el mayor por su parte no se distraía, acariciando las torneadas piernas de su amante con delicadeza mientras continuaba con la felación

-Atsushi voy a….

-espera murochin contrólate un poco- con una mirada infantil y un deje de picardía lamio la punta del miembro de su amante- viene la mejor parte- metió un dedo en la entrada del pelinegro- disfrútalo- empezó a moverse y a prepararlo con cuidado sin detener su anterior tarea

-en serio no puedo aaahhh…..- sin poder controlarse himuro se vino en la boca de su amante- lo siento Atsushi yo

-shhhh- le cayo murasakibara, relamiéndose los labios- ha estado delicioso

-baka…- sonrojado al límite, himuro observaba desde arriba la sensual expresión de su novio

-ahora que esta lista la crema voy a empezar a comer mi postre

Murasakibara se hizo del cuerpo de su novio, un delicioso pastel de vainilla y mora, esa era la descripción favorita de murasakibara para el sexo con su él, una combinación exótica y exquisita.

-murochin eres tan estrecho- el peli morado aumentaba las embestidas, tocándole deleitándose, sus cuerpos estaban calientes, himuro estaba en su límite, sentir las manos grandes de su novio acariciándole por todas partes era lo mejor… sin poder aguantar demasiado, ambos alcanzaron el éxtasis, quedando tumbados uno sobre el otro

-murochin, te amo

-Murasakibaka, yo también…

El más alto se incorporo, estiro un poco la mano a su mesita de noche tomando la bolsa de los dulces que le quedaban, sacó una de esas gomitas de colores alargada y la enrollo

-Quieres casarte conmigo Muro chin?- dijo esto mientras con cuidado ponía la gomita en el dedo de su novio- prometo comprarte un anillo más adecuado, pero es que no podía aguantarlo

Sorprendido himuro miro a su novio con curiosidad, encontrándose con esa inocente pero sincera mirada

-Claro que si baka, pero no llegues tarde a la boda….