La taza de crímenes se había incrementado dramáticamente. Pasar la noche en casa de uno o de otro se había vuelto, en consecuencia, un hábito; tanto como el de dormir en la misma cama. Era conveniente. No había ningún futón para extender, ni turnos para ver quién dormiría en el sofá, ni desesperadas búsquedas por un segundo cobertor o almohada. Además, Tiger detestaba esperar a que Barnaby apareciera con su motocicleta tanto como el chico odiaba tener que levantarse más temprano de lo necesario para recoger a su compañero. Todo lo que veían en el reciente cambio de eventos era que tenían más tiempo para dormir, lo cual necesitaban desesperadamente. Más que eso, pasar tiempo juntos demostró ser un asunto cómodo, cuando ambos esperaban que fuera una molestia, con todas las discusiones que tenían.

Mañanas como la anteriormente nombrada se volvieron un acontecimiento diario. Barnaby acurrucando uno de los musculosos brazos de Kotetsu contra su pecho; Kotetsu haciendo cuchara contra el muchacho, una de sus manos descansando sobre el esculpido estómago de su compañero mientras el otro brazo oficiaba de almohada; Barnaby aplastado contra el colchón por todo el peso del viejo; ambos colocándose cara a cara durante su sueño, sus brazos envolviendo holgadamente la cintura del otro: cada situación había ocurrido al menos una vez desde que habían comenzado a compartir sus noches.

Mientras las semanas pasaban, una extraña atmósfera de domesticidad descendió sobre sus mañanas y tardías noches. Despertar básicamente consistía en saludos tales como "Quítate, eres pesado" mientras uno empujaba al otro de mala gana y salía de la cama. Las ropas habían migrado lentamente a cada uno de sus vestidores, en sus baños había aparecido un segundo cepillo de dientes, tanto como los geles para ducha y champúes también lo habían hecho: después de todo, pasar unas cuantas y consecutivas noches fuera de sus respectivos hogares no era raro. Kotetsu rápidamente aprendió sobre los gustos culinarios de Barnaby, ya que el japonés naturalmente había tomado para sí la tarea de cocinar. Barnaby rápidamente aprendió que al viejo le gustaban los programas de TV estúpidos. Kotetsu ahora sabía cuándo el chico estaba de mal humor o no: si lo estaba, se iría a la cama sin decir una palabra. Barnaby ahora sabía que a su compañero le gustaba permanecer despierto hasta tarde cuando podía: diría en voz alta "¡Me voy a la cama!" si no tenía otra opción.

Y aunque pareciera mentira, ambos tenían la sensación de que dormían mejor con alguien ocupando el espacio vacío a su lado. Barnaby había dejado de tener pesadillas, sosegado en las noches por un latido constante de corazón y un suave resoplar de aire en su piel. Kotetsu había sufrido de horribles hábitos a la hora de dormir – como despertar a impías horas de la noche y moverse demasiado, al menos lo suficiente como para arrojar los cobertores y las almohadas fuera del colchón –los cuales desaparecieron con la relajante tibieza de otro cuerpo cerca suyo.

Se sentía bien el saber que no estaba solo.


[Fecha de inicio de traducción: 17 de Mayo de 2014. Hora: 21:20. Fecha de término de traducción: 18 de Mayo de 2014. Hora: 18:27]


TheYoko, la retrasada: No quiero que se preocupen, que hay traducciones para raaaaaaaato. Es solamente que en estos últimos tiempos tengo mucha carga horaria de trabajo, y llego muy cansada a casa, amén que una vez en ella tengo que continuar con mis labores domésticas... Entonces la tarde se me vuelve noche, los ojos se me cierran, y ya debo irme a dormir...

Oh, pero mi amor por esto y por subtitular sigue intacto! Y agradezco su confianza, su cariño, y su incondicionalidad! Gracias a quienes leen mis traducciones y me dejan reviews tan polenta! (fuertes y buenos, osea).

Me encuentran en el Face, si quieren chusmear de la vida... Por lo general después de las cinco de la tarde, hora Argentina.